Boku no hero No me pertenece.
Basado en el Fantasy AU, donde Izuku es un alquimista y Katsuki un bárbaro de la tribu dragón.
Salvaje
Midoriya Izuku recuerda mucho la época donde Bakugou Katsuki, el bárbaro de la tribu dragón y futuro líder de esta, lo odiaba; lo cual fue hace alrededor de dos años cuando su aventura inicio. Si bien Izuku había estado trabajando como herbolario en su pueblo y estudiando alquimia con un viajero errante llamado Toshinori, su vida había dado un giro de 180 grados, cuando la espada del héroe lo eligió como su próximo portador. Había sido arrojado a una vida de aventuras para salvar el reino, acompañado de un grupo de guerreros que se hicieron sus amigos de confianza; pero al final habían tenido que pedirle ayuda al bárbaro Katsuki para la lucha.
No había sido fácil, de hecho, el tipo intento asesinarlos al inicio.
Pero luego de un giro de acontecimientos, favorable para el grupo de Izuku, el guerrero bárbaro había decidido ayudarles. Que el hombre rubio tuviera un enorme dragón a su mando, había sido de ayuda; el dragón llamado Kirishima incluso tiene una forma humana y es bastante amable con todos.
Aunque Izuku había admirado al hombre desde su primer encuentro, debido a su fuerza monstruosa y su determinación para ganar, había esperado que con el tiempo se hicieran buenos amigos; las batallas suelen unir a las personas de formas inimaginables.
¿Cómo termino todo así entonces?
—Kaa-chan no puedes expulsar a los clientes de mi tienda—comenta Izuku sintiendo una vena resaltar de su frente, pero intentando mantener la compostura sobre la ira creciente.
Luego de la guerra había vuelto a su antiguo pueblo y retomado sus trabajos en el boticario, además ahora que dominaba mejor la alquimia, tiene un gran surtido de pociones que tiene a la venta. Todos sus amigos habían regresado a sus hogares cuando la guerra había terminado hace unas semanas, Izuku fue de los primeros en regresar con su madre quien lloro de alegría al verlo.
Fue extraño volver a casa, dormir en una cama todas las noches y tener una comida sin necesidad de cazarla primero.
Izuku se había acostumbrado a su vida como viajero, pero regresar a la tranquilidad de su casa fue algo nostálgico.
—Esos bastardos estaban aquí solo para oler tu trasero, no pienso dejar que se acerquen a mi prometido—gruñe Katsuki casi expulsando fuego por su boca, mientras parece controlarse para no usar su magia explosiva y hacer algún daño dentro de la tienda.
La última vez que lo hizo, no había salido fácilmente del apuro con él.
—No estamos prometidos—dice Izuku de forma cansada, antes de regresar su vista para acomodar una pequeña planta que casi cae al suelo.
Katsuki gruñe maldiciones en su idioma draconiano, que, aunque Izuku entiende un poco, finge no prestar atención. En su lugar habla emocionado a una de sus plantas, que parece haber florecido de forma hermosa durante esa semana, le da un poco de magia a la pequeña planta y espera que crezca de forma saludable.
¿Cómo termino siendo el "prometido de Katsuki"?
Es una excelente pregunta.
Parece ser que Izuku y Katsuki se conocen desde antes que iniciar su aventura para detener la guerra, aunque Izuku si apenas recuerda ese encuentro y solamente lo recuerda cuando un mago jugo con sus recuerdos durante una lucha particularmente difícil. El recuerdo de un Izuku de 5 años que era discriminado por niños de su edad, por ser débil y torpe, quien se había encontrado un pequeño ser reptiliano de tonos naranjas y que había llevado a su hogar para cuidarlo a escondidas de su madre.
Quien hubiera imaginado que el pequeño ser que cuido por tres semanas, realmente habría sido Katsuki.
Este al descubrir la verdad, había cambiado casi radicalmente su actitud con él; Izuku había pensado inocentemente que eso los había hecho amigos o por fin superaron mucho la etapa del odio/rivalidad entre ambos. No pudo haber estado más equivocado en ese momento, ya que parece que el pequeño Katsuki se había imprimado de alguna forma en él a tan temprana edad y lo había reclamado como futuro esposo.
