Contenido: Oneshot, yaoi, spoilers del manga, romance, manipulación de sentimientos (gaslighting), drama, angst. Parte de la serie #Angstruary propuesto por la página "Es de fanfics".

Gaslighting: Es un patrón de abuso emocional en la que la víctima es manipulada para que llegue a dudar de su propia percepción, juicio o memoria.

Pareja: KazuFuyu (Hanemiya Kazutora x Matsuno Chifuyu). Mención BajiTora.

Disclaimer:

Hikari: El fandom de Tokyo Revengers me está pegando fuerte así que traigo otra vez un fanfic cortito para el fandom. Esta vez de una de mis shipps favoritas pero con ciertos toques de spoilers del manga (el futuro donde ambos tienen una tienda de mascotas). En fin, no hace falta decir que ni Tokyo Revengers ni sus personajes me pertenecen, todo es auditoría de Ken Wakui, por lo que este fanfic fue escrito únicamente por ocio y no tiene fines lucrativos.

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

#Angstruary 2022, 3 - Gastighting

-Lo sentimos mucho, acabamos de cerrar. Pero si gusta el día de mañana…- Chifuyu dejó su oración a medias al percatarse de la identidad de quien había cruzado la puerta de entrada de la tienda, ya cuando el cielo se había oscurecido por completo. Sonrió con gracia, provocándole a su compañero un gesto similar.

-Hola, Chifuyu. ¿Aun trabajando?- le pregunto Takemicchi, metiendo ambas manos a los bolsillos de su sudadera. Chifuyu terminó por quitarse el mandil que aun llevaba puesto.

-Justo terminando. No esperaba que vinieras, no me avisaste.- continuaba hablando mientras terminaba de asegurar la caja registradora. Takemicchi dejo salir una traviesa risita.

-Mi visita sorpresa fue un éxito entonces.- se acercó al mostrador, para quedar más cerca de su amigo.- Oye… ¿qué te parece si salimos un rato? Seguramente habrá muchos lugares divertidos abiertos por la fecha.- giró su cabeza hacia un calendario que se encontraba colgado en una pared cercana. Todos los cuadritos que indicaban fechas pasadas se encontraban tachados por un fino color rojo, excepto el número del día actual.

31 de octubre.

-Yo invito.- la mirada divertida de Takemicchi adoptó cierto perfil compareciente, queriendo transmitir algún mensaje mudo de manera consoladora.

Sonriéndole a modo de agradecimiento, el pelinegro negó suavemente con la cabeza, rechazando la invitación de su compañero.

-Lo siento, Takemicchi, el día de hoy no puedo…- el otro chico abrió la boca, probablemente buscando convencerlo pero, sabiéndolo, Chifuyu decidió continuar hablando.- Kazutora me está esperando en casa… yo, aun se lo debo.

-¿Se lo debes?- no pretendía sonar alterado, aun así, no pudo evitar que cierto deje de sarcasmo saliera con su voz.- Chifuyu, el que le digas la misma cosa cada año no es bueno para ninguno de los dos. Yo… fui yo el que no pudo salvar a…

-¡Tú no hiciste nada malo, Takemicchi!- se apresuró a decir, levantando la voz precipitadamente.- Siempre serás mi héroe… el de todos. Salvaste a Ema, a Draken, a Mikey… hiciste posible muchas cosas que cualquier otro no hubiese podido. Y con eso es más que suficiente.

Sin poder refutar nada, entre agradecido y aun sintiéndose un poco culpable, Takemicchi desvió la mirada, rascándose nerviosamente su nuca. Luego de un breve silencio, Chifuyu decidió continuar hablando, aun si sentía un nudo formarse a la mitad de su garganta.

-Fui yo… fui yo el que tomó ese día la navaja y…

-¡No lo digas, Chifuyu! Tú no lo hiciste.- dejó caer con fuerza ambos puños sobre el mostrador.- Eso es solo que le dices a Kazutora para que evada los recuerdos. Debes parar.- se acercó, rodeando la mesa para quedar esta vez frente a frente de su amigo.- Ambos deben parar.

