Rápida, fuerte y valiente, es así como Ruby Rose quería ser cuando fuera una cazadora. Ella soñaba con ir por el mundo ayudando a las personas, siendo como los héroes de los cuentos que su hermana mayor le leía cuando eran pequeñas. Pero nada fue como ella lo imagino, en un parpadeo la nombraron cazadora cuando ni siquiera se había graduado de Beacon… En un parpadeo el gran reino de Atlas termino siendo un caos… En un parpadeo su equipo tomo caminos diferentes… En un parpadeo sus amigas estaban heridas… En un parpadeo ella estaba exhausta.
La chica de la capa roja iba caminando por los pasillos de la mansión Schnee, no sabía a donde se dirigía, solo seguía caminando por esos interminables y fríos pasillos de esa gigantesca mansión. Con la cabeza baja seguía caminado y caminando, hasta que vio unas pequeñas manchas de color verde en el piso. Ruby apoyo su hombro contra la pared y cerro sus ojos con fuerza... Recordando a Penny dentro de ese cráter.
"Yo… Yo lo siento"
No te disculpes, esto no es tu culpa.
La caperuza golpeo con fuerza la pared, su mano tembló por unos momentos y golpeo el muro por segunda vez. Ella estaba molesta, se sentía impotente por no poder proteger a su amiga por segunda vez. Ruby respiro profundo, una, dos y tres veces, pero ese sentimiento persistía, no se iría, no quería dejarla. Ruby aprieta sus dientes con fuerza, nuevamente da un golpe a la pared, pero esta vez escucho un ruido detrás de ella. La joven cazadora se da la vuelta, pero antes de poder reconocer quien era la persona que estaba frente a ella alguien choca contra su pecho y por reflejo Ruby lo tiro al piso. Un quejido resonó por el pasillo, era el hijo menor de la familia Schnee, Whitley. Ruby baja sus puños, asiente con la cabeza y se da la vuelta para seguir con su camino.
¿Eres idiota?
¿Disculpa?
Me lanzaste al piso.
Me disculpo por lanzarte al piso.
Ruby estaba lista para irse pero el pequeño Schnee toma su brazo para detenerla.
¿Dónde están los otros?
¿Perdón?
Ustedes era más ¿No es verdad? Falta el rubio con cara de chiste, el pelinegro con cara de nada, la rubia con cara de que te puede tirar los dientes de un solo golpe y el castaño- el chico retrocedió unos cuantos pasos hacia atrás.
¿Por qué solo Oscar no tiene comentario negativo?
El chico se quedó en silencio y evito hacer contacto visual con la ojos plata.
¿Qué pasa con ese silencio?
¿Por qué estas golpeando las murallas de mi mansión? ¿Eres idiota?
Ruby por fin entendió porque Weiss no hablaba de sus hermanos, una era fiel seguidora de la milicia y el otro era un mal educado. Definitivamente le caía mejor Winter que Whitley, pero por alguna razón no lo odiaba. Por alguna razón se le hacía muy familiar su forma de hablar.
Te pareces a Weiss.
¿Yo?
Si, en mi primer encuentro con Weiss, ella también me llamo idiota… Muchas veces de hecho.
Whitley comenzó a protestar, Ruby ya no sabía si estaba sonrojado por ira o por vergüenza, ese chico era igual a su hermana mayor, bueno, una de ellas, Ruby no se podría imaginar tener una escena como esta con Winter, antes debía caer Atlas para ver algo como esto en ella.
Si estas preocupada deberías tomar un café, mi hermana tomaba seguido cuando se quedó aquí antes de escapar por segunda vez.
Ruby se sorprendió por la preocupación de Whitley, los hermanos Schnee son totalmente idénticos, los tres se preocupan por sus seres queridos, algunos son más torpes que otros pero al final del día, esos corazones que parecen ser de hielo, son más cálidos de lo que aparentan ser. La ojos plata sonríe y despeina el cabello del Schnee.
¡¿Qué haces?!
Si prometes no decir que andaba golpeado las paredes yo prometo no hablar sobre tu particular interés por Oscar.
Es un secreto caperuza.
Es un secreto pequeño copo de nieve.
El Schnee trato de ocultar su sonrojo pero no fue capaz de hacerlo. Whitley le dio la dirección de la cocina a Ruby, ambos se dieron la espalda y se fueron.
Cuando la caperuza por fin encuentra la cocina comienza a buscar las cosas que necesita para hacer café. Ruby recordó que no le gustaba el café antes de llegar a Beacon, pensaba que era amargo y solo le podía gustar a los adultos, Blake podía beberlo sin problemas, Yang también podía hacerlo, obviamente Weiss lo tomaba cada noche para no dormirse mientras estudiaba. Ruby comenzó a recordar poco a poco sus días en Beacon, esos días en los cuales aún eran niños y no sabían que una bruja quería destruir todo. Una sonrisa amarga se dibujó en su rostro, una risa nerviosa salió de ella. Los recuerdos estaban volviendo, vio las manchas de sangre en su ropa, verdes… Recordó cuando vio a Penny en el piso mientras sus ojos se apagaban… Recordó cuando vio en el suelo heridas a sus dos hermanas mayores y a sus amigos… Recordó cuando llego a la cima de la torre y vio a Pyrrha siendo atravesada por una flecha… Perdiendo la respiración poco a poco… Para finalmente convertirse en cenizas. Ruby se tambaleo, sus ojos se encendieron, sus poderes estaban fuera de control otra vez. Poco a poco comenzó a desmoronarse, sus rodillas tocaron el suelo frio, apoyo su hombro contra el mueble, cerro sus ojos con fuerza, no quería seguir pensando en el día en el cual Pyrrha murió… Pero no podía. No importa si tenía sus ojos abiertos o cerrados, ella veía como Cinder lanzaba la flecha y Pyrrha era atravesada por ella… Como el viento se llevaba sus cenizas. Un escalofrío recorrió su espalda, abrazo sus brazo con fuerza… Recordó algo más… Vio a Weiss siendo atravesada por una lanza… La vio en el suelo casi sin vida… La pelinegra abrió los ojos con fuerza, sus ojos brillaron, rápidamente llevo sus manos a su rostro. Quería dejar de pensar en eso, quería dejar de pensar en las cosas malas que habían ocurrido… Pero no podía… Ella… Simplemente estaba cansada. A lo lejos se escuchaban pasos, poco a poco comenzaban a acercarse y en un segundo se detuvieron.
¿Ruby?
¿Ah?... Eres tu Weiss- la pelinegra se voltea.
¿Qué paso? ¿Por qué estás en el suelo?- Weiss se acerca rápidamente.
No te preocupes, estoy bien, estoy bien- Ruby apenas podía sonreír.
Ruby... Déjame abrazarte.
