Lo primero que podemos apreciar es a una loli vestida con una tela de ropa blanca que cubría todo su cuerpo, mientras observaba en sus palabras, su marioneta perfecta, de ojos azules, piel blanca y un característico pelo rojo y con las vestimenta del culto, era thearasia van astrea que en contraste con su inegable belleza tenía una mirada estoica sin emociones, era como si no pudiera sentir nada y en efecto no podía, estaba en un extraño estado, muerta, pero a la vez vivía y gracias a eso pudo manipular a gusto cada una de sus recuerdos hasta volverla como los demás ocultistas que no eran arzobispos, cascarones vacíos los cuales resabian ordenes y eso era lo que estaba esperando thearasia, alguna orden que cumplir, seguro que si la respiración no fuera algo que el cuerpo hiciera inconscientemente, le tendrían que decir que respirar.

Con una sonrisa satisfecha la loli Pandora líder del culto de la bruja, dirige la palabra a su marioneta.

-¿Quién eres?

No recibe ningún tipo de respuesta, ni un pestañeo de parte de la mujer, eso la lleno de satisfacción, su silencio significa que no sabe cuál es la respuesta, llenándola de satisfacción.

-¿qué harás?

-asesinar al actual santo de la espada y la desendencia astrea.

Una sonrisa aun más grande apareció en su rostro, las veces que a decidido actuar son solo contadas con los dedos de una mano, esta a sido una de sus mejores decisiones, ya no queda absolutamente nada de la anterior mujer que era thearasia, bueno, decir que no queda nada sería erróneo, aun conserva su bestial habilidad con la espada, eso es lo único que queda de thearasia van astrea, ya no tiene motivos para retenerla en este escalofriante lugar, finalmente está lista y cumplirá su cometido, su primer objetivo, acabar con esos molestos astreas, no son especialmente peligrosos, pero todos demuestran una habilidad muy notable con la espada y el actual santo, es el peor de todos.

-ve, ve mi creación y demuestra lo perfecta que eres.

Asintiendo con la cabeza, la van astrea sale del lugar, aprovechar ese enfrentamiento que tuvo con una de sus mascotas fue una buena decisión, todo hubiera salido a pedir de boca para la bruja, si tan solo el mundo no interviniera en los planes de Pandora, el mundo realmente ama a los astrea concediéndoles la protección divina del santo de la espada, que va pasando generación por generación, pero al que más ama es al más joven entre ellos, Reinhard van astrea, a quien llenaron de tantas protecciones divinas que lo hicieron un ser monstruoso a la vista de muchos y el verlo sufriendo tanto por ellas, decidió hacer algo, otorgarle una protección divina a la abuela de este, a la vista es simplemente inútil, protección divina para recuperar recuerdos y protección divina de muerte natural, ambas cosas servían única y exclusivamente para thearasia van astrea la cual, si, las recibió, solo que por la entrega de manera tan abrupta no tuvieron un efecto inmediato, tardo y el momento en que hicieron efecto no pudo haber sido más oportuno, justo en el momento que tenía la espada levantada para acabar con la vida de su propio hijo, sus ojos vuelven a tener vida, mirando a su alrededor.

-¿he? *enfocando su vista al hombre que está cubriendo su cara con una mano* ¿Heinkel, hijo? *soltando su espada viendo su vestimenta* m-mi ropa, es-es ¡la de un ocultista! ¡Quitámela, quitámela!

Los tres astrea ven el comportamiento de su abuela, esposa y madre, e-es como si volviera a ellos, Hace solo un segundo estaban luchando por hacerla recapacitar mientras evitaban ser asesinados por ella y ahora, viendo como de manera infantil intenta quitarse la ropa, no saben ni que cara poner.

-¡p-pero ayúdenme! ¡¿que pensara la gente si me ve con esto puesto!? ¡tu ayuda a tu madre!

-¿ma-mamá?

-que es esa duda, ¡por supuesto que soy tu madre! Y ya que te veo, deberías cuidar tu piel hijo, te vez más viejo de lo que eres.

En el fondo un hombre de pelo canoso por su edad, caminaba lentamente hacia la exaltada mujer, soltando lágrimas de alegría, su amor, su esposa, a quien creyó muerta, estaba frente a él dando uno de sus clásicos numeritos que tanto lo hacían reír y lo mataban de ternura, fue directo con su amada y la envolvió en un confortante abrazo.

-t-te extrañe tanto.

-w-wilhelm, ¿qué rayos está sucediendo? Te vez m-muy viejo.

-vi tu cadáver después de la batalla con la bella blanca, ¿que fue lo que te ocurrió?

Separándose de un empujón de wilhem, Los recurdos de Pandora jugando con sus memorias y su cuerpo impactaron como balas en su mente, agarrando su cabeza con dolor cada momento ocurrido con esa vil bruja volvieron y la hicieron colapsar, demasiado que asimilar, su mente y cuerpo no soportaron, al ser el único con capacidad de reacción reinhard fue el que evito su caída, cosa que molesto mucho a los otros dos astrea.

-ni se te ocurra tocarla maldito monstruo, no permitiré que la vuelvas asesinar.

-casi matas a tu madre, no será lo mismo con la mía.

-perdón abuelo, padre, se la entrego.

Acostumbrado al maltrato verbal, reinhard le entrego a su abuela a su abuelo, para que el la llevara de vuelta a casa, donde pasaron sus momentos más felices y a la vez sus momentos más tristes, eso último solo cuenta para el demonio de la espada, quien allí lloro la muerte y vio como su hijo se hundía en el alcohol, no hizo nada al respecto por su obsesión con la venganza, pero aun así, le apeno y de fondo una loli bruja, miraba el espectáculo entre conmovida y enojada, el presenciar un reencuentro así, alegraría a cualquiera y ella no era la excepción hasta una lágrima calló, pero el haber perdido a una marioneta de ese calibre, la molesto y mucho, nada pude hacer si el santo de la espada está cerca, una última mirada y desapareció del lugar, como si nunca hubiera estado.

Ya habían llegado y dejado descansar en una de las muchas habitaciones a thearasia, la mansión astrea era un caos en el buen sentido, después de mucho el Ambiente era feliz y reinhard disfrutaba de eso en silencio, apenas se le permitió estar presente para ver a su abuela, no quiere arruinar nada hablando de más, de esta manera podrá tener al menos algún recuerdo de su padre riendo o con su cara teniendo una leve sonrisa, para el fue suficiente eso, así que en un momento se fue, el sabe que esa mínima tensión es por el y de excusa ocupa su trabajo como caballero, nadie evito que se fuera, más bien esperaron eso, en las calles reinhard se pudo dar cuenta de lo rápido que vuela la información, ya hay rumores sobre su revivida abuela, dedicándose a escuchar cada uno de ellos "tengo que aclarar que es de día"

En la mansión, una bella durmiente estaba despertando de su sueño, los típicos rayos de luz dieron en su cara obligándole a levantarse, pudo ver que en la cama que estaba es donde su hijo fue concedido, trayéndonos picantes recuerdos, se pega en los cachetes para quitarse el impulso de idiotez y se levanta, apreciando su alrededor ¿cuánto tiempo a pasado? O una pregunta mejor ¿para ella tiempo ella paso? Su hijo y esposo se ven mucho más viejos, pero ella sigue tan joven como el día en el que supuestamente murió, mirándose en el espejo, nota que, está en perfecto estado, nada que haga ver la verdadera edad que debería tener, cosa que la hace sentir orgullosa, por sus "buenos genes" luego recuerda que se debe a Pandora y vuelve en sí, se saca la inmunda ropa del culto y la cambia por una más acorde a ella, luego sale, siendo recibida con un increíble banquete, ¡¿en su honor!?, que mejor forma de empezar el día se decía a sí misma, ella no sabía lo complicado que sería.

