Jchll9999: Si esa es la razón por la que decidi hacerlo mujer. Y en cuanto a lo otro, pasara. Solo que aun falta un poco para eso.

Con eso listo, dentro música.


Dragón Ball Z OP 1 – Cha-La Head-Cha-La

(La esfera de cuatro estrellas brilla mostrando el reflejo de una gran C. Cambia mostrando el titulo en medio del cielo)

El cielo resplandece a mí alrededor (Alrededor).

(El titulo se vuelve transparente y alguien lo atraviesa girando a través de las nubes)

Al volar, destellos brillan en las nubes sin fin.

(Se mostro a feliz Goku en la nube voladora, con su hija Gine apareciendo en su costado. Para después subirla a su hombro y se mostrara admirando los cielo)

Con libertad puedes cruzar hoy el cielo azul (el cielo azul).

(Se mostro la esfera de cuatro estrellas, que después salió volando junto a las demás. Con Goku volando a lo largo del cuerpo de Sheng-Long)

La verdad, huye a un golpe de pronto en ti.

(Gine corría en el cuerpo de Sheng-Long, pasando de largo a Yajirobe. La pequeña Saiyajin fue lanzada al cielo, con los Guerreros-Z pasándola de largo)

Como si un volcán hiciera una erupción.

Derrite un gran glaciar.

Podrás ver de cerca un gran dragón.

(Se vio aun volcán haciendo erupción, con tres figuras avanzando a través de la lava)

Cha-la head-cha-la.

(Destellos de luz recorriendo el espacio, en dirección al Planeta Namekusei)

No importa lo que suceda.

(Namekianos mirando aterrados hacía el cielo, con una gran sombra cubriéndolos)

Siempre el ánimo mantendré

(Dentro de nave Freezer los observaba con una sonrisa curvada, con sus soldados detrás de él)

Cha-la head-cha-la.

(Una gran nave redonda volaba a través del espacio, dentro Goku entrenando con gran esfuerzo)

Vibrante mi corazón siente emoción.

(Bulma aterrada, con su traje de Namek, manejando una moto voladora huyendo de una serpiente marina. Con una rana azul de ojos rojos en su cabeza)

Hare una Genkidama.

(Krillin y Gine cargando Ki, Vegeta y Callion disparando ondas de energía aniquilando soldados de Freezer)

Cha-la head-cha-la.

No pienses nada, solo escucha.

Sueños hay en tu corazón.

(Las Esferas de Dragón de Namekusei brillando juntas, para después liberar un enorme destello al cielo oscuro)

Cha-la head-cha-la.

No importa lo que suceda.

Sonreiré el día de ho-ho-ho-ho-hoy.

(Goku, Gine y Krillin con expresiones serias, mirando a un serio Vegeta y un inexpresivo Callion. Para después salir volando todos juntos)

(Freezer encima de su gran nave, con los ojos cerrados y ambos brazos en su espalda liberando una aura purpura. Para después abrir un ojo que reflejo a sus oponentes)

¡Sparking!

(Goku, Gine, Krillin, Callion y Vegeta en posición de combate, viendo a Freezer arriba de su nave. Zarbon, Dodoria, y cinco figuras haciendo poses en medio de ellos)


"Una verdad oscura, La carrera por las Esferas del Dragón Comienza"

/BOOM/

"Hmm"

Vegeta sonrió ante la explosión de su autoproclamado, fallecido, rival.

Es el castigo para aquellos que se atreven a insultar al príncipe de los Saiyajins. Debería agradecer que su sufrimiento fue rápido.

Pero ya era hora de volver a lo importante.

"¡Mocoso!"

"Si"

Los ojos de Vegeta se ensancharon por un momento, al ver como su único subordinado aprecio junto a el sorprendiéndolo.

Mentalmente gruño, un recordatorio de que el mocoso junto a el era más poderoso a pesar de su incremento de poder.

Algo que no le gustaba recordar, odiaba ese hecho. Su mirada se enfoco en la cola enrollada alrededor de su cintura.

Su ira aumento aún más sabiendo sobre Eso.

"Como se esperaba, usted lo venció sin ningún problema". Dijo Callion.

"¿Hubo alguna duda?". Vegeta sonrió con superioridad.

"Ninguna, solo que realmente esperaba que lo acabara en unos segundos". Informo el Callion. "¿Por qué decidió alargar innecesariamente la pelea?"

"¿Qué es lo que te he dicho de contradecirme?"

Callion bajo la mirada, sintiendo la dura mirada de su líder sobre él.

"Soy un arma, mi único propósito es cumplir sus ordenes". Dijo en su típico tono inexpresivo. "No contradecirlas, un arma actúa no piensa"

Al tener la mirada enfocada en el suelo nadie podría haberlo sabido, pero los ojos del niño Saiyajin demostraron un poco de tristeza al decir esas palabras.

Pero ni siquiera el pareció notarlo.

"Exacto". Vegeta le dio la espalda. "Mis asuntos son eso, míos"

Miro por encima de su hombro al niño.

"Si fueras un verdadero Saiyajin lo entenderías". Dijo Vegeta.

Callion asintió sin levantar la mirada.

El estaba al tanto de sus orígenes, que había sido creado artificialmente por una raza alienígena.

Todo con el fin de eliminar al ejercito de Freezer.

Entonces esa información llego a los oídos de los únicos Saiyajins en el ejercito y decidieron saber si era verdad. Que culmino con la destrucción del planeta.

A pesar de haber sido creado artificialmente, el era un Saiyajin de sangre pura. Por lo que decidieron llevarlo con ellos.

Además de que su poder era mayor al de los tres combinados también les pareció muy conveniente.

Pero su líder siempre le había dicho que a pesar de eso, él no era un Saiyajin de verdad. Siempre notando algo de molestia y enojo, cada vez que lo miraba.

Callion nunca ha sabido el ¿Por qué? De eso.

"Suficiente de andar perdiendo tiempo". Dijo Vegeta. "Hay que ponernos en marcha, las Esferas del Dragón no se encontraran solas"

Callion asintió.

"Por lo que vi en el rastreador, están yendo detrás de las aldeas Namekuseijin". Dijo Vegeta mirando al horizonte, sintiendo un poder gigantesco. "Por lo que es seguro que Freezer tendrá algunas Esferas del Dragón"

Gracias a la técnica de los terrícolas finalmente podía ver cuan grande era la diferencia que había entre ellos y Freezer.

"Es un maldito fenómeno". Pensó con miedo al sentir la gran diferencia que existía entre ellos.

Lo peor es que sabe que ese no era todo el poder de Freezer, ha oído historias de como su especie son capaces de cambiar su apariencia. Transformarse para poder tener control sobre su inmenso poder, por lo que era muy probable de que lo que este sintiendo no sea a todo el monstruo.

Intentar arrebatarle sus Esferas en una confrontación directa fue descartado inmediatamente.

Si esperaba poder triunfar al final, deberá usar la cabeza y jugar a la segura por ahora.

"Nuestro plan por ahora será hacernos con una Esfera del Dragón". Explico Vegeta. "De esa forma Freezer no podrá obtener su deseo, y solo será cuestión de esperar a la mejor oportunidad de robarles las demás"

"Entendido". Asintió Callion de acuerdo con el plan de su líder.

"En marcha"

Los dos entonces alzaron vuelo, alejándose de la zona a increíble velocidad.


