*AVISO: Contiene una escena Lemon, si quieres leerlo es bajo tu propio riesgo, pero si no lo quieres hacer, espera el siguiente capítulo. Respeta mi fic, asi como yo respetare tu comentario sano, positivo y constructivo. Gracias. *

Amazona de Vulpex (seria):- Es raro que Athena no quiera que ningún caballero o amazona de cualquier rango acuda a su protección contra el Dios de la Guerra. Presiento que algo oculta…

En ese momento, un pensamiento invadió su mente rápidamente, hablándole al instante a la Amazona de Vulpex.

Amazona de Jiules (sorprendida):- ¡Espera! ¡Antes de que lo olvide! ¿Que no se supone que Athena es la Diosa de la Guerra? Tengo entendido.

La Amazona de Vulpex se cruza de brazos.

Amazona de Vulpex (seria):- Efectivamente. Zury también es la Diosa de la sabiduría, las estrategias y el arte, mientras que Ares es el de la fuerza bruta, muerte y dolor.

La Amazona de Jiules reflexiona en las palabras que su compañera de entrenamiento pronuncia.

Amazona de Jiules (preocupada):- Primero lastima a Eri y ahora nos está lastimando a todos nada más por sus tontos caprichos ¡ ¿Qué no se da cuenta? No entiendo sus intenciones! ¡Cada día en vez de mejorar va empeorando las cosas!

Amazona de Vulpex (seria):-¿quieres decir que viviremos mejor sin ella?

Amazona de Jiules (impactada):- ¡No, no quise decir eso…!

Amazona de Jiules (dudosa):- O bueno… tal vez si…

Amazona de Jiules (triste):-…o que Anna habría dicho lo contrario…

La Amazona de Vulpex mira a Angy de forma melancólica.

Amazona de Vulpex (sonrisa tierna):- estas muy apegada a ella todavía ¿no, Angy?

La Amazona de Jiules suspira.

Amazona de Jiules (triste):- Es algo que no puedo evitar, han transcurrido varios años desde que… La Diosa Eris no está y…

Amazona de Jiules (triste):-Nancy, Anna era casi como mi hermana…

Amazona de Vulpex (reflexiva):- ¡tú lo has dicho! "era casi como tu hermana" ¡pero no es tu hermana!

Amazona de Jiules (sentida):- es donde debo empezar de nuevo.

Amazonade Vulpex (seria):- ¡Y es como dijo Eri: "vas a dejar tu puesto de Amazona"!

La amazona de Jiules respondió "si" segura y firmemente.

El viento comenzó a soplar en el cementerio y la Amazona de Vulpex no podía creer en sus palabras. Las sentía que estaba ocultando algo. No se atrevería a decir "si" tan firmemente porque se le ocurrió, más porque me lo haya contado.

Observando la tumba de la Amazona de Minotauro, decidió seguir rezando, pero Nancy intervino en su rezo.

Amazonade Vulpex (reflexiva):-¡tú te harás feliz pero dejarás triste a otras y otros!

Amazona de Jiules (seria):- ¡Lo sé…!

Amazonade Vulpex (reflexiva):- ¿y aun así piensas abandonar tú puesto solo por eso? ¿Por Anna? ¿Qué estaría diciendo la Amazona de Minotauro en este preciso momento? ¿Crees que lo aceptaría?

Amazona de Jiules (dudosa):- ¡Es mi decisión!

Amazonade Vulpex:-¡mira por cuanto entrenamiento has pasado, mira a cuantas amazonas derrotaste solo para conseguir la armadura que tienes! ¡Protegiste a la Diosa Athena de todo mal que ocurriera en el santuario, sobreviviste a la anterior Guerra Sagrada ¿Y la piensas dejar así porque sí? Muchas de las mujeres con las que peleaste hubiesen deseado portarla orgullosamente, Angy, hasta el fin de los tiempos.

La Amazona, fingía no oír, pero su mente se tornó dudosa por aquellas palaras que le hizo, al parecer, entrar un poco en razón.

Amazonade Vulpex (seria):- ¡piénsalo bien! No lo digas por decir ¡hay mucha gente que te quiere y te apoya todavía! Entre de esa gente se encuentra Eri…más yo.

Los pensamientos de la Amazona de Jiules se volvieron confusos. No sabía si lo que había contado, tanto a mí como a la Amazona de Vulpex era lo correcto. Lo único que quería era huir del pasado, borrarlo de su memoria. No saber nada de Anna durante todo el tiempo…no quería seguir sufriendo. Recordando cosas del pasado. Aquel suceso debió haberlo enterrado hace ya muchos años, pero ella, tenía ese recuerdo, esa pena que todavía la perseguía.

