Capitulo 1: Un Cambio en el destino

El flujo del tiempo y del espacio, un fenómeno que sigue un orden natural que sin embargo puede llegar a ser tan sensible que un pequeño cambio, más bien una simple decisión pueda cambiar el destino y el rumbo de una historia.

Mitsumasa Kido, un hombre que ha sido conocido por varias cosas, en el ojo publico era un filántropo multimillonario, director de una empresa multinacional, un hombre culto y amante del arte de las peleas. Lo que el mundo no sabia era el hecho de que había dejado su semilla en varias partes del mundo solo para complacer su deseo carnal. Un cambio en el flujo espacio-temporal hizo que este hombre tuviese más hijos de lo esperado, por lo que a la hora de escoger niños para proteger a Athena, en vez de 100 saco 150. En el momento de recoger a los diferentes niños de Mitsumasa, un cambio resalto entre todos, donde los agentes al estar llevando a un niño llamado Seiya estos también habían agarrado a su hermana conocida como Seika, una vez en el auto ella empezó a tomar a Seiya de la mano para así estar los dos tranquilos ; estaban siendo separados del lugar donde habían pasado tanto tiempo juntos, tantos amigos dejados atrás, sin saber si algún día los volverían a ver.

Al llegar a la residencia Kido, no solo se darían cuenta de la inmensidad del lugar sino también de muchos otros niños de diferentes nacionalidades, notándose algunos solitarios y otros con hermanos, algunos reconfortando a los más pequeños como hizo Seika con su hermano menor y otros molestando a los más débiles. Pasaron unos minutos hasta que, en frente de todos aparecería ese hombre, aquel que nunca estuvo en sus vidas y que estaría apunto de cambiarlas para siempre.

Ese vago recuerdo paso por la mente de una ya más experimentada Seika mientras trataba de esquivar un golpe. Se encontraría peleando con su hermano Seiya en un lugar muy lejano a su hogar. Estos se ubicaban en Grecia una zona cercana a Atenas, en la cuna de los caballeros, El Santuario de Athena.

Mientras que los dos hermanos entrenaban estarían siendo observados por una mujer con una mascara. Esta mujer caballero, pero más conocida como amazona, era la maestra de ambos, Marín de Águila. Quien ya los había estado observando por más de 5 años, esperando el resultado de ese arduo entrenamiento que les otorgo.

Marín: Más rápido Seiya! con esos ataques nunca serás capaz de derrotar a Cassios!

Seiya:-Se detendría- como estas tan segura de que él llegara a la final?!
Marín: Tu mismo lo has visto en estas dos ultimas batallas, acabo con facilidad a sus oponentes que parecía divertirse con ellos como si fuesen juguetes.
Seiya: Aun si Cassios haga eso con sus oponentes, yo no le tengo miedo! -diría mientras esquivaba uno de los golpes de Seika-

Marín: Pues deberías! Shaina paso lo últimos años entrenándolo y si mal no recuerdo tu no pudiste ganarle ni una sola vez

En ese momento Seiya perdería la concentración haciendo que un golpe de Seika acertase y lo mandase al suelo, Marín al ver eso se pararía de las piedras donde se sentaba y comandaría:

Marín: Ya es suficiente por hoy, aun tienes que seguir peleando el día de mañana.
Seiya: Agh...- se levantaría no muy cansado pero frustrado-

Seika: Lo siento mucho Seiya, pensé que podías esquivar ese golpe pero...debí haber parado antes al notar la conversación pero no te frustres así, Marín te lo esta diciendo porque esta preocupada por ti y tu bienestar aun que no lo demuestre, yo se que tu puedes y lo lograras.

Seiya: Ya lo se, sin embargo me molesta que Marín no tenga mucha fe en mi, pero estoy seguro que si le demuestro el poder que conseguí en todos estos años ella me tome enserio.

Seika: Entonces, que tal si seguimos entrenando dentro de un rato? así te podre ayudar a poder buscar la forma de que le demuestres ese poder a Marín!

Seiya: Ay hermana, me leíste la mente, pero debemos de tener mucho cuidado no va siendo la primera vez que nos escabullimos y ella nos atrapa...

Alli Seika recordaría otro suceso de su pasado, de como ellos eran castigados por Tatsumi a causa de no cumplir los caprichos de la ¨señorita Saori¨.