"¡Malvados…!". Gruño en voz baja Gine, molesta por lo que estaba observando.

Ella y Krillin, que estaba igualmente molesto, se encontraban sobre una colina, con su atención enfocada en una aldea.

Tras finalmente flotar por medía hora, encontraran el origen de tantos Ki reunidos en un solo lugar. Resultando ser la aldea Namekuseijin.

Pero en ves de ver la llena de los habitantes del planeta, solo vieron horror.

Casi todos los Namekuseijin habían sido asesinados, solo quedando uno anciano y dos niños que se escondían detrás de el.

Con los aparentes atacantes enfrente de ellos, alienígenas de diferentes aspectos. Pero usaban las mismas armaduras y rastreadores, en distintos colores, que los Saiyajin.

Además de encontrar al dueño de ese gigantesco Ki que habían sentido, sintieron un escalofrió recorrer sus cuerpos cuando sus ojos se posaron sobre él.

Era un individuo pequeño, usaba una armadura, partes de su piel eran pálidas, sus manos y boca, pero otra era roja con líneas negras, sus extremidades y mejillas. Su cabeza tenía forma de un casco, con una esfera purpura y dos cuernos a lados opuestos. Con una cola roja con punta morada. Sentado en una especie de silla voladora.

Flanqueado por dos sujetos, uno obeso de piel rosa y uno de apariencia humana de piel azul. No tenían el mismo nivel que el primero, pero podían sentir un gran poder.

Lo peor de todo.

¡Era que tenían cuatro Esferas del Dragón!

Vieron como de repente llegaron tres Namekusejins, que claramente eran guerreros. Que se lanzaron a defender la aldea.

Entre ellos fácilmente derrotaron a los invasores, hasta que solo quedaron el pequeños y sus dos guardias.

Entonces el pequeño le ordenó al tipo rosa que se encargara de los tres peleadores, algo que obedeció con una sonrisa.

Dejo las Esferas en el suelo, que después flotaron hacía el pequeño, lanzándose al combate.

Donde fácilmente enfrento y asesino a los tres Namekuseijin, terminando la pelea sin haber recibido algún daño verdadero.

Tras eso ultimo el anciano Namekusei decidió entregarles la Esfera del Dragón, esperando que perdonaran a los niños.

Aunque al final les ordeno a los dos niños que huyeran cuando vio que de igual manera los matarían, aunque como ultimo acto el anciano Namekusei destruyo todos los rastreadores.

Pero un segundo después fue atacado por el rosado, que sujeto su cabeza.

/Crack/

Rompiéndole el cuello.

Dejando como únicos sobrevivientes de la aldea a los dos pequeños Namekuseijin.

"¡Esos monstruos…!". Gruño molesta Gine, queriendo bajar y darle una lección a sujeto.

/Grip/

Hasta que sintió una mano en su espalda impidiendo que se levantara.

"Gine entiendo como te sientes". Hablo Krillin, obviamente aguantando la ira por lo que acaban de ver. "Pero no podemos hacer nada, esos sujetos son demasiado para nosotros"

La joven guerrera gruño molesta, sabiendo que el amigo de su padre tenía razón. Aunque no le gustara.

No sabe porque, se sentía mucho más fuerte que en la batalla con los Saiyajin. Igual de fuerte que el llamado Nappa. Pero podía sentir la gran diferencia que había entre ellos, su Ki era más grande que el de Vegeta.

Vieron que los dos niños salieron corriendo esperando poder escapar de los invasores.

/Boom/

Para que de repente un dispara de energía golpeo al más pequeño de los dos, matándolo instantáneamente.

Los dos terrícolas miraron horrorizados el humeante cadáver del joven Namekuseijin, como el otro solo miraba a su ahora fallecido hermanito con ojos llenos de lagrimas, incredulidad y miedo.

Gine solo apretó los dientes conteniendo la ira en su interior, sintiendo como se duplicaba cuando el rosado comenzó a burlarse divertido.

"¡Vaya! ¡Falle! ¡Esperaba darles a los al mismo tiempo!"

Esas palabras solo hicieron que su sangre hirviera, estando al borde de explotar.

Entonces lo vio voltear hacia el segundo niño, con una sonrisa curva y sus ojos demostraban sus claras intenciones.

Ese fue el punto.

"¡¡YA BASTA!!"

"¡Gine!"

El grito de Krillin cayo en oídos sordos, ya que la hija de Goku salió de escondite lanzándose hacia la aldea.

¡Lo pagaran!


"¡¡YA BASTA!!"

"¿Qué?". Dodoria detuvo su avance confundido por el repentino grito.

Freezer y sus demás soldados vieron los alrededores confundidos, no reconociendo la voz.

Dodoria entonces algo que se movió a gran velocidad.

/Pum/

"¡Ugh!"

Para después sentir un gran dolor en su mejilla.

Freezer, sus soldados y el niño Namekiano vieron sorprendidos como el rosado salió volando estrellándose contra una casa Namekusei.

Vieron que se trataba de Gine, que miraba furiosa al gran agujero en la casa.

"¡Lo pagaras!". Exclamo molesta la terrícola.

"¿Pero quien…?". Dijo Zarbon, no sabiendo quien era esa niña.

Lentamente Dodoria salió de la casa, sujetando su mejilla adolorida. Mirando molesto a la pequeña que se atrevió a atacarlo.

"¡Tu! ¿¡Pero quien te crees que eres!?". Exclamo molesto el alíen rosado, listo para lanzarse a ella y darle una lección.

/Boing/

"¡Ah!"

Hasta que dos pies se enterraron en su rostro, llenando sus ojos de tierra.

"¡Gine hay que irnos!". Exclamo el recién llegado Krillin, tomando al niño Namekiano. "¡No podremos contra ellos en una pelea!"

"¡Pero…!". Gine gruño, deseando castigar a los asesinos de los Namekuseijin.

Pero decidió hacerle caso a Krillin, sabiendo bien que quedarse a pelear seria una sentencia de muerte para ellos.

Rápidamente salieron volando del lugar, no queriendo darles la oportunidad de reaccionar.

"¡Ni crean que escaparan de mí". Rugió un furioso Dodoria, yendo detrás de los terrícolas.

"¡Tu…!". Gine miro furiosa al alíen rosado, que se les acercaba a gran velocidad.

Se detuvo de golpe, lanzándose de espalda hacia el alíen.

"¿Qué?". Dodoria miro incrédulo a la niña, no entendiendo lo que estaba haciendo.

/Pum/

"¡Ugh!"

Hasta que entando frente a él, volteo dándole una patada al mentón dejándolo aturdido y haciéndolo escupir.

"¡Masenko!"

Gine junto ambos manos, colocándolas frente al estomago de aún aturdido Dodoria. Disparando su ataque.

"¡Ugh!". El soldado sintió el ataque impactar contra su estomago, haciéndolo retroceder. "¡Maldita mocosa!"

"¡¡HAAAAA!!"

Gine grito enviando toda su energía al ataque, haciendo que creciera cubriendo el cuerpo del alíen. Disparándolo hacía sus compañeros en el suelo.

Que vieron sorprendidos el ataque.

/BOOM/

Se creo una explosión que pareció envolverlos a todos.

Gine tomo unas bocanadas de aire, para después irse volando tras de Krillin.

El humo se disipo mostrando a unos ilesos Freezer y sus soldados. Que miraron un cráter humeante enfrente de ellos.

