La primera guerra mundial ninja… de películas
Segunda parte…
Todo el mundo quería ver la peli, en especial los Jonin de la generación de Kakashi que llegaron a conocer a los protas reales aunque sabía que no todo podría ser cierto. Esta trama iba dedicada a los dos jovenes que murieron en la guerra y en la que estaba basada su trágica historia según los títulos del inicio.
—¿Cómo es que llamaron a la pelicula?—.
—Hasta que nos volvamos a ver—.
Naruto y Hinata solo se encargaron de promocionar la peli ya que solo se les pidió actuar en la escena de epílogo por una extraña razón ya que no se les reveló como era la trama porque si se filtraban spoilers no tendría el mismo efecto en la audiencia. La pelicula inició y dieron el contexto de la tercera guerra mundial ninja en la que Konoha se defendió de las malvadas aldeas que querían las fructiferas tierras del País del Fuego y más territorio.
—Obito, felicidades por ser Chunin—le dijo una bella mujer de cabello castaño.
—Gracias—.
La chica era la heroína de la pelicula encarnando a Rin Nohara, una recien ascendida a Chunin que era la mejor amiga de Obito Uchiha.
—Por cierto, ven a una fiesta. Vamos a celebrar, trae un regalo—.
—¡Claro que sí!—.
Era obvio para la audiencia que el sujeto estaba enamorado de ella y era una invitación personal para ir a un paseo. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
—¡Kakashi, que bueno que ascendiste a Jonin! ¡Felicidades!—celebró Rin junto a sus compañeros.
—No era necesario—dijo el sujeto aburrido.
Esto cayó como una patada en el higado a todos en la audiencia y los que estuvieron en ese evento sonrieron apenados que posiblemente Rin fue demasiado inocente y torpe para notar el enojo del protagonista.
—Creo que no debimos ir al festejo de Rin—.
El joven Uchiha estaba furioso, muy furioso, pero se supo controlar ya que era lo mismo de siempre. Aunque era muy recurrente, aún seguía doliendo como la primera vez y el Uchiha no sabía que más hacer.
—Minato me comentó que Kakashi ascendió a Jonin—le comentó una mujer sonriente al joven.
—No sé que le ven de especial a Kakashi. No sabe trabajar en equipo, nos va a matar a la primera—.
—Creo que Minato sabe del duro pasado de Kakashi—.
—¡¿Y que hay de mi, eh?! Yo tambien soy huerfano y no me estoy quejando todo el tiempo. Creo que entre genios se entienden mejor, ni siquiera debería estar en ese equipo. No encajo, mi sueño de ser Hokage no será posible, no con Kakashi que me supera en todo—.
—Obito, no todo en la vida es ser un ninja prodigio. Ciertamente los genios son muy sobrevalorados pero a final de cuentas lo que más cuenta en este mundo es algo que no podemos olvidar—.
—¿Qué cosa?—preguntó el jovencito serio.
—Las agallas y perseverancia. Eso es lo que más me gusta de ti como persona, algún día serás reconocido porque nunca te rendiste en tus sueños. Esos ojos tuyos despertarán en el momento preciso para sacar tu verdadero potencial—le determinó la señorita.
—Jaja, gracias Kushina. Siempre me gusta hablar con usted, me entiende mejor que nadie—.
—Sé lo que se siente ser maltratado. Soy una extranjera, aquí no son bien recibidos. Por eso me esforcé en hacerme respetar por las malas—.
—¿Cómo es eso?–.
—Si te empiezan a molestar, jamás te quedes callado ante nadie. Ataca con más dureza, demuestra quien es el que manda—.
Naruto sonrió al ver a la actriz que representaba a su madre que lucía muy similar a las fotos que le mostraron. La película siguió avanzando y se vio como Obito seguía luchando por sus metas de ser aún mejor. Sus ojos ardían bastante últimamente y se echaba gotas para aliviar los sintomas pero seguían muy recurrentes.
—Obito, tenemos una misión. Ahora Kakashi estará a cargo de Rin y tú por ser ascendido a Jonin. Voy a ser asignado a más misiones por mi cuenta por ordenes del Hokage—les declaró Minato ante ello.
—Felicidades Kakashi, toma tu regalo—le dijo Rin dando un obsequio y Minato también le dio algo.
—Vamos—le alzó la mano el Jonin esperando algo de parte del Chunin.
El pelinegro le dio un libro raro que se titulaba "Lección de modales para idiotas" y el Uchiha ni siquiera se volteó a verlo.
—¿Y esto que significa?—.
—No lo sé, tú dime—.
—Muchachos, tranquilos. No se peleen otra vez—intentó calmarlos Rin pero esta vez Obito no siguió la rutina.
—El día que sea declarado Jonin me iré del equipo 7, de una vez les aviso. No pienso seguir aquí bajo las ordenes de Kakashi—fue lo ultimo que dijo el sujeto.
—Guau, que edgy—dijo Kurenai viendo la pelicula muy interesada.
—Que raro, Obito nunca se hubiera atrevido a decir eso—admitió Gai que lo conocía bien.
—Lo que pasó fue que Minato sensei le platicó de mi padre. Aquí eso no ocurrió por lo que veo—admitió el verdadero Kakashi viendo la peli.
El ardor de los ojos en Obito seguía siendo un inequívoco signo de que el Sharingan estaba a punto de surgir en él pero no sabía eso y comenzaba a repercutir en la psicología del ninja.
—Que día tan más soleado, aún me arden los ojos y hay mucha luz—.
El joven estaba solo como siempre y nadie se hallaba cerca de ahí. Lo emo Uchiha comenzaba a tomar control parcial de su persona aunque gradualmente.
—Obito, ahora si llegaste temprano—se oyó llegar a Rin al entrenamiento.
—Rin, hola—dijo el Chunin viendola serio y se volteó para seguir practicando.
—Obito, has estado raro estos días. ¿Puedo ayudarte en algo?—.
—Rin, ¿por qué te molestas en hacer que el equipo funcione?–.
—¿Ah, disculpa?—preguntó la castaña sin entender eso.
