Vancilla, camino a Great Lakes City, sábado, 09:25

Lincoln se encontraba en el asiento del copiloto, mirando como cambiaba el paisaje mientras Lori conducía muy feliz mientras tarareaba, momento en que el niño nota al lector.

Ah, hola, a esta altura dudo que te preguntes que hago aquí, posiblemente ya puedes imaginarte mi destino y la razón de este, aunque yo tampoco tengo muy claro el porque de todo esto. – Empieza a señalar a su hermana – Ella es Lori, pero dudo que no sepan de ella, mandona, con algunos problemas de gases, adicta a su teléfono, testaruda, ¿Ya dije mandona? En fin, ella al igual que mis otras hermanas esta loca y me quiere de una forma extraña aun cuando tiene novio.

Si señores, Lori es novia de Bobby y parecen una buena pareja cuando están juntos.

¿Qué como puede ser si ella va detrás de mí?

También quisiera saberlo.

Bobby es… como decirlo… alguien simpático, la verdad me agrada mucho y desde que lo conozco lo he considerado el hermano mayor que nunca tuve, de hecho, diría que es el único miembro fuera de mi familia al que consideraría como hermano.

En algún lugar de Royal Woods, en ese preciso momento, Clyde sintió como si le partieran el corazón a la mitad.

Así que ahora vamos en camino a donde vive Bobby, bueno, probablemente no pueda estar mucho con él, pero aprovecho de ver a Ronnie Ann.

Y no, no somos novios, solo somos amigos… y ella es un buen escudo contra mis locas hermanas, además de que por alguna razón las chicas de mi escuela no me hablan mucho…

Flashback

Lincoln se encontraba guardando sus cosas en su casillero mientras a la distancia era observado por Jordán, quien tenia una carta en sus manos y una expresión ligeramente avergonzada en su rostro.

En cierto momento respiro profundamente y su mirada se lleno de determinación, comenzando a caminar en dirección hacia el peliblanco.

- ¿Vas a algún lado jovencita?

Jordán quería gritar, pero Lucy rápidamente cargo hacia ella empujándola a la pared mientras ponía su mano en su boca.

- Creo que tenemos mucho que charlar.

Jordán comenzó a evitar a Lincoln.

- o -

Cookie caminaba con una pequeña bolsa aun caliente de galletas en la mano, observando una de estas con forma de corazón mientras caminaba en dirección hacia su salón, con el claro objetivo de hablar con alguien a quien apreciaba mucho.

O eso intento hasta que fue rodeada por un grupo de animales quienes la observaban con una mirada de desprecio.

- Oye amiga – Lana comenzó a caminar lentamente hasta ella mientras acariciaba a un mapache que sostenía con sus brazos como si fuese un gato e inflaba un globo de goma de mascar – Esas galletas se ven deliciosas y mis chicos tienen hambre.

- (Asustada) S..Son p..para alg..guien especial.

- Nena, nena… - Lana se acerco a esta, tomando su blusa para bajar su rostro hasta su altura – tu no me estás entendiendo.

- (Al borde de las lágrimas) P..Pero son p..para t..tu hermano.

- ¿Poco cooperativa eh? Sigh, una lástima, chicos…

Lana se dio media vuelta y comenzó a alejarse de la escena mientras chasqueo sus dedos.

Ese día se pudieron escuchar los gritos de una niña por toda la primaria.

- o -

Maggie observaba el pequeño broche que tenia de recuerdo de aquel payaso que arruino el inicio de su fiesta de cumpleaños, si bien quería golpearlo el verle disculparse tanto le había parecido lo suficientemente adorable como para intentar devolverle el objeto.

Luego levanto su mirada, observando la escuela primaria, solo tenia que esperar a que el único niño de cabello blanco saliese de ese lugar, por lo que se recargo sobre un árbol cercano.

Momento en pudo escuchar un extraño sonido.

- (Débil) Ha ha.

- ¿Uh?

- Ha ha ha.

- ¿Qué está pasando?

- Ha ha ha ha ha.

El sonido cada vez era más fuerte, algo que comenzaba a preocupar a la adolescente.

- ¡Ha ha ha ha ha ha!

- ¿Qué demo…?

No se volvió a saber de la chica emo.

Fin del flashback

…así que pensaba que no soy muy popu… espera, ¿Me estaban escuchando? ¡Oye, eso no se hace!

El niño quería quejarse, pero en ese momento Lori detuvo el vehículo al haber llegado a su destino por lo que ya no podía.

Claro, porque te conviene.

- Bien Lincoln, hay mucho que quiero hacer con mi osito bubu, así que quiero que te comportes.

- ¿Y si los dejo tranquilos a ustedes dos en el departamento mientras salgo con Ronnie Ann?

Lori no se tomo muy bien esas palabras, por lo que acerco su rostro al de su hermano.

- No quieras pasarte de listo conmigo muchacho.