Izuku se había negado rápidamente, la raza dragón era muy estricta en muchos aspectos de su vida, especialmente el encontrar pareja.
Solamente habían pasado unas pocas semanas durante su viaje en las tierras de los draconianos, pero habían sido bastante rudos con ellos y su odio por los extranjeros; Izuku no puede culparlos, durante años los cazaron por deporte. Katsuki como su futuro líder, seria quien ayudaría a restaurar la raza dragón en el futuro y por lo tanto ocupaba una pareja digna de estar a su lado.
No importa que Izuku hubiera ayudado a salvar el reino, era un extranjero y era un chico.
No sería aceptado.
Algo que Katsuki parece ignorar.
—Te he marcado como mi prometido—señala Katsuki a su cuello, lo cual hace sonrojarse a Izuku cual tomate y maldecir al hombre frente a él.
Había sido una noche de borrachera luego de la victoria, donde Izuku tal vez había estado fuera de sus usuales cinco sentidos y le había parecido una buena idea pasar una noche con Katsuki; ya que nunca había pasado una noche con alguien, pensó que tal vez esto sería un digno final para cualquier cosa entre ambos. Nuevamente se había equivocado y el rubio había aprovechado la oportunidad para marcarlo como su pareja entregada por los dioses, lo cual simplemente empeoraba toda la situación.
No solo estaba imprimado de él.
También lo había marcado como su pareja de toda la vida.
La raza dragón solamente tiene una pareja de por vida.
Izuku estaba realmente jodido.
Sus amigos siempre señalaban lo obvio que era su admiración por el rubio, pero es que Izuku había estado tan feliz de tener otro compañero tan fuerte como Katsuki; cuando el rubio comenzó a declarar abiertamente que lo haría su esposo, Izuku pensó que era solamente una broma de mal gusto. Pero luego del tiempo y estando en medio de guerras, fue difícil incluso para el chico negarlo y antes de darse cuenta la guerra termino.
En lugar de marcharse a su hogar, Katsuki siguió a Izuku a su pueblo de origen y se había estado quedando con él sin permiso. Kirishima era quien solía venir constantemente para decirle a Katsuki que su madre, la anterior líder del clan, estaba ordenando que volviera.
Para el horror de Kirishima e Izuku, Katsuki declaro abiertamente el no volver hasta que Izuku fuera con él.
Como su pareja.
Estúpido idiota.
Incluso si los meses habían provocado que la admiración por el chico cambiara a cualquier sentimiento romántico, aún era demasiado pronto para Izuku el comprender todo lo que implicaba ser pareja de un draconiano; incluso si el sexo hubiera sido asombroso. El aceptar ser pareja de Katsuki significaba dejar su tierra natal, nuevamente e ir con el chico a las tierras del oeste; donde terminaría fungiendo como una especie de príncipe consorte en una tierra que claramente no lo apreciaba.
Luego de ganarse con mucho esfuerzo el respeto de su gente, no quería volver a regresar a un lugar donde lo odiaran y lejos de sus amigos.
—Olvídalo hemos tenido esta charla cientos de veces y es muy temprano para esto, mejor ve a cazar algo para la cena, ocupo tiempo para mí—farfulla con algo de resentimiento, mientras toma un libro de su estante y busca la receta para una crema curativa.
Nota la mirada intensa de Katsuki sobre él, antes que este se marche cerrando la puerta con demasiada fuerza; más de la necesaria.
Cuando este se marcha, Izuku se desinfla un poco sobre su mostrador y entierra el rostro en su libro, sin leerlo realmente.
Ha pasado muchas cosas con Katsuki, incluso cuando este lo odiaba, habían trabajado innumerables veces juntos. El chico era totalmente salvaje, pero era el mejor guerrero que tuvieron en sus tropas y los guio a la victoria; Izuku recuerda las muchas veces que este salvo su vida. Era imposible para cualquier chico o chica no enamorarse de alguien como Katsuki, no después de todo lo que hizo por él.
Sería tan fácil dejarse llevar por emociones.
Pero Izuku ya no es un niño, es un adulto y debe ser más responsable de sus acciones.