La Amazona de Vulpex se había retirado, tenía que avisar a los demás lo que había escuchado para que todos se levantaran y defendieran a su Diosa, pese a que ella no diera la orden. La Amazona de Jiules solo observaba la Tumba de su amiga, ya no continuó rezando.

Amazona de Jiules (pensando):- en parte tiene razón Nancy…no debería de estar tan sumida recordando cosas que ya pasaron. Con lo que me contó ella sobre Zury, si nuestra Diosa reencarnada en ésa mujer fuese un poco más lista yo… ¡Yo sí daría mi vida!

Terminando de rezar, le habla a la tumba, como si Anna en verdad la oyera.

Amazona de Jiules (feliz):- ¡ANA! ¡No lo digo por decir, pero te juro que yo si daría mi vida por la Diosa Athena para conseguir la victoria del santuario! ¡Quiero ser victoriosa en todo sentido!¡TENLO POR SEGURO, AMIGA MÍA! ¡GANAREMOS ÉSTA GUERRA CONTRA ARES!

Se levantó y se retiró del lugar, pero cuando lo hacía, un viento helado se soltó por el cementerio. En ese instante sintió que alguien le pasó una mano entre sus cabellos y otra tocaba la hombrera de su armadura. Ella se quedó parada, volteó para ambos lados para descubrir quien fue la que hizo semejante acto pero no encontró a nadie. Confundida siguió su camino.

A lo lejos, en el cementerio, solo se vio que se formaba una silueta casi humanoide de una persona, ésta cargaba una armadura, una armadura muy familiar, y se notaban unas alas. ¿Quién es? Es un misterio. Pero pareciera que estaba vigilando a la Amazona de Jiules durante todo el tiempo.

En la tarde- noche, estando en la 4º casa zodiacal vi que estaba Manigoldo parado fuera de ésta.

Decidí acercarme.

Al verme me sonrió y me abrazó.

Eri (sonrojada):- Mani…

Manigoldo(confundido):-¿qué tienes? ¡Te noto rara!

Eri (molesta):- Zury…ella…ella me dijo…

Manigoldo (molesto):-¿Qué? ¿Dijo palabras que te hirieron?

Recordado la pequeña discusión que tuvo con ella, niega en su respuesta.

Eri (reflexionando):- No, no fue eso…

Eri (seria):- ¡He cambiado en todo aspecto y eso Zury no quiere aceptar ni ver! ¡Piensa que todavía soy su niña tonta a la que puede seguir manipulando como una simple muñequita de porcelana!

Eri (enojada y firme):- ¡PERO ÉSO SE ACABÓ!

Eri (pensando):-¡Era verdad lo que Zury me dijo ayer: En algún momento tenemos que cambiar, pero ella...no sé si haya cambiado de verdad y para bien! ¡Usa el poder de la reencarnación de la Diosa para su propio beneficio, muy pocas veces lo usa para hacer el bien y proteger a todos del mal...! ¡¿Pero qué pasaría si ella tiene miedo en perdernos y ellos, comenzó a tener ese carácter tan indiferente conmigo?!

Manigoldo (sonrisa tierna):- Eri...

Luego me robó un beso. Yo me sorprendí tanto. Todavía con mi mirada triste decidí sentir sus cálidos labios con los míos cerrando mis ojos poco a poco. Posteriormente lo abracé y coloqué mi cabeza a la altura de su pecho.

Eri (piensa):-Zury dijo que es una advertencia lo de Ares y que ella estaría dispuesta a darla vida. Entonces significa que…la conexión… ¿será que ella morirá realmente? ¿o que alguien del santuario morirá?

Mi mente se tornó frio al saber que yo también pertenezco a dicha conexión. Al ver a Manigoldo al rostro, tenía miedo en dejarlo solo, no quería que pasara el esto de su vida de esa manera.

Sintiéndome incomoda, deje de abrazar a mi lindo canceriano, estaba por irme, pero él me tomó de ambas manos para detenerme.

Ambos nos miramos de frente.

Manigoldo (enamorado):-Eri, tú me amas ¿no es así?

Eri(sonrojada):- yo…ehm…¿por qué la pregunta?

Manigoldo (enamorado):-No he escuchado esa palabra salir de tus labios nuevamente.

El comenzó a tocarme mis labios con la yema de sus dedos de la mano izquierda. Me avergoncé tanto que decidí voltear para otro lado, hice a un lado su mano y también agaché mi cabeza.

Sentí escalofríos.

Mi caballero Dorado me alzó ésta con la yema de sus dedos de la mano derecha e hizo que lo viera de frente. Yo sólo cerré mis ojos.

