Peter y Tony caminaban, uno al lado del otro, tomados de la mano, en busca de un almuerzo para compartir, lugar que encontraron sin ningún tipo de problema, uno que está especializado en comida japonesa, el que en su mayoría las personas que lo frecuentan piden su delicioso ramen.
Ambos esperaron en la puerta del restaurant, el lugar estaba repleto y les tocó esperar para poder comer ahí en aquel lugar. Luego de un buen rato esperando, finalmente los llamaron para que pudieran entrar y pudieran tomar su mesa, la que se encontraba en el fondo del lugar.
A penas se acomodaron en su mesa, la camarera les entregó la carta, la que Tony recibió, comenzando a revisarla con cuidado.
- Cuando hayan visto que es lo que quieren pedir me avisan y yo les tomaré la orden – le informó la camarera mientras los dejaba solos para que pudieran decidir entre ellos
- Tú propusiste este restaurant como idea – afirmó Tony mientras venía el menú y no podía identificar nada en el menú
- No te preocupes – sonrió Peter mientras soltaba una pequeña risita – yo te recomendaré lo que comeremos, solo confía en mí – tomó el menú de las manos de su novio – pediremos unas gyosas, que son las mejores y un ramen, que también es el mejor de la ciudad, o al menos eso es lo que dicen
- Confiaré en ti – dijo sonriendo y tomando la mano del otro, mientras la otra la levantaba para llamar a la camarera
- ¿Ya vieron la carta? – preguntó la camarera a la pareja
- Cada uno va a pedir una bebida – comenzó a ordenar sin problema Peter – unas 16 gyosas, y unos shoyu ramen para cada uno
- Está bien – dijo la camarera asintiendo mientras anotaba cada una de las ordenes
Luego de aquello la camarera les dio la espalda, caminando en dirección a la cocina, dejando a la pareja sola.
- Entonces me aseguras de que disfrutaré de esta comida – preguntó Tony mientras comenzaba a jugar con los palitos que tenían en la mesa
- Te va a encantar la comida de este restaurant, es la mejor comida japonesa del lugar
Luego de unos minutos la camarera llegó con sus bebidas acompañadas de las gyosas, a lo que ambos hombres dieron las gracias
- Se ven deliciosas – comentó Peter completamente alegre – probaré una – con sus palitos, separó una ellas y las llevó a sus labios, probándola débilmente
- ¿Y cómo están? – preguntó el mayor con una sonrisa al ver la expresión de satisfacción en el rostro de lo que era su amor
- Están igual de deliciosas de lo que se ven – llevó lo que quedaba de aquella gyosa mientras Tony probaba una de ellas
- Tienes razón – dijo completamente sorprendido, realmente no se esperaba esa calidad en el alimento, ya que había sido una recomendación del menor y este no le tenía mucha fe realmente – están realmente buenas, esto no me lo esperaba
- Yo te dije que era el mejor
Luego de haber probado aquellas deliciosas gyosas, Peter y Tony continuaron comiéndolas en silencio, repartiéndoselas y dividiéndoselas entre ellos, disfrutándolas completamente. Luego de haberlas disfrutado un buen rato la camarera volvió con lo que les quedaba de la orden.
- Pruébalo tú primero – propuso Peter intentando de que Tony no tuviera ninguna recomendación de otra persona al momento de probar su comida, así que él lo hizo de esa forma, lo probó primero
- Está delicioso – respondió Tony luego de probar lo que le habían servido
- Que bueno que te haya gustado
Peter dio su primera probada y la disfrutó de la misma forma en la que siempre lo hacía cuando iba a comer a aquel restaurante, luego de aquello ambos disfrutaron de lo que estaban comiendo, viéndose con una sonrisa, disfrutando de aquella cita que estaban teniendo, luego de que finalmente ambos se terminaron sus platillos, se tomaron de las manos y nuevamente llamaron a la camarera.
- Estaba muy buena la comida – sonrió Tony a la camarera, la que se sintió muy nerviosa al ver al multimillonario, lo que hizo molestar a Peter por pensar en que Tony podía estar coqueteando con ella
- Me alegra que le haya gustado – pudo apenas decir la camarera, mientras Peter la miraba con una expresión de no muy buenos amigos
- Sí – afirmó Peter – cómo siempre nada más – la camarera, viéndolo de la misma forma en la que él la estaba mirando le respondió con un simple ademán de cabeza
- ¿Quieren que les traiga algo más? – ambos negaron con la cabeza
- Tráiganos la cuenta – le pidió Tony a la camarera, la que asintió y sin decir nada se dio media vuelta y se fue
- No te molestes – sonrió Tony mientras le acariciaba el rostro a Peter, quien lo veía levemente molesto, solo para molestar a Tony
- No estés coqueteando con la camarera
- Yo no estaba haciendo eso, como crees que yo podría siquiera hacerlo – dijo bromeando
- Coquetear con las mujeres era tu modo de vida, que lo hagas ahora no me sorprendería
- Peter, yo te amo, no importa cómo es que haya sido en el pasado, no me voy a poner a coquetear con desconocidas, solo quería jugar un poco con ella
- Está bien, te lo perdonaré, solo si tú compras el postre – Tony simplemente rio
- Claro – simplemente rio – yo puedo comprar el postre sin problema
Luego de unos segundos llegó la camarera con la cuenta de lo que habían comido, Tony pagó la cuenta y ambos se pusieron de pie, despidiéndose de los camareros con una sonrisa por haber recibido una buena comida. Peter y Tony fueron a una heladería que quedaba al lado de donde habían estado comiendo, Peter pidió un helado de dos bolas mientras Tony simplemente pidió uno de una bola.
Luego de aquello regresaron al edificio de los vengadores y Tony y Peter dieron por terminada su cita de aquel día.
- ¿Te ha gustado nuestra primera cita? – preguntó un poco nervioso Peter - ¿Has disfrutado la comida?
- No solo he disfrutado de la comida – sonrió besando los labios del otro – también disfruté de la compañía, no podía estar en mejor compañía como en la tuya
- Más te vale – susurró contra los labios del otro
