El Caldero Chorreante

Definitivamente nada salía bien para Harry, después del incidente del pastel y el elfo loco prácticamente lo echaron de casa por su tío Vernom en un lugar apartado de Privet Drive para evitar chismes o sospechas. Lo único que pudo rescatar fue su pequeña caja de tesoros escondida entre la madera podrida de lo que era su habitación; su varita, el álbum de fotos, varios galeones y algunas baratijas pequeñas. Su baúl con la ropa vieja, las túnicas de Hogwarts y los libros ardían en la chimenea de los Dursley. Por suerte Hedwig estaba a salvo, liberarla fue lo primero que hizo. La escoba estaba a salvo en los vestidores del equipo de Gryffindor.

Ciertamente el hambre y la sed eran terribles, no tenía ninguna moneda Muggle; el cansancio lo consumía después de caminar un par de horas siguiendo la carretera, por más que pedía ayuda a los autos que transitaban constantemente por el lugar, nadie parecía querer rescatarlo.

Detenerse a tomar un descanso fue tanto un error como una bendición, las luces casi segadoras de un auto que se aproximaba causaron que reaccionara repentinamente. Con terror observó como se acercaba prácticamente a su dirección. Cerró los ojos esperando el impacto que probablemente lo mataría, los pocos recuerdos lindos que su cerebro guardaba fueron reproduciéndose uno por uno a través de su mente.

El impacto que sintió al caer al pavimento era más leve de lo que esperaba, al abrir los ojos se sorprendió demasiado al notar que estaba tirado justo al frente del Caldero Chorreante. Aunque se preguntaba cómo es que había llegado ahí la idea de comida caliente parecía más importante en ese momento.

Sin pensarlo más entró al lugar y se acercó a la barra tratando de ignorar cómo fuera las miradas curiosas que intentaban descubrir quién era él.

Por fortuna Tom estaba perfectamente a la vista cuando se sentó. La reacción de sorpresa del viejo cantinero al ver un niño solo y sucio sentado en su barra fue substituida de inmediato con preocupación al observar su estado y más aún al haberlo reconocido.

- Santo Merlín, ¿qué le ocurrió señor Potter? – expresó Tom con preocupación mientras observaba de pies a cabeza a Harry.

Su ropa excesivamente grande estaba sucia y manchada de sudor, el rostro no estaba tan lejos de lo mismo, los zapatos se veían tan gastados que pareciera estar descalzo y aquellos ojos verdes esmeralda se notaban tan agotados.

- Yo umm… fui perseguido por algunos perros y terminé aquí cuando estaba a punto de ser atacado- comentó Harry esperanzado porque su mentira fuera creíble.

Si Tom le creyó o no en realidad carecía de importancia ya que se alejó de él para ir a la cocina y traerle un tazón de sopa caliente y jugo de calabaza.

- Una aparición, que joven extraordinario- susurró Tom mientras veía al pobre muchacho comer con la gracia de un troll.

Harry estaba tan absorto en su comida que no escuchó el comentario incluso estando tan cerca.

Al terminar colocó unas monedas en la barra.

- ¿Tom existe alguna forma de contactar al profesor Dumbledore o a Hagrid? – preguntó con un toque de esperanza.

El cantinero negó con la cabeza, sabiendo que el chico probablemente no tenía idea.

- A menos que conozcas su dirección del flu no es posible hacerlo de inmediato – comentó Tom mientras recogía los platos sucios de la barra.

Cualquiera al ver a Harry en ese momento notaría su mirada de pánico.

- Yo… no tengo mucho dinero y perdí mi llave de Gringotts

Tom suspiró con cierta diversión

-Señor Potter, mi negocio sería quemado a las cenizas si se supiera que heche a la calle al mago que derrotó al señor oscuro; le abriré una cuenta y podrá pagarme en cuanto pueda

Harry lo miró con preocupación.

- Pero no puedo sacar dinero del banco sin mi llave y dudo que un niño sea permitido en el lugar sin supervisión

El viejo cantinero río por el comentario tan infantil, ¿realmente el chico era tan tonto?

- Señor Potter no diga esa clase de bromas usted es el último en su línea familiar- comentó Tom perdiendo la paciencia, - si bien su tutor debería acompañarlo hasta que tenga 17, ciertamente es posible que pueda acceder a su bóveda de Gringotts y también solicitar una llave nueva por un gran costo seguramente

Harry avergonzado solo pudo asentir, ¿realmente no sabía nada del mundo de la magia?, ¿tan ignorante era que no sabía ni cómo retirar su dinero de Gringotts?