Adentro se encontraba Dodoria, con algunas heridas leves, sus ojos llenos de furia. Mirando hacia donde huyeron los pequeños.

"¡Malditos!"


Vegeta y Callion volaban por los cielos, envueltos en auras azul y roja respectivamente.

"Hmm"

Hasta que Callion se detuvo de repente, a lo cual Vegeta también se detuvo al notar a su subordinado inmóvil.

"¿Qué pasa?". Pregunto Vegeta acercándose.

"Sentí algo en esa dirección". Señalo moviendo lentamente su dedo. "Esta en movimiento, esa energía… se siente familiar"

"¿Familiar como?". Vegeta mito en la misma dirección, intentando sentir dicha energía.

"Que ya la he sentido antes…". El niño Saiyajin intentaba recordar, hasta que sus ojos se ensancharon ligeramente al recordar. "Son los terrícolas"

"¿Qué?". Vegeta lo miro sorprendido ante la revelación.

"La hija de Kakarotto y el pequeño calvo, reconozco sus energías". Confirmo Callion. "Parecen estar huyendo de alguien…"

Mientras que el seguía hablando, Vegeta ignoro las palabras de su subordinado. Más concentrado en sus pensamientos.

"No puede ser posible que se han ellos". Pensó Vegeta intentando sentirlos.

Los habitantes de la tierra poseía una tecnología un poco impresionante, eran más avanzados que la mayoría de civilizaciones en esta galaxia.

Pero comparado al resto del universo conocido, se encontraban retrasados unos miles de años en tecnología.

¡No deberían ser capaces de hacer naves que pudieran traerlos aquí!

"¡Vamos tras ellos!". Ordeno Vegeta haciendo aun lado sus dudas.

Saliendo disparado en su dirección, con un confundido Callion siguiéndolo a una corta distancia.

Esos terrícolas sabían más sobre las Esferas del Dragón que nadie, excepto tal ves los Namekuseijin, por lo que serían una molestia si no los detenían.

Deberían tener experiencia con ellos, trucos para poder encontrar las esferas más fácilmente.

Además de aprovechar para darles el castigo que se merecen por lo sucedido en la tierra.

Vegeta entonces noto un gran destello brillante a lo lejos, extrañamente familiar al sentir una pequeña molestia en los ojos.

Aun no estaba acostumbrado a esa técnica para sentir el Ki, pero si lo suficiente para sentir a dos energías alejarse hasta salir de su radio de alcance.

Dejando solo una presencia, más grande que las otras.

Activando su rastreador, no pudo evitar sonreír con maldad cuando vio de quien se trataba.

"Dodoria…"


"¡Muéstrense pequeños gusanos!". Demando Dodoria en el aire, sus ojos recorriendo cielo y tierra.

Había estado persiguiendo a esos chiquillos que se atrevieron a interrumpir su diversión.

Cuando por fin lo había alcanzado, el calvo grito algo y de repente una gran luz lo cegó. Lo cual ellos aprovecharon para escapar.

Una vez que pudo recuperar su visión, ellos no se encontraban por ninguna parte.

Gracias a ese maldito anciano Namekiano ya no tenían rastreadores, por lo que sería imposible localizarlos o las demás aldeas Namekuseijin.

/Pum/

"¡Ahh!"

De la nada sintió un fuerte impacto en su cabeza mandándolo a estrellarse duramente contra en el suelo.

"¿Pe-pero qu…?". Dodoria se levanto lentamente, sujetando su cabeza.

"Hola Dodoria". Saludo con un burlesco una voz conocida para el alíen. Que le dio escalofríos.

Sintiendo sudor formándose en su frente volteo, sus pupilas dilatándose ante las figuras de Vegeta y Callion frente a él.

"Ha pasado tiempo". El príncipe sonrió ante la expresión de miedo del soldado.

"Ve-vegeta". Tartamudeo asustado Dodoria. Recordando como su rastreador exploto al medir su poder.

"Veo que observase mi pelea con Cui". Rio Vegeta disfrutando cada segundo de la expresión de terror de Dodoria.

El soldado apretó los dientes furioso, jamás lo diría verbalmente. Pero el no es lo suficientemente fuerte para contra ellos.

"Jejeje". Comenzó a reír para la confusión de los Saiyajins.

El no moriría aquí, puede salir de esto.

"¿En verdad crees que es sabio traicionarnos Vegeta?". Dijo Dodoria intentando sonar confiado, a pesar del sudor que se notaba en su rostro. "¿Acaso has olvidado lo aterrador que puede ser Lord Freezer?"

Vegeta permaneció en silencio mirándolo fijamente. Poniendo más nervioso al soldado.

"Te diré algo, aun estas a tiempo de arrepentirte por tus acciones". Dijo esperando poder ganárselo. "Solo tienen que darme sus rastreadores, hablare bien de ti con Lord Freezer para que los perdonen. Sera como si nada esto hubiera pasado"

Dodoria extendió su brazo, su mano tendida esperando.

Vegeta permaneció impasible, su mirada enfocada en el alíen rosado. Callion junto a el mirándolo esperando instrucciones.

Entonces para la sorpresa de los dos, Vegeta se quito su rastreador. Extendiéndoselo a Dodoria que sonrió victorioso.

"Bien hecho Vegeta". Dijo caminando hacia él. "Es bueno ver que en esa cabeza hay un cerebro"

/Crumb/

"¿¡Oye!?". Exclamo asustado Dodoria, al ver que Vegeta dejo al dispositivo caer al piso. "¡Ese es un instrumento muy frágil!"

Vegeta ignoro sus palabras, poniendo un pie sobre el dispositivo.

"¿¡Pero que crees que estas haciendo!?". Grito incrédulo Dodoria, listo para derribar al Saiyajin.

Pero este solo sonrió con malicia.

/Crash/

Aplastando el rastreador bajo su pie.

"¿¡Pero que has hecho!?". El alíen sujeto su cabeza viendo las piezas aplastadas.

"Los rastreadores son más valiosos para ti que para mi". Dijo Vegeta sonriendo, divertido ante la expresión del soldado. "Mocoso"

"Si". Callion asintió y retiro su rastreador.

/Crash/

Aplastándolo con su mano.

"Ahora sin rastreadores, no serán capaces de localizar las Esferas del Dragón". Declaro un sonriente Vegeta.

"¡Eres un estúpido!". Exclamo molesto y asustado el soldado de Freezer. "¡Sin esos rastreadores tu tampoco podrás encontrarlas!"

"En eso te equivocas". Dijo con cero preocupación Vegeta, confundiendo al soldado. "En mi viaje a la tierra aprendí un pequeño truco de los terrícolas, el como detectar la energía de alguien sin un rastreador"

Dodoria lo miro incrédulo ante la declaración.

"¿Terrícolas?". Entonces el soldado pareció recordar algo. "¡Entonces esos chiquillos eran terrícolas! ¡Te aliaste con ellos!"

"¡Hah! No digas estupideces". Respondió instantáneamente el príncipe Saiyajin. "Ni que estuviera desesperado me uniría a esos insectos"

Dodoria gruño furioso con el Saiyajin.

"Mocoso". Callion se enderezo. "Ve por nuestros amigos terrícolas, yo me hare cargo de esto"

"Si señor". Asintió Callion dando la vuelta y salir volando dejando una estela roja.

Dejando solos aun sonriente Vegeta con un nervioso y asustado Dodoria.


