Le contaron a Sasuke todo lo sucedido.
Cómo fue el choque, que el otro auto lo estampo a tal punto que el propio metal fue el que le cortó el brazo, que fue un milagro que no se desangrara, también se había fracturado la pierna y se había roto cuatro costillas.
Afortunadamente, no se había golpeado la cabeza.
El tipo del otro auto -algún borracho que manejaba bajo la influencia del alcohol- estaba muerto.
-Aún lo siento. -le dijo Sasuke al hombre de la bata blanca, que ahora reconocía como "doctor".
-Es normal, efecto fantasma se llama, lo sentirás un tiempo -le contestó él. -Ahora, estás estable, pero deberás quedarte una semana o más tal vez, hasta que terminemos de curarte ese brazo. Enviaré a que te hagan otros estudios más. ¿Está bien?
-Bien.
-Cuando la enferma termine, dejará pasar a tu familia.
Sasuke asintió brevemente.
La señora de uniforme celeste, que ahora supo que era la enfermera, le estaba cambiando las almohadas a Sasuke cuando le hablo:
-La que está embarazada es tu novia, ¿verdad?
-Es mi esposa. -respondió seco.
-¿De verdad? ¿Tan joven?
El suspiro malhumorado. ¿Qué le importaba?
-Ella es linda. -ella continuó ante el silencio- Durmió aquí todas las noches, y no se movía. Ni aunque se lo pidiéramos. -dijo ella enfatizando el "todas". -Solo se iba cuando el chico de pelo largo la venia a buscar.
-Bien. ¿Pueden entrar ya? -preguntó irritado.
Dios, ¿esta mujer se podía callar?
-Los dejaré pasar. -dijo la mujer tímidamente, dirigiéndose a la puerta y dejándola abierta.
Al salir ella, entraron sus padres. Solos.
¿Y Sakura?
-¿Cómo estas hijo? -preguntó su madre entrando al la habitacion.
Él solo subio y bajo los hombros. -No lo sé. - dijo apoyándose su ahora único brazo en sus ojos mientras permanecía recostado.
-Te due- su padre empezó a hablar pero él lo interrumpió. -¿Dónde está Sakura?
-Fue con Itachi a tu casa a buscarte ropa y otras cosas. -respondió su madre.
-¿Ah si?- él preguntó algo… ¿irónico?
Su madre se sorprendió ante su tono y compartió una mirada preocupada con su padre.
-¿Sasuke? ¿Hijo? -preguntó su padre curioso.
-Tengo sueño. Avisenme cuando Sakura vuelva. -dijo cortante.
Sus padres volvieron a mirarse.
-Está bien cariño, descansa.
Sus padres no dejaron la habitación. Sólo se quedaron ahí en silencio sentados en uno de los sillones.
Él tampoco estaba dormido. Pero no tenía ganas de hablar.
¿Por qué Sakura no estaba? ¿Por qué tardaba tanto? ¿Por qué su hermano la estaba abrazando? ¿Por qué se fue con él? Podían ir en otro momento a buscarle ropa. Él la quería ahí con él. La enfermera dijo que él la venía a buscar, eso era cierto? ¿Por qué? ¿Por qué estaba rondando? ¿Por que tardaba tanto? Él ahora no tenía un brazo. ¿Eso la asqueria? ¿Lo encontraría menos atractivo? Su hermano tiene sus dos brazos. Está completo. ¿Ahora le gustaría su hermano? Itachi era el mayor. Siempre tan lindo, tan educado, tan calmado. Él tomaba decisiones correctas. No como él. Itachi no era impulsivo. Él sí. Quizás Sakura quería a su hermano a su lado ahora. El tiene sus dos brazos. El está completo. Podría cargar bien a su bebé. Carajo. Su bebé. No podría cargar a su bebe. ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Y si su bebe no lo quería? Se avergonzaría de él? ¿Lo rechazaría? ¿Preferiría a su hermano entonces? Él tiene sus dos brazos. Él esta completo. ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿Por qué Sakura tardaba tanto? ¿POR QUÉ SAKURA TARDABA TANTO?
El sonido de la puerta abriéndose detuvo el maquineo de sus pensamientos.
Él no se movió.
Sólo escuchó lo que susurraban.
-¿Está despierto?- La voz de su esposa.
-Estaba… cansado. - su madre.
-¿Cómo te sientes? -su padre.
-Bien… bien.
-¿Por qué no te sientas? Dejame ayudarte. -su hermano.
-Gracias, Itachi.
-¿Por qué tardaste tanto? -El preguntó en voz alta esta vez.
