Un nuevo y tranquilo día había llegado a la ciudad, ahora mismo nos centraremos en una zona departamental, en esta podemos ver como en uno de los muchos departamentos se encontraba Izuku Midoriya, el peliverde descansaba tranquilamente recostado sobre su cama tras una muy extraña noche, sin embargo… había algo muy diferente a otras mañanas, pues el chico sentía en su rostro una calidez que no había sentido antes y un muy agradable aroma inundaba su nariz.

Sus ojos se abrieron con pesadez y su sorpresa fue enorme, ahora con su cuerpo más despierto se dio cuenta de que se trataba. Momo lo estaba abrazando contra su pecho cual osito de felpa y por lo que parecía, ella no quería soltarlo por nada del mundo, pues cuando él se movía un poco ella soltaba un pequeño quejido.

- Que ¿Qué fue lo que pasó? -Se preguntaba mentalmente el peliverde, este alejó la mirada del generoso busto que hacia presión contra su rostro notando que ambos se encontraban en su cama.

- Mmm… -Se quejó un poco la chica al sentir movimiento en la cama, de esta manera reafirmó un poco más ese abrazo.

- "Oh no, sabrá que estoy despierto y me meteré en problemas, ya se, me haré él dormido" -Pensó el chico cerrando sus ojos mientras Momo sonrió y le acarició la cabeza tiernamente.

- Sabes mi amor, todo eso te funcionaría mejor si no murmuraras tan temprano -Mencionó la chica mientras que el peliverde terminaba en shock.

- ¡Estas despierta! -El departamento se sacudió mucho por fuera, ahora nuestro amigo de las pecas estaba haciendo una reverencia muy apenada, mientras que Momo se enderezaba en la cama dejando ver que solo estaba usando una camiseta que había tomado prestada de los cajones del peliverde.

- Claro que estoy despierta, siempre me despierto temprano, solo que esta vez hacía tiempo hasta que tu despertaras –Respondió Momo estirándose un poco mientras que la camiseta se levantaba un poco dejando ver su abdomen y que al parecer ella dormía en ropa interior.

- Lo siento mucho, lo siento, por favor no te molestes conmigo, no quería invadir tu espacio -Decía el chico sin levantar la frente del suelo mientras que Momo tomaba una cinta para amarrar su cabello, no estaba del todo acostumbrada a traerlo suelto.

La pelinegra miraba al chico, este llevaba una camiseta blanca de manga corta y un pantalón de pijama de color azul con cuadros negros.

- Mi amor, estamos casados, es obvio que debemos compartir la cama, ahora que tal si te levantas del suelo y te das un baño, porque después será mi turno, a menos… ¿Qué prefieras que los dos nos demos un baño juntos? -Preguntó Momo con una sonrisa traviesa en el rostro, entonces Izuku se transformó en un extraño foco navideño rojo ante tal insinuación.

"Mi nombre es Izuku Midoriya, hace poco menos de 12 horas me casé con una linda chica que me salvó la vida hace un par de meses y ahora ella me deleita la vista con la apariencia de una hermosa esposa joven recién levantada"

En ese momento, el chico sintió algo cálido en la frente y después miró a Momo alejarse de el con una sonrisa.

- ¨Ella acaba de¨ -Pensaba Izuku sorprendido recordando aquella húmeda y cálida sensación contra su frente.

- Bueno, quizás lo mejor es que yo me dé un baño mientras tu meditas, pareces algo tenso -Dijo la chica con mientras salía de la cama- ¿Dónde está el baño? -Preguntó la Midoriya acercándose a una silla donde había puesto sus ropas del día anterior.

- Al fondo a la derecha -Respondió el chico mirándola salir de la habitación, la cual tenía solo un escritorio, un armario, una cajonera y su cama, claro junto a varios objetos coleccionables de All Might.

- Gracias, después de bañarme te haré el desayuno y si no es mucha molestia, me gustaría que me acompañaras de compras, hay cosas que debo comprar -Mencionó la chica con una sonrisa haciendo reaccionar al peliverde.