- Pero si no me traes para que vea a mi amiga, ¿Para qué me traes?

- No lo entenderías.

Lincoln miro fijamente a su hermana, esta solo retiro su rostro y le regalo una sonrisa antes de bajarse de la deteriorada van, el niño solo suspiro antes de seguir a su hermana hasta el interior del edificio.

Una vez ingresaron y los hermanos saludaron a todos los presentes, Lori se dirigió rápidamente con Bobby, quien apenas si pudo saludar a Lincoln antes de que la hermana menor de este se le acercara y le diese un puñetazo amistoso en el hombro.

- ¿Qué tal patético? ¿Cómo te tratan las vacas?

- Bien, te traía una de recuerdo, pero me la robaron apenas llegue.

- Bueno, eso ciertamente es un problema, quizás notaron tu cara de sorpresa por ver edificios de más de tres pisos.

- Es probable, digo, cuando puedes dormir en la noche sin toda esa iluminación y trenes pasando te pierdes algunas cosas.

- ¿Lo dices porque empiezan a apagar las velas temprano?

- ¿Sabes lo que es una vela? Creía que solo conocías el concreto.

Carlota observaba atentamente aquel duelo entre ambos niños, Carl iba a mencionar algo, pero esta con la cabeza le dio a entender que los dejara. Por parte de los niños estos se miraban fijamente, como si fuesen a saltar en cualquier momento para golpearse, pero de un momento a otro se dieron un abrazo, algo que conmovió a Carlota y Carl solo negó con la cabeza, un abrazo que solo duro unos segundos antes de separarse.

- Has mejorado patético.

- ¿Qué puedo decir? Es evolucionar o morir.

- Lo dices como si vivieras bajo constante amenaza.

- (Serio) No lo menciones.

- ¿Eh? Pero…

- No digas nada.

- ¿Ok? En fin, los tortolitos estarán ocupados un rato.

- Sip, ¿Quieres ir al parque? Traje mis patines.

- O..Oye, yo te iba a sugerir eso.

- Pues que mal, ya lo dije yo.

- (Indiferente) En todo caso conozco un mejor lugar para recorrer que el parque.

- No suenas muy convencida, ¿Tanto te molesto que lo sugiriera primero?

- (Molesta) No tientes tu suerte canoso.

- Uy que miedo – Toma el comic que llevaba enrollado en el pantalón – No te tengo miedo.

- Ya deja de llorar y vámonos de aquí antes de que mi familia nos involucre en algo extraño.

Lincoln solo asintió, viniendo de una familia peculiar entendía que si quería tener un día de paz lo mejor era alejarse de allí lo antes posible, por lo que ambos tomaron sus cosas y partieron al parque, llegando a la pista que se encontraba en este en pocos minutos.

- ¿Listo para morder el polvo patético?

- Tuve un buen maestro – Lincoln podía sentir como Charles le miraba con orgullo.

- (Alegre) ¡Hola chicos! ¡Qué casualidad!

Antes de que los niños pudiesen empezar a competir, Lori y Bobby aparecieron ambos en bicicletas, mirando felizmente a los niños quienes se preguntaban el por qué la pareja se encontraba allí.

- ¿Lori? – Ronnie Ann estaba confundida.

- ¿Bro? – Lincoln se lamentaba del pobre adolescente.

- Bueno chicos, Lori dijo que hoy era un día genial para salir a pasear por allí, por lo que al poco de juntarnos me propuso que viniésemos al parque.

- ¿No es grandiosa esta coincidencia? Deberíamos celebrarlo con un helado, Lincoln, acompáñame a comprar helados.

- (Escéptico) ¿Y por qué no vas Bobby?

- Vamos, el arrendo las bicicletas, lo menos que puedo hacer por el es pagar los helados, - Se acerca y se apega a Lincoln, hablándole en tono meloso – Así que ayúdame hermanito.

- Bobby, ayúdame.

- Vamos pequeño Loud, es solo la gentileza de mi bebe, no es algo malo.

Lincoln miro escéptico a Bobby, notando como este claramente no veía ninguna intención extraña cuando incluso Ronnie Ann miraba de forma extraña a Lori.

- Bobby, ¿No sería descortés de tu parte dejar sola a Lori cuando recorrió tanto para venir a visitarte?

- Tienes razón nini, gracias – A Lori – Nena, mejor vayamos los 4, ¿No crees que sería mejor?

- Tsk – Lori soltó a Lincoln, mirando con ligera molestia a Ronnie Ann antes de cambiar a una expresión de alegría al mirar a Bobby – Tienes razón Bobby, suena a un buen plan.

Los adolescentes se alejaron unos pasos, momento en que Ronnie Ann se le acerco a Lincoln.

- ¿Qué demonios fue eso?

- ¿Nunca te preguntaste porque tengo bolsas bajo mis ojos permanentes?

- Creía que eran parte de tu apariencia.

- ¡¿Qué persona tiene bolsas en sus ojos de forma natural?!