Fue un agradable banquete, risas, anécdotas, muchos de los van astrea habían muerto, reduciendo el linaje a ellos cinco, aunque dos de estos no están presentes, thearasia sólo sabe la razón de una de ellas, su hijo le contó que su esposa, se encuentra en un coma indefinido, no le dijo la causa y su nieto reinhard, no lo sabe, no le han dado una razón del porqué no está tomando y riendo con ellos, claro trabaja como caballero, pero este es un suceso muy importante, la excusa perfecta para decir hoy me tomo un día libre, ¿debe haber una razón más fuerte que eso?, lo sabe y la pregunta fue el inicio de todo.

-y bien, mi nieto, reinhard ¿porque no se encuentra presente?

Un silencio sepulcral invadió la sala, llego el momento de explicar, el porqué el más joven de los astreas no está presente y con un odio muy notable, wilhelm dice el porqué.

-justo el día en el que te fuiste a derrotar a la ballena blanca, EL, unas horas después, resivio la protección divina del santo de la espada, cuando me entere, tome el primer dragón de tierra que encontré y fui a salvarte, cuando llegue, ya estabas muerta, el no se encuentra porque ser causa directa de tu supuesta muerte, le permitimos estar aquí, pero decidió irse, fue lo mejor.

-mi esposa, amor de mi vida, después de parir a esa, c-cosa, no a vuelto abrir los ojos, he intentado de todo para despertarla, nada funciona y todo es su culpa, llegue a la conclusión de que cualquier mujer en un intento de darle vida a semejante monstruo terminaría así, mi único consuelo a sido el alcohol.

Thearasia estaba que no se lo creía, cuando su esposo dijo, desde que moriste dedique a cada día de mi vida a vengarte, entiende que fue literal, nunca mencionó en el estado y problemas que se encontraba y tenía su hijo, solo a ella y el, como si lo demás no importara, tampoco entiende a que se debe el odio a su nieto reinhard, lo cual ahora ve, es lo único en común entre ellos, no se han hablado, ni dirijo la palabra, ¿cuál es el estado de la familia? Se pregunta internamente, necesita saberlo.

-wilhelm, si no fuera porque nuestro hijo lo dijo, no me hubiera enterado sobre su estado ¿estabas consciente de todo ello?

- y-yo...sí...lo estaba, solo que vengarte era prioridad, haya el, quien fue el progenitor de la desgracia.

-en la guerra semi-humana, en la cual no participe, mi tío, Fibral van astrea, murió, en el transcurso de esa guerra yo había resivido la bendición de la santa de la espada ¿alguien me culpo por su muerte? Bueno, tu no lo sabes, la respuesta es no, absolutamente nadie, me culpo por su muerte, lo encontraron algo infortunado, pero nadie me culpo, no era mi culpa, me decían todos y yo en fondo lo sabía, igualmente me culpe, hasta el de hoy lo hago y ustedes, en especial tu, wilhelm, ya estas viejo para tener ese tipo de negación, eso es algo que pasa y ya, pasa, aun sin esa protección divina hubiera sido capaz de darle guerra a esa mabestia, ¿no se te viene a la cabeza algo llamado? Culto de la bruja...¿no? ¿Nada? No será una pista evidente, la ropa que tenia puesta cuando me vieron, si no fuera por el culto en el caso de perder, abría podido escapar, nuestro nieto no tuvo nada que ver con eso.

Wilhelm intento defenderse y decir algo cualquier cosa, solo que se lo permiten.

-no lo arruinas más de lo que esta...¿y descuidas por completo a nuestro hijo? Claro, ya es mayor, no necesita tanto de sus padres como un niño o un adolescente, pero en ese momento el no tenía a nadie, sin hermanos y sin padre, yo estaba "muerta" y tu como un idiota por ahí intentando vengarme, en una situación tan desesperada, cualquiera toma una mala decisión y por lo que veo fueron muchas malas decisiones, casi...no, no casi, arruinaste esta familia, sal por la puerta y no vuelvas más, desde este momento, ya no eres un van astrea, perdiste todo derecho de llamarte uno, VETE.

como si su voz no fuera ya amenazante, esa última palabra hizo que todo el cuerpo del viejo se tensara y un escalofrío recorrira su columna vertebral toda la hostilidad que emitía thearasia se sentía en el ambiente tanto como la tensión, resignado y agarrando una depresión, wilhelm se retira del lugar y una furiosa thearasia le dirige la palabra a un tembloroso pelirrojo.

-mis palabras no pueden expresar lo decepcionada que me siento de ti, como dije, no tuviste a nadie que te apoyara ni aconsejará, solo que eso no le quita responsabilidad a tus acciones, trataste a tu hijo como si fuera la mismísima bruja de los celos, lo culpable de todos tus problemas, nunca te pusiste a pensar, ¿Quiénes fueron los padres que decidieron tener un hijo? Tu amas a esa mujer, tanto que decidiste empezar una familia con ella, el parto no fue tan bien, no tengo ni idea de los avances que se an echo en la medicina o en la magia curativa, pero el parir para una mujer siempre es algo altamente riesgoso, solo pregúntame como fue el tuyo, yo igual estuve a punto de morir en el intento de traerte a la vida, mi nieto, como le dije a tu padre, no tiene nada que ver, el solo nació, tu aún estas a tiempo para remediarlo, tu padre no, ya no, eres mi hijo, se que puedes, discúlpate y veras como las cosas se irán arreglando.

Heinkel, realmente necesitaba esas palabras, puede ser demasiado tarde como para disculparse, pero tiene que hacerlo, como padre, como hijo y como marido, soltando lo que tenia retenido durante años, cae de rodillas al piso, lágrimas salían a mares, arrepentidos e de todo realmente siempre siempre estuvo, su madre al verlo, le da un cálido abrazo que transmite todo su amor, el hombre solo la abraza, si tal solo wilhelm le hubiera dicho algo por lo menos parecido, la historia sería tan diferente ¿o tal ve seria igual? No lo sabe.

