¿Eh? ¿Dónde rayos estoy yo ahora? ¿Qué no se supone que iba a la academia...? Esperen...

Intenté abrir mis ojos con fuerzas, no tomó tiempo darme cuenta de que estaba dentro de esta academia, ¿Cómo sé que era la academia? La academia tenía un sitio web en donde fotografiaban todas las habitaciones, esta era una de estas.

¡¡Pero de todos modos estoy en la escuela, me he dormido!! ¡Maldita sea!

—"¡Ahhh!"

Di un grito desesperado al darme cuenta de que me he dormido en algo tan importante.

—"¡Ahhh! ¡Lo siento!" Gritó una persona desconocida.

¿Uh? ¿Había alguien? ¿No será un... definitivo?

—"Uh... ¿Quién eres?" "Y... ¿Estuviste viéndome dormir?"

Pregunté totalmente extrañado.

—"Este, soy Hank Hank, ¡¡Y no quise espiarte, lo juro, me desperté al lado de ti!!" Me dijo Hank nerviosamente.

—"(¿Hank Hank? Jamás había conocido a alguien con el mismo nombre y apellido...)" "Pues, yo soy Richard, el mayordomo definitivo" Me presenté hacia Hank.

—"¡Oh! Pues yo soy el criador de gatitos definitivos" Dijo Hank con alegría.

—"No soy muy fan de los gatos... Suelen destruirme los jarrones que tanto me esfuerzo en limpiar" Dije con toda honestidad

—"Quizás sea porque no los cuidas bien..." Me respondió Hank un poco molesto.

—"Eso creo, pero volviendo al tema... ¿Qué es lo que hacemos en este lugar?" Dije continuando con la duda.

—"No lo sé, cuando pasé a la entrada me desmayé, y luego me desperté al lado de ti" Me respondió Hank rascándose la cabeza.

—"(Espero que sea así)" "¿Y por qué no saliste al pasillo para investigar?" Pregunte todavía sin resolver las dudas que estaba teniendo.

—"¡El pasillo da miedo!" Me dijo Hank poniendo su mano sobre la cabeza

—"¿Cómo te puede dar miedo un pasillo? ¿En qué condiciones daría miedo?" Pregunté confundido al escuchar tal confesión.

—"¡Solo velo por ti mismo!"

—"Bien."

Me levanté de mi pupitre, para ir a la puerta, y abrir la puerta del salón.

Lo que vi, fue un pasillo bastante peculiar.

—"Este pasillo solo me da disgusto" Dije mientras veía el pasillo con *demasiada* grima.

—"¿Lo ves?" Me dijo Hank mientras estaba atrás de mí.

—"No sé a quién se le ocurre poner una iluminación como está en una escuela, ¿Tanto les costaba que fuera de color blanco?" Dije mientras seguía viendo mal el pasillo.

—"¡Si! Definitivamente" Afirmó Hank.

—"De todos modos, ¡Tenemos que acordarnos de que muy posiblemente estamos llegando tarde!" Dije totalmente alterado.

—"No, realmente, escuché que la reunión es a las 9 AM, apenas son las 8:15 AM..." Me dijo Hank.

—"¿Cómo sabes la hora?" Pregunté algo extrañado.

—"Lo dice el reloj..."

Hank me apuntó hacia el lugar donde estaba tal reloj, en efecto eran las 8:15 AM

—"¿De verdad deberíamos creer al reloj? No podemos ver la luz del día por culpa de estas placas de metal en la escuela" Dije mientras veía esas placas.

—"¿Eh? ¿Placas de metal? ¡No me había dado cuenta de que eso estaba ahí!" Dijo Hank atónito.

—"¿No se supone que esto salte a la vista? De todos modos, ¿Por qué pondrían estas placas en las ventanas?"

—"Todo esto está muy raro..." "Pero no podemos quedarnos aquí todo el rato..." Me dijo Hank.

—"Opino lo mismo"

—"Sí, vayamos a ver que tal está afuera" Me sugirió Hank.

—"Bien, ¿Qué esperas a salir?"

—"No quisiera ir solo..." Me dijo Hank bastante apenado.

—"Ugh, bien, vayamos juntos." Dije con total desgana.

Hank y yo salimos de la habitación, estuvimos explorando un rato, el pasillo o el lugar que sea este.

—"Huh, mira esto, "Hotel de la desesperación" Me apuntó Hank hacia un letrero que ponía lo anterior dicho.

—"¿Eso es un hotel?" "¿Y por qué se llama de la desesperación?" Pregunta Hank con dudas.

—"Es insólito, la escuela siempre saca ese maldito tema de la "esperanza" y se supone que desesperación es lo contrario de esperanza, así que sería contradictorio que hablen mucho de la esperanza si un sitio se llama desesperación" Dije mientras veía ese letrero.

—"Sí... Jamás entendí ese concepto" "¿Quizás en Japón es más hablado este término?" "En Brasil no lo usamos demasiado..." Me respondió Hank.

—"Entonces, ¿Eres de Brasil?" Le pregunté a Hank.

—"¡Si! ¿Y tú de donde eres Richard?" Me preguntó de vuelta este.

