Esta historia es una fusion de tramas de My Hero Academia y Tonikaku Kawaii, para los que esten por decir, esto creo haberlo visto en un anime, asi es, estoy fusionando AMBAS TRAMAS. No soy dueño de ninguna de las dos franquicies, estas tienen su respectivo dueño, el objetivo de este fic no es otro mas que el de entretener... gracias por su atención... Disfruten de esta historia...
Prólogo...
Puedo recordarlo como si hubiera sido ayer, era de noche y me encontraba caminando por la ciudad, los héroes me regañaron por intervenir y meterme en una situación peligrosa, Katsuki Bakugou, mi amigo estuvo en problemas, puedo recordarlo a la perfección, nadie se movía, todos estaban viendo cómo se desarrollaba la situación, si no me hubiera movido de mi lugar, jamás me habría ocurrido la tercer cosa más importante de mi vida, porque la primera y la segunda… no podrán ser superadas por nada.
Ahora mismo podemos ver como un chico de cabellos verdes muy desordenados dándole apariencia de un arbusto, se encontraba caminando por las calles de Musutafu, este mantenía la mirada baja, solo había sido regañado una y otra vez por los héroes tras ser tan imprudente, cuando de repente al girar su rostro pudo ver a una chica.
- ¨Es hermosa¨ -Pensó el chico de cabellos verdes mientras que le miraba, la joven bebía algo enlatado y cálido, pues podía verse salir vapor del recipiente, ella pareció notar que le observaban y le regresó la mirada y eso puso tieso al peliverde obligándole a seguir su camino a marcha robótica- Me vio, ahora va a pensar que soy raro o un acosador o peor aún un acosador pervertido –El chico murmuraba sin levantar la vista y notar que estaba cruzando con una luz verde de por medio.
¨Cuando menos me di cuenta, los faros de un auto estaban sobre mí, solo cerré los ojos y sentí el golpe, me dolía la cabeza y podía sentir como algo bajaba por mi frente y se deslizaba por encima de mi ojo y mejilla izquierda¨
Se puede ver como el peliverde respiraba agitado y sentía un inmenso dolor en el cuerpo, fue entonces que escuchó unos pasos y como pudo intentó sentarse en el suelo.
- Estarás bien, esto no es tan grave como para asesinar a un verdadero héroe ¿Cierto? –Preguntó aquella chica sonriendo, mientras que ella también tenía un poco de sangre, parecía ser como si el peliverde la hubiera salpicado.
- Yooooo –Intentaba decir el peliverde, mientras ella se arrodillaba a su lado.
- Si te esfuerzas, seguro te convertirás en un gran héroe, estoy muy segura de eso, después de todo, salvaste a ese chico mientras el resto de los héroes no hacia nada –Mencionó la joven con una sonrisa mirando al peliverde en el suelo.
¨Al verla contra la Luna, me sorprendí, era la chica más hermosa que haya visto en mi vida, se dice que el primer amor, siempre será nuestra madre, aquel ser amoroso que te dará todo su cariño de forma incondicional, pero, esta vez… este sentimiento, se sentía totalmente diferente¨
- Oh dios mío ¿Están bien? –Preguntó el dueño del vehículo que había golpeado al muchacho.
- Si, yo si lo estoy, descuide –Respondió la joven mientras que se ponía de pie- Pero… ¿Cree que sea posible llamar una ambulancia? –Preguntó la chica mirando al hombre.
- Espera, tú también luces lastimada –Decía el dueño del auto.
- Descuide, si puede llevarlo al hospital será suficiente –Respondió la joven escuchando los quejidos de dolor- No gastes energía de forma innecesaria, descansa que pronto llegará la ayuda, espero que tu recuperación sea pronto y también te pediré que me olvides –Dijo la chica mientras se daba la vuelta.
¨Mi mente se desconectó varios minutos, pero mi cuerpo comenzó a reaccionar cuando escuche la sirena de la ambulancia, los paramédicos hablaban y el dueño del auto que me arroyó parecía muy estresado, entonces algo en mi interior me hizo levantarme, NO, esto no podía terminar así¨
- Tranquilo muchacho, te tenemos, te llevaremos al hospital y llamaremos a tus familiares –Dijo un paramédico mientras que nuestro protagonista se ponía de pie, este se tambaleaba un poco mientras que las piernas le temblaban.