Callion volaba a gran velocidad, en rumbo hacía la energía que reconocía como los terrícolas.

"¿Qué.?"

Se detuvo en seco, cuando de repente…

"¿Desaparecieron?". Dijo sorprendido y confundido.

No podía sentir otro Ki en esa dirección, por lo que descartaba de que fueran eliminados por algún soldado de Lord Freezer.

Sus poderes tampoco parecieron haber estado disminuyendo, simplemente desaparecieron abruptamente en un segundo.

Por lo que solo queda una conclusión.

"Ellos son capaces de ocultar su presencia". Fue la conclusión a la que llego.

Lo cual podría explicar como fue que lograron evitar la muerte en la tierra, en algún momento habrá usado esa habilidad para ocultarse y escaparon de él.

Era lo lógico, de tener una habilidad que les permitiría detectar la energía de cualquier individuo. Debería haber una que les permitiera ocultarla.

"¿Qué debería hacer ahora?". Se pregunto Callion.

Podría volver con su líder para informarle la situación, pero por lo que sentía aun no había terminado con su oponente. La gran cantidad de Ki siendo usada por Dodoria lo decía.

Callion parpadeo dos veces.

"Usar Ki…". Sus ojos se ensancharon ligeramente cuando una idea le vino a la mente.

Los terrícolas posiblemente hayan sellado o suprimido su Ki al ocultarlo, pero es muy probable que al hacerlo estén sellando sus capacidades.

Por lo que es muy probable que se encuentre desplazándose a pie.

O que estén volando despacio.

La técnica de volar, o flotar, requería usar Ki, pero era un desgaste tan minúsculo que a menos que prestaras mucha atención ni siquiera lo notarias.

/Swift/

Callion voló hacia donde los sintió por ultima vez.

Tiene una orden que cumplir.


/BOOM/

Toda la zona retumbo ante una gran explosión que envolvió el área.

Una vez que se aclaro mostro aún cansado y herido Dodoria, sus manos al frente donde se mostraba una gran destrucción.

"Je.. jeje, Jejeje". El alíen rio al ver la destrucción.

"¿¡Hacia donde miras!?"

El grito alarmo a Dodoria que volteo súbitamente, pero un pie se estrello con su mejilla enviándolo al suelo.

Vegeta sonrió ante su oponente caído, gozando el verlo luchar para levantarse.

El alíen se levanto y cargo hacia el Saiyajin, que se agacho esquivando un golpe a su rostro. Enterrando su puño en el estomago del rosado, haciendo que se doblara por el dolor y sentir el aire abandonar sus pulmones.

"¡Mal…!". Dodoria miro con odio la cara risueña de Vegeta.

Que conecto un contundente golpe a su rostro mandándolo a volar, estrellándose contra el suelo.

"Llego el momento de pagar Dodoria". Dijo Vegeta caminando lentamente hacia el adolorido rosado. "Por todos los años burlas, palizas y humillaciones que me hiciste pasar"

Se detuvo frente a el, viéndolo luchar para intentar levantarse.

/Grip/

"¡Ahhhhhhh!"

Dodoria grito adolorido al sentir como Vegeta tomo uno de sus brazos, con su pie plantado en su espalda. Intentando arrancar su brazo.

"¡Vegeta! ¡Por favor!". Grito adolorido, sintiendo como su brazo se dislocaba.

Vegeta sonrio con malicia, aplicando más fuerza.

"¡Ahhhhhhh!"

Dodoria apretó los dientes intentando aguantar el dolor de su brazo, luchando para poder liberarlo. Pero la fuerza de Vegeta resulto ser superior.

Su mente pensaba a mil por hora, intentando pensar en algo que pudiera sacarlo de esa situación.

Hasta que sus ojos se abrieron en su totalidad. Una idea que podría salvarlo le llego.

"¡Vegeta! ¡Espera!". Las suplicas de Dodoria parecían entrar en oídos sordos. "¡Tengo algo muy importante que decirte!"

Vegeta solo lo ignoro, sonriendo ante el sufrimiento del alíen rosado.

"¡Es la verdad sobre la destrucción del Planeta Vegeta!"

Esas palabras si fueron escuchados por el Príncipe Saiyajin, que dejo de aplicar fuerza.

La verdad sobre… ¿La destrucción del Planeta Vegeta?

"Habla". Ordeno Vegeta soltando el brazo de Dodoria, que retrocedió sujetando su brazo que colgaba.

"No te parece raro que Lord Freezer ordenara que todos los Saiyajin se reunieran en el Planeta Vegeta, justo antes de que fuera impacto por un meteorito". Dijo Dodoria.

Vegeta alzo una ceja curioso.

Recuerda muy bien el día que recibieron esas noticias, el aun era un niño junto con Raditz. Con Nappa y otro par de Saiyajins.

Habían estado conquistando un planeta, por lo que decidieron ignorar la orden de regresar al Planeta. Lo cual decidió ser la mejor decisión, ya que al día siguiente fue que llego la noticia de la destrucción del planeta.

El no lo demostró en su momento, pero en verdad le pareció muy extraño. Ellos debieron haber sabido desde hace mucho si un meteorito se dirigía al planeta.

"Eso fue por el Planeta Vegeta no fue destruido por un meteorito como les dijeron". Informo Dodoria sonriendo con cierta burla. "Fue Lord Freezer el que destruyo el planeta"

Los ojos de Vegeta se abrieron como platos ante la revelación.

"Lord Freezer vio como los niños Saiyajin nacían con niveles de poder cada vez mayor". Explico el rosado gozando la expresión incrédula de Vegeta. "Por lo que decidió eliminarlos antes de que si quiera pensaran en intentar derrocarlo"

Vegeta bajo la mirada, su rostro ensombrecido.

Ahora todo tenía sentido.

La repentina destrucción de su planeta natal, el como era imposible que no hubieran detectado ese meteorito.

Todo había sido obra de Freezer.

"Je, jeje… ¡Jajajajajajaja!"

Dodoria vio incrédulo como Vegeta de la nada comenzó a reír maniáticamente.

"¿¡Pero de que te ríes!?". Exclamo el alíen.

"Gracias Dodoria… Me has abierto los ojos". Dijo Vegeta mirando sus manos. "Ahora entiendo la extinción de mi raza… No se trato por algo tan vergonzoso como un meteorito"

Cerro sus manos formando puños, sonriendo.

"Fue por Freezer". Fijo su mirada en Dodoria. "Fue por que el tenía miedo"

"¿¡Miedo!?". Exclamo el alíen. "¿¡Pero que ridiculeces estas diciendo!?"

"¡Freezer tenía miedo de nosotros los Saiyajin! ¡Porque sabía que llegaría el día en que ya no podría controlarnos!". Declaro Vegeta con una sonrisa depredadora. "¡Así que como un cobarde decidió eliminar a los Saiyajin!'

Dodoria miro aterrado como un aura azul rodeo a Vegeta, con pedazos de piedra flotando en el aire. El suelo temblando bajo sus pies.

"Ahora eliminar a Freezer será aun más gratificante". Miro fijamente a Dodoria que retrocedió asustado. "Y mi primer paso, ¡Sera acabar contigo insecto!"

"¿¡Huh!?". Aterrado por la declaración Dodoria le dio la espalda y salió volando a toda velocidad.

Vegeta lo miraba alejarse sin nada de preocupación, para después lanzar su brazo hacía adelante liberando una gran onda de energía.