- ¿Cosas que debes comprar? -Preguntó el peliverde mirando a la chica.

- Así es, como puedes ver, solo tengo este cambio de ropa, no quiero que mi esposo me vea con la misma ropa todos los días de nuestra vida, quiero lucir linda para ti usando diferentes conjuntos, además hay ciertas cosas que las chicas necesitamos -Explicó la joven con su ropa en mano.

- Si, yo te acompañare de compras, te compraré todo lo que quieras -Mencionó el peliverde con una mirada llena de determinación.

- Vaya mi amor, sí que… eres animado por las mañanas -Mencionó Momo donde podía jurar, Izuku estaba determinado y un fondo en llamas lo rodeaba.

Minutos después…

Izuku estaba en la sala de su departamento, no le prestaba mucha atención a la televisión, pues toda su atención estaba en la puerta por la que su esposa había entrado hace rato, podía escuchar el agua caer y podía asegurar que ella estaba tarareando en la ducha.

- ¨Una chica se está duchando en mi baño, bueno ya no es cualquier chica, ella es mi esposa, jamás creí tener que vivir esto ¿Qué debería hacer ahora?¨ -Se preguntaba el peliverde confundido por la situación- Ya se –Se dijo a sí mismo para de esa manera dirigirse a la cocina y ser el quien hiciera el desayuno a la pelinegra.

Por su parte podemos apreciar la silueta de Momo algo borrosa detrás de la cortina de baño, habían mucho vapor y el agua estaba como a ella le gustaba, era perfecto.

- Debo de apresurarme, mi amor debe tener hambre, aunque… no sé cómo se tomara ¨ese¨ asunto cuando se lo diga –Mencionó un poco preocupada en como el peliverde reaccionaría- No, no pienses en Momo, ya encontraremos una manera de como suavizar el golpe, por ahora me encargaré de hacer feliz a mi esposo –Mencionó la chica para sí misma con más determinación.

Minutos después Momo salió del baño arreglando lo que ella solía dejar para el ultimo, esto se trataba de colocar una cinta de color blanco en su cabello para terminar formando su coleta alta. En ese momento sus ropas constaban de un suéter rosado de cuello alto el cual parecía ser de lana, llevaba una falda negra que llegaba a medio muslo y sus pantimedias.

Una vez en el pasillo esta se percató de un delicioso aroma llego a su nariz, está siguiendo el delicioso aroma llego hasta la pequeña cocina y encontró al peliverde.

- Mi amor, creí que yo haría el desayuno –Mencionó Momo mirando al peliverde moverse bien en la cocina.

- No me pareció justo hacerte cocinar en tu primer día aquí, la verdad acabamos de casarnos y no me gustaría dejarte todo el trabajo a ti, así que solo por hoy déjame hacerte el desayuno, te prometo que no te arrepentirás –Pidió el peliverde mirando a su esposa por encima de su hombro.

- Bien, solo por hoy –Respondió Momo con una sonrisa, de esa manera se sentó en el comedor mientras observaba al peliverde cocinar, parecía que tenía bastante práctica- Mi amor ¿Dónde aprendiste a cocinar así? –Preguntó la pelinegra mientras Izuku parecía ir a la mitad de la preparación.

- Mi madre me enseñó a cocinar, dijo que era muy importante que aprendiera y me serviría para el futuro –Mencionó el muchacho moviendo su sartén y haciendo que lo que se estaba cocinando saltara un poco y regresara a la sartén.

- ¿Y tu madre donde vive? –Preguntó Momo mirando al peliverde el cual se acercaba a la mesa del comedor donde comenzó a colocar un par de panqueques en un plato.

- Ella, vive más cerca de lo que te imaginas –Respondió Izuku con una gota de sudor bajando por su nuca.

En ese momento la plática y el desayuno se vio interrumpido por los golpes a la puerta, el peliverde estaba por atender pero Momo le detuvo poniéndose de pie.