Después de lo ocurrido, llega un despreocupado reinhard con su señora, felt, se había escapado para ver al viejo rom como siempre lo hace cuando el no está, recordó que ella debería haber estado en la mansión y nunca la vio, tampoco la escucho, cuando ella es muy ruidosa, fue al bar donde vive el viejo rom y vaya sorpresa fue encontrarla ahí, si no entiende ron fue sarcasmo, le pidió amablemente que viniera con ella a cumplir sus responsabilidades como candidata real, al viejo no le importa, la vio y converso con ella, eso es suficiente, pero felt no quería ir, como muchas otras veces la respuesta a las amables palabras de reinhard eran patas en la cara que nunca llegaba a su destino, teniendo que tomar a su señora como si fuera un saco de papas, reinhard se despide y disculpa por las molestias, el viejo ROM dice ¿cual molestia? Y lo último que escuchan son sus risas, reinhard le da un sermón que no se aburre de repetirle, matando de aburriendo a felt y llegan a la mancion, viendo la rara escena de su padre llorando mientras abraza a su abuela, no entiende nada, le falta contexto, lástima que nadie se lo dará, los dos se quedan mirando por un rato hasta que el abrazo se rompe y un moquiento Heinkel camina hacia reinhard, como lo a echo desde que tiene uso de razón reinhard se aparta, para dejar que su padre pase, eso es una daga que se entierra directo en el corazón de Heinkel, ahora puede ver todo lo malo que a echo y que su hijo se limite a mirarlo en silencio dándole espacio para caminar, le duele aun más, cambiando de dirección hacia reinhard, el mencionado se vuelve apartar, ya había pasado antes cuando estaba borracho, pero el insiste y en un movimiento rápido que el susodicho no esperaba, rodea con sus brazos a reinhard mientras llena su informe de caballero con lágrimas y se limita a decir unas cuantas palabras

-lo siento, lo siento tanto, no es tu culpa, e-es m-mía.

Si antes estaba confundido, no sabe que palabra podría describir su estado de ánimo, bastante nervioso, baja sus elevados brazos, aceptando torpemente el abrazo, se podría decir que este es su primer abrazo, si existiera el término robot en ese mundo, los que ven, lo compararian con uno.

Heinkel no paraba de llorar y de abrazar a su hijo, esto dejo de ser emotivo y se estaba tornando incómodo para reinhard, con una mirada de ayúdame, ve a su señora y abuela, siendo la segunda mencionada, la que actúa, noqueado a su hijo, nadie lo atrapó dejando que su cuerpo descanse en suelo.

-a-abuela, qu-¿qué le sucedió a padre?

-¿le abrí los ojos? Si eso, como buena madre lo volví a guiar por el buen camino, puedo decir con total seguridad que ya no te odia y quiere arreglar las cosas.

-nunca he tenido una conversación tan casual con un miembro de la familia, pido perdón por mi falta de modales, mi padre quiere arreglar las cosas conmigo, entienda que es muy repentino para mi.

-pobre nieto mio, obligándose a ser formal con la familia, pues con tu abuela no será así, te puedes soltar conmigo, trata de verme como una amiga.

-no siento poder hacer eso *viendo a su alrededor* ¿y el abuelo?

-o...t-te lo explicare luego, mejor dime quien es la adorable niñita que traes contigo, ¿no será que ya me tienes bisnietos?

-o no diga eso abuela, esta es felt-sama, actual candidata al trono de lugunica, yo soy quien la patrocina.

-¡yo que estoy pintada o que! ¡aun no entiendo que hago aquí! Desperté un día y me obligaron a aprender cosas de política, ¿ética?, como vestirme, la forma correcta de agarrar una puta cuchara y todas esas mierdas, lo único que me impulsa a segur aquí es el viejo rom.

-una razón más más suficiente felt-sama, mientras sea noble.

-¡no me repitas tanto eso!

-Reinhard, eso sonó como un secuestro ¿c-como exactamente la encontraste?

-si tengo que explicar lo sucedió para que encontrará a mi señora, lo explicare.

-yo lo viví diviértanse *yendo a buscar algo que comer*

Así nieto y abuela tiene su primera conversación, un solo día en el que thearasia esta vivía y ya cambió el rumbo de las cosas en la familia astrea, días más tarde su hijo le volvió a dar el puesto como cabeza de familia a su madre, ella puede mejor que el, eso la estreso un montón, pilas y pilas de papeles por firmar y problemas con su firma ya que no hace más de unas semanas estaba muerta, además tener que tomar los pedazos de la fragmentada familia poniéndolos en su lugar, era una tarea el doble de difícil, de verdad que wilhelm arruino la familia y la parte que más le causa problemas, la candidatura real, su nieto apoya a esa chica felt y la ve capas de ser futura reina, por ende, ella también tiene que apoyarla al ser una astrea, su hijo aun estando en uno de los campamentos contrarios, sirve como espía y con gusto acepto la tarea, en cualquier cosa que será útil la hará, thearasia tiene que tomarse un descanso ¿y qué mejor forma que hacerlo a la antigua? Yendo a un bar de mala muerte a beber, escuchar conversaciones ajenas, reírse de las peleas, embriagarse un poco, solo un poco y bailar o cantar, cuando era joven le encantaba hacer eso y ya que técnicamente es alguien de la tercera edad con un cuerpo que se lo permite, ¿porque no? Toca elegir, al que iba siempre, cerró en su estado de muerta viviente.

Eso fue lo que hizo esa noche, se levantó entusiasmada y salió sin que nadie la viera, antiguamente nadie sabía de estas escapadas suyas, menos iban a saberlo ahora, era cubrirse el pelo y listo ya no era thearasia van astrea, solo una más en la masa, ya anocheciendo en las calles semi pobres de lugunica habían varios bares nuevos ¿cual elegir? Es algo muy difícil, se había olvidado de eso, ya no tenía ese problema al tener un lugar preferencial y ahora que no lo tiene ese problema resurge y después De varia lucha mental por ser tan indecisa, al fin se decide, pasa las puertas y se dirige a la barra a elegir alguna cerveza del lugar, con la jarra de cerveza en mano y tomando un poco a ratos, mira al alrededor, esta era la parte divertía y lo sigue siendo, muchas cosas que mirar, peleas, apuestas, gritos, risas, tratos...etc se limita a eso hasta que un ¿pelinegro? Grita, de inmediato le llama la atención, nunca había visto un pelinegro, es muy inusual, lo mejor ¡se está acercando! Pero no para lo que ella cree.

-¡cantinero! *golpeado la mesa* ¡qué demonios me están dando de tomar! ¡esta es mi tercera jarra y no siento ni siquiera un mareo!

- cálmense joven, no es culpa mía su resistencia tan alta al alcohol, déjeme y le traigo algo más fuerte.

-bien, espero que esta vez funcione o me iré y gastaré mi dinero en otro lugar.

-no tiene que hacer eso, solo sea paciente vuelvo en un minuto.

-que sean segundos.

