Separadores que encontrarás en esta historia:
FFFFF - Cuando se narra un flashback o algo relacionado con el pasado de un personaje.
PPPPP - Cambio de escena. Ya sea que los mismos personajes estén en un ambiente diferente o que se relate una situación distinta, con otros personajes y en otro lugar.
Hinata, Hinata.
Espérame.
Porque muy pronto.
Vendré por ti.
Y te daré el beso de la muerte.
La joven de 16 años y largo cabello azulado despertó de golpe, inclinándose hacia adelante sobre su elegante cama. Con el viento entrando por la ventana de su habitación, las cortinas se movían de arriba hacia abajo, indicándole que alguien había entrado sin ser visto por los guardias y le susurró al oído sobre su fatídico destino. Tragó saliva. Estrujó un momento sus cobijas y salió de la cama, caminando descalza hacia la puerta de su cuarto para salir al pasillo.
Afuera del imponente castillo de los Hyuga, se hallaba un Youkai; con su apariencia humanoide, sentado en la rama de un enorme árbol, resguardado por la oscuridad de la noche. Fue demasiado fácil para él haber entrado a la habitación de la princesa heredera y haberle dicho aquellas palabras tan horribles. Tanto como para hacerlo reír y retirarse con el mismo viento.
PPPPP
En los oscuros pasillos de la organización Akatsuki, un joven corría con cierta prisa hacia la oficina de su líder. Hace 3 días que había regresado de una misión y estaba ansioso por poder completar otra, trayendo más honor y orgullo a sus padres fallecidos y al extinto clan Uchiha. Llegando a la puerta que necesitaba, se aclaró la garganta. Tomó la manija; moviéndola hacia abajo, y la abrió.
-¡Hola, Sasuke! – lo saludó Nagato Uzumaki con una gran sonrisa, sosteniendo unos papeles mientras se encontraba detrás de su escritorio. A sus espaldas, se hallaban varios ventanales que recibían los primeros rayos del sol. - Te agradezco que vinieras lo más pronto posible.
-Al contrario… - hizo una reverencia y se aproximó al escritorio. - yo soy el que está agradecido por recibir una nueva misión.
-Me alegra escuchar eso. – Nagato sonrió. Mientras el joven de cabello negro se sentaba frente a él, sacó un pergamino y lo colocó sobre la mesa, asombrándolo. – Sasori me hizo el favor de recibirlo. Sabes lo que significa, ¿Cierto? – sin salir de su sorpresa, Sasuke asintió. Tomó el pergamino en sus manos y lo observó detenidamente. Detalles dorados en los costados. Una tela tan suave como el algodón. Y, lo más simbólico y característico: la pintura del Yin Yang, hecha a mano con tinta y pincel.
-¿Estás seguro de que quieres dármela a mí? – interrogó, un tanto avergonzado. Nagato soltó una carcajada.
-Puede que seas el más joven de todos nosotros. – comentó, apoyando su cadera en el borde derecho del escritorio y cruzándose de brazos. - Pero tus habilidades son extraordinarias y sé que también podrás cumplir con éxito esta nueva misión. Sin mencionar el hecho de que también eres uno de mis subordinados más confiables y leales.
-Pero… - Sasuke estrujó el pergamino cerrado entre sus dedos. - hablamos de una misión encargada por la realeza. No creo que se le compare con las simplicidades que he hecho en estos últimos años.
-Vamos, no creo que se trate de algo tan extravagante. – lo animó el hombre pelirrojo, parándose detrás de él y rodeando sus hombros con su brazo izquierdo. - Quien sabe, a lo mejor por fin terminas encontrando a la mujer de tus sueños.
-¡TSK! – el muchacho frunció el ceño. - Yo no soy como Itachi. – abrió el pergamino y dejó caer la parte más pesada en el piso, la cual, se desenrolló por debajo del escritorio. - No me casaré solo porque una chica me… - después de que ambos leyeran una parte del pergamino, Nagato sonrió pícaramente y Sasuke se quedó estático. - …maldición.
PPPPP
-¡Abran paso al ninja de Akatsuki! – anunció un hombre, en la entrada del castillo Hyuga.
Al estar viajando constantemente de un lado a otro, Sasuke había escuchado muchas historias sobre aquel lugar tan lejano. Una de ellas, era que el castillo mismo estaba embrujado, ya que siempre ocurrían cosas extrañas. Como que los sirvientes se lastimaban o que alguien siempre reía durante las ocasiones especiales, en las que las cenas y los eventos más sofisticados, deberían estar en completo silencio.
Tragó saliva. Su tarea era demasiado sencilla para alguien con sus poderes, así que, si o si, debía mantenerse seguro y calmado. Porque si se atrevía a asustarse, aunque fuera un poco, todo le saldría mal y no podía darse ese lujo. No con Nagato teniendo grandes expectativas sobre él.
-¡Encantado de conocerlo! – exclamó un hombre, parándose frente a él en medio del gran vestíbulo. - Mi nombre es Ko y seré el encargado de darle un breve paseo por el castillo. – Sasuke asintió.
