Estaba anocheciendo, ni la misma luz de la luna podía hacer justicia a la oscuridad que se avecinaba poco a poco en una perdida Atlas, una chica de ojos plateados se preguntaba si aquella situación podía ser peor, un suspiro salió de ellas acompañado de una mirada preocupada. Su hermana mayor junto a sus compañeros estaban desaparecidos hace horas, dos de sus amigas se encontraban en un estado crítico ¿Qué más podía salir mal? Miro a su alrededor y vio a dos de sus compañeras que aun podían mantenerse en pie, Blake, la cual estaba tan preocupada por Yang que no podía apartar su mirada del pergamino. Por otro lado estaba Weiss, quien cuidaba con gran cuidado a Nora y Penny. La ojos plateados no podía seguir así, debía hacer algo o todas sus emociones estallarían en un segundo, ella no podía hacer eso… No podía permitírselo. Si ella perdía el control de sus emociones, no solo su mente se nublaría, también sus poderes oculares estarían fuera de control y podían no funcionar justo cuando más los podría necesitar.
¿Qué pasa Ruby?
Una sola palabra, un solo toque, la saco de sus pensamientos. Weiss había tocado el hombro de su compañera con preocupación, Ruby rápidamente negó con la cabeza.
Estoy bien, iré a tomar un poco de aire.
Dicho esto, la chica se fue rápidamente de la habitación. Las únicas que quedaron en el cuarto, que estaban conscientes, fueron Blake y Weiss. La Schnee se quedó mirando la puerta por donde acababa de salir su compañera. Weiss estaba preocupada. Ella sabía que Ruby ha estado manteniendo a raya sus emociones desde la caída de Beacon, o mejor dicho, desde que presencio la muerte de Pyrrha. Luego de eso el team RWBY se disolvió, ella se fue con Jaune y compañía a buscar respuestas, dejo a su familia y comenzó a viajar pero no todo fue fácil, Weiss sabía que Ruby se sentía culpable por dejar a Yang atrás, estaba preocupada por Blake, quien se había ido sin decir nada a nadie, luego Ozpin les hablo sobre la existencia de Salem y las reliquias. No solo debía ser la guía de todo el equipo, sino, que también debía de estar pendiente de Qrow, el cual no se encontraba en el mejor estado mental. Llegaron a Atlas y cuando pensaban que las cosas iban mejorando… Todo se desmorono, Salem invadió Atlas y el general Ironwood ya no estaba de su lado… Pero lo peor fue que Yang y Ruby se enteraron que Salem tuvo que ver con la muerte de su madre, Summer Rose.
Lamentablemente Yang y Ren no estaban de acuerdo con el plan de Ruby, decidieron tomar caminos diferentes, están juntos en esto, quieren que todo mejore, pero aun así se fueron. Weiss sabía que no habían peleado, que era mejor ya que con el grupo separado podrían cubrir más terreno y podrían ayudar a más personas, pero eso no le quitaba peso a la angustia que Ruby sentía, Weiss estaba preocupada por su capitana.
¿Por qué no vas hablar con ella?
¿De qué hablas?
Sé que has estado preocupada por Ruby desde que todo se salió de control.
Bueno, toda esta situación en las que estamos ahora es complicada. Pero creo que debo darle su espacio.
No quiero sonar a que te estoy dando un sermón pero… Después de la caída de Beacon, cuando Yang más me necesito yo me fui, independientemente de mis razones, yo la deje.
Blake eso no es.
Yo deje a Yang, pude estar a su lado, pero no estuve ahí. Es cierto que ahora estamos bien, estamos más cerca que nunca, pero aun así, sé que debí quedarme. Sé que ustedes hacen las cosas a su manera y que Ruby nunca quiere depender de los demás, pero creo que sería bueno para ella que hablaran.
Weiss sabía que Blake tenía razón, pero al mismo tiempo se sentía insegura ¿Seria lo suficientemente buena para poder apoyar a Ruby? Weiss le prometió que sería la mejor compañera que pudiera tener, pero la Schnee ya estaba dudando de su propia promesa. Un mar de dudas la invadió en un solo segundo, pero aunque el mar sea salvaje siempre llega la calma. Blake tenía su mano en su hombro, junto a una pequeña y cansada sonrisa en su rostro, ese pequeño gesto fue el ánimo que la albina necesitaba para dar un paso hacia delante. Weiss le dio un pequeño abrazo de agradecimiento a Blake, se separaron y Weiss se dirigió hacia a puerta, cuando lo abrió se encontró con Klein.
¿Señorita?
Lo siento Klein ¿Vienes a revisar a las chicas?
Así es- asintió el ex mayordomo.
Yo me encargo- sonrió Blake.
De acuerdo- Weiss salió de la habitación.
La señorita se veía feliz
¿Usted cree?
Claro, pero también se veía decidida ¿Usted tuvo que ver con eso?
Quien sabe- una sonrisa juguetona apareció en el rostro de Blake.
Weiss comenzó a caminar por los pasillos de la mansión, pero la verdad es que no sabía dónde se encontraba Ruby, por lo cual le tocaba buscar en por los alrededores de su cuarto. Cuando decidió el primer lugar donde buscaría se cruzó con su hermano menor, Whitley. El chico se quedó mirando a su hermana mayor por unos momentos y Weiss noto que la estaba observando. La verdad es que no quería discutir con el pero no sentía hostilidad por lo cual decidió preguntar.
¿Pasa algo?
No es nada, me quede pensando en lo que me dijo esa chica de ojos plateados.
¿Hablaste con Ruby?.
Sí- asintió él.
¿Qué te dijo?
Estábamos hablando sobre ti hermana.
¿Sobre mí? ¿Y se puede saber de qué con exactitud?
Lo siento, prometí no decirlo.
Weiss se quedó en blanco por unos segundos pero no tardó mucho en reincorporarse, quería saber de lo que hablaron pero no quería pelear con su hermano para obtener la información, ni tampoco quería perder tiempo. Simplemente suspiro y siguió su camino, o eso pensaba hacer. Whitley le había sujetado la muñeca.
La cocina.
¿Qué?
Esa chica está en la cocina.
Dicho esto Whitley soltó la muñeca de su hermana mayor. Weiss sabía que ella y su hermano menor, pero agradeció ese pequeño gesto de interés que Whitley tuvo hacia su persona. Weiss le regalo una sonrisa a su hermano, este último se sonrojo y se fue a toda velocidad al lado contrario al de su hermana.
Weiss ya sabía al lugar donde debía ir a buscar a su líder, Ruby se encontraba en la cocina.
