Un historia después de la guerra


Miranda Keyes estaba lista para asistir a la ceremonia de los caídos en batalla tras el final de la Guerra Humano-Covenant. Su rostro estaba calmado, parecía que solo era otro día más en su vida monótona desde que terminó el conflicto armado. Su cabello había crecido un poco más llegando un poco más debajo de sus hombros dándole un aire muy diferente a su imagen.

Sus manos tomaron el maquillaje que estaba en su mesa de noche dejado ahí por el compañero que cuidaba de ella. Hace tiempo que no usaba este tipo de productos. La última ocasión en que se maquilló fue en su ceremonia de graduación. Su padre había asistido mostrándose orgulloso por lo que había logrado.

―¿Segura que deseas ir? ―cuestionó una voz gruesa desde el otro lado de la puerta de su habitación―. El viaje será largo y...

―Yo no quiero quedarme atrás John―respondió ella en un tono suave, pero a la vez melancólico―. Quiero ver el cierre de todo esto, deseo ver lo que mi padre tanto deseó.

El Sub Oficial Mayor Jefe Maestro conocido como John-117 por sus allegados se encontraba a escasos pasos de la cama de la comandante. No era pareja, mucho menos mantenían una relación prohibida ante los ojos de sus superiores. Simplemente era dos compañeros que al final consolidaron una amistad en medio de la pérdida que este conflicto les causó.

En los últimos momentos del Imperio Covenant, en un intento por detener al Profeta de la Verdad de activar los anillos fue privada de su libertad. Aquella actitud temeraria le costó la movilidad de sus piernas y su posterior retiro de la Flota Naval ante las insistencias de la Almirante Serin Osman quien la acusó de muchos cargos tras la pérdida de la In Amber Clad a manos del Flood en la Instalación 05.

Durante el juicio su madre apareció buscando hacer un trato que le diera la posibilidad de salir del agujero al que seria enviada. Ella no sabía nada sobre su madre en todos estos años y el verla ahí, parada siendo rodeada por el personal naval con claras intenciones de arresto la quebró más de lo que creía. La Doctora Halsey, su madre, dio su vida por ella.

―¿Te quedarás a cenar? ―preguntó en un tono casi suplicante mientras cerraba el estuche donde su rubor estaba guardado―. Lord Hood nos ha invitado a una cena para dar a conocer la noticia. El Inquisidor ha solicitado que también nos acompañes.

―Veré que puedo hacer, aún queda mucho por arreglar allá afuera y Cortana no quiere perder más tiempo antes de...

―Yo, lo lamento―lo interrumpió―. Había olvidado que ella, bueno, perdón.

El rostro de John se relajó después de verla tan decaía por su respuesta.

―Iré, pero no creo quedarme mucho tiempo.

El rostro de Miranda se iluminó con una pequeña sonrisa tras escucharlo. No era mucho, pero al menos ya era algo.

―Estoy segura de que lo disfrutará, Jefe Maestro―bromeó en un tono semejante al que solía tener su madre y por ende la IA Cortana lo que llamó mucho la atención del Spartan―. Creo que las bromas son de familia.

―No me sorprende, ya habías tardado mucho en mostrar la herencia de Halsey―dijo el mayor con un tono burlón mientras se acercaba a ella para tomarla en brazos―. Prometo cuidar de ti.

―Ya lo haces, John―respondió la castaña mientras miraba una vez más los profundos ojos del hombre marcado por toda una vida de tragedias igual a la de ella―. Ya lo haces.


Gracias por leer. Esto es algo muy crack, pero quería intentarlo ahora que cada uno puede hacer su universo canon de Halo.