Dejó que dos mujeres se llevaran su equipaje y caminó junto a Ko por los alrededores. La arquitectura del lugar era muy antigua. Sin embargo, con los años, se habían hecho ciertas modificaciones para que pudiera seguir manteniéndose en pie. También había más cosas características de los castillos.
Largas alfombras decorando el piso de los pasillos. Cuadros extravagantes que denotaban pasión y la oscuridad de las antiguas guerras entre los ninjas y los Youkai. Uno en especial, le llamó bastante la atención, ya que había un hombre de rasgos finos, completamente blanco; tanto en su físico como en sus ropas, cargando el cuerpo de una mujer sin vida. Una mujer cuyo rostro no se apreciaba.
-Trágico, ¿Cierto? – comentó Ko con una sonrisa, parándose al lado derecho del muchacho.
-¿Representa algún momento de la historia de los Hyuga? – preguntó con curiosidad.
-Aún podría. – respondió, sorprendiéndolo. - Esta pintura, fue entregada en las puertas del castillo por un Youkai llamado Toneri. Desde entonces, acosa a la princesa cada noche. Y mientras le advierte que pronto le dará el beso de la muerte, aprovecha para robarle una parte de su alma.
-¿Beso de la muerte?
-Es un antiguo ritual que solo puede ser hecho por los Youkai. – explicó con pesar. - Una vez que tocan los labios vírgenes de una mujer humana, su alma queda unida a la del monstruo, permitiéndole llevársela al inframundo por toda la eternidad. – se giró sobre sus talones y continuaron caminando a lo largo del pasillo. - Si me permite unas palabras al respecto, es algo cruel y egoísta. Nuestra amada princesa merece más que nadie el derecho de ser feliz, al lado de un hombre que realmente la ame y la respete. Y gracias a ese idiota de Toneri, nadie se atreve a desposarla como esposa, por miedo a que él los devore o los torture hasta la muerte.
-Qué cobardes. – murmuró Sasuke.
-¡Si! ¡Estoy de acuerdo! – exclamó Ko, con un muro de fuego detrás de él.
Al darse cuenta de que había sido demasiado expresivo; gracias a una mirada extraña por parte de su acompañante, se aclaró la garganta y abrió una puerta detrás de él. El muchacho quedó tan cegado por la luz del exterior, que se cubrió un momento sus ojos con su brazo derecho.
-Sus majestades no son mucho de meterse a nadar. – comentó Ko, rodeando la gran piscina, decorada con arbustos de rosas blancas. - Pero el príncipe Neji y la princesa Hanabi solían… - de repente, se detuvo en seco, por lo que Sasuke volteó sus ojos negros de él hacia el frente. En el borde de la piscina, una joven de cabello castaño había resbalado, cayendo al agua.
FFFFF
-He escuchado que los sirvientes han tenido trágicos accidentes en ese castillo.
FFFFF
-¡J-Joven Uchiha! - gritó el sirviente de los Hyuga, recibiendo en sus manos su abrigo negro con nubes rojas y viendo cómo se zambullía en el agua. Determinado a salvar a la joven, Sasuke nadó lo más rápido que pudo. Al alcanzarla, la tomó en sus brazos y subió a la superficie.
-¡COF, COF…! – tosió al salir por falta de aire. Se acercó a la orilla y, auxiliado por Ko, sacaron a la muchacha del agua. Acto seguido, colocó sus manos en el borde de la piscina. Inclinó su cuerpo hacia adelante y salió.
-¡N-No está respirando! – avisó Ko, arrodillado en el césped y sosteniéndola en sus brazos. Aun jadeando por su reciente esfuerzo, el joven cayó de rodillas y tomó a la chica, para acostarla en el césped y darle compresiones con sus manos, en el pecho.
-Vamos, señorita… - susurró Sasuke, dándole un par de compresiones más con las manos, antes de acercarse a su rostro y darle respiración de boca a boca. Repitiendo el procedimiento un par de veces más, la joven despertó, escupiendo el agua que había quedado atrapada en sus pulmones.
-Ay, gracias a Dios… - comentó Ko, con una sonrisa de alivio. Sin embargo, cuando la muchacha; quien les daba la espalda, deslizó una mano por su cabeza, les reveló a ambos que su cabello castaño, en realidad, era una peluca, por lo que, el sirviente, palideció de repente.
-¿Qué ocurre? – lo interrogó Sasuke. - Parece que hubieras visto un fantasma.
-E-E-E-E-Es que… - tartamudeó Ko, señalando a la joven, quien se giró hacia ellos. – A-A-Acaba de salvar a la princesa Hinata, joven Uchiha.
Fin del capítulo.
Hola a todos! Espero hayan disfrutado el primer capí de mi nuevo SasuHina! :D Y antes de continuar, quisiera comentar que este fic, está dedicado a cherrymarce, ya que ella me dio la idea de hacer una historia con Toneri Otsutsuki como villano! XD! AAAHH! Como hace UN BUEN que vi la peli de The Last, no quedé tan familiarizada con Toneri y casi no me acordaba de él (UPS XD jajaja). En fin! Muchisimas gracias por leer esta historia :) Muy posiblemente también termine en el 3er capítulo. Pero, de haber algún cambio, yo les estaría avisando por aqui nwn Cuídense mucho y saludos a todos!