Sasuke se quitó el brazo de los ojos y miró a su esposa. Ella se está apoyando en uno de los barrotes al costado de su camilla, su otro brazo estaba en el hombro de su hermano. Cuando ella lo miró, prácticamente saltó sobre él. Tropezó un poco cuando lo abrazó por el cuello.
-¡Sasuke-kun! ¡Oh, gracias al cielo! ¡Estás conmigo!- Sakura chocó su gran vientre contra el brazo de él.
De igual manera, Sasuke no devolvió el abrazo.
Sentía esta cosa rara en el pecho, y no se iba. Como un malestar que lo ponía de mal humor.
-¿Qué? ¿Esperabas que muriera?-él dijo sarcastico.
Sakura lo soltó de repente, mirándolo horrorizada.
-¡Sasuke! -lo reprendió su madre.
-¿Qué estás diciendo? -preguntó su joven esposa, sorprendida.
-Sasuke, ¿qué te pasa? -su hermano intervino.
Sasuke solo la miraba a ella serio.
-Digo que no estar tan aterrada. Si muriera, igualmente sería pensionada. Dinero no te haría falta.
Los ojos de Sakura se aguaron ante las crueles palabras de él.
-Sasuke-kun… Que- ella empezó.
-No lo sé, quizás hubiese sido mejor si muriera, parece que te estas llevando tan bien con mi hermano que yo solo los interrum- él no terminó de hablar porque ella lo abofeteó.
Sasuke tenía la mejilla al rojo vivo y ardiente.
Cuando volvió a verla, ella se estaba cubriendo la boca con ambas manos mientras lloraba sin desconsuelo. Su madre la sostenía con cara de preocupación.
-¡¿Dinero?! ¡¿Me hablas de dinero?! ¡¿A mi?! Cuando empezamos con esto, no teníamos nada. ¡Nada! Y nunca me queje porque nunca me importó. Ni siquiera me importa ahora. Te dije que íbamos a salir adelante juntos… porque a mi solo me importaba estar contigo...- Ella hablaba mientras se ponía la mano en el pecho temblando y respiraba agitadamente.
Él la escuchaba en silencio con los ojos aguados. Sakura no podia parar de llorar.
-Sakura, tranquila- la madre de él intentaba calmarla.
-Y… ¿tu hermano?- digo mientras negaba con la cabeza, queriendo sacarse las palabras de él de su cabeza - ¿De verdad piensas… que podría engañarte, ¿cuando tengo nuestro amor maximo aqui? -se tocó el vientre con ambas manos, él siguió la dirección de sus manos- ¿Cuándo tengo a tú bebé… a nuestro bebé? ¿De verdad piensas que podría...estar con alguien más… después de todo lo que hemos pasado...?¿Con todo lo que yo te amo? -empezó a llorar más fuerte- ¿Es que no me conoces ni un poco? ¿Eres tan estúpido? Me rompes el corazon Sasuke, me rompes a mi. -ella estaba retorciendo la tela de su remera, y se sujetaba del hombro de mamá de Sasuke.
Sakura estaba temblando y se puso pálida. Su suegra en verdad se preocupó.
-Ven Sakura, vamos a tomar aire. Y algo de agua con azúcar también.- su madre le lanzó una mirada realmente furiosa a él mientras sostenía a su nuera para sacarla de la habitación. Ella tenía miedo que se deshidrate o se le baje la presión.
Sakura seguía llorando desconsoladamente mientras se cubría la boca y la nariz.
El se rompió al ver lo que había hecho.
Él la había lastimado.
Él.
¿Qué mierda hizo?
Lagrimas empezaron a caer por las mejillas de Sasuke. Esta fue una de las cosas más estúpidas que habia hecho en su vida.
Tragó acongojado cuando vio cómo salían por la puerta, y recién ahí notó que Sakura caminaba muy despacio porque estaba cojeando. También vio que tenía una funda en el tobillo.
-Es-espera. -dijo en voz alta. -¡Sakura!- gritó angustiado e intentó levantarse para seguirla pero una mano en el pecho lo volvió a acostar.
-Déjala, deja que se tranquilice.- era la mano de su padre.
Él lloraba apretando muy fuerte los ojos mientras se tiraba el pelo con su única mano.
¿Cómo había sido tan cruel con su amor?
¿En verdad la llamó una interesada y una infiel?
Infiel.
Oh no.
Itachi.
Sasuke abrió los ojos para buscarlo. Se había olvidado por completo de su hermano mayor.
Él vio que su hermano estaba acomodando la ropa del bolso que le habían traído.
