noches de sedosa pasión: capitulo 3: Tifa y su segunda noche
Había pasado mas o menos una semana desde la visita de mi ultima dama. Desde entonces fuera de casa las cosas no marchaban del todo bien, pero no se podía hacer mucho: el nuevo puesto de trabajo me daba mejores ingresos pero a su vez, era mucho mas exigente y menos satisfactorio. Seguía siendo el solitario de la oficina, pese a que tímidamente la gente se acercaba a hablar conmigo, mis contactos sociales empezaban y acababan d de lunes a viernes. En fin, tenia un ficus recién comprado y poco mas.
Mire el catalogo y juraría que a cada visita era mas amplio, pero hoy no me llamaba nada la atención, nada hasta que llegue otra vez a ver a Tifa. No soy un hombre de costumbres, pero era tan hermosa como la ultima vez, sonriendo de una forma que parecía desde el móvil iluminar la sala. Bien, decisión tomada.
Puntualmente llamaron al timbre y no tuve dudas de quien era: al otro lado estaba ella, aunque esta vez con su ropa mas característica, con esa blusilla blanca que realzaba aun mas su pecho:
-hey cielo, gracias por volver a llamarme, te extrañe mucho.
Entro y me abrazo dándome dos besos. Era tan linda como la anterior vez, pero parecía haber perdido su timidez:
-antes de nada, por contrato, debo recordarte las tres normas: uno, nada de morder o arañar o seré solo una pila de vinilo inútil y aunque llevo parches... bueno, espero no usar muchos- me guiño un ojo- dos: entrégame limpia, como la ultima vez estuvo bien... ¿ok? y tres: puedo ser una compañera excelente... pero eso ya lo sabes... ¿que hacemos hoy hasta que te pongas duro?
-pues, bueno, ¿porque no eliges tu? así quizás, no se...
-¿que tal si jugamos un poco con esa consola que tienes? ¿algún juego en concreto o elijo yo?
No paso mucho hasta que estuvimos jugando a un juego de carreras que no hacia mucho había comprado y para mi sorpresa, Tifa era bastante buena. Parecía tan concentrada que casi parecía que hubiese invitado a una amiga y no a una amante. A la tercera derrota me propuse una pequeña venganza. La convencí para jugar un poco en solitario y aprender y me senté entre sus piernas mirando a la tele. Cuando mas concentrada estuvo, me gire y me puse a acariciar su precioso prado, que levemente asomaba por sus bragas, esta vez de color rosa pálido:
-oye, no seas travieso, así no podre concentrarme...
-veamos si eres capaz cielo, si pierdes, me reservo el derecho a ponerte un parche o escribir algo en tu cuerpo a mi libre elección...
-¿pero no me harás ningún pinchazo no?
-no cielo, eres demasiado hermosa para hacerte eso...
Ella asintió y abrió un poco mas las piernas. Baje elegantemente sus bragas y comencé a acariciar en circulo lentamente el exterior, provocando que se humedeciera. Cuando note el brillo en mis dedos, me acerque y le di un beso en su parche de hierba, antes de proceder a lamer con autentico gusto. Era un sabor propio y tan distinto al de mi anterior cita, que me sorprendió gratamente. Mientras mas proseguía, ella mas suave y dulce gemía, un poco molesta, y aun sin ver la pantalla se podía intuir que estaba perdiendo la concentración... acelere el paso y ella directamente dejo el mando en el sofá y acabo por reclinarse en el sofá. Estuve tentado de para, pero habría sido un poco cruel con ella... no paso mucho hasta que tras un leve espasmo, ella se vino en mi boca:
-no es justo- dijo jadeando aun- eres muy malo por hacerme esto... sabias que iba a perder...
-hora de cobrar mi premio.
Revise la bolsa de parches que llevaba para elegir entre los distintos diseños. Y allí estaban dos que me resultaron fantásticos. Gentilmente coloque bajo el pecho un parche grande que ponía: "reina de los pinchazos" y en la parte de la baja espalda le coloque otro que ponía "bésame el culo"... ella se rio al darse cuenta de la elección y del segundo parche:
-dijimos un parche cielo, no dos...
-aun guardo tus parches de la ultima vez cielo, además, ahora puedes vengarte de mi...
-hum... ¿que podría hacerte?... ¿quizás?...
Se encendió en ella una chispa de picardía y como venia siendo costumbre, despareció en mi cuarto para cambiarse. En este caso, cuando me llamo, yacía solo con un conjunto rosa pastel un poco cursi, sonriendo y riendo mientras me desvestía con gran velocidad.
-cariño... propongo ir al baño en esta ocasión... me quede con ganas de hacerlo por todos lados...
La tome en brazos y ella se acurruco contra mi cuello mientras la llevaba al baño. Encendí la ducha y ajuste el agua para que fuese tibia. Al girarme ella solo conservo sus medias, de color blanco. Se percato entonces de las medias rayadas de Alice:
-¿quien fue la afortunada dueña de estas medias? ¿una muchacha hermosa? ¿una compañera?...
-no, otra reina de vinilo, mas bajita y mucho menos voluminosa que tu cielo.
-me gustaría jugar con ella también, aunque... ¿sabes? creo que me pondré sus medias...
