Una Nueva Historia.
Finalmente, todo había terminado.
Bueno, no realmente. Apenas y sí habían comenzado, Senku sabía eso muy bien.
Ahora que habían llegado a un acuerdo con "Whyman" y regresaron victoriosos del primer viaje a la luna en este mundo de piedra, se podía decir que la civilización estaba volviendo y la humanidad estaba a salvo. Y por supuesto que, una vez la civilización regresó, a Senku le tocó presenciar, de una vez por todas, lo que quedó pendiente tres mil setecientos años atrás.
—Yuzuriha… —Frente al gigantesco árbol de alcanfor, Taiju apretó los puños y se plantó frente a su gran amor—. Todos estos años… los años petrificados, y los años en los que estuvimos salvando a la humanidad, todos esos años he querido decirte lo que quedó pendiente ese día en el que el mundo se petrificó. Hoy, después de todo lo que hemos pasado, siento que es el momento adecuado. —Su rostro enrojeció profundamente—. Yuzuriha… —Sonrió, acercándose un paso más a ella—. Yo te amo.
Yuzuriha sonrió suavemente, con un leve tono de rosa en sus mejillas.
—Taiju-kun… también te amo. —Lágrimas rodaron por su rostro.
Los dos rieron felizmente, tomándose de las manos y acercándose más el uno al otro.
—Qué romántico —murmuró Minami con lágrimas de felicidad en sus ojos, grabando todo oculta detrás de un árbol, junto al resto de sus amigos.
—Ya era hora~ —canturreó Gen.
—Ahora solo faltas tú, Chrome. —Kohaku miró con impaciencia al científico castaño.
—No sé de qué estás hablando. —Él solo la miró con fastidio.
—Taiju es un hombre muy afortunado de tener el amor de una chica tan hermosa. —Ryusui chasqueó los dedos alegremente.
—No creo que sea correcto estar espiando… —murmuró Ukyo nervioso.
—Tú lo dices porqué de todos modos los escucharías a lo lejos —bromeó Yo-kun, recibiendo un golpe de Nikki.
—Ukyo no es escoria como tú.
—¡Estoy muy feliz por ellos! —exclamó Suika, con los brazos en alto.
La mayoría se había reunido para presenciar este momento, incluso Senku, que normalmente no tenía interés en esas cosas, también estaba allí, sonriendo por la felicidad de sus mejores amigos.
Taiju y Yuzuriha de repente los notaron y sus rostros casi estallaron por los sonrojos, preguntándoles qué estaban haciendo allí.
Todos se acercaron a felicitarlos por su relación, excepto Senku, que dio media vuelta y se alejó de camino a la ciudad de Tokio, que ahora estaba mucho más reconstruida y había reemplazado lo que antes fue el imperio de Tsukasa.
Volteó y miró por encima de su hombro a sus amigos, que le devolvieron la sonrisa. Él soltó una risa y siguió su camino, sin perder su sonrisa de satisfacción.
Finalmente, las cosas estaban recuperando su curso, volviendo a ser lo que jamás debería no haber sido.
Caminó un buen rato solo, antes de que el familiar sonido de unos pasos lo hiciera detenerse.
Volteó, quedando cara a cara con el rostro sonriente de Kohaku.
Una brisa sopló entre ellos, agitando sus cabellos y sus ropas, pero ellos no dejaron de mirar fijamente a los ojos del otro por ni siquiera un segundo.
Fue Senku el primero en apartar la vista, frotando su oído y riendo divertido.
Sabía exactamente lo que ella quería.
—Te ves como si esperaras una declaración como la que le hizo el grandulón idiota a Yuzuriha, leona.
—¡Ja, no espero nada de eso! —Caminó hasta pararse a su lado—. Soy yo la que quiere declararse. —Lo miró seriamente, antes de sonreír de lado—. Esta vez en serio, no como el primer día que nos conocimos.
—Je… eso fue hace mucho tiempo. —Volvió a reír, mirando al camino delante de él—. Han pasado muchos años, y también muchas cosas.