No decía una palabra.
-¿Itachi? -lo llamó mientras tragaba duro, limpiándose los ojos -Itachi, perdóname.
Él no decia nada.
-¿Itachi? -intentó de nuevo.
Silencio.
-Itachi. -llamó su papá esta vez.
-Papá, ya guardé su ropa aquí y puse lo de higiene en la gaveta de abajo. Voy a buscar un café para despabilarme. -le dijo a su padre ignorando a Sasuke.
Su padre asintió.
Su hermano se estaba yendo cuando lo llamó por última vez: -¡Itachi!
El aludido se detuvo y se dio la vuelta para verlo.
Sasuke sólo lo miró desesperado, quería hablar pero se encontró sin palabras.
-Sé que acabas de pasar por algo fuerte y también sé que te duele, pero… -su hermano rió en seco -que desconfiaras o que siquieras insinuaras esas cosas de mí… no lo sé… te amo pero… ahora no quiero estar aquí... te veo después Sasuke.- dijo su hermano saliendo del cuarto.
Sólo su padre se quedó en la habitación.
Él se tapó los ojos mientras sollozaba.
-¿Qué hice papá?
Su padre arrastró una silla hasta al lado de su cama donde se sentó.
-Estas dolido. Cuando uno esta dolido, tiende a herir a los demás. - le estaba pasando los dedos por el cabello. Era algo que hacia cuando Sasuke se enfermaba de niño.
-Deja que se calmen. Ambos te aman y te perdonaran.
-¿Qué le pasó a ella? -lo miró apresurado.
Su padre se tomó un momento. Respiro y habló.
-Cuando recibió la noticia de tu accidente, estaba en las escaleras de tu edificio. Se debe haber desmayado de la impresión y cayó.
Sasuke abrió los ojos como platos.
¿Su amada tuvo un accidente y él acababa de insultarla?
¿Qué mierda le pasaba?
¡Ni siquiera había preguntado por su bebé!
-¿Ella está bien? ¿Y la bebé? Papá, la be- su padre lo cortó.
-La bebé está bien, tranquilo. Ella también está bien. Sólo se torció el tobillo y le dijeron que no se sobreesfuerce, lo cual, conociéndola sabes que es imposible -su padre sonrió- pero está cooperando.
Sasuke respiró aliviado.
Pero esta molestia en su pecho seguía ahí.
-Papá… no sé lo que estaba pensando… yo…-
-Lo sé, Sasuke.
-Soy un puto imbécil.
-Lo eres. Pero ahora sabes cómo no serlo.-
Sasuke miraba a su padre como si tuviera la respuesta para quitarse ese malestar en el pecho.
-Mira hijo… cuando la policía llamó y nos dijeron que estabas ahí… sentí que se congeló el cuerpo. Cuando nos dijeron que ibas a estar bien pero que no podian salvar tu brazo, yo sólo pensé "gracias a Dios o lo que sea que haya, que esta vivo", porque la verdad Sasuke es que, no me importa si estas casado, si me vas a convertir en abuelo, si tienes veintres o cincuenta años, si eres policia o bailarin, tú siempre, siempre, vas a ser mi niño, si pudiera cortarme el brazo y dartelo, lo haria sin dudarlo dos veces… -su padre sonrió- ...probablemente cuando veas la cara de tu bebé, lo entenderás.
A Sasuke se le caían las lágrimas mientras escuchaba a su padre.
Él todavía seguía tragando duro, no dejaba salir el llanto que tenía guardado. Y esta presión en el pecho seguía dándole puntadas.
-Sasuke, acabas de pasar por algo fuerte. Esta bien que estés triste, está bien si te sientes mal. Puedes dejarlo salir. Nadie te juzgará.
Por alguna razón, Sasuke no quería abrirse a su padre. Él sentía que si debía dejar salir las cosas que tenia guardadas, debía ser con otra persona.
Sasuke asintió.
-Pero hijo, sabes, aún sabiendo que estás así, me gustaría pedirte algo.
Él lo miró intrigado.
-No seas esa clase de persona. Esa clase de persona que busca consuelo en el sufrimiento de los demás. No tú, Sasuke. Tú eres mejor que eso.-
La vergüenza de su comportamiento le pesó.
Sasuke pensó que su padre era un hombre sabio. También se preguntó por qué cosas habían pasado para llegar a ser asi.
Sasuke también sintió que su estómago iba a salir por su garganta.
Con los ojos hinchados de lágrimas que él se molestaba en retener, le preguntó a su padre:
-¿Podrías buscar a Sakura?