El quejumbroso adolescente no era más que natsuki subaru, caballero de la semi-elfa candidata al trono, asesino de arzobispos y quien tiene un contrato con un gran espíritu, que intentaba ahogar sus penas en alcohol, ¿porque no funciona? El cantinero es alguien viejo y sabio, que a visto como muchos jóvenes como él se pierden en este vicio, sabe quién es y lo que a logrado, no quiere que alguien tan joven arruine ese brillante futuro que le depara así que solo le sirve sus tragos más deliciosos, sin ni una pisca de alcohol, en un intento de que sece de emborracharse, pero ¿porque rayos natsuki subaru querría emborracharse? Quitando sus constantes y orripilantes muertes, es más bien por amor, no importa cuánto espere Emilia no le da respuesta alguna, de irritado paso a depresivo y eso es lo que causa que se encuentre aquí, el no vivirá por tantos años como Emilia, su percepción del tiempo es diferente por naturaleza, le aterra que cuando ella le dé una respuesta, sea cual sea, ya sea demasiado tarde, quiere dejar de pensar en eso, cuenta piedras al caminar, recuerda la música que le gustaba de su mundo, nada eso funciona, la situación lo tiene en este estado y el hecho de ocultarle sus inseguridades a todos, empeora la situación, solo que una pelirroja interrumpe su constantes inseguridades.

-¿tu objetivo es quedar ebrio? Es muy distinto al mío.

-hay galones de alcohol, alguno tendrá el mismo objetivo que yo.

-¿no te preguntas cual es el mío?

-...no, ni siquiera puedo ver tu rostro, seguro eres una mercenaria en busca de su víctima.

-¡cómo puedes decir eso de mi!

-no me culpes, te vez muy sospechosa, ¿yo también soy una víctima? ¿Debería irme? ¿Correr?

-deja la paranoilla un rato y disfruta el espectáculo.

-¿espectáculo? ¿Aquí existen los bardos?

-no se que es un bardo, quédate en silencio y disfruta.

Subaru no entiende muy bien lo que le dice esta extraña, puede deducir que es mujer por su voz, ya que tiene una vestimenta que cubre toda su cara, permitiéndole ver y tapar sus ojos y característico pelo rojo, aun con todas las dudas lo hace y como dijo la extraña hay todo un espectáculo que ver, gente riendo, peleando y todo por lo que ya se a mencionado subaru, se divirtió y río, olvidando temporalmente sus problemas sin uso de alcohol, cuando el cantinero volvió y lo vio, un alivio recorrió todo su cuerpo, aún queda esperanza piensa el, unas horas más en la noche.

-¡te dije que es divertido!

-vaya que lo es, ¿tu vienes aquí a eso? ¿reírte de la gente? No disculpa, formulare mejor mi pregunta ¿cómo descubriste un pasatiempo tan divertido?

-en lo estresante de la vida intente probar cualquier cosa que me sacara de la monotonía o pasar un buen tiempo, como tu vine a embriagarme a un bar parecido a este y en un momento de reflexión, permanecí en el suficiente silencio y lo descubrí, reí y reí, ¿cuales problemas te mandaron aquí?

-uff, de esos hay muchos, tantos que no pararía hasta el amanecer, no planeaba estar tanto tiempo aquí, gracias y me gustaría volver a charlar contigo.

-¿no te da curiosidad mi rostro?

-tus razones tendrás, apenas nos conocemos y no quiero ser tan invasivo *haciendo énfasis en la última palabra por las preguntas personales de thearasia cosa que hace sonrojarse de vergüenza* realmente fue bueno platicar contigo.

-no lo digas de esa forma, puede haber más oportunidades ¿qué te parece? En este mismo bar a una hora como esta.

-m-me parece bien, no tengo todo el tiempo del mundo, pero algunas escapadas me puedo permitir.

-estamos en las mismas situaciones ¿en cuántos días puedes?

-unossss, 4 días ¿te parece bien?

-esta decido, Chao.

-y gracias.

Subaru se retira del lugar no puede quedarse más, thearasia después de un tiempo también, los dos se van con la buena sensación de haber conocido a una persona interesante con la cual hablar en sus tiempos libres, entre ellos las juntas se volvieron más usuales y en un momento dejaron de contarse sus problemas y pasaron hablar sobre ellos, de problemas laborales pasaron a problemas personales, bueno thearasia no podía entrar en tanto detalle, pero subaru era otro tema, se soltó y mucho, le contó casi todo sobre él, el ser confiado nunca es bueno, pero en esta ocasión si lo fue, thearasia escuchaba atentamente todo lo que decía, cada problema, logro, alegría, anécdota, tragedia, cada vez más entendía mejor a subaru, lo comprendía y consolaba, en algunos puntos el lloro, no podía especificar del todo por su restricción del retorno por muerte, algunas partes si y eso fue suficiente para darle una estabilidad mental, algunas de las cicatrices abiertas que tenía en su alma se cerraban, eso causó un serio debate en un lugar desconocido para todos, pero conocido por nosotros, ese lugar oscuro que subaru a visitado muchas veces tras morir, la oscuridad no parecía tener fin y dos entidades se encontraban discutiendo la situación actual he importante, subaru esta mejor que antes solo por hablar un poco sobre sus intentos fallidos, nunca especifico y contó las cosas como si le hubieran pasado a alguien más, pero la mejoria estaba la causa del debate es, ¿deberían dejar que subaru hablara sobre su regreso por muerte con esa única y exclusiva persona? Una quería y la otra se negaba rotundamente, sattella y la bruja de envidia.

-¡no podemos permitirlo, lo usarán y lastimaran! ¡y si lo hace dejara de ser nuestro!

-nunca ha sido de nosotras, lo sabes, por tu culpa nos odia como el resto del mundo, que mejor forma de redimirte dándole un pequeño favor por su salud mental.

-¡¿por mi culpa, tú fuiste quien lo quiso traer aquí!?

-las dos estuvimos de acuerdo y por una vez cooperamos, tenemos la misma culpa, pero el que lo quieras dejar sufrir es peor.

-¡lo amas, lo amo y el hecho de que hable con otras personas me enferma, le dimos esa habilidad para que se dé cuenta que nadie es importante, que las únicas que podemos entenderlo y amarlo somos nosotras!

-y termino siendo todo lo contrario, dolerá verlo hablar con otras personas, pero al final será nuestro.

-e-eso fue ¿envidia?

-al fin y al cabo somos la bruja de la envidia, algo de eso tengo, dejemos a nuestro amor ser feliz, piénsalo como una estrategia a largo plazo, estará agradecido y podremos aprovechar ese agradecimiento.

-n-no su-suena tan mal.

-¿trabajemos juntas por segunda vez? *ofreciéndole su mano*

-*acercando lentamente a su mano* p-por subaru-kun.

-por subaru-kun.

