Shocker

Babs se dejó caer en la mesa que compartía con sus amigos a la hora del almuerzo en su instituto, dejando salir un suspiro de cansancio. Esto sacó una ceja alzada en Sun, que miró a la terrestre con curiosidad.

- ¿A ti qué te pasa?

- Nada... las clases, que me agotan.

- Eso es raro en ti- dijo Autumn mientras se llevaba un trozo de melocoton a la boca.- Normalmente estas entusiasmada con las clases.

- Y no estás tan cansada- añadió Sun.- ¿Te pasa algo? Puedes contárnoslo.

- No me pasa nada, de verdad.

Viendo que su amiga no iba a hablar, se dispuso a seguir con su comida con tranquilidad. En cuanto a Babs, cerró sus ojos y trato de dormir un poco, al menos lo que durara ese descanso. Se había pasado la noche en las calles, impidiendo robos, asaltos, ventas de drogas... y cuando al fin llegó a su casa, cerca de las tres de la madrugada, no pudo dormir las horas suficientes. Y para colmo, su tía, después de un abrazo aliviado, se dedico a soltarle el mayor sermón que había escuchado en toda su vida y amenazarla con prohibirle salir de casa hasta nuevo aviso si volvía a hacer eso. La Apple ya había decidido que no seguiría sus labores de heroína más allá de las 9, pues lo más probable es que acabaría muerta de cansancio o tendría que huir de casa para cumplir con su trabajo. Eso de tener una identidad secreta era más complicado de lo que salía en los cómics de superheroes.

Despertó de golpe gracias a Sun, que la miró con preocupación, y el sonido estridente de la sirena. Ahogando un bostezo, se levantó y siguió a sus amigos a su próxima clase, filosofía. Su profesora, una unicornio de pelaje azulado y crin violeta, ya estaba en el aula, observando a sus alumnos con una sonrisa.

- Hola a todos, espero que tengáis un excelente día. Antes de empezar la clase, me gustaría daros una noticia estupenda.

- ¿Las vacaciones de verano se adelantan?- susurro Autumn mientras se sentaba, recibiendo una pequeña risa de sus amigas.

- En un mes y medio, el departamento de arte del instituto tiene planeado hacer una obra de teatro contando la historia de la liberación de la princesa Luna. ¡Las mismísimas elementos de la armonía vendrán a ver la obra! Quienes estén interesados, que vengan después de clase para hacer un casting.

Los alumnos, al menos los más interesados, hablaron con emoción entre ellos, y Sun era una de estos, mirando a Babs con unos ojos que le decían claramente lo que su amiga pedía.

- No, no pienso...

- Por favor... ¡Será estupendo!

- Sun... no creo que...

- Vamos, Babs- dijo Autumn con una sonrisa.- Yo también me presentaré, ¿por qué no tú?

Babs suspiro, rendida, haciendo que su amiga aumentara su sonrisa. Tal como había dicho la profesora, se presentaron al casting, y para sorpresa de la terrestre, fue elegida para hacer de Applejack. No sabía bien si era por su parentesco, porque la conocía tan bien que podía imitarla perfectamente o porque se sabía la historia y lo que había hecho su prima de pe a pa por las miles de veces que le contaron la historia de sus propios labios, pero acabó con el papel. Pese a su reticencias del principio, se mentiría a sí misma si dijera que no quería hacerlo, después de todo, sus amigos lo hacían ver como si fuera algo divertido. Y la idea de que sus primas y las amigas de Applejack la vieran actuar era otro incentivo.


Shock levantó la vista de su mesa de trabajo cuando sintió a alguien entrar en su pequeño laboratorio dado por White Fisk, y hablando del rey, ahí estaba. El unicornio observo con curiosidad el traje que estaba fabricando el terrestre, mirando luego los brazaletes colocados en unos soportes, acercándose para verlos con más detalle.

- ¿Están acabados?

- Así es, solo me falta el traje protector- dijo Shock con un asentimiento.

- ¿Traje protector?

