Versión alternativa con Mao en el festival:

Te acercas al grupo de gente y saludas a Mao. Están sentados alrededor de una hoguera bebiendo algo que no reconoces.

"¡Alola Elio!"

"Vente a sentarte con nosotros."

Aceptando la invitación de Mao, la gente te hace hueco y te sientas. Mao te presenta a la gente y la gente a ti. Pasais el resto de la noche bebiendo y comiendo bebidas tradicionales mientras que habláis de varias cosas junto a la hoguera.

Versión alternativa con Suiren el festival:

Entre la multitud, buscas a Suiren.

Pese a que está un rato buscándola, no la encuentras. De camino te encuentras con Mamane, con las manos llena de comida, y le preguntas.

Su boca llena de comida no te da ninguna respuesta.

Cansado, te apoyas sobre los árboles que se encuentran cerca de los límites del pueblo.

"Me han dicho que me estás buscando."

La voz y presencia súbitas de Suiren te sobresaltan.

"Uh, sí."

"¿Acaso necesitas algo?"

"No, simplemente me aburría y se me ha ocurrido buscarte."

"Que coincidencia. Yo también me aburro."

Suiren mira el festival que sucede delante vuestra. Observando las multitudes de gente en movimiento. "Es siempre lo mismo."

"¿Quieres que hagamos algo divertido juntos?" Te pregunta algo pícara.

"Claro." Dices sin ninguna duda.

"Pues sígueme."

Suiren y tú entráis en la nocturna jungla. El sonido del festival desaparece y solo la luna ilumina la oscura noche, pasando entre las hojas de los árboles. El sonido de animales y Mon-Mon llenan el ambiente.

Finalmente llegáis a un lugar, un lugar sin sonido.

Una lata roca cerca del borde de un precipicio, desde esta, se puede ver un gran paisaje. Y la luna en el cielo.

Una luna... igual de aburrida de siempre. Una luna, que brilla pálidamente sin energía, algo le falta. Un sol que le falta fuerza. Los encuentras igual de aburridos que siempre.

"No, eso no."

Suiren señala al mar en la distancia.

Las olas bailan como hombres locos a una melodía que por un momento, pareces poder escuchar. Una melodía que parece que Suiren siempre escucha.

Sin decir palabra, los dos os quedáis el resto de la noche mirando el mar. El silencio oís la voz del profundo océano.

Originalmente este texto pertenecía al juego de texto erótico del mismo nombre que hice. Nunca fue completamente terminado, más la introducción engloba gran parte de las ideas y es lo suficiente lineal para poder ser presentada de esta manera. Pude que haya cosas raras en la estructura por ello. Más información en el perfil.

Gracias por leer.