Y así terminó el debate con la victoria de satella y el convencimiento de la bruja de la envidia y tiempo más tarde en una de sus muertes natsuki subaru escucha como le susurran al oído "[puedes decírselo]" aun teniendo un amor infinito por subaru, les gusta ser misteriosas, al solucionar sus problemas y el dejar de morir, pensó, no fue solo una vez ni producto de su imaginación cada vez que murió escucho el susurro, ¿poder decírselo? ¿Qué cosa? ¿Cuál es la única cosa que no puede decir? Y ahí su cabeza hizo click, que puede regresar de la muerte, ¡¿d-de verdad puede decirlo?! Eso lo alegra y va a buscar a la primera persona que encuentre del campamento de Emilia, la encontró y dijo, ¡puedo regresar de la mue! Y como siempre sintió como una mano acariciaba y estrujaba su corazón produciéndole un dolor punzante que recorrió todo su cuerpo, estaba decepcionado y se dijo a sí mismo el susurro, entendiendo cual fue su error, no fue decírselos fue decírselo, a alguien, tocara probar, dolerá y dolió, probo con todos en el campamento y con todos fue lo mismo, ese horrible dolor y decepción, una junta con su amiga la encapuchada estaba próxima, tal vez ¿ella? Si no es ella, que espera que lo fuera, ¿quién?...julius no él no...f-Félix, no él es muy...creativo, ¿reinhard? el es muy confiable si, puede ser, Aldebarán es su bro isekai, altas probabilidades.

Mientras él se mataba especulando quien sería la persona con la que puede hablar. Thearasia se estaba preparando más de la cuenta para esta junta y la explicación de eso es fácil, le revelará su identidad, ya va siendo hora, el chico la a dejado fascinada, tan valiente, dispuesto a todo por las personas que ama, intentando superarse a si mismo cada dia, l-le recuerda tanto a...wilhelm, el tema que la a mantenido deprimida durante todo este tiempo, que el hombre al que una vez amo se halla destruido de esa manera no pudiendo superar lo suyo, ¿estará bien? Siempre se pregunta, los sentimientos hacia el no pueden disiparse tan fácilmente, aunque hay algo que wilhelm se diferencia de subaru, a visto y sufrido tanto, es como si el sufrimiento de todas las personas de lugunica se comprimieran y de eso saliera subaru, ella no entiende como es capaz de recuperarse de cosas como esa, algo que admira y...le fascina, conoce gente que a visto a sus compañeros morir por los conejos (ya saben cuales conejos) y no se recuperan nunca, que él sea capaz de hablar y reír es casi un milagro, todo eso la hizo y aunque le de mucha vergüenza pensarlo y peor sería decirlo, enamorarse, ya no puede negar lo que siente, simplemente subaru fue como un balde de agua fría, obtuvo su amor sin ni siquiera buscarlo, todo lo contrario a wilhelm...mejor es dejar de pensar eso, que dejaría de actuar de acorde a su edad y se volvería una colegiala, lo malo que ese término no existe en re:zero, ya los dos en el bar de siempre.

Autor: hola, interrumpo tu lectura por primera y última vez ¿qué te parece el enamoramiento de thearasia, ¿creíble? O mierda total, no soy muy bueno en lo romántico y si me comentan mierda total y desean que me muera con toda mi familia incluida lo entenderé.

-¿estás bien? Te vez mucho peor que de costumbre.

-s-si, bien, he estadoooo, sufriendo muchos dolores punzantes en el corazón, nunca había pasado.

-es preocupante, ¿fuiste con un curandero?

-sinceramente, no creo que esto sea algo que la magia pueda arreglar, podría ser hereditario.

-o espero que se te pase y quiera decirte algo.

-vaya casualidad yo también, yo empiezo, puedo regresar.

-p-podemos hacerlo afuera.

-¿quieres ser tú la primera? Okey te sigo amiga encapuchada.

-puedes no llamarme así, e-es raro.

-te juro por mi vida que no se me ocurre otra forma de referirme a ti, ¿me perdonas?

-[espero y con esto ya se te ocurran ideas]

-¿dijiste algo?

-una sorpresa.

-estoy seguro que dijiste algo.

Saliendo del bar a altas horas de la noche subaru y thearasia están frente a frente.

-¿qué es lo que necesita tanta privacidad?

Thearasia con una mano y sin decir nada, tira de la ropa que impide ver su elegante y hermosa vestimenta, con su otra mano saca su capucha y deja a la vista su pelo rojo característico de los astrea, sus ojos azules idénticos a los de reinhard y su hermosa piel, subaru queda con los ojos abiertos y como siempre dice lo primero que se le viene a la cabeza.

-¡reinhard no me dijo que tenía hermana tan bella! ¡¿por cuánto tiempo me lo pensaba ocultar!?

-¡¿he!? ¡H-he-her-hermana! ¡¿Bella!? *tomando color tomate*

-b-bueno si bella, eso es un hecho y quien diga lo contrario es tonto o lo parió un teletubi.

-*ignorando la palabra y absteniéndose de preguntar que es un teletubi* ¡yo soy su abuela! ¡thearasia van astrea! ¡Antigua santa de la espada que revivió y salió de las guerras del culto! ¿No has escuchado nada de eso? ¡Lo dicen por todas partes!

-d-disculpa, he estado desconectado del mundo por un tiempo, abuela he, el viejo wilhelm debe estar muy feliz, cuando derrotamos a la ballena blanca todo el tiempo, finalmente te he vengado mi amada mía, por fin puedes descansar en paz, aun con la satisfacción de haber ganado era difícil de ignorar. *haciendo una mala imitación de wilhem he imitando de mala manera sus poses, cosa que hizo reír a thearasia*

-p-pues sobre eso.

Procedió a contárselo toda la situación familiar suya, también su experiencia como no muerta y ahí justo al lado de una fuente de luz, subaru por primera vez tuvo que consolar a thearasia, el poder al fin hablar sobre eso con alguien le quito un peso de encima, no quería preocupar a sus familiares con sus traumas, se le presentó la persona perfecta, aparte de confiar y amar, se lo debía, después del emotivo suceso.

-cabe decir que, yo también tengo algo contarte que no le puedo decir a nadie más, solo que si no puedo, no te enojes conmigo, no es que no quiera, es que no puedo y hay voy *inhala y exhala lentamente y rápidamente dice* puedo regresar de la muerte.

Después de decir las tan anheladas palabras, abre los ojos lentamente y sus labios tornan una sonrisa inigualable, pudo, por fin pudo decírselo a alguien quien no sea esa codiciosa bruja, p-por fin, thearasia sólo está confundida, a que refiere con poder regresar de la muerte.

-¡sabía que tu eras la persona! ¡lo sabía! ¡todas las cosas que te conté! ¡yo las he experimentado! ¡no le pasó a un amigo, familiar, conocido, extraño, lo he visto desde lejos! ¡nada de eso! ¡y no malinterpretes mi felicidad, estoy feliz por decírtelo, no de que me hayan pasado esas cosas! *todos esos gritos mientras sostenía los hombros de thearasia*

-entonces tu *recordando todo lo que subaru le ha contado* o dios mío, es, es horrible.