Shock se apartó un poco para permitir que White pudiera observar bien el traje antes de mirar al terrestre con curiosidad.

- Las ondas de sonido de los brazaletes no sólo van en la dirección a la que apunte, algunas ondas irán en sentido contrario, es decir, hacia mi, necesitaré un traje que me protega de eso.

- ¿Y qué me dice de su capacidad mata plagas?

- Le prometo, señor Fisk, que ningún insecto podrá soportar esto- dijo Shock con una sonrisa enorme que su benefactor compartió.


Babs preparo sus alforjas con varias cosas, entre estas una botella de agua, una bolsa pequeña de manzanas, su guión para la obra y su traje. Tras tenerlo todo listo, salió de su cuarto y bajo al primer piso, encontrando a su tía en el salón, acostada en el sofá mientras leía un libro.

- Voy a los ensayos, tía Sweet.

- Muy bien, que te diviertas- dijo su tía con una sonrisa.

La joven le dio un pequeño beso en su frente y salió fuera de la casa, camino a su instituto por segunda vez en el día. Estaba ya a viernes, y había estado desde el lunes asistiendo a los ensayos todas las tardes a las cuatro. Sus actividades heroicas había tenido que dejarlas un poco en pausa, a menos que fuera algo urgente de verdad, y gracias a Celestia, solo se había perdido asaltos menores sin heridos graves, aunque le dolía no poder ir tras esos cabrones. Babs entró en un callejón cercano a su casa, y tras asegurarse de que nadie la veía, salto a la pared y empezó a escalar, llegando en poco tiempo a la cima. Una vez allí, se quito las alforjas, poniéndose su traje, colocando nuevamente las bolsas en su sitio, y saltando del edificio con un grito de pura adrenalina. Mientras se balanceaba, pensaba en las líneas de su guión, tratando de decirlas de memoria.

- A ver, Rainbow se avalanza sobre Twilight, yo la agarro de la cola y digo... "Calma, no es una espía, pero seguro que sabe que está pasando aquí".

Paso los minutos que tardaba en llegar así, y cuando vio su instituto a lo lejos, se impulso para caer sobre el tejado del edificio que había justo enfrente. Al acercarse al borde, observo los pocos estudiantes que estaban entrando en el edificio, pudiendo ver a Sun y Autumn.

- Bien... ¿Por dónde bajo al sue...?

- A todas las unidades, atraco en el banco central de Manehattan de la 31 con Bridleway, un poni, altamente peligroso, no acercarse hasta nueva orden, repito, no acercarse hasta nueva orden- dijo la voz proveniente de la radio policial, haciendo gemir a Spider-mare.

- Debes estar de coña, ya van tres veces que atacan el mismo puto banco.

Resignada, se quito las alforjas y las dejo en la azotea, saltando de la cornisa y dirigiéndose a su nuevo objetivo.


Unos minutos antes de que cierta araña recibiera el aviso, un coche se detuvo frente a las puertas del banco, del que salió un poni terrestre... peculiar. En todo su cuerpo vestía un traje amarillo surcado de rombos que sobresalían un poco, demostrando que eran parte de una placa protectora. En sus hombros, patas traseras y parte de las delanteras, tenía una armadura de metal en un color marrón que se unía a dichas partes por gruesas correas. Poseía una especie de casco marrón con dos viseras amarillas donde estaban sus ojos, y para acabar, dos brazaletes de gran tamaño de color plateado que cubrían sus cascos y se veía a leguas que tenía alguna clase de tecnología. Junto a todo esto llevaba varias bolsas a su espalda.

- Cuando termines, estaremos en el punto de encuentro- dijo el conductor.

- Allí estaré.

El coche se alejo y dejó al extraño terrestre solo, que se acerco a las puertas del banco sin mucha prisa. Estas estaban cerradas, pero podían abrirse con un pequeño empujón, pero Shock no quería eso, debía dar una entrada. Por ello, alzó sus cascos delanteros y activo sus brazaletes, lanzando una onda sonora de una potencia inimaginable que destrozo las puertas y las mando a volar, cayendo en el suelo, por desgracia, sobre varios ponis, entre estos algunos de los guardias. Por suerte, la mayoría no recibió daños muy severos, pero si que se quedaron aturdidos. El resto, observo con terror al semental con armadura.