- Termina de cocinar mi amor, yo atenderé –Mencionó Momo poniéndose de pie mientras el peliverde se miraba algo tenso, esperaba que no se tratará de su madre, para su suerte no era ella, era un extraño hombre rubio muy delgado, este llevaba una camiseta blanca de manga corta y unos pantalones de color verde militar, lo más destacaste de este sujeto eran sus ojos azules- ¿Puedo ayudarle? –Preguntó Momo mirando al hombre.

- Buenos días, estoy buscando al joven Izuku Midoriya, es muy importante que hable con él, según tengo entendido, esta es su dirección –Dijo el rubio de una forma muy educada mirando a la pelinegra.

- Si, esta es su dirección ¿Puedo saber para que busca a mi esposo? –Preguntó Momo mirando al rubio, si Izuku estaba metido en algo con este sujeto tan raro que parecía esqueleto, entonces tenía que ayudarlo.

- Oh bueno vera, lo que ocurre es que . . . ¿¡USTED DIJO ESPOSO!? –Exclamó el rubio completamente en shock mientras que la chica se sorprendió al ver como el rubio escupía algo de sangre por la boca.

- ¿Se encuentra bien? -Preguntó Momo algo preocupada por ese extraño hombre.

- ¿Momo está todo bien? –Preguntó el peliverde que se acercaba a la puerta- ¡Pero si es Al! –La mano del rubio le tapó la boca al peliverde, mientras sudaba un poco, casi revelaba su identidad.

- Usted señor, tiene que explicarme algunas cosas –Decía el rubio algo serio, para después apartar la mano de su rostro.

- ¿Ocurre algo? –Preguntó Momo mirándose como segundos después todos estaban dentro de la casa de Midoriya, se encontraban sentados en la mesa desayunando juntos, pero el ambiente tenso seguía ahí.

- Bien, antes que nada, agradezco su amable invitación a desayunar, segundo ¿Pueden explicarme como es que dos adolescentes están viviendo juntos? –Cuestionó muy serió el hombre mirándoles fijamente, pues no era muy bien visto que dos chicos de una edad tan temprana estuvieran viviendo juntos bajo el mismo techo.

- Ah, se trata de eso, es muy sencillo, Izuku y yo nos casamos ayer por la noche –Dijo Momo con tranquilidad dando una respuesta rápida.

- ¿Cómo es posible que dos adolescentes hayan logrado casarse? es contra la ley, ustedes son demasiado jóvenes para estar en una relación de ese tipo –Cuestionó de forma desaprobatoria el esbelto hombre rubio.

- Bueno, es algo que eh estado pensando desde hace tiempo si le soy sincera, mi madre me dio su permiso cosa que facilitó el trámite, eso, sumado a que mi esposo es alguien independiente, con casa propia y un empleo con el que puede mantenerse y cumplirse algunos gustos término haciendo posible nuestro matrimonio –Respondio la joven de forma tranquila.

- ¿Eso es verdad joven Midoriya? ¿Esta es tu casa? –Preguntó All Might mirando a Izuku el cual suspiró y asintió, eso hizo que el rubio se sorprendiera, este niño tenía casa propia y a él le costó bastante conseguir su casa cuando se graduó de la U.A.

- Si, como no tengo un kosei, mi madre me pidió que buscara algo con lo que pudiera mantenerme, termine haciendo un curso de finanzas y ahora ayudo a los negocios que soliciten mis servicios, sinceramente me va bastante bien –Explicó el peliverde mirando al rubio asentir en silencio.

- Entiendo, pero… cuando nos conocimos, no mencionaste nada de una prometida –Mencionó el símbolo de la paz mirando a Momo beber de una taza de café.

- Bueno, es porque, el día donde lo conocí a usted, ya sabe, el del incidente con el hombre de fango, bueno tuve mi primer encuentro con Momo –Explicó el chico un poco sonrojado recordando aquel momento donde la pelinegra le salvó la vida y evitó que lo arrollara un auto.

- Uno bastante peculiar si me lo pregunta –Comentó Momo con una sonrisa avergonzado a Izuku un poco más.