-lo es, pero tú lo sabes, p-puedo hablarlo con alguien y eso es suficiente, más difícil era no poder decirlo, con eso has hecho mucho por mí.

-y-yo no he hecho nada.

-¡nada! ¡qué buena broma es esa! Me has escuchado y apoyado, no me llamaste loco ni dudaste por las incongruencias que tenia, pido perdón por lo que vay hacer.

-yo también.

-¿he? ¿Por *no puede terminar*

Thearasia corto la poca distancia que tenían entre ellos dos y le dio un beso a subaru, el esta impactado, este no es su primer beso, pero tiene algo diferente, de alguna manera puede sentir el afecto del contrario, cuando él le dio a Emilia su "primer" beso, de su parte no sintió nada, fue corto y frío, este es largo y acogedor, solo para aclarar, lo que tenía pensado subaru era darle un fuerte abrazo, aunque esto tampoco esta tan mal se decía, lo único que nota es que thearasia, está siendo demasiado lasciva, no solo conectaron sus labios, también está jugando con su lengua y alargando el beso con bocanadas pequeñas de aire a la par de algunos gemidos, esto se estaba tornando demasiado erótico y cuando thearasia finalmente acabo el beso.

-esto significa que tu.

-si, Natsuki subaru, yo me enamore de ti.

El queda estupefacto, n-no sabe que decir, el tiene a una mujer hermosa frente suyo, en la cual confiaría su vida y mayores secretos, la única que lo entiende al 100%, el sabe que esa confianza es mutua, hay diferencia de edad si, pero eso no importa mucho Emilia tiene unos siglos de vida y hablando de Emilia, ella aún no le da una respuesta y tal vez nunca se la de, rechazo a rem por ella y perdió a rem por ella, cosa que lamenta en lo más profundo de su corazón, no supo cuanto la amaba he importaba hasta que la perdió, no quiere que eso se repita, le aterra que eso se repita, Emilia ya a tenido demasiadas oportunidades y sus oportunidades para que lo ame han costado vidas, no costara la de thearasia.

-yo también te amo thearasia *sin dejar procesar las palabras, en la da un beso a ella, en el cual thearasia volvió a ser la dominante tornándolo lascivo y al terminarlo* e-espera tu quieres hacer e-eso.

-¿qué es eso subaru-kun~~?

-heee tú ya sabes s-s-s.

-*acariciando su pecho* ¿sexo es lo que intentas decir~~?

-s-si.

-¿que si quiero?...pues, mis besos no son la respuesta.

Un nervioso subaru es tironeado por las oscuras calles de lugunica mientras una alegre thearasia soltaba pequeñas risitas, mientras lo hacía, lo estaba llevando a un lugar "especial" donde ellos podrán demostrarse su amor, no importa cuánto se preparaba para lo que estaba por ocurrir los nervios invadían a subaru, estaba feliz, que una mujer como thearasia lo quiera en la cama con ella, pero su inexperiencia le avergüenza, no cree ser lo suficientemente hombre para ella, ya en el lugar, con subaru acostado al borde de la cama mientras thearasia se desviste dejando caer su elegante prenda, subaru puede ver todo su cuerpo a esplendor haciendo que de inmediato su miembro se levante.

-*viendo su erección con deseo* quiero que me hagas sentir como una mujer subaru-kun.

-e-eso, e-esta es m-mi primera vez, así que pr-preferiria y-yo estar a tu cuidado.

-*acercándose lentamente a subaru* cuanto lo lamento subaru-kun~~ *esta lo suficiente cerca de él* [seré gentil~] *lo empuja quedando acostado*

Así de da comienzo a su acto de amor o en palabras más resumidas sexo, thearasia baja los pantalones de subaru dejándolo en ropa interior, excitándose a un más por el tamaño de subaru, le es imposible no comparar, la tiene ligeramente más grande que wilhelm mojándose por ello, de manera más seductora le quita los calzoncillos dejando a la vista ese miembro que se levanta solo para ella y nadie más, rápidamente lo prueba, introduciéndo lo en su boca, por la acción subaru gime dando a entender el buen trabajo que está haciendo thearasia inflando su pecho de orgullo, creyó que por su edad no podría complacer a su hombre, probando el glande y moviendo su lengua alrededor de todo el miembro, subaru grita en aviso, ella lo vio como un incentivo y se movió su cabeza de arriba a abajo, estimulando aún más a subaru, perdido en el placer subaru se corre dentro de su boca, dejando degustar a thearasia el sabor de su semilla, uno tras otro líneas de esperma eran vertidas y dirigidas directo a su estómago, la cantidad era demasiada y se vio obligada a dejar de tratar y dejar que su rostro fuera cubierto del cálido líquido, lo recoge con sus manos y se lo bebe, subaru lo vio y eso hizo que se pusiera duro de nuevo.

-*con una sonrisa pícara* no pensé que la segunda ronda llegaría tan rápido.

-si haces algo como eso, toda acción tiene su consecuencia.

-dejame hacerme cargo de mis consecuencias.

Haciendo un dudoso juego de palabras, thearasia sube de manera lenta encima de subaru ocupando sus dos atributos que se balanceaba de un lado a otro con cualquier tipo de movimiento, subaru conocía varias mujeres con un busto más prominente que thearasia, pero, que sean el balance perfecto entre, grande y pequeño sino mediano, lo atrajo más, estirando una mano sin darse cuenta de estar haciéndolo, aprieta uno de esos apetecibles pechos, thearasia pudo ver como la mano de subaru se hacercaba, no lo detuvo, anhelaba su toque y cuando lo sintió, su cara fue abrumada por un increíble extasis, obvio que se hiba sentir bien, pero tanto placer solo por un simple toque es demasiado, algo debió hacer esa estúpida bruja, solo que no le molesta ni enfurece, como otras cosas que le hizo, pudiéndose controlar, logra posicionar su intimidad contra la de subaru.

-preparado subaru-kun~~

-t-tan listo como se podría estarlo (aa mi oportunidad de decir algo genial se fue al garete)

Y sin hacerse esperar thearasia baja sus caderas, el miembro de subaru se podía ver a través de su estómago sobresaliendo un poco, el placer abrumo a ambos, pero especialmente a thearasia no hace mucho que empezaron y ya estaba yendo muy rápido, la mente de subaru era un caos, de lo único que podía estar seguro ahora mismo es de que se siente increíble, hay un solo problema, la brusquedad de thearasia, su pelvis dolía y no en el buen sentido, le quito importancia al dolor que sentía, acaba de perder su virginidad, eso no es prioridad, lo ignoro hasta que no pudo, el dolor supero al placer y thearasia no se detenía, intento hacerla entrar en razón, pero estaba en un transe de sexo, impaciente por sentir como subaru la llenaba y no se detuvo, hubiera seguido así si en la habitación aparte de gemidos y choque de piel con piel se escuchara un crack.

-a-algo se r-rompió.