Su padre sonrió melancólicamente. -Claro.
Cuando su padre estaba en la puerta, le habló de nuevo: -Ah, Sasuke.
El aludido lo miró.
-Itachi es tan hijo mío como tú. Pídele perdón.
Sasuke asintió, todavía avergonzado.
Luego volvió a verlo.
-¿Papá?
Su padre lo miró antes de salir.
-Te quiero.
-...
-Y yo a ti hijo.
Sasuke estaba sentándose -intentando sentarse con su brazo- en la camilla cuando Sakura abrió la puerta.
Ella estaba con el mismo rodete caído despeinado y sus ojos todavía hinchados.
Estaba sola cuando entró rengueando y limpiándose la nariz con la muñeca de su mano, sin siquiera mirarlo.
Él sí la miraba mientras atravesaba la habitación hasta llegar al pequeño armario.
Ella se acomodó los cabellos sueltos detrás de las orejas y empezó a buscar entre la ropa de él.
-Será mejor que te pongas algo para dormir. El doctor dijo que no debías pasar frío y estás sudado. Ahora que despertaste, van a bajar la calefacción. Traje el cobertor liviano, el que te gusta.-
Sasuke nunca la vio tan triste. "A pesar de todo, todavía me cuida", reflexionó.
-¿Sakura? -El la llamó.
-¿Qué? -Ella no lo miraba. Su mirada triste estaba en el cobertor que estaba desdoblando.
-Ven. - le extendió su mano.
Ahora sí, miró su mano recelosa, pero dejó el cobertor en la cama y lentamente se acercó -cojeando-, tomándola.
Él la atrajo hacia él muy despacio, hasta que quedó al frente suyo.
Sasuke apoyó su rostro en el pecho de ella, mientras la abrazaba con su brazo, apretandola un poco contra él. Sakura se quedó quieta.
-Perdoname- él empezó. Pudo, al fin, soltar sus lágrimas. -Perdoname, por favor.-
Ahora si lloraba.
Sakura no lo resistió y puso sus manos en cada lado de su cabeza y bajó su rostro para dejar un beso en su coronilla.
Después apoyó su barbilla en la cabeza y lo abrazó con ambos brazos. Ambos se aferraron lo más que pudieron, teniendo en cuenta que entre el medio de los dos había un avanzado vientre de embarazo.
Sakura estaba llorando con el también.
-Sasuke-kun.. yo te amo mucho.
-Lo sé, lo sé… lo siento tanto.
-Tenía tanto miedo Sasuke-kun, ¡tenía tanto miedo de perderte!-
Sasuke sintió que, finalmente, podía dejarlo salir.
-Estaba tan asustado Sakura. -él empezó a llorar más fuerte. -Tenía tanto miedo… casi muero… no quería morir… quiero estar contigo, quiero estar con mi bebé… perdi un puto brazo, Sakura, ¿Qué voy a hacer ahora? ¿Cómo voy a cargar a mi hija? Tengo miedo… miedo de perderte… de darte vergüenza… de que me dejes, no se que haría si me dejaras… ella no va quererme, no así... le daré vergüenza… tengo miedo -admitió entre sollozos.
Sakura lo tomó del rostro para hacer que la viera. Ella le estaba sacando del pelo de la cara, que se le había pegado a la piel entre el llanto y el sudor.
-Escuchame, Sasuke-kun, yo te amo con toda mi alma, no dudes jamás de eso… Nunca, nunca podrías perderme, porque mi corazón siempre fue tuyo. Te amo. - Ella le dio un beso en su frente descubierta.
Parecía que Sasuke no podía dejar de lagrimear.
-Y esta bebé- ella sacó la mano de su espalda y la puso en su gran panza- te va a amar muchísimo. Porque eres su papi, y va a necesitar que su papá esté con ella. Que la cuide, que juegue con ella, que le cuente algún cuento antes de dormir... Lo único que importa es que este corazón -le puso una mano en el lado izquierdo del pecho- y este corazoncito -puso su otra mano en su vientre sobre la de él- están latiendo. Es todo lo que me importa, ¿sabes?
Sasuke miraba a su amor pensando cuán afortunado era de tenerla.
-Te amo.- le dijo mientras volvía a abrazarla para continuar llorando.
Necesitaba descargar todo lo que tenia adentro.
-Esta bien cielo, está bien. Estamos aquí. Tu familia está aquí para ti. Estamos juntos. -ella le acarició la espalda con ambas manos.
La molestia en su pecho finalmente se fue.
Era miedo.