—Desde que Kakashi entró, no hemos congeniado. En parte tengo la culpa, pero ni me gusta como es con todos—.
—Deberías darle una oportunidad. Sé que en el fondo es una buena persona—le intentó hacer razonar la chica.
—No tiene caso seguir hablando del tema, ¿verdad? La única que desea estar en el equipo eres tú. Minato sensei sabe que no funciamos y va a hacer que Kakashi nos mate en día de estos. Puedo verlo en sus ojos, sería capaz de sacrificarnos por cumplir lo que le dicen—.
Kakashi en el cine sabía bien que tuvo esa época donde esto era realidad y no era equivocado ese comentario. El Obito real era demasiado gentil para haberse dado cuenta de lo que iba a pasar con ellos como Jonin bajo su mando y eso no lo podía protestar.
—¿Entonces esa es tu ultima palabra, Obito? No te vas a quedar ni siquiera por mi—.
—No, ya lo dije. Tú eres la unica que quieres estar cerca de Kakashi. Él jamás va a verte como más que una compañera que le estorbas, no estás a su altura—.
—¡Callate, no seas así de grosero! ¡Solo lo dices porque estás celoso! ¡Siempre lo has estado! ¡Es molesto tener que calmarlos cada vez que pelean!—se enojó ella.
—Lo sigues defendiendo a pesar de lo que te confesé. Ya no hay nada más que discutir—.
Todos en la sala abucheaban a la pobre Rin y en el cielo ella que veía la peli quien sabe como se avergonzó de que no era tan distante de la realidad. En esa epoca quería la paz en el equipo porque no sabía a quien elegir si esto se diera. Afortunadamente ya había tomado su decisión post mortem.
—Obito, me dijo Minato que te peleaste con Rin. Que raro, siempre lames el piso por el que pasa—le comentó Kushina al joven.
—¡Que chismoso, además quien debería hablar es mi sensei no usted!—.
—Sabes como es Minato. Es malo para estas cosas—.
—Lo sé, lo sé. No somos tan cercanos como Kakashi y él. Algunas veces creo que es su suggar daddy—.
—Eeeeeeh, no vuelvas a hacer ese comentario. Eso es perturbador, en serio—comentó la pelirroja con cara de Mr Increíble perturbado.
—¡Jajajajaja!—se rio Gai del Kakashi real.
—Mira quien habla, señor suggar daddy de Lee—le respondió este furioso.
—¡Oye, no soy gay!—.
—Aja—.
Kushina realmente quería a Obito como a un hermano menor y realmente le gustaba como persona. Adoraba a Rin pero su enamoramiento hacia Kakashi era de lo peor ya que no compaginaban, era una sensación que tenía como mujer acerca de ciertas cosas.
—¿Por qué no buscas ir con mas amigos? No es bueno ser tan solitario—.
—No soy tan bueno haciendo amigos—.
—Mikoto y Hanamei son unas amigas que tengo. Ellas en un segundo te arman una casamentera, cuando decidí a hacerme novia de Minato ella me apoyaron mucho—le ofreció Kushina su ayuda.
—Gracias, supongo—.
En un árbol al fondo, Rin iba a hablar con Obito pero oyó todo a partir de que él debía salir con más chicas y no se dio cuenta en que momento rasguño el árbol en que se escondía.
—¿Hanamei? ¿Esa no es mi mamá?—dijo Hinata curiosa ante ese nombre.
—Yo no sé. Aún sigo descubriendo cosas de mi madre—comentó Naruto sobre ello.
Luego de eso, Obito conoció a dos bellas mujeres que eran amigas de Kushina y una de ellas resultó ser la jefa de su clan, que pequeño era el mundo.
—¿Quieren conseguirle novia a Obito? Hmmm, el clan es grande. Tal vez hayan doncellas para casamiento. Así fui asignada a mi esposo—explicó Mikoto Uchiha.
—Las doncellas Hyuga son muy peculiares, están muy bien entrenadas para ser la perfecta ama de casa. Te tratarán como rey. ¿Por qué insistes en que el niño busque pareja?—preguntó una peliazul de ojos perla.
—Es que su crush no lo pela. Lo tiene en la friendzone—explicó Kushina ante ello.
—Pobrecito. El paso más importante es salir del camino del SIMP—.
—Hmp, ¿Quién en su sano juicio desprecia a los Uchiha? Un Hatake jamás se comparara a nosotros—alegó la matriarca del clan de los ojos rojos.
—Amen—alegó Sasuke viendo la pelicula en uno de los escondites de Orochimaru.
—Que basura, nunca salgo en su saga—alegó el Sanin enojado.
—Si salió en este video—señaló Karin un video.
—¡Ese es Michael Jackson, idiota!—.
—¿Cuál es la diferencia?—comentaron todos al unísono.
Rin estaba en shock y notó que Obito estaba comiendo tranquilamente de la vida con unas muchachas que lo mimaban como él creía que se lo merecía. De haber sabido antes, le habría pedido esto a Kushina.
—Obito, ¿qué significa esto?—preguntó con molestia disimulada la castaña.
—Ah, hola Rin. Estoy ocupado—saludó el joven como si nada.
—¿Quién es ella?—preguntó una de las doncellas calentonas.
—Una compañera de equipo—.
—Espero que no planees robartelo, es tan lindo. Quiero marido y planeo pelear por él—sonrió de forma provocativa una Hyuga singular que lo abrazó y llevó entre sus pechos al sujeto.
—¡Ja, eres una novata, así es como se hace! ¡Soy aquí la que mejor lo conoce!—se llevó ella al Uchiha entre sus pechos pero se le veía sonrojada.
—¡Hmmmmm, hmmmm!—se ahogaba el sujeto.
—Que suerte tienen algunos—murmuró Kakashi ante eso.
—Damelo, una Uchiha sabe como complacer a otro Uchiha. ¿Verdad que soy más bonita que esa civil petanko?—decía otra chica bien petulante y desafiante ante la amenaza.
—¡Tranquilas todas, no tienen que pelear! ¡Rin, no eres así!—intentó detener el Uchiha pero la castaña sacó su peor lado.