—Sí… Todo ha cambiado desde ese entonces. —Miró al cielo—. Bueno, todo excepto tú, sigues siendo el mismo. —Rio divertida, cruzando los brazos—. Pero… —Él la miró de reojo— llegué a conocerte más, trabajamos juntos y logramos grandes cosas, todos estos años. —Volvió a mirarlo, con la sonrisa más brillante que le había visto nunca—. Senku, de verdad me he enamorado completamente de ti.
Él sonrió, todavía con la vista clavada al frente.
—Sí… ha pasado mucho tiempo. —Llevó las manos a su cintura, irguiéndose y mirando al cielo—. Hemos trabajado mucho, pero no creas que al fin podremos descansar. ¡Queda mucho trabajo por hacer! Todavía hay mucho que debes conocer de la civilización moderna, la tecnología y la ciencia. —Su sonrisa se agrandó—. Se los prometí, voy a mostrarles todo.
Kohaku lo miró fascinada, antes de cerrar los ojos y sonreír, suspirando.
"Como era de esperarse de Senku, no va a responderme".
Aun así, la idea no la entristeció tanto. Ella siempre lo amaría, sin importar que solo pudieran ser amigos.
También alzó la vista al cielo, y ambos se quedaron parados lado a lado en silencio, con suaves sonrisas en sus rostros.
"Senku, aunque seamos solo amigos, siempre estaré a tu lado".
Mientras pensaba en eso, de repente una sombra la cubrió.
Abrió inmensamente los ojos. De repente… el rostro de Senku estaba a pocos milímetros del suyo, con sus frentes casi tocándose.
Él tomó su barbilla para cerrar su mandíbula que casi se había desencajado, antes de sonreír maliciosamente, inclinándose más hasta que…
Ambos cerraron los ojos.
—Oigan, Senku, Kohaku. —Chrome se apareció de repente, con todos sus amigos siguiéndolo—. ¿Qué están haciendo aq…? ¡OH, POR TODOS LOS CIELOS! —Se fue de espaldas de inmediato.
Todos se quedaron congelados en sus sitios, completamente incrédulos, antes de colapsar en el suelo.
—¡NO PUEDE SER!
Senku y Kohaku ya estaban muy separados el uno del otro, él rascando su oído con fastidio y ella sonriendo con nerviosismo, con el rostro casi peligrosamente rojo.
—¿Qué hacen ahí perdiendo el tiempo? —Senku tomó una rama cercana y picoteó a varios de ellos, parecían haberse muerto de la impresión—. Tenemos que volver a trabajar, la civilización apenas ha empezado a reconstruirse, y tenemos que seguir con el próximo cohete para regresar a la luna. ¡Esto apenas ha comenzado! —Lanzó la rama y comenzó a caminar lejos de ellos, volviendo a encaminarse a la ciudad como si nada hubiera pasado.
Kohaku volvió a suspirar mientras sonreía, alzando las manos con despreocupación.
Así era Senku.
Lo siguió felizmente, dejando a todos sus amigos aún tirados en el suelo, caminando a su lado de camino a la nueva Tokio que, con la llegada del atardecer, ya estaba comenzando a resplandecer con todas sus luces que no tenían nada que envidiarle al antiguo mundo moderno.
Este era solo el comienzo de una nueva historia.
Fin.
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaa :D
Uff, este fic se sintió bien bonito de escribir, aunque es probable que luego se convierta en un amargo recuerdo x'D
Este es otro fanfic para la Semana SenHaku, y el tema de hoy era crear tu final ideal de Dr. Stone, SenHaku, por supuesto, y pues... yo sé que algo así ni en diez billones de años pasaría en el manga, pero es mi final ideal :'D
Inagaki, yo sé que no harás realidad a mi OTP, pero más te vale darles su maldito momento a Taiju y Yuzuriha! Lo llevo esperando desde el primer capítulo! Desde hace años! QwQ
Será mucho pedir un beso SenHaku en el manga? Sí? Seguros? Ok TTwTT
Pero bueno, se vale soñar :'3
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