- ¿Están diciendo que ustedes se casaron teniendo poco tiempo de conocerse? –Preguntó All Might mirando al peliverde- ¿Acaso no se dedicaron tiempo para formar una relación, una amistad y amor? –Cuestionaba el rubio muy intrigado.

- Bueno, la verdad es que, ni siquiera yo sé por qué ella accedió a casarse conmigo -Explicó el peliverde bajando la mirada con mucha tristeza.

- Mi amor, estas actuando como un completo tonto -Decía divertida la pelinegra mientras All Might solo vigilaba, no estaba muy convencido de esta relación tan extraña.

- Oye no me digas tonto, además él tiene razón, una relación se forma a base de tiempo, confianza y -El peliverde fue interrumpido por su esposa.

- Puede que en esos aspectos tengan razón, una relación lleva tiempo, entonces Izuku, dime ¿Por qué te casaste conmigo? -Pregunto Momo, mientras que el rubio espectador sentía que esto estaba mejor que las telenovelas que miraba... quiero decir, que el miraba mientras él hacia compañía a la abuela Might, si eso, la abuela Might miraba este tipo de Telenovelas.

- Bueno, la verdad es que, cuando te vi, algo saltó dentro de mí, después me salvaste de ese vehículo y en mi interior, creció la necesidad por conocerte y estar a tu lado, yo, te lo dije, siempre me acobarde en el pasado y jamás luché por algo que yo quisiera, yo, te quiero Momo y enserio espero que esto funcione -Menciono el peliverde, sin notar lo que sus palabras habían provocado.

- Lo supuse -Respondió la chica con una sonrisa muy confianzuda.

- ¿Oye y esa... sonrisita? -Pregunto Izuku confundido, era complicado saber cómo reaccionaría su esposa.

- Entonces supongo que lo entiendes -Dijo la joven Midoriya mirando a su esposo- No me casaría con alguien a quien no quisiera -Explicó Momo sorprendido al peliverde - mi esposo es muy distraído y bastante tonto, si no puede darse cuenta de algo así -Respondió Momo mirando al peliverde, el cual se sorprendió por las palabras de la joven.

- Espera, tú ya sabes por qué me case contigo, pero... ¿Por qué tú te casaste conmigo? -Preguntó el peliverde curioso.

- Eso no te lo diré -Respondió Momo sonriendo- Es un secreto mi amor -Respondió la chica con una sonrisa tan hermosa y brillante que peliverde y rubio quedaron sorprendidos.

- Lo entiendo, ahora lo entiendo todo, Joven Midoriya Izuku, Joven Midoriya Momo, yo apruebo su matrimonio -Decía el rubio llorando de forma cómica mientras usaba su brazo para evitar derramar lágrimas en la mesa.

- ¿Se encuentra bien? ¿Quiere un vaso de agua? -Preguntó Momo mirando al rubio calmarse un poco después de beber agua- Bueno, ya sabe por qué nos casamos mi esposo y yo, ahora, ¿pude decirnos por que busca a mi marido? -Preguntó Momo curiosa, entonces All Might se cubrió con un extraño vapor y entonces se dejo ver ante la chica con su forma musculosa.

- Señorita Midoriya, como debe de saber, su esposo no cuenta con un Kosei, pero yo cambiare eso, Izuku Midoriya, me impresionaste, mientras los héroes seguían protocolos, tu actuaste para salvar a tu amigo, por lo que, la gente si Kosei puede ser un héroe, quiero ayudarte a entrar en U.A y quiero ayudarte a convertirte en un héroe- Dijo All Might mientras el peliverde y Momo se miraban sorprendidos por esas palabras.

Esta historia continuará…

Bueno chicos, no estoy seguro si podré subir algo más tarde o el día de mañana ya que es una fecha algo ocupada, en fin, solo me queda desearles una feliz navidad a cada uno de ustedes y gracias por darme una oportunidad de entretenerlos con las locas ideas que salen de mi cabeza, no me queda más que decir, Feliz Navidad y Que VIVIA EL IZUMOMO