—¡Jajajaja, ah si! ¡No son nada, jajajaja! ¡¿Qué saben de gustos?! ¡Obito no es tan impresionante como creen! ¡No es un dios como piensan!—se le veía desesperada a la Chunin.
Luego de ese evento al Equipo se le fue asignado una misión importante: La busqueda de la perra de hielo. Este apodo se le fue dado a una kunoichi de la Niebla que se decía era hermosa, muy hermosa y de mirada tan gélida como su Kekkei Genkai. Nadie sabía quien era debido a que pocos habían sobrevivido para ver su rostro y no habían pistas fisicas más que su descripción.
—¿La perra de hielo? Es un apodo pretencioso–comentó Kakashi con una mirada de burla.
—Su misión es encontrarla y matarla. Se nos dijo que está cerca de aquí, tras las sombras. Si la ven, no traten de batallar solos. Al parecer es nivel Kage, no se metan en un lio—declaró el Hokage serio.
El Equipo 7 partió y se sentía la tensión entre sus miembros. A Kakashi le daba igual aunque ahora percibía que ahora Rin y Obito no congeniaban.
—¿Ahora que les pasa? Si van a seguir así, van a estropear la misión—les dijo el capitán del equipo.
Obito no protestó y Rin ya no sabía que hacer para que todo fuera como antes. La alegría y calidez del equipo se fue en el momento en que el Uchiha cambió. No le gustaba nada su modo edgy, ¿por qué cambió tanto? Quería al viejo Obito de vuelta.
—El ambiente se está haciendo más helado—notó Kakashi un inusual clima en esa zona.
—¿Será ella?—.
Una niebla gélida llegó al ambiente y una mujer se posaba en un arbol. Era tan como la describían en los comentarios de los ninjas: Una belleza fría y una mirada de hielo penetrante, como una Yuki onna.
—Ninjas de Konoha, así que el gran Kakashi Hatake fue enviado a matarme. ¡Jajajaja, al fin! Un digno oponente, ¡nuestra batalla será legendaria!—declaró la villana relamiendose los labios dejando ver su rostro bello.
En la sala de cine, las mujeres estaban emocionadas porque la villana era muy cool y se salía de los canones de hombres poderosos y gallardos. Gai estaba asombrado del personaje que era bastante cool y cuando volteó a ver a Kakashi se topó a la actriz.
—Cariño, ya llegué. Parece que mi debut les gustó, ¿quieres palomitas?–preguntó la mujer sonriente.
—Claro, tengo antojo—le respondió muy cariñoso el ninja.
—¡¿Acaso ustedes dos son pareja?! ¡¿Desde cuando tienes novia, Kakashi?!—exclamo Gai en shock.
—Tengo una vida, Gai. Digamos que en la pelicula tuve química con mi linda Kahyo—.
—Soy Kahyo Yuki. Ex ninja de la Niebla—saludó la mujer amistosamente.
–Aaaah, mucho gusto—.
Kahyo y Kakashi se conocieron en una misión posterior a lo sucedido en el País de las Olas. Al parecer era buena amiga de Tsunami y una viuda como ella, pero la diferencia es que su marido murió de la forma más patética posible.
—Demonios, ahora domaron a Kakashi—se quejó Gai al respecto.
De vuelta a la película, el instinto asesino de la mujer era increiblemente aterrador como si buscara sangre haciendo mucha alusión a su aldea. La batalla fue intensa y Kakashi solo estaba siendo apaleado porque la velocidad de la ninja era muy superior.
—¡Kakashi!—intentó ayudar Rin pero fue lastimada por una estaca de hielo que se clavó en su pierna.
—¡Rin!—exclamó Obito furioso y en shock por el suceso.
—Estoy aburrida, jajaja. Es hora de terminar con esto—declaró la villana yendo hacia ella.
El Uchiha logró llegar a tiempo y cuando miró a los ojos del sujeto notó un Sharingan de 2 aspas que la dejó con miedo.
—Maldición—.
Este logró estar a su nivel porque había copiado sus movimientos y velocidad siendo un enorme power ups en sus habilidad mas el plus de estar furioso.
—Mierda, se está saliendo de control. Se sigue haciendo más fuerte, el poder del famoso Sharingan es espantoso—.
La villana notó que ahora el ojo se tornaba de 3 aspas habiendo madurado de golpe debido a que las emociones acumuladas del chico salieron de golpe y tanto Kakashi como Rin que se hallaban malheridos miraban perplejos todo esto.
Una explosión se llevó a cabo y Obito quedó inconsciente ya que no estaba acostumbrado a ese estrés corporal mientras que la villana Kahyo Yuki jadeaba emocionada y le temblaba las manos apenas poniéndose de pie.
—Casi me mata, excelente. Es la primera vez que llegó más allá de mis limites. Me divertí, los volveré a ver ninjas de Konoha. El Uchiha es otro buen ninja después de todo—se despidió la mujer evaporándose en hielo.
—Mierda, se nos escapó—se intentó parar Kakashi sin éxito.
—¡Obito!—se oía gritando a Rin apenas caminando coja.
Pasaron los días y Obito apenas despertó tras varios días en cama. Kushina se había quedado a cuidarlo ese turno y miró que estaba recobrando la consciencia.
—Obito, soy Kushina—.
—Señora Kushina, ¿Dónde están Rin y Kakashi?—.
—Ya salieron del hospital. Han venido a visitarte, casi mueres de agotamiento de chakra. El equipo medico estaba cerca de su ubicación por suerte—le explicó la pelirroja seria.
–Estoy muy cansado, se me pasó la mano–.
—Activaste el Sharingan por fin, Rin me contó lo que pasó ese día—.
—¿Ah si? Tengo la memoria nublada—decía el sujeto mareado.
—Descansa, iré por algo—.
Kushina salió de la sala y encontró a Rin sentada con un dejo de tristeza muy marcado. Como si algo malo sucedió, se le había visto muy aliviada de que su compañero saliera del coma aunque algo más pasó.
—¿Te pasó algo, Rin?—.
—Me confesé a Kakashi, señora Kushina—.
—¿Ah, en serio? Ya te habías tardado. ¿Te rechazó?—.
