Fic
Historias de Albert y Candy
Amor a la Medida
Por Mayra Exitosa
Reto Imagen Alexanegin
- Johnson, sabes que debemos hacer que se case, es un mujeriego y no puede ser que sea el único que no cree en el amor para toda la vida - Pues usted es el vivo ejemplo mi Lady, William no es el único en creer que eso no existe. Veamos, Anthony cuantas veces ha engañado a su gran amor, aun casado y sigue en esas andadas. El señor Alistar por fin sentó cabeza aceptando a la hija de O´Brien, más que usted diga que es un gran amor… lo dudo, la joven es muy recatada, más no hace nada por alentar el ingenio de su marido, mientras que él solo se esconde en los talleres industriales y saca todo el trabajo requerido con una habilidad promedio, nada como cuando inició tan arriesgado y novedoso, sinceramente no sé como fue que se consumó ese matrimonio. Si hablamos del joven Archivald, está muy lejos de su mujer la mayor parte del tiempo, ella en los salones de belleza y él en las oficinas coqueteando con todas las asistentes del corporativo. Agregue usted a Niel… - ¡Basta! no me vengas a dar catedra de conocedor de mi familia, los conozco bien a todos y en gran parte acepto que tengo la parte de la responsabilidad, he dejado que elijan a quien desean y se casen formalmente, los he presionado y hasta no verlos casados no me he detenido, lo sé, pero ¿Cómo crees que nacieron todos ellos? ¿por arte de magia? ¡No! Johnson, Pauna fue elegida por mi padre por ser hija de un gran hombre con un enorme emporio y desde entonces nacieron los Andrew más poderosos. Niel es hijo del socio mayoritario de mi exmarido, si no como Sara gastaría tanto dinero sin que su esposo le reclame absolutamente nada, mientras sea la esposa adecuada y necesaria se llevan quince años y ella esta radiante y el la consciente en todo. Alistar y Archivald son los herederos de un multimillonario negocio empresarial gracias a mí, por haber casado a mi sobrina Alexandra con su marido, quien es socio de mi hermano desde hace años, ahora a multiplicado su fortuna y eso gracias a que ella jamás se separa de su esposo, lo acompaña a todos lados, aunque me haya tenido que dejar a sus dos hijos desde muy chicos. Realmente los dos se casaron bien e hicieron lo que su padre, casarse con personas de altos intereses en común, así la fortuna no se pierde, solo se incrementa - ¿y piensa que William hará lo mismo? ¿Cuántas veces lo ha intentado mi Lady? Y no me diga que no lo ha intentado porque no somos ciegos, ya conoce a todas las hijas d ellos socios, de sus amistades y hasta de los empresarios europeos que usted tanto ha insistido.
Elroy se quedaba meditando llevaba más de una docena de jóvenes hijas de prestigiados socios y hombres multimillonarios, a los que William no había accedido por nada del mundo, cada intento se había hecho un desastre tras otro, por lo que debía buscar una solución extrema para el heredero principal de los Andrew, así tuviera que comprar a una esposa. ¡Eso es!
- Johnson quiero que me hagas una lista de todas las cualidades que le gustarían a William en una mujer - ¿Perdón? - Lo que escuchaste, vamos a buscar a la mujer que no se le pueda resistir mi sobrino, elegiré bien y luego podre el mejor señuelo del universo, buscaré que todo sea transparente, una obra espectacular de Broadway, un Oscar para la trampa nupcial y al final no podrá escapar.
William salvaba a un conejo atrapado dentro de una caja de rejas de madera en el bosque de su propiedad, había bajado de su caballo luego de estar montando por casi una hora luego vio la reja donde lo habían encerrado astutamente, le incomodaba ver al pobre animal encerrado cuando eran sus terrenos, como era posible que alguien se atreviera a cazar en su territorio, ya se las vería con el guardabosques y hablaría seriamente de su trabajo, debía cuidar que nadie ingresara. El sonido de una voz femenina hizo que se escondiera, jalando a su corcel para colocarse tras de los matorrales, mientras escuchaba atento.
- Lo vez clin, solo tienes que atraparlos y salvarlos de que no se los coma ese animal tan grande, estos terrenos son apropiados para él y lo seguro es que este escondido comiendo a sus anchas todo lo que encuentre a su paso, mientras que no lo hallen pronto, acabara con los pequeños animales, como es posible que el circo lo haya dejado escapar. ¡Vaya! ¡mira! alguien quito la trampa, debe haber sido el guardabosques, hay que hablar con él de nuevo, el león se halla en su territorio y es peligroso. - ¿Quién es usted?
La voz fuerte y grave del hombre hizo que la joven saltara por la sorpresa de encontrar ahí a alguien y que este hablara en un tono enronquecido. Candy miraba al hombre alto vestido elegantemente de negro con un caballo a su costado y se quedaba enmudecida, por lo que clavaban las miradas uno al otro al estar de frente. En eso el guardabosques llegaba de parlanchín sin ser atendido por la pareja que no lo veían a él, - Señorita Candy, ya le dije el león del circo no se encuentra aquí, usted debe salir es propiedad privada. ¡Oh perdón! Señor Andrew, la joven esta tratando de salvar a los animales pequeños, asegura que hay un león suelto y que el circo no lo ha podido localizar, ella cree que esta en su propiedad y por eso quiere salvar a los pequeños animales.
El rubio no podía quitar la vista de la joven, miraba detalladamente el contorno de sus carnosos labios que se hallaban semi sueltos, su hermosa mirada lo tenía cautivado y ella lucía un pantalón unido al cuerpo de unas redondas caderas y un trasero increíblemente sexy, por lo que notaba que además la blusa tenía abiertos dos botones que no dejaban mostrar completamente el par de bustos que se ajustaban dentro.
Ella se encontraba igual, la mirada azul del hombre tan alto y bien vestido, la barbilla enmarcaba el rostro de un atractivo espécimen de homo sapiens jamás visto, sus delgados labios se acomodaban en una línea de severidad al fingir molestia por verla, más estaba segura que si lograba poder soltarse de esa mirada se concentraría en encontrar su cerebro que le diera las palabras acordes para poder decirle que era el hombre más guapo y atractivo que había visto en toda su vida, que si pudiera lo encerraría en su habitación a piedra y lodo sin dejarlo escapar hasta haberlo convencido de que le hiciera el favorcito de hacerla suya por al menos unas 24, 35, 49, 73, no mejor unas tres semana enteras yaciendo con ella en el departamento donde había jurado que jamás entraría ningún hombre y no deseaba tener a uno hasta ahora que lo había visto por vez primera.
Gracias por sus comentarios al leer cada capítulo de mis historias, deseando culminar todas y cada una de las que se encuentra comenzadas,
asegurando que continuamos a marchas forzadas. También se les agradece por el respeto a mis escritos,
al no tomarse de forma entera o parcial ni se sean usados o llevados a otras plataformas.
Sinceramente,
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