- Dis-disculpe ¿Sabe a dónde se fue esa chica? –Preguntó el peliverde mirando a los paramédicos y el conductor.
- Ti-tiene rato que se fue, estuvo esperando a que llegara la ambulancia, tranquilo chico, solo recuéstate y ellos harán su trabajo –Mencionó el conductor.
- Usted no lo entiende, yo, no, no puedo hacer eso –Decía el peliverde, no sabía por qué estaba haciendo eso, pero, de alguna manera, el sentía que si la perdía, jamás la volvería a ver- ¿Por dónde se fue? –Preguntó el muchacho algo desesperado.
- Por esa dirección, pero yo no recomendaría –Sin poder decir más, el peliverde salió corriendo, se miraba muy torpe y a punto de caerse, pero tenía una mirada de determinación que jamás se le había visto antes, incluso él se sentía una persona diferente.
¨Ella había salvado mi vida, tenía que encontrarla y agradecerle como era debido, además, necesitaba saber su nombre, fue entonces que la encontré, ella estaba sentada en una de esas paradas de autobuses selladas para evitar el frio¨
El muchacho abrió la puerta de forma abrupta y la joven se sorprendió de verle ahí, era, simplemente tan… extraño para ella.
- Hola, mi nombre es TE LO AGRADEZCO MUCHO y quería Midoriya Izuku –Dijo el muchacho, haciendo parpadear a la jovencita.
- Que peculiar nombre –Respondió la chica mirando a Te le agradezco mucho.
- Perdón, quiero decir, mi nombre es Midoriya Izuku y te lo agradezco mucho, gracias a ti pude sobrevivir –Explicó el muchacho respirando algo agitado.
- Eres algo raro, debiste quedarte recostado y descansar, estas en muy malas condiciones –Mencionó la chica con una voz tranquila sin apartar la mirada del peliverde.
- Bien –Ella suspiró al ver que no lo haría entender por las buenas- Ven, siéntate aquí y quítate ese abrigo mojado –Mencionó la joven palmeando un lugar al lado de ella.
- ¿De veras? ¿No te incomodare? –Preguntó el peliverde mirándola asentir, con ello el chico se sentó a su lado.
- Lo que me incomoda, es verte cubierto de sangre –Mencionó la joven mientras abría la palma de su mano, brillos comenzaron a salir de ella y entonces lo que parecía ser un pañuelo de color blanco se manifestó- Con lo que me costó salvarte, tuve que actuar rápido a la hora de crear algo para salvar tu vida, recuerda que, solo tienes una vida ¿cuídala si? –Pidió la joven limpiándole la sangre del rostro a nuestro joven amigo.
Ella era una chica realmente hermosa, su cabello negro atado en una coleta alta mientras un largo mechón cae del lado derecho de su rostro. Lleva una chaqueta de color rojo con la palabra PLUS, llevaba un suéter de cuello alto color rosado, una falda roja a juego con la chaqueta, pantimedias negras y unas botas negras.
- ¨Es más hermosa a corta distancia¨ -Pensaba el peliverde con un sonrojo en sus mejillas.
En ese momento ella se liberó de su chaqueta roja y se la puso encima al peliverde para abrigarle.
- Has perdido sangre, el clima no te ayudara, debes mantenerte caliente –Recomendó la joven de cabellos negros.
- ¿Tu, no tienes frío? –Preguntó el peliverde con curiosidad.
- Si, lo tengo, pero ahora mismo tú necesitas más entrar en calor que yo, ahora quédate aquí saldré a pedir ayuda –Mencionó la joven poniéndose de pie y acercándose a la puerta.
- Espera –El chico termino en el suelo con una mueca de sorpresa.
- La adrenalina de cuerpo comienza a desaparecer, pronto te desmayaras, descansa, llamaré una ambulancia para que vengan a recogerte, fue un placer Izuku Midoriya, espero que te mejores –Dijo la pelinegra saliendo de la cabina de espera.