Dodoria volteo ante la luz que vio detrás, viendo la onda disparada por el Saiyajin fácilmente alcanzándolo. Hasta que lo alcanzo y envolvió todo su cuerpo.

Desintegrándolo totalmente.

"Jejeje". Vegeta rio entre dientes, sabiendo que había eliminado al lacayo de Freezer. "Ahora sin inútil de Dodoria, a Freezer solo le queda Zarbon"

Si por las cosas que ha oído, el niño bonito debería tener un poder similar a Dodoria o ligeramente superior.

Lo que sería completamente inútil contra su nuevo poder.

Pero por ahora debería fijar sus prioridades.

"¿En donde estas mocoso?". Dijo intentando localizar a su subordinado. "¿Habrá alcanzado a loa terrícolas? ¡Ahí esta!"

Encontró su presencia, pero no se encontraba solo. Había muchas otras presencias más pequeñas junto con él.

Decidiendo guardas sus preguntas hasta saber su situación, Vegeta despego yendo a la ubicación de su subordinado.


Callion volaba revisando cielo, tierra y mar, buscando alguna señal de los terrícolas. Pero no encontró ningún rastro.

¿Acaso estaban escondidos?

¿Los habría pasado de largo?

¿Se habrán ido en otra dirección?

El niño Saiyajin se detuvo, intentando pensar en que debería hacer a continuación.

Hasta que noto algo por el costado de su ojo, volteando vio que se trataba de…

"Una aldea Namekuseijin". Dijo reconociendo inmediatamente a los habitantes del planeta que iban de un lado al otro. "¿Qué debería hacer ahora?"

Había perdido a los terrícolas, hasta donde sabe ellos podrían estar a kilómetros de su posición. Además de que son capaces de ocultar sus presencias.

Aunque si ellos pasaron por aquí, los habitantes de la aldea los habrán visto.

Callion asintió y descendió hacia la aldea.


Los Namekuseijin seguían con sus actividades diarias, los adultos trabajan los campos y los jóvenes corrían juntos por toda la aldea. Sin ningún tipo de molestia o preocupación.

No sabiendo las tragedias que su raza estaba sufriendo lejos de ahí.

Entonces todos detuvieron sus actividades cuando notaron una figura que descendía hacia su aldea.

Callion planto los pies en el suelo, aterrizando justo en medio de la aldea.

Vio como los habitantes de la aldea lo miraban con distintas emociones, retrocediendo. Tratando de mantener a los niños fuera de su vista.

Entonces noto a un Namekiano, más viejo que los demás, acercándose a él.

"Yo soy Tsuno, el líder de esta aldea". Pregunto el aparente líder de la aldea con un tono cauteloso. "¿Qué te trae por aquí joven extranjero?"

"¿Nadie aquí vio algo extraño?". Pregunto Callion. "¿A alguien pasar volando cerca de aquí?"

El líder de la aldea se quedo observando fijamente al niño Saiyajin, como si estuvieran buscando algo en él. Luego su mirada paso a sus pobladores, que solo negaron con la cabeza.

"Lo siento, pero me temo que no hemos visto a nadie pasar por aquí". Informo el Namekuseijin.

"Ya veo…". Callion bajo ligeramente la mirada ante la respuesta.

Una confirmación. En verdad había perdido a los terrícolas.

El… No podría completar su orden… El… El…

"Fracase". Pensó Callion. "Yo… no había fracasado antes"

Desde que fue reclutado por su líder, el nunca había fallado en completar cualquier labor encomendada.

Buscar.

Analizar.

Destruir.

Lastimar.

Matar.

El siempre había cumplido sus ordenes.

Salvo por esta vez.

"¿Qué es esta extraña sensación?". Una extraña sensación lo invadió. "No me gusta, es como la ira… pero diferente"

"¿Qué te ocurre joven?"

Pregunto el viejo Namekuseijin curioso al ver como el desconocido niño pareció congelarse, quedándose totalmente inmóvil. Ante la mirada de toda la aldea.

"¿Qué?". Callion salió de sus pensamientos mirando confundido al Namekiano.

"De repente de congelaste". Dijo el anciano Tsuno acercándose un par de pasos. "¿Te sucede algo?"

"Físicamente me encuentro al cien por ciento". Informo Callion. "Tampoco me encuentro agotado de ninguna manera"

"Entonces…". El Namekiano lo miro directo a los ojos. "¿Qué te paso?"

"Me di cuenta de que no podre cumplir mi orden". Dijo el niño Saiyajin bajando ligeramente la mirada.

"Orden dices…". El Namekuseijin lo miro con cierta intriga.

El líder de la aldea notaba que había algo extraño con su joven visitante, en especial sus ojos.

En lugar de la luz que siempre se ven en los ojos de los niños, los ojos de su joven visitantes no poseían ningún brillo. Solo un vacío hueco, sin rastro de emociones.

"¿Qué le han hecho a este pobre niño?". Pensó con tristeza el anciano. "Supongo que estaba relacionado con aquellos que buscabas"

"Si". Callion asintió. "Debía encontrarlos, pero los perdí y no se donde puedan estar… Fracase"

"¿Y eso que significa?". Pregunto el Namekiano.

"No lo se… No había fracasado antes". El niño arrugo las cejas. "Pero no me gusta"

"¿Fracasar?". Callion asintió. "¿Por qué no te gusta?"

"Porque cuando lo pienso… Siento algo extraño". Dijo con un pequeño incremento en su tono. "No había sentido algo así antes"

El anciano Namekuseijin sentía su curiosidad incrementar al interactuar con el joven extranjero. Volteando hacia los aldeanos, con un movimiento de su cabeza ellos volvieron a sus actividades.

"Ven conmigo joven". Pidió el anciano Namekuseijin alejándose del centro de la aldea.

Callion estaba indeciso sobre lo que debería hacer.

¿Qué era lo que su líder habría hecho en esta situación?

Tampoco tenía idea, las acciones de su líder siempre eran contradictorias para él. A veces haciendo cosas lógicas, pero otras a las que no le ve ningún sentido.

Por lo que decidiendo según su lógica, Callion siguió al viejo Namekiano.

Por lo que puede sentir no había poderes muy fuertes en la aldea, por lo que si esto fuera algún tipo de trampa el podría defenderse de quien sea.

Además seguramente podría conseguir alguna información útil.


"¿Cuál es tu nombre chico?". Pregunto Tsuno sirviendo una tasa de agua caliente a su invitado.

"… Callion". Respondió el Saiyajin viendo los alrededores.

Había seguido al Namekuseijin a lo que supuso era su casa, donde ahora se encontraban sentados.

"… ¿Por qué me trajo aquí?". Pregunto confundido el niño Saiyajin.

"Pensé que sería más cómodo seguir nuestra conversación aquí". Respondió el anciano tomando un trago de su tasa.

El niño parpadeo confundido, no sabiendo que hacer o decir. Jamás había estado en una situación como esta.

"… Y ahora". Bajando su taza, centro su atención en su joven invitado. "Cuéntame, ¿Qué clase de individuo eres? Nunca había visto a un ser parecido a ti"

"… Yo soy de la Raza Saiyajin". Informo el joven al no ver problema con el compartir información.