Balbuceando subaru ya no siente la pelvis, es imposible cierto, n-no se pudo romper por los sentones de thearasia, piensa sin creérselo.

-o dios, cuanto lo siento subaru, exagere, perdóname, perdóname *saca el aun erecto miembro de su vagina*

-n-no te preocupes, lo único es que tenemos un problema ¿eres capaz de usar magia curativa?

-no.

-bu-bueno, tenemos varios problemas.

-tu dijiste que tenias un contrato con un gran espíritu, te podría curar.

-puedo llamarla por nuestro contrato sí, pero como le explicaras esta situación.

-y-yo le diré la verdad, asumiré la responsabilidad, es mi culpa después de todo.

-ya que recuerdo, no serias gentil.

-n-no sé lo que me paso, solo puedo decirte que lo siento *sollozando*

-porque lloras, si el que tiene la pelvis rota soy yo.

-*mientras lágrimas caen de sus mejillas* s-se supone q-que tu primera vez sería especial y yo la-la arruine.

-no digas eso, solo te sobresaltaste, dejaste llevar, varios términos puedo ocupar, cuando lo volvamos a intentar, me moveré yo y daré lo mejor de mí para hacerte sentir bien.

-¿tu aún quieres hacerlo conmigo?

-po-por supuesto, te amo, este es solo un contratiempo y si no me muevo no me dolerá, beatrice ya esta en camino.

-¡subaru¡ *tirándose a abrazarlo*

-¡que te dije del movimiento! ¡aaaaaaa!

Si no fuera por la acción de thearasia, subaru no hubiera pasado ningún tipo de dolor ni molestia mientras beatrice llegaba, esto no fue así y sufrió mucho, thearasia no sabía muy bien qué hacer y al ver su miembro aun erecto decidió masturbarlo aliviando algo su dolor y muy al fondo de subaru, desbloqueo un nuevo fetiche, solo una hora basto y la puerta del lugar fue azotada revelando a una loli de cabello perforado "si esa no es la forma de describirlo perdón" un poco agitada porque se apuro en el camino.

-¡betty llegó de echo! *gadeando del cansancio* ¡quítale las manos a mi contratista supongo!

-hey beako no seas así, solo fue un accidente.

-¡te rompió y no seré amable con nadie que le haga daño al contratista de betty!

-antes de seguir gritando puedes curarme.

-¡sí! ¡a eso vine y eso haré! ¡necesito prana y no será el tuyo supongo, eres la víctima! ¡Será el tuyo! *apuntando a thearasia tocándola robandole una gran cantidad de prana, fue tanto que casi se desmaya*

-¡que carajos le hiciste!

-betty solo le hizo algo parecido a lo que te hice la primea vez que te apareciste ante mi supongo.

-no tenias que ser tan brusca.

-¿eso fue lo que le dijiste a ella de hecho?

-al menos discúlpate, ella ya lo a echo muchas veces.

-mi perdón requiere mimos de echo.

-te los daré cuando esté bien.

Concentrándose en curar su rota pelvis, beatrice agota todo el mana que había extraído de thearasia, su fuerte no es la magia curativa, requiere de mucho prana para curar un hueso roto, al lograrlo thearasia despierta y betty la pone a prueba.

-tu amas a mi contratista supongo.

- lo amo.

-lo juras por la madre de betty.

-eres un espiritu no deberías tener una madre.

-¡lo juras por mi madre supongo!

-¡lo juro lo juro!

-solo quería escuchar eso, por más lamentable que sea no mientes y es mutuo, estaré cerca por si algo vuelve a ocurrir, tengan cuidado en su coito, supongo.

Yéndose deja a la pareja sola, el cuarto está unos segundos en silencio hasta que subaru decido romperlo.

-me haré cargo yo, tu no te preocupes.

Muy nervioso subaru toma el timón de la situación, thearasia por ahora no puede por lo que anterior mente paso, en estos momentos agradece ser un pajero antes de venir este mundo, a leído y visto cantidades enormes de hentai y porno en general, algo tendrá que rescatar de eso y decide empezar con lo que el encuentra más hacertado, un brusco chupeton en el cuello, estimulando nuevamente a thearasia.

Justo cuando ellos hiban a empezar su acto carnal nuevamente, dos entidades en la oscuridad estaban jugando piedra, papel o tijeras, así decidían quien veía a subaru y quién no.

-20 empates, estaré dispuesta a cuanto empates sean necesarios, siempre cuando gane.

-ya le perdí el sentido a esto, tiremos una moneda o algo.

-¡no hay monedas aquí¡ ¡te callas que a ti se te ocurrió la idea!

-¿tienes que gritar todo el tiempo?

-¡una vez más!

-pfff está bien.

-¡piedra! ¡papel! O ¡tijeras!/piedra! ¡papel! O ¡tijeras!

-si gane, sere yo la que vea a mi subaru-kun.

-no es nuestro, es una persona, la persona que amamos, maldita enferma.

-solo tienes celos de que yo sea la ganadora, ¿que estará haciendo mi subaru-kun? *habre una especie de ventana que le permite ver a subaru y cuando lo hace la cierra de inmediato* ¡o dios! ¡Dios mío! ¡es horrible, horrible! *vomita en el piso*

-¡qué sucede que te sucede! ¡qué le pasó a subaru-kun!

-es peor mucho peor, pude aguantar los conejos, verlo desesperado sin ninguna salida visible, ver como se muere en su impotencia, pero no puedo soportar eso ¡mis ojos duelen!

-n-no puede ser tan malo, voy a ver.

-no no quieres.

-si voy a ver *asoma su cabeza y tiene la misma reacción que la bruja de la envidia* ¡sabía que esto iba a pasar, pero duele mucho verlo!

-¡tú lo sabías Maldita traidora! *toma el cuello de satella*

-ahora subaru-kun podrá ser feliz y tu dejaras de obstaculizar su felicidad.

-voy a matar a esa prostituta *intenta aplastar su corazón como le hizo a Emilia* ¿he? No funciona ¡porque no funciona!

-no debes saber la respuesta y no puedes matarla ni matarme, Jaque mate puta.

-¡te odio! *zamarrea a satella lo más fuerte que puede*

-solo eso puedes hacer odiarme.