- ¨¿Así termina esto? Simplemente, un par de palabras y no la volveré a ver, no es justo¨ -Pensaba el peliverde con la vista borrosa- NO ES JUSTO –Exclamó el peliverde golpeando el piso y tomando fuerzas de dios sabe dónde para volver a alcanzarle- No, no quiero que esto termine así –Dijo el peliverde abriendo la puerta sorprendiendo a la chica.
- ¿Estás loco? –Preguntó la joven mirando al chico, el cual tenía unas pecas en el rostro, no lo había notad con esa sangre bajando por su rostro antes.
- Toda mi vida, me eh frenado en alcanzar mis metas, no importa cuanto lo intente, sé que hay muchas cosas que no alcanzare, pero… contigo no quiero que eso pase –La pelinegra se sorprendió ante esa revelación- No conozco tu nombre y sé que nos acabamos de conocer, pero sé que seré un tonto si no te lo digo pido –El chico estaba muy determinado- ¿Tendrías una cita conmigo? –Preguntó el peliverde tragando en seco.
El ambiente cambió de forma extraña, Izuku se moría de vergüenza por lo que acababa de pedir y entonces, ella le dio la espalda deprimiendo al peliverde, quien bajo la mirada.
- De acuerdo, podemos tener una cita –Dijo la chica volteando levemente a verle con una sonrisa en su rostro- Si te casas conmigo –Impuso la pelinegra mirando al peliverde con una expresión suave en el rostro.
¨La respuesta que di en ese momento sin pensar, es algo de lo que nunca me arrepentiré, recuerdo ver la más hermosa de las sonrisas y después… perder la conciencia por la falta de sangre¨
¨Cuando me desperté, me encontraba en el hospital, mi madre estaba a mi lado y lloró mucho al verme despertar, ella, jamás me dijo su nombre, quizás… solo lo dijo para tranquilizarme y que por fin pudiera descansar, mi rehabilitación duro aproximadamente 3 meses, el daño afortunadamente no había sido grabe¨
¨Desde el accidente me dedique a hacer algunos trabajos por internet, todo gracias a un curso de finanzas que mamá insistió en que tomara, mi sueño de entrar a la prestigiosa escuela de Héroes U.A estaba cada vez más lejos ahora con mi lesión, pero bueno ahora tengo apartamento propio y ser dependiente de mi mismo, la única condición de mi madre para esto, era que me mudara al departamento de lado¨
¨Ahora tengo 15 años, pago mi luz, mi agua, mi internet y mi comida, prácticamente soy un adulto joven que ya no sabe qué hacer con su vida, si tan solo pudiera verla de nuevo¨
El muchacho estaba sentado sobre la cama de su pequeño departamento cuando escucho el timbre de su puerta, este se vio extrañado, era algo tarde, sin embargo fue a averiguar de quien se trataba. Al abrir la puerta, se sorprendió bastante, ahí estaba ella.
- Hola, nos vemos de nuevo, Te Lo Agradezco Mucho –Mencionó la chica soltando una risilla.
- Mi nombre es, Izuku Midoriya –Respondió el peliverde algo avergonzado de verle ahí.
- Eso explica lo difícil que me resultó encontrarte en el directorio telefónico –Decía divertida la pelinegra mirando al peliverde- Por cierto, no te lo dije la última vez, mi nombre es Momo ¿Crees que podrías dejarme entrar? Tenemos mucho que hablar –Mencionó la chica con una sonrisa.
¨Cuando ella entro a mi casa, lo único que pude pensar fue, que agradecía el que mamá estuviera de viaje en la ciudad de al lado, ahora lo que me preocupaba era ¿Qué intenciones tendría esta chica aquí?¨
Ahora se miraba a los dos chicos estaban en la pequeña mesa compartiendo una taza de café, Izuku no sabía cómo comenzar sus a hablar, entonces Momo deslizo una hoja sobre la mesa.
- ¿Esto… que es? –Preguntó el peliverde curioso mirándole sonreír.