-Sígame señor Potter, necesita darse un baño y descansar

Tom comenzó a moverse con dirección a las escaleras con Harry siguiéndolo de cerca, ambos absortos en pensamientos totalmente diferentes.

- ¿Hay alguna lechuceria cerca? Me gustaría enviar al menos unas cartas -

Tom asintió mientras seguían caminando.

- Se encuentra en la torre al final del pasillo de hecho una hermosa lechuza blanca se acomodó ahí hace poco, tenía una carta atada; muerde a cualquiera que se le acerque así que la dejamos en paz-

Una sonrisa cálida se formó en el rostro de Harry

- Ella es Hedwig, mi lechuza

- Vaya señor Potter, una extraordinaria Ave para un mago igual de extraordinario – comentó Tom al admirar la inteligencia de aquella lechuza.

Si bien el cantinero lo decía con buenas intenciones, la mente de Harry se llenó de enojo e ira; el no se sentía extraordinario solo por haberse salvado debido al sacrificio de sus padres. Las emociones del día se mezclaron en un remolino caótico, hasta ese momento Tom solo se había preocupado en ayudarlo, era la única razón por la cual trataba de tranquilizarse y mantenerse en control.

Por otro lado y muy contrario a los pensamientos perturbadores de Harry, Tom repasaba los sorpresivos acontecimientos del día. No era estúpido sabía que el chico detrás suyo no le dijo toda la verdad, era muy posible que estuviera bajo un peligro de muerte. Era lo extraordinario del asunto, a pesar de tantas contradicciones entre estudios que han surgido sobre magia accidental todos acuerdan un solo punto, solo un mago o bruja excepcionales podrían aparecerse incluso en situaciones de alto riesgo; ya que es tan peligroso que la acción misma podría terminar en mutilación o muerte.

Los pensamientos de ambos fueron cortados por completo al llegar a mitad del pasillo, donde tom abrió una de las habitaciones. Sacó su varita y la agitó suavemente sobre Harry ignorando lo tenso que éste se puso al verla apuntándolo directamente.

Harry se sintió más limpio, su ropa estaba libre de suciedad y sudor.

- Un hechizo de limpieza básico señor Potter, será suficiente hasta que consiga ropa adecuada para Gringotts- Tom terminó por abrir la puerta completamente – Esta es su habitación, tiene un baño privado que le costará un poco más, pero seguramente lo necesitará.

Harry asintió entrando rápidamente al cuarto, lo suficientemente grande para una cama matrimonial, un pequeño escritorio y una puerta que seguro conducía al baño.

- Descanse señor Potter

Harry miró directamente a Tom

- Gracias por todo, se lo pagaré en cuanto pueda

El viejo cantero solo movió la cabeza indicando que entendía y se alejó del pasillo rumbo a la barra, Harry cerró la puerta y entro de inmediato a la ducha. El baño era tan sencillo que apenas y había una regadera, el inodoro y un lavabo, todo bastante compacto pero funcional.

Ni siquiera los pensamientos y cuestiones del día pudieron quitarle el sueño, el cansancio era tanto que se quedó dormido casi de inmediato, prometiendo ver al día siguiente a su amada lechuza.

Cayendo en un sueño tan profundo que no había tenido en días.


Bueno, una enorme disculpa porque mis descripciones de lugares son bastante vagas y cortas irónicamente considerando lo largo de la "narrativa", en mi defensa solo puedo alegar que estoy muy oxidado y no soy bueno en ello de todos modos, pero igual; estoy considerando que si alguien lee esto, posiblemente ya vio las películas, leyó los libros o ambas cosas.

Honestamente la idea era saltar del prólogo a casi la mitad del segundo año porque mi idea original no es ni es aún reescribir todos los libros, pero pensé que un poco de "Lore" iría bien. Aún así es probable existan saltos gigantes de tiempo entre capítulos, cuando esto pase, simplemente se asume que la historia sigue más o menos al canon original, la idea es escribir más de este tipo de cambios que más adelante modificarán "el canon".

En pocas palabras se puede decir que cada año tendrá una especie de "resumen", algunos tendrán más extensión que otros, etc

No quiero hacer esto tan largo pero supongo que tomará lo que tenga que tomar en cuánto a extensión de palabras.