- A menos que queráis morir... fuera.

Nadie tuvo que preguntar dos veces, y en cuanto ayudaron a los pocos atrapados tras las puertas, salieron de allí cagando leches. Incluso los trabajadores de allí, que tras dar la alarma silenciosa, se alejaron del edificio tan rápido como podían, a excepción del resto de los guardias, que habían aumentado su número por los recientes atracos. El ladrón alzó sus casco y disparo, desviando los proyectiles eléctricos y tranquilizantes que le lanzaban y daba de lleno a los otros, que cayeron al suelo de inmediato tras chocar con las columnas.

Tras recuperarse y pensarlo unos pocos segundos, se decidieron a imitar al resto de ponis y salieron del edificio. Shock los observo irse, admirando la sensación de poder, dirigiéndose luego a las cámaras que cierto insecto le impidió saquear a gusto. Fuera, una gran cantidad de coches patrulla se reunieron, y tras ver las puertas destrozadas y el testimonio de los seguratas que enfrentaron al ladrón, acabaron por decidir que era muy peligroso adentrarse. El capitán Light Stacy llegó a la escena en poco tiempo, observando al edificio, girándose a uno de los policías presentes.

- Que acordonen la zona, es muy probable que esa Spider-mare aparezca, y si es así, la atraparemos.

- ¿Qué haremos con el atracador?

- Lo más probable es que acabe agotado tras pelear con nuestra araña o está le derrote. Estén listos para atraparles en cuanto terminen su combate.

El agente pareció dudar, pero no se atrevió a contradecir a su capitán, preparándose para avisar al resto. A los pocos minutos, como predijo, Spider-mare apareció balanceándose con sus redes, y antes de que cualquier policía pudiera apuntarla, salió de su rango de acción y salto al tejado del edificio. Light observo la cúpula que era visible desde ahí en silencio. "A ver que puedes hacer, Spider-mare". En cuanto a la yegua, abrió una de las escotillas de la cúpula y entró, dejándose caer en la sala y mirando a su alrededor. Justo cuando se iba a dirigir hacia el interior del banco, vio salir al terrestre disfrazado con varias bolsas llenas de oro y cristal eterno, deteniéndose al ver a la araña, que se puso en posición de combate.

- Oye, pensaba que solo yo tenía derecho a ir por la ciudad disfrazada como un personaje de cómic.

El terrestre ignoro sus palabras, dejando las bolsas en el suelo y caminando un poco antes de detenerse, observando a la yegua.

- Hola, Spider-mare, volvemos a encontrarnos.

- ¿Nos conocemos? Creo que recordaría a un colgado salido de una extraña convención friki.

- Estuve aquí hace un tiempo y tú me impediste robar en la cámara de máxima seguridad.

Spider-mare ladeo su cabeza en confusión antes de recordar ese suceso.

- Ahhh, tu eras el que fue a la cámara subterránea. Mi madre, si que has pegado un cambio.

- Y tanto que lo he hecho- dijo Shock con rabia.- Aquella vez no estaba preparado para luchar contra ti, hoy, sin embargo, podré darte la paliza de tu vida.

- ¿Tiene que ser con un traje que me recuerde a mis jerséis de invierno?

Shock gruño, harto de la actitud irrespetuosa que estaba mostrando esa estúpida yegua, por lo que se decidió a acabar con esto rápidamente. Extendió sus cascos y activo el mecanismo, al tiempo que Spider-mare saltaba hacia el. Justo antes de que la araña pudiera darle un golpe, fue golpeada por una onda de sonido tan fuerte que fue como darse de lleno contra una pared de hormigón, por no mencionar que fue expulsada hacia atrás, estampándose contra la pared sobre la puerta de entrada, cayendo al suelo poco después.