Manigoldo:-Mírame a los ojos

Eri(sonrojada):- no quiero…

Manigoldo:-ábrelos, no hay nadie a nuestro alrededor que nos esté mirando más que nosotros…

Eri(sonrojada):- es que…

Cáncer volvió a besarme en los labios tan dulcemente que yo sentí que duró una eternidad.

Al dejar de besarlo, agaché mi cabeza y volteé para otro lado de nuevo. Me solté de sus manos y, con mi fleco, tapándome medio rostro, entré a la Casa Zodiacal. Confundido, decide seguirme.

Al entrar al cuarto, Manigoldo me detuvo y me abrazó por detrás.

Manigoldo (enamorado):-¿entonces? ¿Hasta cuándo me lo dirás?

No respondí y solo me sonrojé.

Manigoldo:-jé, la "ley del hielo" ¿verdad?

Comenzó a besar mi mejilla derecha de forma tierna y alzó mi falda para a tocar aquel lugar, me sorprendí tanto que, me sonrojé al instante. Él me agarro de mi muñeca derecha, la otra la tenía libre, pero no podía hacer nada. Cerré mis ojos rápidamente.

Eri(sonrojada):- amg,amg,amg,amg…¡ungh!

Manigoldo(tono seductor):- solo dime esa palabra y ya…y todo será como antes.

Comencé a decir solamente "amg" y a respirar algo tranquilo. Puse mi cabeza arriba de su hombrera, pero de puntitas para poder alcanzar un poco.

Manigoldo (tono seductor):- ¿y bien? ¿Te rindes?

Volteé para otro lado, viendo a su cuello. Respiraba de una forma extraña y diferente. Ése cambio lo notó mi preciado caballero, se le hizo poco común verme así: Sin gritos, sin negaciones, sin movimientos… nada. Comenzó a tocar libremente aquel lugar, yo solamente apretaba mis párpados y gemía un poco fuerte. Aquel lugar comenzaba a mojarse.

Él entendió todo, sabía lo que quería.

Sus besos recorren mi cuello, sentía sus cálidas manos dibujar la silueta de ésta. Siento extraño ésta sensación.

Me llevó hasta la cama, cargándome y ahí, me deshizo mi trenza que recogía mi cabello rubio, él me acostó. Comenzó a desabrochar mi vestido azul.

Eri (sorprendida, sonrojada):- Ma-Manigoldo...¿que… que haces?

Manigoldo (risa sarcástica):- Quédate quieta, si quieres que termine pronto.

Eri (sonrojada, sorprendida):- Manigoldo... es que…no creo…

Rió de manera sutil.

Manigoldo (sonrisa sarcástica):- sé lo que quieres, sé a dónde quieres llegar con esto…

Eri (sonrojada, preocupada):- Mani…

Comenzabas a despojarme poco a poco la ropa, lenta y sensualmente, viéndome como es que los colores de mi rostro iban subiendo poco a poco, mientras yo me agarraba fuertemente de las sábanas.

Eri (sonrojada):- no…amg, mmm…yo-yo…

Manigoldo (sonrisa tierna):- puedo ver tu pecho subir y baja conforme a tus respiraciones, Eri

Te colocaste encima de mí y me besaste tranquilamente, luego lo cambiaste a uno apasionado. Cuando lo hiciste, te seguía viendo. Entre pensamientos, sabias lo que yo quería, en verdad lo sabias. A pesar de que dijera "no", lo estabas interpretando como sí.

Terminado el beso, mi cuerpo lo sentía extraño y raro, era la 1° vez que lo sentía así, una sensación confusa y diferente…

Me sentía avergonzaba por todo lo que me hacía. Me tape mi rostro con mis manos y volteé para otro lado. Tú, soltaste una carcajada al aire.

Manigoldo (mirada sarcástica):- Eri, sé a dónde quieres llegar con esto…por una razón no te estás negando…

No respondí.

Volviste a estimular el lugar íntimo. Me avergoncé más, que me encogí de hombros. Me quitaste toda mi ropa interior mojada y contemplaste mi cuerpo desnudo.

Manigoldo (enamorado):-Eri…eres hermosa…

Me quedé sin habla.

Manigoldo (sonrisa tierna):- no te pongas así, quiero verte…ver tu rostro sonrojado, tu piel, tus ojos, labios…

Él quería quitarme mis manos de mi rostro, pero me negué. Volviste a reírte y comenzaste a tocar la silueta de mi cuerpo al mismo tiempo en que besabas cada parte de éste.

Sentía escalofríos. Me aguantaba los gemidos.

Manigoldo (sonrisa tierna):- ¿es la 1° vez que te tocan así, verdad?