—No solo me rechazó, me dejó en claro que no me verá más que una compañera de armas—.
—Aquí viene una de mas escenas favoritas—decía Ayame que comía sus palomitas.
Flashback
Rin estaba en su cama de hospital y Kakashi estaba de sj compañero de habitación. Esa experiencia la dejó muy traumatizada y no sabía si la próxima misión la contaría así que no quería tener arrepentimientos.
—Kakashi, necesito hablar contigo—.
—Rin, no. No hagas esto—dedujo el sujeto a que iba el asunto.
—Kakashi, yo…—.
—No me gustas, no como mujer. No siento algo más que simple camarería—.
—¿Siempre lo supiste?—le preguntó la castaña sorprendida y a la vez con sus sentimientos a punto de destruirse.
—Eras muy obvia—.
—Kakashi, te amo—le dijo la chica dejando salir su confesión.
—Lo siento Rin, no puedo corresponderte—.
—Sé que has sufrido mucho. Puedo hacerte feliz—intentó seguir la joven tomando sus manos pero la hizo a un lado.
—No, Rin. No, ni siquiera siento algo más que vergüenza por tener que rechazarte. Lo siento, es mi última decisión–.
A pesar de que Kakashi era algo patán, era un hombre de palabra. Sabía bien que Obito amaba con locura a Rin y ella se había obsesionado con él al punto que degeneró en este lamentable suceso.
—¿No tengo ningún chance en el futuro?—.
—No–.
–Entiendo, lamento haberte molestado—se volteó Rin de vuelta a su cama sin decir nada más.
—Miren, justo ahí es cuando se le rompe el corazón–señaló Ayame a su padre.
—Pobre niña, que bien actuaste—felicitó Teuchi a su hija.
De vuelta a la historia original, Kushina escuchó la triste historia y no habían lágrimas de parte de Rin. No tenía los ojos hinchados en lo absoluto, era un estado de negociación adelantado a la de tristeza.
–Rin—.
—Estoy bien, sé que debo esforzarme más. Algún día él me verá como una buena opción. Estoy segura de que sí—sonrió la chica intentando engañarse a si misma.
—¿Estás segura de eso?—.
—Sí, estoy segura de eso—.
Esta se fue de ahí pero Kushina le dio una bofetada desarrolladora estilo Dafoe que la sorprendió bastante. La pelirroja jamás le había levantado la mano y se le veía con lágrimas de enojo, no era su rabia desquiciada de siempre.
—Eres una estúpida. ¿Acaso no ves la realidad de la situación? Kakashi jamás te va a amar, ya te lo dijo. No habrá un mundo en el que te vaya a dar el sí. ¿Qué vas a hacer si se diera el caso? Todo será un fracaso, lo verdaderamente importante es que esa relación funcione. Nadie cambia por amor de la noche a la mañana, solo son los malos tragos amargos lo que sacan el verdadero ser de ti—.
—Yo…—.
—Ni sé porque estoy discutiendo esto ahora. Te venía a dar una noticia. Obito está muerto—le mintió Kushina descaradamente.
La cara de Rin era oro puro y ella se fue corriendo a su habitación viendo que efectivamente su cama se desocupó.
—No… no… Obito… —se arrodilló la chica y se puso a llorar a moco tendido.
Era raro que ni siquiera el rechazo de Kakashi haya sido suficiente para hacerla derramar una lagrimas y esto la había destruido.
—No resistió el agotamiento de chakra. Lo siento mucho—.
La mujer comenzó a llorar bastante y a gritar ante la noticia aparente. Incluso la misma Kushina notó que fue demasiado, creyó que solo era un camarada y no lloraría tanto, pero la verdad es que estaba destruida de golpe.
—No, no puede ser. No, Obito. No él, no, no, no—.
El Uchiha salió del baño y miró la escena curioso sin tener idea de lo que había pasado.
—¿Qué demonios pasa?—preguntó el sujeto curioso y algo alarmado.
–¿Ah? ¿Obito?—.
–Eh si—.
—Obito, Obito, eres tú–.
—Si soy yo, ¿qué pasó?—.
—¡Señora Kushina, eso fue demasiado cruel de su parte!—le reclamó muy furiosa la castaña.
—Ups, creo que me informaron mal–fingió demencia la Uzumaki con una mirada zorruna.
—¡Mentirosa, mentirosa, mentirosa!—.
—¿Qué pasó? ¿Por qué estabas llorando?—.
—Nada, nada, olvidalo, olvidalo—se sonrojó demasiado la Nohara tapandose la cara.
—Ya me perdí—.
—"¿Por qué estoy tan avergonzada? ¿Qué me pasa?"—se oyeron los pensamientos de la ninja.
—Que bien actúas, Ayame. Ese sonrojo fue muy real—admitió Hinata que era la experta en ruborizarse.
—Bueno, es que me metí de lleno a mi papel–respondió la cocinera muy avergonzada de eso.
Pasó un poco de tiempo y la situación en el equipo 7 se estabilizó un poco. Minato Namikaze estaba con estrés ya que Kushina no lo había perdonado por el descuido emocional de sus alumnos. Era un genio en las batallas aunque muy imbecil a la hora del amor, después de todo fue facil para él enamorar a Kushina y luego cortejarla.
—¿Qué tal si nos tomamos un respiro?—les dijo el sensei tratando de animar el ambiente lugubre.
—Lo hace porque la señora Kushina lo mandó a dormir al sofá—admitió Kakashi que era mal sensei en el sentido emocional.
El rubio no quiso responder pero desde hacía una semana que Kushina le dedicaba una mirada de decepción pura a su persona porque si así trataba a sus estudiantes, ¿qué podría esperar de un hijo?
—Obito, ¿quieres proponer algo para ser más unidos como equipo?—.
—Que raro que ahora desee más unidad. Le gusta más estar solo—dijo Obito en un tono de sarcasmo puro recordando que esa misión debía estar Minato porque se enfrentaban una amenaza fuerte como la Bruja de Hielo.
—Rin, ¿tienes una idea de que hacer?—volteó amablemente Minato a Rin pero ella ni siquiera lo volteó a ver.