Chifuyu mantenía la mirada perdida, si bien parecía no querer encarar la exigente expresión en el rostro de Takemicchi, es como si todo pensamiento que tuviera en su mente su hubiese visto pausado luego de sus palabras.

"Tú no lo hiciste. Eso es solo que le dices a Kazutora para que evada los recuerdos".

"Tú no lo hiciste".

"¿No lo hice?".

No. No. No era posible.

Aun lo recordaba, como si hubiese sido el día de ayer. Eran sus manos… sus manos eran las que estaban cubiertas de la sangre de Baji. No importa cuántas veces intentara, siempre eran rojas.

Tan rojas que no podía divisar cualquier otra cosa más.

Era obvio. Él había apuñalado aquel 31 de octubre de 2005 a su propio capitán. Pero… ¿por qué lo había hecho? No, él había ido especialmente a aquella lucha para salvarlo, para proteger su espalda. ¿En qué momento fue que tomó la navaja y había herido a Baji Keisuke?

No puede recordarlo. ¿Por qué no puede recordarlo?

No sabe qué fue lo último que dijo Takemicchi antes de salir, pero el sonido de la campanilla de la entrada fue lo que lo alejó de aquel extraño transe. Estaba nuevamente solo. Bajo su mirada y miro sus manos.

Recordó con horrible pesar la sangre empapándolas por completo.

"Entonces, ¿quién…?".

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

Su mente es un lío desde que Takemicchi se había atrevido a decir aquellas palabras. Hasta esa mañana, todos los recuerdos eran tan vívidos que era increíble pensar que aquel día sucedió hace ya más de 15 años.

Cada día se levanta sin falta para ir a trabajar a su propia tienda de mascotas, la cual por cierto, administra junto con su actual pareja: Hanemiya Kazutora, una persona que conoció de nombre gracias a otro desde hace muchísimos años, alguien a quien, irónicamente, detestó por otros muchos, pero que ahora le parecía no más que una persona solitaria y necesitada de su amor, y con la cual deseaba compartir el resto de sus días de vida.

Porque, debía admitir que las primeras impresiones que tuvo de Kazutora eran completamente erróneas. Ambos llevaban viviendo juntos ya varios años, después de que saliese de la correccional luego de una sentencia de una década, Chifuyu y él solo tardaron unos meses antes de comenzar a salir formalmente y menos de un año antes de tomar la decisión de compartir un departamento juntos. Las mañanas de almuerzo eran divertidas, el trabajo era entretenido, las noches inolvidables.

Pero en toda aquella rutina de felicidad, Chifuyu debía admitir que había un pequeño bache que se repetía, sin falta, en las fechas cercanas a las celebraciones de Halloween. Apenas las calabazas, las brujas y las demás decoraciones comenzaban a salir a relucir en las noches y tiendas, todo funcionaba como recordatorio para que el de ojos bicolor comenzara a sentir brotar su gran ansiedad.

Finalmente, cada año, Kazutora se negaba a salir de casa durante el 31 de octubre. Siempre, siempre repitiendo la misma frase, como si fuese algún conjuro, o más bien, una plegaria que lo ayuda a salir de aquella terrible pesadilla.

-Ya llegué.- murmuró bajito, mientras abría la puerta de aquel departamento. No le sorprendió para nada que las luces estuviesen apagadas, siendo la única luz, la proveniente del televisor de la sala de estar que, curiosamente, se encontraba sin volumen por lo que no emitía sonido alguno.

Frente al aparato, una figura humana, oculta bajo una sábana, murmuraba apenas con un hilillo de voz, tan suave, que ni siquiera era capaz de comprender palabra alguna.

-¿Kazutora?- preguntó, acercándose y tomando lugar sobre el suelo de madera, a menos de un metro del otro.- Ya llegué, Kazutora.