"¿Saiyajin?". El viejo Namekiano repitió el nombre curioso. "Primera vez que oigo ese nombre"

"No es sorpresa realmente". Callion desenredo su cola dejando que la viera. "Un gran desastre hace años ocasiono que casi toda nuestra raza desapareciera"

"Esa es una terrible noticia". Dijo con tristeza el Namekiano. "Lamento mucho tu perdida joven"

Callion bajo la mirada, lo que el viejo pensó que era normal dado de hablar sobre un tema tan sensible.

Pero la verdad era que el chico decidió guardar silencio al no saber que decir. El no poseía mucha experiencia en mantener conversaciones.

"Cambiemos de tema". Ante eso Callion alzo la mirada, inconscientemente aliviado. "¿Supongo que no viniste a nuestro planeta solo?"

"No, no vine solo". Informo el niño. "Vine con mi líder"

"Líder…". Eso pareció interesar al viejo Namekiano. "¿El fue quien te ordeno ir en esta búsqueda?"

"Si". Asintió Callion, sintiendo esa extraña sensación al recordar su misión fallida.

Tsuno podía sentir el cambio en su joven invitado, además de su clara duda e inexperiencia con las emociones.

"Dime, ¿Por qué sus ordenes son tan importantes?". Pregunto el anciano Namekiano.

"Porque el es mi líder, el da las ordenes y yo obedezco". Declaro Callion casi robóticamente.

"¿Por qué?". La pregunta lo hizo parpadear confundido. "¿Por que obedeces sus ordenes tan fácil?"

"Es lo que siempre he hecho". Respondió con un tono neutro.

El líder de la aldea pareció fruncir un poco el ceño, las palabras de su joven visitante formaban una imagen que a el no le estaba gustando.

"¿Nunca tu líder te ha permitido pensar por ti mismo? ¿Actuar por tu cuenta? ¿Experimentar?". Pregunto el viejo con cierta intensidad.

"Ese no es mi deber". Callion negó con la cabeza. "Solo debo obedecer ordenes y actuar cuando se me pida"

"… ¿Por qué eso?"

El viejo Namekiano sintió una gota de sudor formándose en su frente, algo en el en serio deseaba saber ¿Por qué?

"Porque soy un arma"

Esa declaración tomo por sorpresa al Namekuseijin que abrió los ojos completamente, mirando con incredulidad a su joven invitado.

"Mi deber no es cuestionar ordenes, solo seguirlas sin dudar". Hablo Callion, como si fuera un pasaje que leyó un millón de veces. "Un arma no necesita pensar, no necesita experimentar, un arma solo necesita actuar cuando es necesario. Para eso es que fui hecho"

El viejo Namekiano miro con tristeza al niño, ante el tono hueco de su voz y el como la casi inexistente luz de sus ojos parecía desaparecer al decir esas palabras.

Lo peor era ver que su mirada por un momento pareció mostrar tristeza, para volver a su modo inexpresivo. Con el joven ni siquiera parecer notarlo.

"Lo que han hecho a este pobre chico…". Pensó furioso Tsuno.

Quien sea ese líder, se ha estado asegurándose de que el chico cero desarrollo emocional. A tal punto de que no sea capaz de reconocer emociones, ni siquiera las suyas.

Que no fuera capaz de pensar eficientemente por su cuenta, para que fuera totalmente dependiente de las ordenes de alguien más para poder actuar.

Tratando de hacerlo nada más que un sirviente sin voluntad.

Un esclavo ante las ordenes de un líder.

Un instrumento.

Un arma.

"¿Cómo puede existir alguien tan vil para hacerle esto aun niño?". Pensó con furia el Namekiano.

"Ya debería retirarme". Hablo Callion levantándose, sacando al Namekiano de su trance.

"¡Espera!". El líder de la aldea se levanto, su invitado mirándolo curioso. "¿Qué harás ahora?"

"Informarle la situación a mi líder, sobre el escape de los terrícolas". Dijo el niño Saiyajin.

"¿Terrícolas?". El viejo Namekiano dijo la palabra curioso, no habiendo escuchado algo similar antes.

"Estamos en una carrera contra el reloj, ellos y el ejercito de Freezer son nuestros enemigos". Dijo Callion. "Todos estamos tras el mismo objetivo"

"¿Y cual es ese objetivo?". Pregunto nervioso el Namekiano, teniendo un mal presentimiento por la respuesta.

"Reunir las Esferas del Dragón"

"¿¡Las Esferas del Dragón!?". Grito incrédulo Tsuno, no habiendo esperado esa respuesta.

¿Cómo es que sabían sobre ellas?

Son unas antiguas reliquias del planeta, que no han sido usadas en mucho tiempo. No hay forma de que simplemente se enteraran de su existencia.

Claramente ahí faltaba algo.

"¿Por qué las están buscando?". Pregunto seriamente el viejo Namekiano, su mente en alta alerta.

"No tengo idea de porque las quieren los terrícolas". Respondió su joven visitante, fácilmente viendo que dijo la verdad. "Pero mi líder y yo actualmente buscamos detener al ejercito de Freezer"

"¿Detenerlos?". El Namekiano pudo ver algo de seriedad cuando menciono a ese ejercito. "¿Para que quieren ellos las Esferas del Dragón?"

"Freezer…"

Al escucharlo decir ese nombre pudo ver un brillo en los ojos del inexpresivo niño, sus ojos que mostraban un vacío casi nulo.

Mostraron miedo.

Miedo al haber pensado en el dueño de ese nombre.

"Es un conquistador galáctico, increíblemente poderoso". Dijo Callion con el miedo haciéndose más evidente en su rostro. "Se entero de las existencia de las Esferas del Dragón, busca reunirlas para obtener la vida eterna"

"Ya veo…". El viejo sentía una gran preocupación formándose en su pecho, por sus hermanos más allá de la aldea. "Un gran peligro se cierne sobre mi raza"

"Creemos que ya posee algunas de las esferas". La noticia preocupo aun más al viejo. "El y sus soldados estuvieron en una aldea como esta"

"¿Cómo están?". Pregunto con desesperación en su voz, rezando al gran patriarca que sus hermanos estuvieran bien.

"Los asesinaron a todos"

Ante la revelación el líder de la aldea sintió sus piernas quedarse sin fuerza, haciendo que cayera sentado en el suelo.

"Por el Gran Patriarca…"

Esto no podía estar pasando, sus hermanos habían sido… asesinados.

Y no era solo los que se encontraran en esa aldea, sus demás hermanos posiblemente también habían sido asesinados o se encontraban en peligro.

No solamente ellos.

Si era verdad que estaban tras las Esferas del Dragón, entonces el Gran Patriarca también se encontraba en peligro.

¿Qué debería hacer en esta horrorosa situación?

"¿Se encuentra bien Tsuno?"

Fue sacado de sus pensamientos al escuchar la voz de su invitado. Que se había acercado al ver que no se levantaba.

"Si…". Se levanto con la ayuda del niño. "Es solo… Que esa fue una noticia preocupante"

Callion permaneció en silencio viendo al Namekuseijin alejarse, pareció estar pensando en algo.

El líder de la aldea tenia una mano en su mentón, intentando pensar en que debería hacer ante tal situación que estaba ocurriendo en su planeta.

"¿Deberíamos huir lejos de la aldea?". Intentaba pensar en cual sería la mejor acción. "¿Pero si tienen una forma de rastrearnos?"

Entonces volteo al recordar a su joven invitado.

"Pequeño Callion". El mencionado lo miro curioso. "¿Cuál es tu objetivo y el de tu líder?"