- Uf... Eso... fue peor que un día entero en el gimnasio...

Su sentido arácnido vibro, ahora reconociendo el peligro, por lo que se forzó a saltar fuera de la trayectoria de la onda sonora, que salió fuera del edificio y fue observada por los ponis fuera. Por suerte para ellos, esta desapareció al no chocar contra nada en su camino. En cuanto a Spider-mare, se pego a una pared cercana y observo al terrestre disfrazado que volvía a apuntar en su dirección, cosa que la instó a desprénderse y a rodear la sala en un balanceo constante con sus telarañas.

- Vale, lo admito, tienes cerebro. ¿Cómo diablos has logrado crear esas cosas?

- ¡A ti te lo voy a decir!- dijo Shock mientras lanzaba otra carga, dando en su lugar a una columna, provocando que parte de esta cayera al suelo.

- ¿Es algo que he dicho?

Spider-mare esquivo otra onda de sonido, resultando en otro trozo de columna en el suelo, y trato de pensar una forma de acabar con ese tío. Dando un vistazo a la sala, se fijo en los grandes escombros, por lo que, en un giro completo a la sala, en la que una gran parte de pilares recibieron daños similares, se acerco al más grande. Tras esquivar una vez más al terrestre, lanzó sus redes a su proyectil improvisado y, deteniéndose en el suelo para mayor estabilidad, giro sobre su propio cuerpo y lo lanzó con gran fuerza.

- ¡Bola va!

Shock lanzó sus ondas sonoras para destrozar los escombros que se le venían encima, solo para ver que Spider-mare había saltado justo después y se dirigía hacia el, aprovechando que había estado distraído. Antes de poder atacarla, lanzó su red a su máscara, cegándole por completo, para acto seguido, golpearlo con la fuerza suficiente como para estamparlo contra la pared. La yegua comenzó a disparar toda la telaraña posible para inmovilizarlo, acercándose luego a los brazaletes, que parecían a punto de disparar nuevamente, pero la araña se los quito de los cascos antes de poder hacerlo.

- En serio que lamento tener que quitártelo, pero has sido muy malo, y tengo que castigarte.

- ¡Qué te den, hija de puta!

- ¡Esa boca!

Tras asegurarse de que estaba bien atado, dejó los brazaletes en el suelo y se dio la vuelta, encontrándose con varios policías apuntándola con sus armas eléctricas mientras avanzaban. Un poco adelantado al resto estaba el capitán Light Stacy, que observo a Spider-mare de arriba a abajo antes de hablar.

- Por una parte, entiendo que trates de ayudar, por otra, no apruebo nada tus métodos. No estás por encima de la ley.

- O sea, que aunque me encargue del tipo malo, debo ir a la cárcel, ¿no?- dijo Spider-mare mientras se agachaba, pensando ya su ruta de escape.

- Yo no diría tanto, estoy seguro de que...

Antes de poder terminar, Spider-mare salto sobre su cabeza y la de todos los demás, atravesando una distancia considerable de un solo salto. Una vez a sus espaldas, empezó a correr hacia la puerta.

- ¡Lo siento, pero me deje el horno encendido!

La yegua salió al exterior, rodeada de más policías y una multitud de ponis, entre estos, periodistas que trataron de sacarla en una foto decente. Spider-mare dio un potente salto y se alejo rápidamente de allí en un balanceo constante, con Light saliendo a tiempo de verla marcharse. Soltando una maldición, observo al terrestre que había asaltado el banco y ordenó bruscamente a uno de sus subordinados que lo arrestara.