—No, sensei. Ya estoy retirada de ese rol—dejó en claro la kunoichi viéndose más distante que antes.
–¿Kakashi?—.
–Nel, perro—.
—"Demonios, es más grave de lo que pensé. A este ritmo, Kushina me va a obligar a hacer celibato"—pensó el rubio muy nervioso.
—Si no hay nada más que hacer, me retiro. Tengo que entrenar—se levantó Obito de ahí.
—Yo también iré por mi cuenta—secundó Rin en eso.
—"¡Aaaaah, no se vayan"—.
Kakashi suspiró porque sabía que su sensei era un inutil en esto y ya había armado un plan solo en lo que sabía de su saga de libros favorita.
—Tome esto, sensei—le dijo el Jonin novato con cara de leve molestia.
A Minato se le encendieron las alarmas al ver unos boletos muy curiosos y llamó al par de alumnos problemáticos.
—¿Por qué quiere que vayamos a las aguas termales?—preguntó Rin extrañada.
—Kushina se los envía. Dice que si no van, habrá tabla—mintió el sensei.
—Bien, iremos. Solo para que no nos atosigue después—declaró el Uchiha aburrido.
El par se fue unas horas después y se les veía incomodos. No había una verdadera reconciliación entre ambos y se notaba en sus miradas de que no se atrevían a dar el primer paso.
—Bienvenidos a las aguas termales mixtas para matrimonios—dio la bienvenida una mujer random al sitio.
—¡¿Mixtas?!—.
—Si—.
—¡Maldito Minato sensei, no nos dijo sobre ese de eso!—reclamó Obito enojado.
Rin estaba sonrojada aunque no tenían muchas opciones. Ambos entraron a las aguas termales y estaban volteados porque esto era tremendamente vergonzoso.
—Voy a matar a Minato sensei por esto—pensó el Uchiha enojado.
El joven no quería voltear a ver por respeto pero su lado más oscuro si quería que se girara. Rin en cambio estaba con su toalla bien cubierta como podía y es que se sentía tan vulnerable en todo sentido.
—¿Qué hago, que hago?—.
El joven recordó algo que le dijo su abuela cuando era niño cuando algo así ocurriera. En una nube de humo la abuela Uchiha apareció como recuerdo.
—Antes todo era monte—.
—No, eso no—.
—Si tienes a una mujer desnuda frente a ti y te gusta, bésala. No seas cobarde, eres un hombre. Toma las riendas y has a esa loca tuya—.
Obito se puso metafóricamente los pantalones y se volteó para tomar de los hombros a una desprevenida Rin que estaba sumamente indefensa y la besó en los labios de la forma más salvaje y apasionadamente posible. La castaña no sabía como reaccionar y tenía los abiertos como buho por el shock tremendo que era este evento.
—Obito...Obito me está...—pensó ella demasiado sorprendida para pensar con claridad.
Pasaron 10 segundos y ella cerró sus ojos poco a poco para dejarse llevar por el beso. Dejó caer su toalla sin querer y tomó por detrás de la cabeza al hombre para seguir besandolo más cerca.
El aire se les acabó y despegaron sus labios para verse después a los ojos sin despegarse un segundo.
—Obito... tú... ¿yo te gusto?—.
El hombre no respondió y volvió a besarla sin arrepentirse de ello. Rin ni siquiera rechazó ese avance, estaba tan necesitada de amor y ante la clara posibilidad de que Obito la amara más de lo que ella creía se dejó llevar. Estaba muy rota por estos eventos y cada beso era algo tan reparador en su alma. Se sentía tan bien, estaba besandolo a él y no le molestaba, le estaba gustando mucho más de lo que se imaginó.
—¡Aaaaaaaaah, dijeron que no iban a poner esa escena!—exclamó Ayame avergonzada.
—Riki, ¡esa escena no iba a quedar!—le reclamó Shiro a Riki.
—Es que era la mejor escena de sexo de reconciliación que he visto en el cine. Fue en extremo realista—.
—¡¿Pero que ven mis oidos?! ¡No lo puedo creer!—gritó Teuchi como Mr Increible perturbado calavera por ver a su hija en algo tan sexoso.
Todos estaban con la boca abierta, Hinata le cubría los ojos a Naruto que se horrorizó al ver a quien era una hermana mayor para él en esta escena. Todos los hombres estaba con las narices sangrando y Asuma era el único que seguía entero.
—Cuidadito como reaccionas—le miraba feo Kurenai.
—Eso me prende—.
La pobre Ayame pensaba que de esta no se iba a salvar y estaba condenada a la soltería por tener sexo antes de matrimonio, pero Teuchi recuperado le amenazó al director con un cuchillo.
—Si no se hace cargo de mi niña, lo buscaré, lo encontraré y te mataré—le amenazó el cocinero.
—Oiga, ¿puedo usar esa frase? Me encantó—le pidió permiso Riki ignorando que su compañero estaba en peligro.
—Digale a su hija que no se preocupe, un hombre de verdad no se raja—alegó el director que de todos modos iba a pedir a la chica una vuelta.
—Más te vale, mis ojos te vigilarán por siempre—reveló el Rinnegan el señor.
—Creo que empecé con el pie izquierdo. Espera que lleguemos a la capital—le advirtió Shiro enojado.
—Esa es mi venganza por no financiar Vanir—.
La escena continuaba y era claro que dentro de la mente de Rin habían emociones encontradas. Por un lado anhelaba el amor de Kakashi pero su cuerpo y su alma respondía ante los besos y caricias de Obito. No podía dejar de besarlo y recibir su cariño, a la vez que apretaba más las piernas y su agitación se tornaba más pesada. ¿Qué debía hacer? ¿Seguir con algo ya perdido o darse otra oportunidad con su mejor amigo? ¿Qué le dolía más: Perder una oportunidad imposible con Kakashi o perder para siempre a Obito?
Las estocadas continuaban y la chica se hallaba en la encrucijada de su vida. ¿A quién debía elegir y dar su salto de fe?
—Te amo Rin, siempre te he amado–le susurró el hombre en su oido.