- Ábrelo y lo sabrás –Mencionó ella con una sonrisa, al abrir la hoja, los ojos del peliverde se abrieron de par en par- Tu y yo teníamos un acuerdo, durante este tiempo me encargue de algunos clavos sueltos y ahora el tramite está listo, solo necesito tu firma –Aclaró la chica.
- Pero, es que casarnos es… y quiero decir, tu y yo somos algo –El peliverde no encontraba palabras adecuadas, ella suspiró y tomó la hoja.
- Olvídalo, debí suponer que no querrías hacerlo –Mencionó Momo resignada a la respuesta del peliverde.
- Espera, estoy sorprendido pero, ta… tampoco eh dicho que no –Explicó el peliverde tragando en seco después de arrebatarle la hoja a Momo.
¨Por alguna extraña razón, Momo parecía tener todo calculado, al preguntarle por el testigo respondió sin titubear diciendo que cualquier persona podría serlo¨
- ¨¿Sera buena idea? Podría ser un fraude¨-Pensó el peliverde, el cual miraba a la chica soplándole un poco a su café caliente cuando ella le sonrió- ¨Jamás tendré una oportunidad como esta¨ -Y sin pensarlo más el chico terminó firmando el acta.
- Midoriya, Midoriya, Momo Midoriya, si, suena lindo, me gusta cómo suena mi nuevo apellido –Dijo muy feliz la chica- Sé que tenemos nuestras dudas y puede que tengamos problemas en el futuro, pero se juzgar a la gente y no eh dicho ninguna mentira y además, tengo mucha fe en ti, no soy perfecta y espero que cuides de mi –Pidió la chica haciendo una reverencia.
- Claro, cuidare bien de ti –Respondió el peliverde haciendo una reverencia el también.
- Bueno, tenemos que irnos –Dijo poniéndose de pie.
- ¿A dónde iremos a esta hora? –Preguntó confundido el peliverde.
- ¿Pues a dónde más? Al registro, ahora que llenamos los papeles, tenemos que ir a entregarlos –Dijo la joven con una sonrisa.
- Pero ¿Estará abierto tan tarde? –Preguntó el peliverde mirando a la chica con curiosidad.
- Por supuesto, investigue todo antes de buscarte, estaba completamente preparada para este momento, no te preocupes –Mencionó Momo muy tranquila.
Oficinas de Registro Civil
- Un acta de matrimonio, que interesante, veo que tienen todo, sin embargo parece que ambos son menores de edad, en ese caso necesito el permiso de sus tutores –Dijo un hombre con los papeles en mano.
- Si, aquí esta y por mi prometido, como puede ver él tiene casa propia, empleo y paga sus propias facturas por lo que se le consideraría un adulto responsable de sí mismo, ahí están las facturas por los servicios de su hogar y un talón de cheques donde se ve que le están depositando dinero en una cuenta bancaria –Explicó Momo con tranquilidad.
- ¨Enserio que lo tenía todo calculado¨ -Pensó el peliverde muy sorprendido.
- Bien entonces no hay inconvenientes, tramitare los documentos de inmediato –Mencionó el hombre con una sonrisa muy amable, un par de minutos más tarde todo estaba terminado- Bueno, dado que son mi primera pareja joven en contraer matrimonio, les daré un obsequio por su unión –Mencionó el hombre mostrando un pequeño bonsái- Muchas felicidades Señor y Señora Midoriya, les deseo lo mejor- Dijo el hombre despidiendo al nuevo matrimonio.
¨Esa noche sin duda me sorprendí bastante, jamás imaginé que me casaría con esa chica que conocí hace meses atrás, pero sobre todo lo que más me sorprendía era que ella parecía estar dispuesta a darme esa oportunidad de estar a su lado¨
- Volvamos a casa Mi Amor –Mencionó Momo sonriéndole a Izuku mientras le ofrecía su mano.
- Si –Respondió el peliverde tomando la mano de Momo, mientras que ambos caminaban durante la noche, sin saber lo que su vida juntos les prepararía.
Esta historia continaurá…
Espero que Esto haya sido de su agrado nos veremos en el proximo cap..