Hacer que Katsuki se fuera y se olvidara de él, es la respuesta más sensata de todas; no la más fácil o menos dolorosa, pero la que beneficiaría a ambas partes.
El sonido de la campana lo alerta de un nuevo cliente, pero se sorprende de ver a su madre entrar con una sonrisa amable en su rostro.
—Por la expresión de Katsuki-kun supongo que tuvieron la misma charla de todos los días, parecía tan enojado al caminar y aun así fue tan tierno cuando me ayudo a recoger las manzanas que se cayeron—comenta su madre colocando una bolsa con manzanas sobre el mostrador.
Izuku ve a su madre sin identificar si era una traidora o no.
Al inicio la mujer había estado aterrada del hombre salvaje, pero luego de los días, el bastardo rubio se la había ganado e incluso logro hacer que esta apoyara la unión entre ambos. Intento explicarle a su madre las muchas cosas en contra de ambos, pero la mujer parecía ajena a todo y simplemente parecía apoyar la extraña unión.
Su madre sabía que estaba interesado en el hombre, pero eso no importa.
—Mi hogar está aquí, no puedo marcharme y Katsuki debe ser el siguiente líder de su clan, todo es muy lógico si lo analizas—comenta de forma aburrida mientras comienza a cortar una de las manzanas.
La mirada de su madre se suaviza.
—Cariño, el hogar es donde tu corazón pertenece—
—Por eso este es mi hogar, todos mis amigos y seres que amo están aquí—
—Y seguiremos estando aquí, pero si Katsuki-kun se marcha, se llevará tu corazón y hogar con él, lo cual te hará terriblemente infeliz—
Izuku finge que no la escucha, antes de regresar a su trabajo.
Su madre solo suspira.
.
.
Un enviado ha venido un mes después para anunciarle a Katsuki que su padre esta terriblemente enfermo, Izuku pudo notar la forma en que el rostro de su amigo se contorsiono en preocupación y como farfullo de manera terca que no iría sin él; no es que no fuera a ir. Su madre se sorprende cuando anuncia que se marchara una temporada con Katsuki, pero lejos de ir como prometido, declara que ira como alquimista para ayudar con la enfermedad del hombre. Katsuki parece terco en no ir si no es como su prometido, pero al final la situación termina sobreponiéndose y viajan a gran velocidad por todo el reino, hasta el terreno de la raza dragón.
La tierra llena de vegetación y levemente tropical, es lo que recibe a Izuku desde el lomo de Kirishima; no puede admirarlo mucho como la primera vez, ya que son enviados directamente al hogar del líder del clan. El reino es un poco más rustico que las tierras de donde proviene, no hay un castillo para los lideres, pero su hogar es mucho más amplio que el resto de su gente en la cima de la colina; colinda con un enorme acantilado al lado del océano.
Teme que le nieguen la entrada al ser un extranjero, pero es una mujer demasiado similar a Katsuki quien lo guía rápidamente con lo que parece ser el padre de su amigo.
Ha aprendido mucho de la raza dragón al viajar con Katsuki y es probablemente lo que salva la vida del padre de este, sabe qué tipo de magia utilizar y que podría ser perjudicial para el hombre. Izuku se pierde en el mundo de la alquimia y la magia, si bien inicialmente no es un portador de mana, el viaje le ayudo a controlarlo; además de que era necesario para la elaboración de algunas medicinas.
Las horas pasan dentro de la habitación y se niega a salir las veces que escucho a Katsuki aparecer, es un proceso largo el poder ayudar al padre de este; al final parece ser que el hombre fue envenenado por algunos de sus enemigos y la magia negra fue difícil de contratacar.
Pasan cinco días antes que Izuku se sienta confiado de salir de la habitación al haber estabilizado al hombre, pero no bien puesto un pie fuera de la habitación, termina desfalleciendo por agotamiento de mana y cansancio.
La próxima vez que despierta es en una habitación, sobre una cama inesperadamente suave y de extraña forma, con una mano entre su cabello haciéndolo sentir seguro. Voltea a ver a Katsuki con demasiado cansancio para detenerlo, además de que la calidez de su mano hace que no quiera hacerlo; puede ser egoísta un momento luego de salvar al padre de este.