Esa simple frase la destruyó por dentro y eran las palabras que quiso oir de Kakashi, pero en Obito la dejaban fuera de combate. Lo peor es que le estaba gustando? El hecho de que no era sexo por lástima la estaba agobiando, de verdad se estaba entregando en ese hecho y los pensamiento se nublaban más.
—"Lo siento Kakashi, ya no puedo seguir esperándote. Obito me ama, Obito me quiere más que nadie. Yo… lo amo más que a nada. Quiero verlo triunfar, quiero verlo feliz, soy feliz con él. Quiero estar a su lado, caminar con él, siempre quiero verlo en sus sueños. Adiós, mi obsesión ya no puede sostenerse más, no ahora que alguien me ama tanto. ¿Amo a Obito? No lo sé, quiero saberlo. Deseo enamorarme de nuevo, aplastar mi pasado, no podré olvidarte Kakashi como mi primer amor. Pero ahora creo que tengo idea de quien es el hilo del destino que me tocó"—pensó ella en un monologo después de un orgasmo que la dejó fulminada en los brazos del hombre.
El lugar estaba en silencio y Rin no dejaba de estar abrazada desnuda mientras que Obito la acariciaba en la cabeza. Los pensamientos de ambos eran un caos porque se habían dejado llevar por sus emociones y ya no había marcha atrás.
—Obito, ¿te vas a hacer responsable de mi?—le preguntó la castaña mirándolo a los ojos seria.
—¿Te refieres a lo que hicimos?—.
—Acabo de sellar mi destino contigo. No puedo casarme ahora que te entregué todo de mi ser, ¿te vas a hacer responsable de tus actos? ¿Estás dispuesto a amarme y a llevarme al altar?—.
—Rin, yo… no tenía idea de que tú…—.
—Acabas de quitarme la virginidad. No es algo que hubiera hecho como tu amiga, me robaste mi primer beso, mi primera vez, tocaste mis pechos, mi trasero, recorriste mi cuello, mis labios. ¿Vas a cargar con esa responsabilidad?—le preguntó la mujer con una cara de seriedad.
—Depende, ¿me dejarías volver a hacerlo?—le dijo el hombre con leve nerviosismo.
—Tonto. Ya qué, ya soy tu mejor amiga, tu novia, tu amante, tu prometida. No te la voy a dejar tan fácil. Tenía otros planes, ni siquiera sabía que te gustaba. El hecho de que tengamos sexo no es nada, mis sentimientos están muy desequilibrados. Estoy tan confundida, yo…—intentó hacerse ella la fuerte y ruda pero la volvieron a besar y no se resistió.
—Te amo, ¿qué quieres que te diga? No quiero verte triste, te voy a hacer feliz. No lo pienses demasiado—le insistió el sujeto delineando el contorno de la cara de la chica que se sonrojó ante eso.
—¿Desde cuando te volviste tan asertivo? Me das miedo, no sé como lidiar con eso de ti. Me gustabas como eras antes—.
—No te aferres demasiado a como era antes. ¿Puedes amarme ahora por lo que soy?—.
—No puedo criticarte, yo misma he cambiado tanto. No sé que hacer ahora. ¿Qué pasa si no funciona? Me da miedo perderte, eres lo único que tengo—admitió ella ese temor.
—No me vas a perder, Rin. Aunque muera, siempre estaré a tu lado—.
—Obito, no sé si te amo. No estoy segura, me da miedo que sea esto uno de mis impulsos—.
—¿Quieres descubrir eso? Vale la pena intentarlo—le invitó el hombre a salir de las aguas termales.
—Me duelen las piernas, no puedo caminar—.
—Te llevo—.
—¿Al fin terminó la escena?—preguntó Naruto que solo podía oir los dialogos.
—Sí, Naruto—le destapó la mirada.
La pelicula avanzó y se dejó entrever que ambos dejaron florecer ese amor que crecía día a día. Al principio la chica estaba desconfiada ya que aún tenía el corazón roto y Obito se encargó de sanarlo.
—Rin, mira la Luna. Se ha puesto más grande cada vez que sale—.
—Sí, me gusta ver la Luna. Cuando me desanimó eso me relaja—.
Ambos estaban tomados de las manos y la castaña se sentía tranquila. Sus sentimientos se iban resolviendo poco a poco y cuando la guerra terminara iba a retirarse del mundo ninja.
—¿Quieres formar una familia?—.
—Si, quisiera tener hijos. Varios de hecho—.
—¿No quieres enfocarte en tu carrera ninja?—preguntó el hombre serio.
—No, así estoy bien. Quiero sentar cabeza, abrir una tienda de curiosidades. Deseo una vida tranquila—confesó ella viendo al cielo.
—Ya lo habías pensado, ¿verdad?—.
—Sí—.
—Yo seguiré con lo mío, seré Hokage. El mejor de todos—.
—Lo sé, algún día lo serás—.
Ambos se miraron a la cara y la Luna se puso roja, lo que indicaba que algo malo ocurriría. La muerte se avecinaba y ya había puesto su dedo en la pareja yendo primero por Obito Uchiha.
—¡Obitoooooooooo!—.
Una cueva se derrumbó y Kakashi intentaba sacar al ninja de los escombros aunque era demasiado tarde. Una roca le había caido encima y destrozó la mitad de su cuerpo. ¿Qué había pasado? Rin fue secuestrada en su última misión por ninjas de Iwa que quería invadir la aldea por el puente Kannabi y en medio de su rescate, Obito salvó a Kakashi de forma heroica.
—¡Obito, aguanta! ¡Voy a pedir ayuda!—decía el Jonin desesperado.
–Kakashi, ya no puedes hacer algo por mi. Estoy acabado—susurró el hombre debilitado.
—No, Obito… no—dijo Rin en total shock incredula de lo que pasaba y sin aguantar las lágrimas.
—¡Minato sensei te va a sacar de ahí, aguanta!—.
—¿Por qué pones esa cara? No somos tan cercanos, vete con Rin—le sonrió Obito encarando a la muerte con honor.
—Todo es mi culpa, debi seguir tu consejo. No sirvo como Jonin, solo termino matando a todos—dijo el ninja roto porque lo que le dijeron era cierto.