Babs salió de un callejón cercano a su instituto y fue corriendo hacia la entrada, avanzando a través de los pasillos hacia el escenario del edificio donde se ensayaba la obra y donde se representaría. Había tardado casi una hora en acabar con ese terrestre y en volver, así que seguramente se metería en un lío. Entró sigilosamente, viendo a varios de sus compañeros trabajando en los decorados o ensayando las líneas que tenían que decir antes de ponerse a ensayar propiamente dicho. A lo lejos, vio a su maestra de filosofía, quien hacía de directora, dirigir a Sun, que interpretaba a la princesa Celestia, usando una peluca, y a otra yegua que interpretaba a la hermana de esta, sin olvidar los otros que hacían de soldados, nobles, sirvientes... Fue su amiga quien la vio primero, dándole una mirada de duda, antes de observar a la directora, quien se giro un poco extrañada, y frunció su ceño, acercándose peligrosamente.

- Señorita Apple, ¿sabe qué hora es?

- Si, profesora, lo siento, yo... t... tuve que ayudar a mi tía con...

- Suficiente, no quiero escucharlo, tenemos poco tiempo antes de la obra, y hay que ensayar mucho. Que no vuelva a pasar.

- Si...

- Bien, ve a ponerte tu vestuario... ¡Descanso de diez minutos!

Los que habían estado en el escenario se alejaron, dando una mirada a Babs, mientras que Sun se acerco, a la par de Autumn, que dejó de trabajar en el decorado que estaba haciendo para ir con su amiga. Cierto era que había adicionado para un papel, pero al final decidió que estaría más cómodo pintando y ayudando con el decorado. La unicornio observo con duda a su amiga, que apartó la mirada y se acerco a donde tenían su vestuario.

- ¿Qué te pasó, Babs?

- Ya lo dije antes, estaba ayudando a mi tía- dijo mientras cogía su vestuario, una réplica del sombrero de su prima Applejack y una peluca rubia.

- ¿Con qué, exactamente?- comento Autumn curioso.

- Pues... tareas... de casa... Tenía que ayudarla a limpiar, día de limpieza.

Babs sonrió a sus amigos mientras se ponía la peluca y el sombrero, observando luego alrededor de la sala, buscando a la yegua que era su suplente.

- ¿Qué tal estuvo Fruit?

- Bien, se sabe muy bien tus diálogos, aunque espero que no tengamos que pedirle que actúe.

- No te preocupes, Sun, no voy a faltar a la obra.

Babs le dio una sonrisa a sus amigos antes de alejarse a un rincón mientras sacaba el guión y se ponía a ensayar. Sun y Autunm se miraron mutuamente, observando luego a su amiga terrestre, sabían que algo le pasaba, pero que no estuviera dispuesta a decírselo les dolía.


White Fisk leía atentamente el informe dado por uno de sus sementales, donde explicaba que Shock había sido detenido por esa Spider-mare, y para colmo, esta había conseguido escapar. Estaba furioso, esa araña le daba problemas y sus planes no se habían realizado como esperaba, y aún así, pronto descubriría que una parte de estos si se cumplió. La puerta que daba a su despacho se abrió ligeramente y la cabeza de su secretario se asomó.

- ¿Señor? El directivo del banco central de Manehattan quiere hablar con usted.

White levantó la vista con una ceja curiosa, guardando rápidamente los informes y dando la señal de que podía llamarle. Pocos minutos después, un unicornio anciano se acerco al imponente poni, que salió de su escritorio para estrechar su casco.

- Buenas tardes, es un placer tenerle aquí, por favor, siéntese.

White Fisk indicó la silla increíblemente cómoda para los invitados y se sentó nuevamente en la suya propia, recostándose en la misma mientras miraba al unicornio.

- Buenas tardes, señor Fisk, estoy aquí por su oferta de seguridad.

- Según recuerdo, usted dijo que la empresa que contrataron ya era lo suficientemente buena.

- Y así es, pero últimamente no han... satisfecho nuestras demandas. Por eso, estoy dispuesto a aceptar su oferta.

- Es un movimiento muy sabio, y como compensación, estoy dispuesto a arreglar los desperfectos causados por ese atracador y... Spider-mare.

White Fisk estrecho el casco de su invitado con una sonrisa enorme. No sólo conseguiría su contrato, también podría poner a la ciudad en contra de esa araña. Podría matar dos pájaros de un tiro.