Día 17: Cumpleaños

Su alarma sonó. Lentamente abrió los ojos y los mensajes a su teléfono fueron llegando. Todos felicitándola. Hasta Luna la felicito.

Sin embargo Serena la ignoró.

Ignoró cada uno de los mensajes. Solo quería leer uno en especial. Pero ese no ha llegado.

–Recuerda la diferencia de horas, ahí todavía no es tu cumpleaños -La felina intentó consolar.

–Sí, tienes razón -sonrió.- ¡Hay que celebrar! –Levantó sus brazos con una falsa emoción frente al espejo convenciéndose a sí misma que puede celebrarlo sin él.

–Las chicas dijeron que nos verán en el parque central para un día de campo -Luna trato de cambiar el tema para recordarle que tiene otro tipo de amor a su alrededor.

Ella se acercó a su armario para escoger un lindo conjunto. Era un vestido rosado con volantes blancos en la falda con mangas campesinas y una cinta blanca en la cintura. Tomó una canasta para Luna y se fueron.

Caminaron por hacía el encuentro cuando vio unas hermosas zapatillas en el mismo aparador donde años atrás le reclamó a Darien por no acordarse de su cumpleaños. Cuando ella ni se lo había dicho y aun así él, compró esas zapatillas como regalo.

Mismas que conserva y usa en citas importantes con él.

Entonces comenzó a llorar frente al aparador.

Miraba el cristal creyendo ver ese mismo momento como un programa que repetía el capítulo. Luna la consolaba con maullidos, ya que estaban en público.

Y eso, a las lágrimas no le importó.

El sonido de la puerta se oyó.

–¿Te gustan? -una voz familiar se escuchó.

Serena creyó ver a Darien pero era Seiya arrodillado con una caja de zapatos abierta.

–Te los regalo pero ya no llores. -nuevamente habló.

Y eso hizo que lloré más.

–Bombom… -La abrazó con fuerzas, sobando su espalda para que todo lo malo saliera.

Se la llevó a un parque cercano, le compró un helado enorme y la observó en silencio. Agradecía cargar con sus gafas oscuras, para que ella no vea su preocupación.

–Dicen que si lloras en tu cumpleaños, todo el año lloraras -comentó haciendo que ella lo miré sorprendida- Mina nos invitó al convivio por tu cumpleaños. Taiki y Yaten se adelantaron, y bueno, yo estaba buscando obsequios para ti.

Él estiro su mano donde cargaba una bolsa de papel. Ella no lo había notado por el llanto.

–Feliz cumpleaños bombom -se rasco a un lado de la nariz algo sonrojado.

Ella lo tomó en silencio observando su contenido: coleteras de corazón como el broche de su alter ego, aretes de luna, un vestido de tirantes negro con galaxias que combinaba con las zapatillas. Una pulsera con los planetas del sistema solar.

–Espero que te gusten -Seiya tomo su mano acercando sus labios a la mejilla de Serena donde una lágrima descansaba.- Sé que no soy la persona con la que realmente quieres celebrar. Pero eso no es motivo de arruinarte tu día. Bombom, permíteme reemplazarlo solo hoy -sin soltar su mano se arrodillo ante ella e hizo que su mano libre vaya a su propio pecho.- Dejame consentirte como la princesa que eres.

–Seiya… yo… -Ella no sabía que decir.

No te pido su lugar en tu corazón porque nadie lo podrá arrebatar pero déjame hacerte feliz en tu día, no solo a mí, también a tus amigas. Permite que lo podamos reemplazar, para que veas que aún sin él, puedes pasar un feliz cumpleaños -Explicó.

Serena medito sus palabras.

Realmente desearía que su ser amado estuviera a su lado. Él le hacía falta mucho. Al menos un mensaje de Darien sería un hermoso regalo.

Pero Seiya tenía razón.

No era correcto estar triste cuando tus amigas se han esforzado para darte una sonrisa en tu día.

Ella respiró hondo.

Tomó la servilleta que se Seiya le había ofrecido para secarse las lágrimas. Se comió el helado derretido. Se puso de pie de un brinco.

–Vamos Seiya, las chicas nos esperan -Sonrió nuevamente con unos mejores ánimos.

–Claro -Él también sonrió al verla de mejores ánimos.- Pero creo que primero te arreglas.

–¡Tienes razón! Las chicas se preocuparan sin me ven con está cara -ella agarro su propio rostro desesperada buscando un baño-

–No… -señaló- Es porque tienes helado derretido en tu falda y ahora en tu cara -comenzó a reírse agarrando su estómago mientras la señalaba.

Serena gritó tomando un espejo al verse. Ella se infló los labios mientras se quejaba de no haber sido avisada antes. Luna daba un largo suspiró ante la situación. Miraba a Seiya que no dejaba de burlarse y a Serena llevándose el vestido nuevo para cambiarse en un baño público.

Luna sonrió al ver que ahora todo ya estaba mejor.