—Kakashi, no te di nada… cuando te hiciste Jonin. Rin, dale mi Sharingan—.
El canoso había recibido una malherida en el ojo de forma que estaba ciego de ahí y eso haría más fácil las cosas. Rin le extrajo de forma rápida ese ojo y se lo puso a Kakashi dando nacimiento al Ninja Copia.
—Vete Rin—.
—No, Obito… no puedo…—.
—Sé feliz, voy a velar por ti aunque no me veas—.
La castaña fue obligada a dejar al chico por Kakashi que la sacó y habían muchisimos ninjas de Iwa en el sitio. Rin estaba ida ante lo sucedido y no procesaba que el Uchiha se había ido.
—¡Van a morir, malnacidos!—exclamó Kakashi furioso y frustrado haciendo enfasis en su nuevo ojo.
La batalla se tornó dura y Minato llegó con el Hiraishin debido a que activó Kakashi accidentalmente el kunai. Al parecer, el rubio olvidó decirles el como debían llamarlo en caso de una extrema urgencia y esto le costó caro a su equipo.
—Rin, dime que fue lo que pasó—.
—Obito… ¿no está muerto, verdad? Él va a volver. Va a volver–.
Todos comenzaron llorar mares en la sala porque no esperaban la muerte del protagonista tan repentina, menos los que ya conocían la historia real aunque era triste. Kurenai recordaba bien que la Rin real no superó la partida de Obito y tenía la sospecha que pudo influir en su decisión de morir por la aldea.
Las horas pasaron y Rin veía al cielo estrellado como la Luna Roja seguía alumbrando mientras el viento soplaba en su rostro mientras lloraba casi rompiendose mentalmente.
–Luna, ¿Obito volverá?—preguntó la chica mirando fijamente al astro.
El funeral del joven fue de lo más triste y la noticia llegó a toda su generación. La guerra casi llegaba a su fin y era ahora el martir de su generación.
—Rin, si quieres hablar conmigo estoy aquí—le pidió Kushina maternalmente a la castaña.
—Obito no está muerto, el va a volver. Él me ama, me ama. Eso lo hará volver–.
Kushina no podía creer que Rin haya amado tanto a Obito, de verdad que era aún más fuerte de lo que ella amaba a Minato.
—Vamos a tener dos hijos, Menma y Tsuki. Vamos a formar una familia, él tiene que ser el Hokage—.
La pobre mujer se quebró y lloró peor que nunca, esa herida jamás se iba a sanar y dolería cada día de su vida. Kakashi se sentía horriblemente culpable porque él debió morir ahí y no Obito. Él solo ver llorar a su compañera le hizo aprender la más dura de las lecciones que lo llevaría hasta el fin de sus días: El que abandona la misión es escoria pero quien abandona a sus amigos que escoria.
—¡Esa frase casi me da un Oscar!—alegó el Kakashi real viendo que si salió esa frase.
—¡Oigan, pagamos por ver romance, no tragedias!—reclamó Kiba llorando a moco tendido.
Varios notaron un dialogo importante en el funeral: Los nombres de Menma y Tsuki. ¿Por qué eran tan relevantes ahora?
—Madre Luna, ¿volveré a verlo, verdad? ¿Obito está en las estrellas? ¿Algún día volveremos a reunirnos?—preguntó la chica a solas y se quedó dormida ya que estaba exhausta mentalmente.
Ella soñó algo muy particular y era una mujer de cabello azulado con ojos de luna frente a un hombre rubio de ojos azules que le recordaba a Minato sensei aunque con las facciones de Kushina.
—Menma, ¿cómo te fue en tu misión?—.
—Bien, Tsuki. Ahora las cosas se calmaron—.
—¿Sabes que día es hoy?—le preguntó la chica sonriente.
—Claro que sí, nuestro aniversario de novios—.
—Espero que nunca se te olvide—.
—Te amo, Tsuki—.
—Yo igual, Menma—.
Rin despertó sudada y jadeaba porque ese sueño fue muy realista. ¿Por qué soñaba eso ahora? Por un momento se sintió ser como esa mujer que tenía un curioso parecido a la Hyuga amiga de Kushina.
—¿Qué fue eso?—.
¿El dolor la hacía delirar? Los sueños cada día eran más realistas sobre esas personas que no conocía y una voz se escuchaba en su mente que le llamaba a unirse a Obito cuando llegara el momento.
—Madre Luna, ¿en serio debo unirme a él de esta forma?—.
—Escucha bien, perderás tus memorias con Obito. No recordarás que algún día fuiste Rin Nohara siquiera, no tendrás siquiera idea de que alguna vez viviste una vida anterior. Sin embargo, lo único que no desaparecerá es este amor que aún sientes por aquel hombre al que le entregaste por completo tu ser y alma. El hilo del destino que tienes es el más fuerte que haya visto alguna vez, aún tienes un trabajo que hacer antes de irte—se oyó la voz de una mujer sin revelarse su rostro.
—¿Cuál trabajo?—.
—Salvar tu hogar. Lo sabrás cuando llegue el momento, si cumples tu destino serás recompensada enormemente en tu otra vida—.
Rin se reintegró al poco a la vida ninja porque aún seguía en guerra pero ya no sonreía como antes y lo único que pensaba era en morir con honor. Eso le había quedado claro y aunque fingía que todo estaba bien, la verdad es que se hallaba muerta por dentro.
—Me pregunto si Rin se sentía así—se cuestionó Kurenai al respecto.
—No lo dudo—admitió Asuma que se sentía mal por no notarlo.
Finalmente la misión que marcó el destino de la chica llegó y fue secuestrada por unos malvados ninjas de la Niebla Sangrienta que le pusieron un sello de marioneta que le impedía suicidarse.
—Kakashi, tienes que matarme. Ellos pusieron al Sanbi dentro de mi—.
—No, no puedo hacerlo. Le prometí a Obito que te cuidaría, la señora Kushina está en Konoha. Ella podrá sellarte bien, solo mantente tranquila—le pidió el Jonin bastante serio.
Los dos fueron rodeados por ANBUs de la aldea de la Niebla que iban a matar a Kakashi y a llevarse a Rin para ejecutar su macabro plan.