- ¿Tienes el pelo blanco y me hablas de naturalidad?

- (Molesto) No te metas con mi pelo Ronalda, es especial para mí.

- Que sea lindo no quiere decir que te puedas jactar tanto de él.

La expresión seria de la muchacha en ese momento se rompió ligeramente, quedando algo avergonzada, algo que también le ocurrió a nuestro pecoso protagonista, con la diferencia de que este puso una sonrisa de burla.

- ¿Lindo eh?

- ¡C..Cállate!

- Oigan chicos, - Lori en ese momento abrazo a Lincoln, poniéndose entre ambos niños – No se queden atrás, el helado nos espera.

Sin más remedio ambos niños comenzaron a caminar en dirección al puesto de helado más cercano, donde un feliz Bobby les esperaba.

- Bien chicos, vamos a pedir esos helados, - Al encargado - Yo quiero uno de vainilla, Nini, ¿Tú cual prefieres?

- Mora.

- Eso suena literalmente delicioso, yo quiero uno de chocolate.

- Yo quiero…

- El quiere de menta con chispas.

Lori lo dijo con tal determinación que el encargado solo asintió y no cuestiono, Bobby ni siquiera le dio importancia y ambos niños solo miraron seriamente a la adolescente.

- (Susurrando) Lincoln, tengo una duda, ¿Lori esta en una cita con mi hermano o contigo?

- (Susurrando) En este punto no sabría decirte, pero generalmente se comportan así.

- (Susurrando) ¿Se comportan?

- (Susurrando) Tomemos los helados, vayámonos y te cuento – Lincoln realmente amaba ese helado.

- ¿De qué hablan chicos? – Lori volvió a pegarse a su hermano.

- Bueno… le estaba contando a Ronnie que había estado practicando un poco con los patines y se lo quería mostrar, razón por la que vamos a volver al parque después.

- Si, además así les dejamos tiempo para que paseen solos y recuperen el tiempo perdido.

La niña le dio una mirada afilada a Lori, quien le respondió con una similar a la muchacha, Lincoln podía sentir como si dos bestias salvajes estuviesen a nada de atacarse, Bobby por su parte se cuestionaba si agregar chispas de colores.

Momento en que Lincoln se acercó a Bobby aprovechando que las chicas estaban distraídas.

- Bobby.

- ¿Ah? Dime pequeño Loud.

- ¿Nunca has notado nada extraño en Lori? No sé, por ejemplo… ¿Ahora mismo?

- ¿De que hablas? – Nota el duelo de miradas de las chicas – Oh… creo que entiendo a lo que te refieres amiguito.

Generalmente alguien se alegraría de escuchar eso, pero creo que conozco lo suficiente a Bobby para saber qué dirá ahora.

- No he hablado mucho con ella y ahora estoy pensando en helado, debe estar molesta.

Quisiera haberme equivocado, en serio.

- Joven, aquí tiene su helado de menta con chispas.

Tras esas palabras ambas chicas dirigieron su mirada rápidamente al helado, mirándose amenazantemente una vez más antes de dirigirse en dicha dirección, alcanzando a sostener ambas el helado, empujando a Bobby y Lincoln en el proceso.

- (Seria) ¿Qué haces?

- (Seria) ¿Qué haces tu?

- Le voy a dar su helado a mi hermanito, no es algo que te incumba.

- Bueno, quería ofrecerle como su amiga su helado.

- Por favor, ¿Qué amiga hace eso?

- Una con la que ha compartido bastante, ¿Y tú? Dar helado a tu hermano menor es algo que solo harías con un bebé.

- Chicas… ¿Y si solo me dan mi helado?

- (En sincronía) ¡Cállate Lincoln, esto no te incumbe!

- Pero… mi helado… - El niño fue ignorado.

- (Molesta a Ronalda) ¡Tú no tienes ningún derecho a tomar iniciativa!

- (Molesta a Lori) ¡¿Ah sí?! ¡Pues yo hago lo que quiero y más si es con el patético!

En ese momento Ronnie Ann jalo con fuerza el cono, logrando quitárselo de la mano a Lori y rápidamente girándose hacia Lincoln con la intención de darle una probada, pero Lori rápidamente intento retenerla, por lo que la niña forzó con toda su fuerza su brazo con el helado en dirección al niño.

Lori al no lograr sujetar bien el brazo de la niña, este se le resbalo de las manos, lo que hizo que el impulso de Ronnie Ann fuese sin ningún problema, provocando que metiese a la fuerza casi todo el helado en la boca de Lincoln, noqueándolo en el proceso.

El resto del grupo se quedo mirando fijamente al inconsciente niño con la boca llena de helado en el piso por unos instantes, saliendo en calma del lugar sin decir ni una sola palabra siendo Bobby quien arrastro al noqueado joven del lugar.

Lori no dijo nada camino a casa.

Nadie le pago al que vendía los helados.