Dejando a las dos personalidades pelear en paz, volvemos a la cachonda situación que protagonizan las dos razones de este one-shot, subaru acababa de dejar marcado el cuello de thearasia y en un pensamiento que a mí la verdad no me gusta mucho, esa marca la volvió de él, acomodándose boca arriba en la cama mientras no deja de besarla en los labios, se posiciona en sima de ella esta vez siendo el quien encaje la punta de su miembro en su feminidad, mirando su rostro recibiendo un asentimiento procede a insertar miembro, el tampoco fue tan amable que digamos, el ruido del rechinar de la cama no era tan fuerte como cuando thearasia monto a subaru, pero aun se podía escuchar, aunque thearasia no se quedaba atrás, encerrando a subaru en una llave de pies al rededor de su cadera, ella misma volvía la penetración más rápida, los dos estaban fascinados con el cuerpo del otro, subaru también jugó con sus duros pezones pellizcando, apretándolos y estirándolos, la suave sensación era como probar algo dulce el manjar es el mejor ejemplo, por la euforia thearasia agarraba fuertemente las sábanas y si no fuera por su suavidad hace mucho tiempo habría traspasado su propia piel, subaru ya estaba en su límite y thearasia ya se había corridos múltiples veces, pudo sintió como subaru ya estaba en su límite por la palpitación de su pene dentro de ella y cuando subaru advirtió sobre ello diciendo que iba hacerlo afuera, ella lo obligó hacerlo dentro al final lo hizo, al fin pudo sentir su vientre lleno del tan preciado líquido, lo malo que no todo pudo quedar dentro de ella haciéndole sentir la agradable calidez, en un momento se desbordó y las sabanas recibieron manchas que serán muy difíciles de quitar, los gritos de sus orgasmos se pudieron escuchar a varios metros de distancia, despertando y haciendo sentir envidia a algunos, disfrutando de la agradable sensación pos orgasmo, subaru se derrumbó encima de thearasia dejando su cabeza caer en esas suaves almohadas, por esta ser su primera vez, calló agotado durmiendo se con una cara de satisfacción que thearasia admiro diciendo lo tierno que se veía, acariciando su cabeza y cubriéndolo con una abrigada sabana, se durmió abrazando a su nuevo amor, pasando así el resto de la noche, beatrice al darse cuenta que nada malo volverá a ocurrir, se devuelve feliz, la felicidad de su contratista es la suya.

Pero ¿recuerdan el detalle de que sus gritos y gruñidos por orgasmo se escuchaban desde varios metros? Pues alguien que pudo reconocer una de las voces lo escucho, eso causará problemas la siguiente día.

La recién formada pareja se despertaba, a subaru le vinieron los recuerdos de lo ocurrido anoche y se sonrojo a nivel dios, thearasia sólo tenía una sonrisa inquebrantable en su rostro, ya vestidos.

-me hubieras dejado correr me fuera,

-¿he porque?

-y si te embarazada, digo, no es que no quiera niños, pero ¿tu cuerpo es capaz de soportar eso? Después de todo estuviste en una especie de suspensión durante muchos años.

-soy totalmente capas de eso, lo que te debería preocupar ahora es la selección real.

-somos de campamentos diferentes, sería fácil hacer un tipo de alianza, así podríamos vernos más.

-sí y es muy fácil, casarnos.

-...ósea, ¿estamos comprometidos?

-¿no te alegra?

-por supuesto que me alegra, te amo y obvio quiero ser reconocido oficialmente como algo tuyo, solo fue muy repentino, eso es todo.

-aaa subaru, no hay necesidad de enamorarme más, iré hacer los preparativos de inmediato.

-yo creo que iré a contárselo a mi campamento supongo.

-*le da un repentino beso en los labios* veamonos lo más pronto posible.

Y así la pareja recién formada se separa, cuando uno a avisar sobre su relación a las personas importantes, nada aparte de eso hubiera ocurrido si no fuera por un escándalo armandose fuera de la mansion astrea.

-abuelo, por ordenes de abuela usted ya no puede entrar, haga el favor de volver por donde vino.

-no me hables como si fuera un extraño, tengo al menos el derecho de hablar con mi esposa.

-ex esposa wilhelm.

-abuela qué bueno que llegaste, ninguna palabra funciona.

-tranquilo reinhard, tampoco funcionarían, como dijo mi nieto vuelve por donde viniste, ya no eres nada para los astrea.

-*llegando de imprevisto* papá ya te dijimos que *todos se dan vuelta verlo* perdón, sigan

-¿qué estuviste haciendo anoche?

-eso no es de tu incumbencia, aun eres libre de irte por las buenas.

-¿ese chupetón tiene algo que ver?

Al oír la palabra chupetón, los dos pelirrojos que miraban desde una distancia prudente se sorprende mirando el cuello de su madre y abuela, viéndolo ahí estaba ¿como no lo vieron?

-si y es la razón principal, por la cual no me presente anoche.

-así de fácil eres capaz de cambiarme.

-tómatelo como quieras, no es mi problema, dejo de serlo hace mucho tiempo, por lo menos ese hombre tiene la suficiente fuerza mental para superar a un fallecido.

-¿quién es él?

-no te lo diré, porque si le pusieras un dedo encima ambos sabemos lo que te ocurriría y no quiero llegar a eso se maduro, ten un poco de respeto por lo que alguna vez fuimos y ándate. *tomando un tono amenazante por la hostilidad he irá asesina que emanaba de wilhem*

Wilhelm sintiendo una impotencia igual o mayor que cuando, su esposa, bueno, ex esposa murió, se retira, ya los tres pelirrojos que son lo que queda en este momento de los astrea, sin contar a la madre de reinhard en coma en, específico dos de ellos, escuchan atentamente a la mayor, Heinkel esta impactado, uno de los amigos de su hijo se casara con su madre, el no conoce al chico, pero la mayoría de cosas que ha escuchado de él son buenas, su madre puede hacer lo que quiera con su vida, así que, solo puede decir, felicidades mamá, aunque no puede evitar imaginarse a un mocoso ser su padrastro, eso es lo único que no aceptara.

Reinhard estaba en shock, uno de sus mejores amigos pasara a ser su abuelo, demasiado que procesar, necesita tiempo para poder digerirlo y aceptarlo.

En el campamento de Emilia todos estaban extrañados, ¿no era la señorita Emilis su amor? ¿En qué momento dejo de sentir eso? ¿Subaru ya no me ama? La última pregunta haciéndose la una semi-elfa de cabello plateado, como anterior mente se dijo, no valoras lo que tiene hasta que lo pierdes, subaru le explico que a esperado demasiado y la segira amando, solo que ya no será de la manera esperada, con un mar de lagrimas retenidas, una voz quebradiza y la sonrisa más forzada posible solo pudo decir, -bien por ti subaru, es lo suficiente madura para entender que la decisión de subaru es solamente su culpa y de nadie más.

Tiempo después, una boda se realizó y natsuki subaru, dejó de llamarse así pasando a ser subaru van astrea, en este mundo el apellido natsuki no es para nada conocido y no quiere traer problemas a su nueva pareja, los encuentros nocturnos eran bastante recurrentes entre ellos dos, resultaron ser bastante pervertidos, volviendo un infierno la estadía para los demás sea donde sea que estuvieran, rápidamente la pareja fue bendecida con niño y niña, mellizos, la felicidad invadían los corazones de los dos, pero eso es una historia para otro día.

Autor: como dije, solo hubo una interrupción, este es final del one-shot más largo que he escrito 9291 palabras quitando esto, agradecería mucho una estrella por el esfuerzo que le puse o un comentario diciendo que tal, esto lo hice con ayuda de otro usuario y si me deja mencionarlo lo haré en otro fanfic, adeos.