—Rin, tienes que huir. Yo los distraigo—le pidió el hombre apurado.
Este comenzó a enfrentarse a dos de los ANBUs y Rin fue atrapada por esos hombres para llevársela de ahí. La chica no sabía que hacer debido a que su sello no le permitía inmolarse y Kakashi estaba a punto de morir.
—Niña, ¿Quieres deshacerte de mi? Permite me liberarte de tu sufrimiento, cuanto dolor siento en tu corazón. Puedo darte la muerte que tanto deseas, sabemos que este es tu fin—se oyó una voz macabra en su mente.
—Usted es el demonio que me sellaron, ¿verdad? Estoy muerta desde que estas dentro de mi, no… estoy muerta desde que Obito se fue. Estoy sola, destruida, dame el sueño placentero de la muerte, solo salva a Kakashi. Eso es lo único que te pido—.
Rin cerró los ojos lentamente y cuando los abrió pudo ver a Obito de nuevo en un espacio en blanco mientras que este le tomaba de las manos. Esta abrió más los ojos por el shock y eso significaba una cosa: Estaba muerta. Su deceso fue tan rápido que no se dio cuenta en que momento fue su cuerpo destruido de golpe al liberarse el Tres Colas.
—Rin, no tenias que llegar tan rápido—le dijo el chico bastante bromista pero lo abrazaron de golpe.
La mujer estaba desconsolada y lloró muchísimo porque al fin podía estar de nuevo con el amor de su vida más allá de la vida y la muerte. Esta lo besó con una pasión tan grande que a los espectadores de la sala de cine los hizo moquear.
—¡Buaaaaaaaaah!—empezó a llorar Hinata en la sala.
—¡No voy a llorar, no voy a llorar!—intentaba Naruto no soltar una lagrima sin mucho éxito.
—Shiro, eres diabólico. Eso no venía en el guion—mencionó Riki que no había notado esta escena.
—Me pareció prudente—.
La sala se lleno de llorones al ver a los dos amantes reunidos después de la muerte que caminaban juntos a la luz directo a la siguiente vida mientras una mujer de cabello azul y ojos perlas los contemplaba a lo lejos.
—Es hora de dar paso a la siguiente generación, los dos Niños de la Profecia que cambiarán al mundo y se amarán a pesar de lo cruel que es el sistema ninja—se oyó a la mujer sonriente.
—¿Esa eres tú, Hinata?—preguntó Naruto aún moqueando.
—No, probablemente alguien se transformó en mi—decía la chica.
El epílogo mostraba a Kakashi años después llevando flores a su tumba mientras notaba que Menma y Tsuki llegaban a verlo por un asunto.
—¿Pasa algo?—preguntó el rubio curioso.
—Nada, estoy recordando unas cosas del pasado—.
Tsuki miraba el nombre de Obito y Rin, lo que le causaba una inexplicable nostalgia mientras tomó la mano de su amado.
—Nos tenemos que ir, somos veníamos a decirle sobre nuestro compromiso—sonrió la peliazul al hombre.
—Que les vaya bien, estaré un rato—.
Cuando Kakashi miró a esos dos irse, notó que detrás de las sombras de los novios por unos segundos se veían unas figuras traslúcidas de Rin y Obito tomados de la manos de espaldas, cosa que hizo abrir a los ojos al hombre.
—¿Ustedes dos…? Ya veo, así que eso pasó—dijo el Jonin sonriendo ante eso.
Luego de eso se fue y recordó como había sobrevivido a esa masacre de los ninjas de la Niebla. Este había sido llevado hasta las fronteras de Konoha por la misma "Bruja de Hielo" que había llegado para salvarguardar a los ANBUs que quedaban vivos ya que la misión fue un fracaso.
—¿Por qué me dejaste vivir? ¡Pudiste terminar conmigo ahora!—reclamó Kakashi furioso por todo esto.
—No me apetece matarte. No ahora, tu amiga murió por los hombres al servicio del actual Mizukage. Ni a mi me agrada servirle, es un imbecil. Solo soy una herramienta, deberías saberlo mejor que nadie—declaró la enemiga.
—Pero… —.
—Prometo que me verás seguido, pronto habrá una rebelión en la aldea. Estamos a punto de levantarnos en armas, cuídate mucho y no mueras hasta que termine mis asuntos, me gustas mucho—se fue ella en un Jutsu de Hielo Parpadeante.
—Esa frase casi me da un Oscar—declaró Kahyo viendo su mejor escena en la película.
La peli terminó con Kakashi viendo al horizonte mientras que se cernía el atardecer y los créditos aparecieron de inmediato. Cabe decir que la peli recaudó dinero y la Aldea de la Roca y la Niebla estaban furiosos porque está vez quedaron como los malos.
—¡Quiero que hagan una película buena, esos idiotas de la Hoja no me van a humillar!—reclamó Onoki furioso.
—¡Es mi hora de brillar en la pantalla grande!—se presentó Kurotsuchi con su guion que ella misma escribió.
Mientras tanto, Obito como Tobi lloraba porque la película sobre su visa si bien era muy falsa en los eventos, le habría gustado que ocurriera así excepto por la parte donde se mueren ellos.
—Debería tomar en cuenta eso para el Tsukuyomi Infinito—se planteó el villano.
—¡Buaaaaaaaaaaaah! ¡Pobre Rin!—lloró Konan en la sala del cine.
—No entiendo nada de esto—declaró Zetsu al respecto.
—Bah, faltaron explosiones. No es arte—alegó Deidara.
—Y marionetas—asintió Saori bien amargado.
—Y dicen que son artistas, solo son unos locos—críticó Kakuzu al respecto.
—No fue la gran cosa la película—se fue Pain de ahí pero en realidad Nagato lloraba lejos de la mirada de los demás.
—Jajajaja, quedamos como los malos. Que interesante mujer, ella me recuerda a una Jonin de la Niebla que usaba hielo—menciono Kisame recordando ese rostro hermoso.
—A mi únicamente me gustó donde sale mi madre—admitió Itachi sobre ello.
Continuará…