—Estamos en mi nido, descansa estúpido Deku—explica Katsuki luego de unos minutos de que despierte y cuando voltea a ver a todos lados.
Las palabras del chico hacen que se siente recto de inmediato, viéndolo con la boca abierta.
No sabían mucho sobre la raza dragón inicialmente, ya que eran muy cerrados a desconocidos, pero Kirishima quien parece más abierto que Katsuki, revela algunas cosas por ahí y otras por allá. Kirishima es quien le ayuda a entender mucho sobre el cortejo de Katsuki, lo cual siempre hace que Izuku se sienta terriblemente culpable cuando niega muchos de sus avances.
Pero esto es otro nivel.
El nido es solamente algo que se conoce luego del matrimonio, luego de que hubiera una unión entre la pareja aprobada por los líderes del clan y se celebrara una especie de "boda" entre la pareja destinada. No hay anillos o una cerebración como tal, pero si hay una ceremonia sagrada que une la vida de los dos draconianos que deciden formar una pareja.
No hay divorcio.
No hay matrimonio.
Hay una unión de dos vidas que están destinadas a seguir juntas para siempre.
—Joder debo irme, si tus padres se dan cuenta o cualquier otro, oh kami; ocupo salir de aquí—rápidamente entre en pánico e intenta levantarse, solamente para caer sobre el nido nuevamente sin poder mover aun sus pies correctamente.
Katsuki ni parece sorprendido y solamente lo arrastra nuevamente al centro del lugar, el cual es inesperadamente cómodo y se lamenta de disfrutar.
—Ya saben que estas aquí idiota, le salvaste la puta vida al viejo y también salvaste a los 5 reinos; deja de pensar que nadie te aceptara aquí—
—Pero soy un extranjero, sabes que no es bien visto por los Dioses una unión de este tipo—
—Me vale una mierda esas ideas anticuadas, mis viejos te han aceptado desde que viniste la primera vez y la bruja ya sabía que te elegí como prometido; la perra parece complacida de que alguien me controlé, como si tu pudieras—
—No quiero que nadie te trate por menos por esto, eres el próximo líder Kaa-chan—
—Sabes pedazo de mierda, a pesar de tus quejas de esta unión no he escuchado ni una puta vez que no la quieres o que no me amas, si lo dijeras hubiera desistido desde el inicio—
Izuku queda congelado ante la mirada fanfarrona de Katsuki y quiere golpearlo con fuerza, la cual no tiene. Tal vez lo supone desde siempre, que una palabra de él, como declarar que no lo ama, hubiera provocado al chico desistir un poco de sus acciones. No lo hace porque es un terrible mentiroso y su mentira no sería tomada como verdad en ningún caso.
Tampoco es que quiera totalmente eso.
Aunque sabe que no es lógico y los problemas que tendrían, Izuku es algo egoísta en sus sentimientos.
Nota un leve destello de miedo en Katsuki, oculto por su usual aire de gruñón, probablemente ante el silencio prolongado de su parte.
Debe decirle que no lo ama y termine todo esto, pero no lo hace.
—Kaa-chan es tan asombroso, no podría odiarlo y yo…tal vez si quiera ser tu prometido—admite esto último con un leve sonrojo en su rostro, ganando una mirada demasiado salvaje en el rostro de Katsuki.
Una mirada casi depredadora.
Se alarma listo para detenerlo, solamente ha visto esa mirada una vez y sabe cómo todo terminaría; pero antes de detenerlo, este cierra su boca en un beso demasiado voraz. Izuku gimotea en el beso, pero lejos de separarlo o alejarlo del nido, solamente se puede dejar hacer y sentir la piel del chico; lo cual es más fácil cuando este rápidamente despacha la ropa de ambos.
Nuevamente uniendo sus cuerpos una vez más.
.
.
Luego de un mes dentro del terreno de la raza dragón, de formalizar su unión y conocer un poco más de los secretos del lugar, regresa a su anterior hogar para hablar con su madre y amigos.
Su madre tiene razón, siempre tiene un lugar al cual volver, pero su hogar ahora pertenece a las tierras lejanas del oeste.
Fin
Espero les gustara.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