En cuanto lo hizo paso a la ducha y se sentó en el suelo:
-te propongo un reto... abriré mi tapón y cuando cuando solo tenga aire en el torso, tendrás que venirte en mis tres agujeros... si eres capaz, te daré un premio...
Dicho esto alcanzo con su mano la parte de atrás y abrió su válvula:
-adelante...
Ante aquella situación, comencé a jugar por la parte de su boca. Era profunda y húmeda, y su lengua se sentía gentil y entregada en la labor. Ella fiel a su reto cerro la válvula cuando apenas podía mover los brazos. El conjunto se veía menos vigoroso pero hermoso: había perdido volumen, tenia arrugas en algunas partes y su pecho se veía mas vacío y un poco arrugado, pero era hermoso aun. Ante aquella visión, me vine y ella sonrió con una gota colgando de sus labios, y sonriente dijo:
-uno de tres.
Procedí entonces a ir por detrás. La labor fue curiosa cuanto menos: al presionar su culo, este perdía volumen y se aplanaba sutilmente. Aquello era un poco frustrante por el contraste de la vez anterior: era un poco menos apretado, pero aun se sentía maravilloso. Para ayudarme apreté con firmeza sus pechos y me coloque sobre sus piernas medio vacías para empujar su aire arriba. Aquello pareció gustarle y débilmente se contoneo para darme una ayuda. Aquello era muy dulce, pero casi me hizo querer romper este desafío y darle aire, pero no quería decepcionarla. Eche mi peso sobre ella y le bese el cuello tras el pelo. Hubiese sido fácil darle aire por la boquilla tras su cabeza, pero preferí centrarme en besarla una y otra vez. Un espasmo y otro sitio glaseado de amor.. aun mas dulce y entre susurros Tifa apostillo:
-dos, te queda ir a la parte mas delicada... ¿quieres mas aire o quizás... menos?
-así esta bien cielo, si estas bien con ello...
-si mi amor, ahora... dale...
Era mas complicado de lo que debería el mantener el volumen como cuando fui por detrás, así que la coloque contra el suelo y comencé a trabajar como puede. Por suerte, su voz dulce y estimulante no paro ni en un solo instante. En un descuido, su válvula acabo abierta. Continúe lo mas gentil que pude, pues Tifa no parecía ni nerviosa ni asustada, solo perdida en si misma. A duras penas llegue a tiempo de que ella no fuese una maldita lamina de plástico plana. Con avidez infle a mi dama con suavidad y lamiendo su boquilla de forma que ella recupero el volumen ente gemidos. Eso era tierno y adorable.
-lo conseguiste pese a todo... estoy orgullosa de ti cielo. Ahora... ¿que premio crees que te tengo lista? pista: mira en los parches.
Ahí me percate de que había varios pares de pezoneras muy lindas y elegí un par que imitaban ser dos válvulas cerradas. Tras llevarlos de vuelta al baño, se acerco y me tendió un imperdible del botiquín:
-paizuri siseante...
Me di cuenta del su débil silbido y no perdí mas tiempo y me prepare para ello. Tifa sabia amasar como si de una maestro artesano se tratase mi miembro entre sus hermosos atributos. Ante mi preocupación inicial, su volumen decrecía de forma casi inapreciable y ella ayudaba tapado alternamente sus pezones deteniendo la fuga. Su rostro no borraba la sonrisa que portaba por nada del mundo. Estaba ensimismado mirándola cuando escuche un audible pop viniendo de abajo: había perforado su propio pecho con sus dedos y ahora si que se desinflaba rápido, pese a tapar las fugas. Aquello subió varios niveles la intensidad del paizuri y no tarde mucho en córreme. Y menos mal, pues para entonces estaba casi colapsada sobre si misa. Tome las pezoneras y se las puse encima. Le volví a insuflar vida, aunque esta vez por comodidad use una bomba de mano.
Pedí permiso a Tifa y tome algunas fotos del hermoso desastre y sus detalles para no olvidar lo bella que se veía aun con semen goteando y sus nuevos parches en los pezones. Una vez le tome un buen numero de fotos, la ayude a lavarse lo mas gentil que pude. Mientras la lavaba ella canturreaba una canción realmente hermosa, su voz era tan linda...
-Tifa... ¿podemos dormir como la ultima vez?
-claro cariño. No hay problema.
Me tomo de la mano y me condujo a mi cama. Ella se acostó y palmeo el sitio junto a ella. Me acosté y con sus brazos me acerco, abrazo y acuno en su pecho, suave y cálido. Aquel sitio era una especie de santuario de calma y tranquilidad donde una diosa benévola vigilaba desde las alturas.
La mañana llego y no me extraño el hueco en mi colchón. Era un poco triste, pero es lo que hay. Observe como su lencería se hallaba doblada de forma elegante unto a una carta y las medias a rayas colgaban secándose en el tendedero:
"buenos días amor. Cuando leas esto ya habré llegado al punto de entrega y estaré guardada y lista para mi almacenaje. Mi cuerpo siempre será distinto, pero mi corazón y mis recuerdos siempre seran los mismos. Eres dulce y te mereces mas que algo como yo. Sin embargo, aprecio nuestras caricias. Gracias por esta noche. Con amor Tifa.
PD: he colgado las medias mojadas, espero que ese modelo "Alice" no se moleste por haber usado sus medias."
Sonreí para mi y me fui a la cocina a desayunar.