—"De Inglaterra, o que sería afuera de este, Reino Unido" Respondí.

—"¡Eso es genial!" Reaccionó Hank con felicidad.

—"Me sigue dando curiosidad el curso extranjero de la academia, supongo que será interesante conocer otros países y sus culturas"

—"¡Definitivamente! Solo conozco de mi país y otros muy pocos países de América"

Richard: —"Igual yo con Europa."

Los dos nos al estarnos distrayendo demasiado hablando, e ignorando esta situación, no nos habíamos percatado de que había alguien atrás.

—"Ehm, ¿Hola?" Saludó la persona desconocida.

—"¿Uh? ¡Ay! Lo siento, no te notamos" Se disculpó Hank algo apenado.

—"Oh..." Expresó este.

—"Eh, hola" "Yo soy Richard" Saludé hacia el otro.

—"¡Y yo Hank Hank! Un gusto" Saludó Hank con gusto.

—"Yo soy, Alex Rubic, él... Definitivo" Respondió este sin hablar mucho.

—"¿El que cosa definitivo?" Pregunté sin haber entendido el talento que Alex había dicho.

—"Hum, si" Dijo Alex directamente.

—"¿Eh? ¿Si qué?" Dijo Hank también confundido.

Alex no respondió, realmente no creo que suela hablar mucho.

—"Solo con mi nombre están bien, de nada" Dijo este.

—"¿Bien? ¿Supongo?" Expresé yo mismo.

—"¿Y de qué país eres?" Preguntó Hank.

—"De la Antártica" Respondió este.

Definitivamente, Alex nos estaba vacilando.

Con todo esto que estaba pasando, escuchamos unas voces desde lejos.

—"Eh... ¿No piensas que estas exagerando? No creo que los necesitemos para nada por ahora..." Dijeron esas voces.

—"¡Esos malditos no quieren aparecer!" "¿¡Qué tal si nos regañan porque unos 3 malditos estudiantes llegaron tarde?!" Dijo otra voz, o más bien, personas.

Eran las voces de 2 chicas, parecían discutir, hasta que llegaron en el lugar que estábamos.

—"¡AJA! ¡Ahí los atrapé delincuentes!" Dijo una chica desconocida, y en un momento aparecería otra.

—"Eh, hola" Saludé hacia las chicas que estaban ahí.

—"¿D-delincuentes?" Dijo Hank con nervios.

—"Mh..." Expresó Alex.

—"¡Bien! Ahora dígannos sus nombres y talento" Ordenó Annieson hacia nosotros.

—"¿Para qué? Lo que sea. ""Soy Richard, el mayordomo definitivo" Me presenté a ellas.

—"Soy Hank Hank, el criador de gatos definitivo..." Se presentó Hank con una sonrisa.

—"Alex..." Se presentó este sin decir mucho más.

—"Muchas gracias a ustedes, pensábamos que no los íbamos a encontrar, bien, soy Briseida Charlotte, la política definitiva" Se presentó Briseida con un tono formal.

Como dije, Briseida tenía una ropa formal, una voz formal y elegante, la verdad sí que parece política.

—"¿Es como ser presidenta?" Preguntó Hank con curiosidad.

—"No realmente, hay demasiadas profesiones en la política que quiero evitar decir para no alarga mucho más esto" Replicó Briseida.

—"Y yo soy Annieson Marie, la gran estilista definitiva" Se presentó Annieson.

Annieson parecía tener una personalidad algo más presuntuosa, parecía bastante confiada en todo lo que decía, supongo que eso está bien.

—"Bien, ¿Ustedes chicos en donde estaban? ¿En el basurero?" Preguntó Annieson, cruzando sus brazos.

—"Annieson... No hay que ser groseros en este momento, por favor ten más compostura" Le dijo Briseida a Annieson, dijo con un poco de incomodidad.

—"Es raro oír eso de una política" "¿Qué no se supone que los políticos deben de hablar mal del otro para ganar las elecciones?" Preguntó Annieson.

—"... No"

Dice Briseida poniendo su mano en la frente.

—"Solo ignoremos esto, deben seguirnos, los demás los están esperando" Dijo Briseida.

—"¿Cuántos otros hay?" Preguntó Hank.

—"Quedan como 11 estudiantes" Dijo Briseida.

—"Pues bueno, vayamos con ellos" Dijo Hank.

Briseida y Annieson nos guiarían hacia un pasillo de tonos de naranja o amarillo, en el cual habría almacenes donde había trofeos.

—"¿Estos trofeos de quiénes son?" Preguntó Hank mientras veía los trofeos.

—"Por lo que he visto, son premios de los mejores estudiantes, según los muchos concursos o algo así que esta academia ha tenido" Respondió Briseida.

—"Bueno, esto es realmente interesante" Dije Mientras también veía los trofeos.

—"Bueno, solo vamos a entrar al gimnasio"

Briseida abrió la puerta, el cual mostraba un gimnasio bastante grande, junto a otros 11 estudiantes.

—"¿Ya llegaron?"

―"¿No es obvio? Están Justo ahí."

Dijeron unas personas que no conocíamos.

Cielos, creo que será momento de presentarse junto a esta gente, bien... Supongo que estoy preparado.