Los pasos resuenan en el suelo de metal.

Se dice que Alola está formado por cuatro islas. Esto es cierto, pero no exactamente. Existe una quinta isla, una no formada por la naturaleza, por los volcanes de lava, una isla de metal y asfalto, una isla... creada por manos humanas.

La chica huye de algo.

Sus pasos rápidos corren por las plataformas de metal mientras que agarra la bolsa que se encuentra entre sus brazos como una madre agarra a su recién nacido.

Más pasos se oye, los pasos de los hombres en blanco uniforme que la persiguen.

Cada vez, cada vez más cerca.

PUM, PUM, PUM.

Finalmente la chica es rodeda por los hombres, con malvadas sonrisas en sus rostros se empiezan a acercar a ella con malas intenciones. La chica lo sabe, sabe de la maldad que buscan, quizás no sabe exactamente lo que le pasará a aquello que lleva entre sus brazos, pero sabe que no es algo bueno. Y que el resultado de este será algo peor.

Agarra la bolsa con toda su fuerza, dicidiendo que la protegerá aunque sea lo último que haga. Es lo que debe de hacer. Esto es lo que desea hacer.

...Los hombres de blancos uniformes se abalancan sobre ella.

Y desde la bolsa, una explosión de luz sale.

Engulléndolo todo.

Esto es algo que pasó hace varios meses.