Seika: Te eh dicho que no permitiré que lastimes a Seiya! -diría la niña mientras abrazaba a su hermano menor a causa de que estaba en frente del agresor Tatsumi según los ojos de ella que tambien la habia golpeado-

Seiya: Seika! ugh! -diria recibiendo el latigazo por parte de Tatsumi-

Tatsumi: Tch! maldito! se lo merecen por no obedecer a la señorita Saori -diría mientras les golpeaba a ambos unas veces más antes de irse-

Luego de esa escena en cierto modo traumatica para ambos jóvenes, ya volviendo a la realidad los dos hermanos se habrían ido con mucho cuidado de la casita en donde se Hospedaban para así buscar un lugar adecuado para seguir entrenando. Era de noche, justo las estrellas habían empezado a brillar en el cielo claro que solo en estos lugares con poca tecnología. Se podía ver claramente, era como si el cielo era una manta azul tachonada de diamantes brillantes. Estarían caminando cruzando algunas montañas hasta llegar a un lugar que Seiya pensó que seria el lugar indicado. Eran unas ruinas con varios pilares caídos y una plataforma que se asemejaba a la arena del Santuario. Entonces Seiya diría:

Seiya: Vaya quien diría que al pasar por esas montañas nos encontraríamos con este lugar -diría con una leve sonrisa mientras ponía sus manos en su cintura-

Seika: Es verdad, este lugar es similar a la arena en donde entrenamos...-diría la joven mientras se acercaba con cuidado y seguía observando las ruinas intentando recordar si la vio en algún libro-

Seiya: Entonces no hay mucho problema en pelear acá -diría Seiya mientras saltaba y aterrizaría en la plataforma- y ahora, les mostrare a todos y sobre todo a Marín el resultado de todo este infierno llamado entrenamiento!

Seika: Hmm...supongo -diría mientras también saltaba y aterrizaba en la plataforma notándose por la luz de la noche aquella mascara que poseía en su rostro que había tenido que usar desde que comenzó su entrenamiento- Así se habla Seiya!, vamos ataca con todo lo que tienes!

Seiya: Un momento, Seika podríamos aprovechar este momento y pelear cara a cara!

Seika: Ah, es verdad...-diría mientras se tocaba un momento la mascara y luego se la quitaba para dejarla colgada en la parte de su cintura-

Seiya: No has cambiado nada desde la ultima vez que te vi Seika

Seika: Solo me quito la mascara porque eres un ser querido Seiya, no me hagas replanteárme de esta decisión -diría poniéndose en posición de combate-

Seiya: Muy bien, este combate será rápido para que Marín no nos atrape -diría también poniéndose en posición de combate para dar inicio a este mencionado entrenamiento-

Tras varias patadas, puñetazos, acrobacias, backflips, entre otros. Llego el golpe que lo decidiría todo, Seiya empezaría a cargar su cosmos en su puño y diría:

Seiya: Este será mi ultimo ataque! ghaaaaa!

Seiya lanzaría un golpe el cual Seika esquivo a duras penas sin embargo un corte del aire provoco una herida en su mejilla, habiendo esquivado ese golpe Seiya impacto su puño contra el suelo creando un gran cráter, haciendo que la joven recordase las palabras de su Maestra.

Marín: El cosmos es la energía que posee cada persona en su interior, esta se representa como un miniuniverso que hay en nuestro cuerpo. Los caballeros son capaces de utilizar este poder para volverse los humanos más poderosos del planeta, puños que desgarran el aire y patadas que destrozan la tierra. Una vez sean capaces de hacer algo así, estarán más cerca de convertirse en un caballero.

Seika estaría sorprendida del gran avance que había tenido su hermano haciendo que esta dijera lo siguiente:

Seika: Lo lograste...lo lograste Seiya! -con una sonrisa miraría a su hermano mientras tocaba levemente la herida en su mejilla-

Seiya: Lo logre, estoy cada vez más cerca de volverme un caballero, una vez que le muestre esto a Maaaaaaaaaaa!

En ese momento justo cuando el pequeño decía esas palabras la plataforma, a causa del gran daño recibido por el ataque de cosmos, se terminaría de destruir haciendo que no solo Seiya cayese, sino que, también su hermana en lo que seria una especie de Catacumba. Esta, sino fuese por algunos leves derrumbes que hubo por la destrucción de la plataforma, se podría decir que era de las únicas que seguía intacta, demostrando que los cuerpos sepultados y que algunos murales funerarios estén completos.

Seika y Seiya estarían muy sorprendidos al observar aquellas estructuras que habían descubierto por ese golpe pero estarían mucho más preocupados porque habían roto parte de la propiedad del Santuario.

Seiya: Ay no, que vamos a hacer?!, que vamos a hacer?! -diría con mucha preocupación mientras se agarraba la cabeza mirando lo que provoco-

Seika: Seiya... cálmate -dijo la joven mientras ponía una mano en el hombro del chico- después pensaremos que hacer con esto...primero veamos este lugar parece que nadie había estado aquí por varios siglos.

Seiya asentiría para así ir junto a Seika a investigar esta catacumba que al inicio parecía que no tenia relevante sin embargo, mientras más se adentraban se encontrarían con un gran mural completo con una inscripción en griego antiguo al lado. Seika estaba impresionada por las imágenes que fueron reflejadas en ese gran mural que había visto y acercado en su debido momento junto a Seiya.

Seika: Este mural...parece que representa una guerra santa, acerquemos un poco más -diría la joven mientras caminaba un poco más y así estar más cerca que antes- no estoy segura pero por la antigüedad de esto, parece que es la primera...

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