Eri (sonrojada):- …

Manigoldo (sonrisa tierna):-¿Por qué no gimes?

Luego llegó a esa zona intima, después de haber separado mis piernas. Comenzó a lamer y a besar. En ese momento me sorprendí y grité.

Eri (sonrojada):- MA-MANIGOLDO, NO…N-NO… ¡AH!

Manigoldo (sonrisa sarcástica):- ¿eh? ¿Ahora ya hablas? Pues ahora sufre por no hablar desde antes.

Comenzó a estimular un poco arriba de donde me complacía, pero todavía continuaba lamiendo y besando mi lugar íntimo.

Hice a un lado mis manos, me alcé un poquito para verlo y en ese momento comencé a morderme un poco mis labios de manera sensual.

Agitada, una de mis manos comenzó a acariciar su cabello azulado. Cuando sintió mis manos en su cabello, decidió mirarme. Notó que estaba sonrojada a más no poder, respirando algo rápido todavía con mi rostro preocupado. Él me sonrió que continuó haciéndolo, no paró. Me avergoncé más que cerré mis ojos rápidamente. Poco a poco mis fluidos hacían contacto con sus labios, boca y lengua, degustando aquél dulce néctar de mi ser, sin olvidar que también su lengua la introducía en ese sitio especial.

Eri (sonrojada):- de-tente…amg,amg, siento raro…para, amg,amg,amg, ya no…

Él paro y me miró a los ojos.

Colocándose encima de mí, me dijo que lo mirara, pero me negué nuevamente y apreté más fuerte mis parpados. Con una sonrisa tierna, me besó en los labios apasionadamente, justo donde bebió mis fluidos. Estaba jugando con mi lengua. Abrí mis ojos rápidamente, me sorprendí tanto, que me lo quité.

Agaché mi cabeza y cerré mis ojos.

Estábamos "sentados-hincados" en medio de la cama. Comencé a tapar un poco mi cuerpo desnudo con mis manos.

Manigoldo (enamorado):- Eri…

Eri (sonrojada):- ya-ya no quiero…

Me sonrió tiernamente, al saber que no era cierto lo que decía, notando en mí que mordía constantemente mis labios sensualmente, agregando también que comenzaba a mojarme rápido en el momento en que tocó mi cuerpo.

Captando aquellos mensajes, empezó a despojarse de su armadura.

Su casco lo puso a un lado de la cama.

Manigoldo (sonrisa tierna):- Eri, mírame…

Sonrojada, cuando alcé la vista, lo miré sorprendida.

Agarrándome de mis brazos, me acorraló hacia su pecho desnudo. Me negaba, pero él quería sentir también el mío. Una de mis manos la puse en su hombro. Estaba demasiado avergonzada.

Manigoldo (sonrisa tierna):- Eri, ¿logras escuchar el latir de mi corazón?

Eri (preocupada, apenada):- si…

Manigoldo (sonrisa tierna):- es lo que siento por ti…

Eri (apenada):- …

Me agarró de mi mano e hizo que tocara uno de sus pectorales. Me estaba negando pero lo hizo de todas formas. Cuando puso mi mano ahí, comenzándola a mover, hizo que sintiera cada detalle de su pecho y cuerpo.

Manigoldo (mirada tierna):- ¿sientes?

Eri (sonrojada):- siento raro… creo que ya no quiero, ¡Detente! Me estas avergonzando…

Manigoldo (mirada tierna):- No tienes muy segura de aquella afirmación ¿cierto?

Manigoldo hizo que lo mirara de frente, alzándome mi cabeza con la yema de sus dedos mi barbilla.

Al verlo mirándome tiernamente, con ojos profundamente tranquilos, su rostro por mí había cambiado. Fue la 1° vez que lo veía de esa forma. Lo miré sorprendida, luego preocupada y posteriormente volví a cerrar mis ojos de nuevo. Me sonrió, me besó en los labios moviendo su lengua con la mía. Su mano con la mía, la bajo hasta llegar a ese lugar íntimo. Al sentir eso, dejé de besarlo, quería despegarme de él, pero no quería, me tenía acorralada hacia su pecho.

Manigoldo (mirada tierna):- ¿Eri que tienes? No te pongas así, no va a pasar nada.

Eri (sonrojada):- es que no… no sè, es… siento raro todo esto, tengo miedo, no quiero tocarte, no sè lo que siento…déjame…

Manigoldo (sonrisa sarcástica):- olvidaste todo lo que te enseñé en esos momentos de… ¿ya sabes? ¿Cuándo te introducía mi dedo en ese lugar especial?

Eri (sonrojada).- ya, deja de decir eso, me avergüenzas…

(CONTINUARÁ…)