Extendió su brazo para tocarlo, pero ni siquiera fue capaz de eso antes de que fuese Hanemiya quien lo apartara con un fuerte golpe

-¡NO ME TOQUES!- Fue su fuerte rugido, tan abrupto que la sabana resbaló, destapando su cabeza y revelando su rostro. Sus parpados se veían tan hinchados, sus labios con restos de sangre, probablemente debido a un continuo hábito de morderse con sus propios dientes. Sus mejillas húmedas por el constante paso de lágrimas sobre ellas- ¡Yo no fui! ¡Yo no fui quien lo hizo!

Ni siquiera tuvo que preguntar a lo que se refería para comprenderlo.

-Lo sé.- trató de sonreír, queriendo darle consuelo, pero fue tan patético que hasta sintió cómo las lágrimas se acumulaban en sus parpados.- No fue tu culpa. No fuiste tú el que lo hizo.

-¡Tú fuiste! ¡Tú fuiste! ¡Baji no hubiera muerto si tan solo tú no hubieras ido a la batalla ese día!- contradictorio, Kazutora esta vez fue el que se acercó a Matsuno, con un gateo inestable pero rápido, terminó a una distancia de solo algunos centímetros del rostro contrario.- ¿¡Por qué me quitaste a Baji?! ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué tuviste que tomar la navaja y…?

Sus palabras fueron ahogadas por su mismo llanto e, inconsciente, terminó estampando su frente sobre el hombro de Chifuyu. Comenzó a sentir como la humedad impregnaba su ropa, al igual que los fuertes llantos se clavaban como estacas en su corazón.

¿La navaja?

¿Realmente lo había hecho él?

¿En qué momento comenzó a creerlo? ¿A convencerse de aquella estúpida mentira que, alguna vez, desesperado por calmar a Kazutora, dijo ingenuamente? Su mente se llenaba de neblina y, creyó, por mucho tiempo, que él era quien había sido el responsable.

Y no fue así. Jamás fue así.

Había sido Kazutora.

Siempre. Siempre. Siempre.

"Debes parar. Ambos deben parar."

-Kazutora.- colocó sus manos sobre sus hombros, queriendo levantarlo para poder verlo a la cara. Negándose, el otro oprimía con fuerza su cuerpo para que no pudiera moverlo.- Kazutora…

-¿Me amas?- fue una pregunta seca y directa.- Chifuyu… ¿me amas? No quiero… no quiero que me abandones tú también.- torpe, pasó sus brazos a los lados de Chifuyu, uniéndolo aún más a él en un improvisado, pero fuerte abrazo.

No, fuerte no.

"Más bien desesperado".

-Te amo...- susurró, aunque no sabía por qué le costó tanto que su lengua se moviera.- Te amo.

-Te quiero perdonar, Chifuyu… por lo que hiciste esa noche… por habérmelo quitado.

Entrecerró sus ojos con dolor al escucharlo. Tembloroso, también lo rodeó con sus brazos, dejando salir un largo suspiro, sintiendo como Kazutora lo abrazaba cada vez con mayor fuerza.

-Lo siento…- murmuró.- Lo siento, fui yo…

Es cierto. ¿Cómo se atrevió a olvidarlo? Era él quien apuñaló esa tarde a Baji Keisuke. Si no fuese así, ¿cómo es que la sangre había llegado a sus manos? Aquel día Kazutora tomó la culpa y responsabilidad, no porque en verdad lo hiciera él, sino porque no deseaba apartarse de su lado… no quería abandonar el cuerpo inerte de Baji.

Y aunque amaba a Kazutora, no le quedaba otra opción más que implorarle su perdón. Por haberle quitado su primer amor.

Kazutora nunca hizo nada malo. El malo siempre fue él.

Chifuyu deseaba obtener su perdón.

Y con ello, su amor también.

-Yo lo maté, Kazutora…- "ámame, ámame, ámame… perdóname."- Lo siento… lo siento tanto…

o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o*~o

Hikari: Un poco cortito pero creo que quedó un poco decente. Admito que me costó trabajo dar a entender las dudas en las propias memorias de Chifuyu, espero que haya quedado bien la idea jejeje. En fin, espero que hayan disfrutado de la lectura y tal vez nos volvamos a ver en este corto reto (tengo más fics para TR los siguientes días jajaja). ¡Bye bye-perowna!