"Evitar que ellos reúnan las Esferas del Dragón". Respondió calmadamente el pequeño Saiyajin.

El viejo Namekiano miro fijamente los ojos de su invitado, buscando algún rastro de mentira o engaño. Sin importar que tan pequeño fuera.

Pero no encontró ninguno.

Tal parece que el que se aseguro de que el chico fuera así, también hizo que no fuera capaz de decir mentiras.

"Espera un momento". Dijo el líder de la aldea adentrándose en su casa.

"¿Qué será esta vez?". Se pregunto Callion inseguro si permanecer en la aldea. "¿Tal vez debería marcharme ya?... Un momento"

En ese momento su atención fue robada por una conocida energía que se estaba acercando a la aldea.

"Mi señor se acerca, debió eliminar a Dodoria". Pensó en joven Saiyajin. "Por ahora, tal vez lo mejor sería reagruparnos"

"Joven Callion". Antes de que pudiera salir escucho la voz del líder de la aldea.

Volteo y vio que el líder de la aldea regreso, pero cargando un objeto enorme en sus manos.

Una brillante esfera de color naranja, con cuatro estrellas de color rojo en el centro. Del tamaño de su torso.

"Esa es…". Para Callion solo había una respuesta.

"Es la Esfera del Dragón de nuestra aldea". Confirmo el Namekiano acercándose al chico. "Quiero que la tomes"

Callion miro curioso el objetivo de su venida al planeta, siendo presentada a el.

"… ¿Por qué me la esta dando?". Pregunto viéndolo al rostro.

A pesar de ser su objetivo primordial, decidió olvidarse de ella por ahora. Su mente plagada por la confusión quería una respuesta.

"Es mejor que tu la tengas". Dijo el Namekiano extendiéndosela. "Así podrás evitar que ese monstruo triunfe"

"… No lo entiendo". El niño arrugo las cejas. "¿Por qué no simplemente la esconden en algún otro lugar? No necesitaba mostrármela o decirme que la tenían"

"Porque eso no evitarían que aquellos con malas intenciones nos lastimen". Dijo el Namekiano. "De este modo si lo peor llegara a pasar, sabré que la esfera estará en buenas manos"

"… No lo entiendo". Callion frunció el ceño. "Eso no tiene sentido"

Aunque necesiten la esfera, no podía entender porque simplemente se la estaban dando.

Hay varias que podrían haber hecho en vez de habérsela dado.

Huir.

Ocultarla.

Destruirla.

Pero había decidido dársela.

Estaban comenzando a sentir de nuevo esa sensación de cuando perdió a los terrícolas. Solo que esta vez era por no poder entender las acciones del viejo Namekuseijin.

"No tienes porque molestarse joven Callion". ¿Molestia? ¿Eso era lo que sentía?

Centrando su atención de nuevo en el anciano Namekuseijin, vio que estaba sonriendo con confianza.

"No ser capaz de entender algunas acciones es algo normal". Dijo el Namekiano.

"¿No entender es algo normal?". Repitió confundido el niño.

"Hay veces en la vida que encontramos cosas que para nosotros no tendrán ningún sentido, pero para otros si lo hará". Dijo mirando a la esfera. "Pero no tienes porque molestarte por no entenderlo, ya que puede significar algo bueno"

"¿Algo bueno?". Callion lo miro con atención deseando saber más.

Una acción que pareció hacer sonreír al Namekuseijin.

"En tu caso significa que aun puedes mejorar, sigues creciendo". El niño lo miro confundido. "Solamente tengo fe de que la esfera estará mejor contigo mi joven amigo"

"¿Amigo?". Callion repitió la palabra desconocida. "¿Qué es eso?"

"Significa alguien en quien puedes confiar, alguien que si estas en problemas no dudara en ayudarte". Dijo el líder de la aldea, sonriendo cuando vio un tenue brillo en los ojos de su joven amigo.

Callion entonces medito un momento, recordando todo el tiempo que ha estado con su escuadrón desde que los encontraron.

¿Habrán sido amigos?

"Yo nunca he tenidos amigos". Callion no recordaba algunas vez que sus compañeros Saiyajin hicieran algo parecido por el.

"Descuida joven Callion, aun eres joven". Dijo el Namekiano. "Aun tienes muchas cosas en la vida por experimentar. Ten"

Le entrego la Esfera del Dragón.

Era pesada, pero nada que no pudiera levantar. El único problema era que por lo grande que era le costaba sujetarla.

"Solo quiero que me prometas algo antes de llevártela". Dijo el Namekiano.

Callion solo asintió.

"Primero, haz todo lo que puedas para protegerla". Dijo el viejo. "No permitas que caiga en malas manos"

"De acuerdo". El niño asintió.

"Y segundo…". El líder de la aldea se hinco en una rodilla.

Callion lo miro curioso cuando coloco sus manos en sus hombros.

"Quiero que empieces a pensar más por ti mismo". Declaro seriamente, mirándolo fijamente a los ojos.

"¿Pensar por mi mismo?". Callion lo miro confundido.

"Trata de tomar tus propias decisiones, no simplemente esperes ordenes". Dijo el viejo. "Que pienses, explores y tengas ambiciones"

"Pero… No puedo hacer eso". El niño bajo la mirara ligeramente. "Yo soy un arma… Y un arm-?"

"Tu no eres un arma"

Ante la firme declaración Callion lo miro con sorpresa.

"Tu solo eres un joven que apenas esta conociendo la vida". Dijo Tsuno con firmeza. "Es tu vida, nadie dicta lo que debes hacer salvo tu"

"Pero… Para eso fui creado". Callion arrugo las cejas.

"Tu origen no es importante, no debe definir tu camino". Tsuno sonrió poniéndose de pie. "Tu origen sirve para mostrarte cuanto has avanzando en tu camino y recordarte porque lo elegiste"

"Mi camino…". Callion medito esas palabras.

"Y bien mi joven amigo". Tsuno le sonrió. "¿Crees poder prometer que harás eso?"

Callion abrió la boca, pero cero palabras salieron. No sabía realmente que decirle.

Viendo la Esfera del Dragón en sus manos, la sonrisa del líder de la aldea. Más sintiendo como su líder ya casi llegaba.

No sabía cual era la mejor respuesta.

Jamás había estado en una situación parecida a esta.

"Relájate, no intentes forzar una respuesta". Aconsejo el Namekiano. "Solo respira profundo y piensa con calma"

Siguiendo el consejo Callion cerro los ojos.

"Yo… Yo". Abrió los ojos y miro a Tsuno con cierta duda. "Lo intentare"

"Eso esta bien". Sonrió el viejo Namekiano posando su mano en su cabeza. "Es un comienzo mi joven amigo"

Callion bajo la cabeza, con la esfera cubriendo parte de su rostro. Sintiéndose raro ante la acción del Namekuseijin.

"¿Qué es esto? Se siente como la molestia, pero hay algo más… Siento mi rostro arder"


"Bien mi joven amigo, ha sido un gusto". Dijo Tsuno caminando junto al niño Saiyajin.

Callion solo asintió.

"Si logras reunir las esferas, y el destino lo permite, búscame". Dijo el líder de la aldea. Ambos deteniéndose en medio de la aldea.

"¿Por qué?". Pregunto curioso Callion a su… Amigo. "¿Tiene un deseo?"

"Si en realidad, me gustaría revivir a mis hermanos fallecidos". Revelo con una sonrisa triste el Namekiano.

Para Callion tuvo sentido, el querer revivir a su raza que habían sido asesinada.

"Pero es más porque de lo contrario, no serás capaz de usar las esferas". Informo Tsuno.

"¿Por qué no podría usarlas?". Pregunto confundido Callion, ¿no debían solamente reunir las siete?

"Una vez juntas, solo podrás utilizar sus poderes al hablar la lengua del planeta". Revelo para la clara sorpresa del joven. "Por lo que necesitaras ayuda de un Namekuseijin para poder pedir un deseo"

"Entiendo". Callion asintió. "Poseen una clave secreta"

Un muy buen seguro.

"Creo que ya debería irme". Dijo Callion asegurando su agarre en la esfera. Sintiendo la energía de su líder a nada de llegar.

"Muy bien joven Callion, que tengas suerte". Dijo con una sonrisa Tsuno. "Espero volvamos a vernos"

"Si". El niño asintió.

"No olvides tu promesa". Dijo el Namekiano.

"Tratare". Los pies de Callion se despegaron del suelo. "Adiós… Amigo Tsuno"

El viejo Namekiano sonrió al verlo alzarse en el aire y comenzar a alejarse.

"Un corazón inocente envuelto en malicia, pero que se ha mantenido limpio"

El viejo Tsuno se dio la vuelta llamando a sus hermanos aldeanos.

Ese lugar ya no era seguro.


Ya habiéndose alejado de la aldea, Callion se detuvo en medio del aire.

Viendo un destello azul acercándose rápidamente desde el horizonte. Hasta que llego frente a el revelando ser Vegeta.

"Conque aquí es donde estabas". Dijo el príncipe Saiyajin con cierta molestia, que inmediatamente cambio a sorpresa al ver el objeto que cargaba. "¿¡Eso es…!?"

"Si". Callion asintió presentándole la esfera gigante. "Es una Esfera del Dragón"

Vegeta no podía creerlo.

En ese corto tiempo que estuvieron separados, ¿¡El mocoso había encontrado una Esfera del Dragón!?

"Ja, jaja… ¡Jajajajajajajajaja!"

Callion vio curioso a su líder que se encontraba riendo a todo pulmón.

"¡Esto es perfecto!". Con brusquedad le arranco la esfera de las manos. "¡Así que esta es una Esfera del Dragón!"

Primero pudo divertirse haciendo pedazos a Cui.

Luego tuvo el gusto de hacer pagar a Dodoria por todo el sufrimiento que tuvo que aguantar ante ese globo rosa.

Seguido de enterarse del gran miedo que Freezer siente hacia los Saiyajin.

Y Ahora esto, una Esfera del Dragón en sus manos.

La única forma de que esto pudiera ser mejor sería si las otras Esferas cayeran del cielo, o hacer gritar de dolor a Kakarotto o Freezer.

Y hablando de hacer sufrir a Kakarotto.

"¿En donde están los terrícolas?". Pregunto Vegeta sin dejar de observar la esfera.

"Mi señor, ellos escaparon". Respondió Callion bajando un poco la mirada, y un poco de emoción en su tono. "Tienen una técnica para evitar ser detectados"

Bueno, no siempre puedes tenerlo todo.

"Olvídalos por ahora, ya aparecerán". Vegeta ahora mismo estaba de buen humor. "Ahora respóndeme, ¿en donde encontraste esta Esfera?"

"En esa aldea". Callion apunto a la aldea que se observaba en la distancia. "En líder de la aldea me la entrego"

"¿Te la entrego dices…?". Vegeta alzo una ceja curioso con su subordinado asintiendo.

"Si, junto con una información útil sobre las esferas". Dijo Callion.

Vegeta paso su mirada a la aldea en la distancia, mirando brevemente a su subordinado. Que parecía un poco más… Hablador.

Alzando su mano formo una esfera de energía, apuntando hacía la aldea. Listo para eliminarla totalmente.

Hasta que.

"¿Qué crees que haces?"

Callion se puso en medio, bloqueando su visión de la aldea.

"Me estas estorbando, hasta aun lado". Ordeno Vegeta.

Callion se le quedo mirando, sin moverse de su lugar.

"¡Te dije que te movieras!". Exclamo Vegeta comenzando a molestarse.

"… No"

Vegeta miro incrédulo a su subordinado, la esfera de energía desapareciendo debido a la perdida de concentración.

"No puede asesinarlos". Dijo Callion.

Vegeta gruño entrecerrando los ojos, se cerco al niño Saiyajin tomando bruscamente por su armadura.

"Explícate". Vegeta lo miro molesto.

"Necesitamos a los Namekuseijin vivos". Dijo Callion, no pareciendo molesto al verse sujeto por su armadura.

"¿De que estas hablando?". Vegeta arrugo las cejas.

"Aparentemente para utilizar las Esferas del Dragón, se necesita un tipo de contraseña". Informo el joven Saiyajin.

"¿Y eso que?". Bufo el príncipe, simplemente debían obligarlos a decirles esa contraseña.

"Pero esa contraseña solo funciona con el lenguaje de los Namekuseijin". Revelo Callion.

"¿¡Como!?". Vegeta lo miro sorprendido.

"Si, aunque logremos reunir las Esferas del Dragón, no podremos utilizarlas sin alguien que hable Namekiano". Culmino su explicación Callion. "Por eso no puedo dejar que los elimine, necesitaremos de su ayuda"

Vegeta ya habiendo reincorporándose miro fijamente a su subordinado, que le devolvía la mirada y se mostraba nada intimidado ante su agresión.

Su mirada paso a la aldea a lo lejos.

"Hmm". Chasqueando los dientes Vegeta soltó la armadura de Callion. "La próxima vez habla más rápido"

"Si señor". Callion asintió.

"Ya basta de tonterías, hemos perdido mucho tiempo". Vegeta le dio la espalda. "En marcha"

Sin esperar respuesta Vegeta salió disparado a gran velocidad.

Callion permaneció ahí unos segundos, volteando miro a la aldea de su amigo. Para después seguir a su líder.

Habían obtenido una Esfera del Dragón.

Les faltaban seis.

Fin del Cap 8


Avance:

Vegeta: Ya tenemos una esfera, solo faltan seis. Por ahora necesitamos cubrir más espacio.

Callion: Si señor.

Krillin: Esto es malo, no podemos dejar que ellos consigan las Esferas del Dragón.

Gine: Esto es ¿¡Una Esfera del Dragón!?

Zarbon: ¡Vegeta!

Vegeta: Cuanto tiempo Zarbon, es hora de ponernos al día.

Goku: La próxima vez en Dragón Ball C.

"El bello se vuelve bestia, ¿¡Gine vs Callion!?"

Callion: Conque aun seguían vivos.


¡Aquí estoy mis amigos! ¡Con otro capitulo de su historia favorita!

Lamento el corto retraso, pero estuve unos días enfermo y no podía escribir.

Pero en fin, ya me siento mejor y listo para escribir como me gusta.

Niveles de Poder:

Dodoria: 20.000

Gine: (Molesta) 13.000 - (Molesta Masenko): 18.500

Este capitulo marca un punto en la historia, el punto donde nuestro pequeño Callion comenzara a vivir.

Donde empezara a notar que hay más en la vida que solo seguir ordenes.

Bueno, esto es todo por ahora. Su amigo Star se despide.

~Chaoooooooooooo~