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SAINT SEIYA OTHERAGE:

UN MUNDO SIN ATHENA

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Hirogaru uchuu no naka

Can you feel?

Chiisa na hoshi no hanashi wo shiyou

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Tell me the truth

shinjiteta mirai ga

Kuzure sarou to shiteru

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Kanashimi wo kurikaeshi

Boku-ra wa doko e yuku no darou?

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Ima hitori-hitori no mune no naka

Me wo samase

The time to go

Tsuyoku aru tame ni

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Mata mamoru koto to tatakau koto

Dilemma wa owaranai

hashiri-tsuzukete mo

The end justifice the means

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HOY PRESENTAMOS:

20 AÑOS AL PASADO: PARTE 5

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Lugar: Santuario de Grecia

Ubicación: Recámara del patriarca

Época: Hace 20 años, en una noche de septiembre

(…)

Seiya en su estado Sagitario Saber estaba empuñando su espada contra Aionia quien tomó la forma de Hades e imitando la misma acción que su oponente. Un silencio corto pero eterno se hizo presente en la larga plaza hasta que ambos se lanzaron al ataque.

El ahora Sagitario saltó hacia la madre de los dorados con tal de darle un sablazo pero la antigua amazona le bloqueó el ataque haciendo que su oponente aterrizara en tierra. La mujer tomó la oportunidad de dar un golpe de llano con su gran espada hacia el Caballero Legendario mandándolo a rastras hacia una de las columnas de la plaza.

Para su fortuna, el Sagitario pudo bloquear el golpe logrando que la antigua amazona comenzara a indignarse mientras veía su sable.

-¡Esa espada no funciona!- Los ojos de Hades se inyectaron de sangre- ¿Cómo puede ser eso?

En ese instante Seiya tomo su espada y elevó su dorado cosmos

-Eso no es lo suficiente para hacerme caer…

Con ambas manos el castaño tomó su espada Kusanagi y empezó a correr hasta saltar en el aire encestando un golpe sobre la cabeza de Aionia como si lo hubiera cortado en dos pero no conforme con eso le dio varios sablazos en su cuerpo a la velocidad de la luz hasta que lo mandó al suelo.

-Bien, usaré eso…

El Pegaso clavó su espada en el suelo mientras dibujó los trece puntos de su estrella guardiana y luego tomó espada mientras un círculo mágico con el dibujo de un caballo alado se manifestaba ante la usuaria del Chromnitrix.

-¿Q-que es esto?

El Pegaso tomó la espada del suelo, se dio la vuelta y luego encestó el golpe hacia el círculo mágico azul.

-¡TENMARYU: SHINKUU RYU SEI GIRI! (¡ESTILO PEGASO: CUCHILLA METEORO!)

Al golpear su espada contra el circulo azul, miles o hasta millones de meteoros dieron de lleno al cuerpo del dios del inframundo para culminar con un golpe directo hacia su pecho quedando a sus espaldas pero no queriendo concluir de esa manera saltó hacia el cielo mientras su oponente se volteó para quedar con una expresión de horror al ver que Pegaso nuevamente encestó un golpe hacia él pero surgiendo de ello un gran cometa.

-¡TENMARYU: SHINKUU SUI SEI GIRI! (¡ESTILO PEGASO: COMETA DE ACERO!)

Aionia trató de usar el Chromnitrix para defenderse pero desgraciadamente el cometa fue fuerte que causó otra grieta más que ahora ya amenazaba con destruir la totalidad del aparato. Finalmente el cometa dio de lleno contra la madre de Aioros y Aioria enviándola a volar hacia la luna para luego ocurrir una explosión en el cielo que dejó perplejos a todos los bronces los cuales peleaban contra la horda de monstruos.

Shun: Esa explosión… ¡Seiya lo logró!

Shiryu: ¡Es increíble! ¡Seiya usó el modo Saber!

Hyoga: ¡Entonces es el momento de salvar a Athena!

Shiina: ¡Seiya lo ha conseguido!

La hazaña de su amigo y líder motivó a los Legendarios para culminar a sus enemigos usando sus nuevas técnicas perfeccionadas todo gracias a las experiencias que ganaron entre tantas batallas por defender la Tierra ante innumerables amenazas.

-¡HURACÁN NEBULAR!

-¡ETERNA VENTISCA!

-¡DRAGÓN NACIENTE DE NUEVE CABEZAS!

-¡COBRA ELECTRICA!

Todos esos ataques erradicaron a toda la plaga de monstruos los cuales murieron en una gran explosión hasta que ya no quedó ninguno de ellos. Nuestros cuatro héroes saltaron hacia dónde estaba Seiya el cual estaba con la espada sobre el hombro mientras miraba el templo del patriarca. Hyoga y Shun estaban solamente en sus spandex pues los monstruos con los que se enfrentaron eran bastante poderosos.

-¿Y bien Seiya? ¿Percibes algo?- Preguntó Shiryu que se acercó a su amigo

-Es extraño pero no percibo nada ni siquiera dentro de este templo- El Pegaso dibujó una pequeña sonrisa a lo que sus amigos ya sabían que su diosa siendo una bebé estaba sana y salva

-Ahora tenemos que sacar a Athena de aquí- Dijo el Cisne mientras Ofiuco asintió

-Los alcanzaré luego chicos, veré si trataré de curar a Aioros- Dijo Andrómeda al ver que nuevamente Sagitario se había desmayado

-De acuerdo Shun ¡Vamos chicos!- Ordenó el Pegaso mientras sus demás amigos afirmaron

-¡OOOHHH!

Los cinco caballeros legendarios fueron hacia el templo pero de pronto una fuerza los interrumpió y esta vez era un cosmos rojo e intenso que se manifestaba ante ellos hasta que finalmente se dio a conocer que nada más ni nada menos que Aionia la cual estaba en civil mientras que su Chromnitrix estaba comenzando a emitir pequeñas chispas, prueba de que ya estaba dañado.

-Aionia… Se supone que te derroté con mi técnica batto, ¿Cómo pudiste sobrevivir?

-Simple, digamos que cuando me enviaste a la luna, empleé la velocidad de la luz viajando hasta Japón y me encontré con cierta diosa oriental y la herí…- En eso su cuerpo fue cubierto por una armadura negra con falda y alas y detalles rojos- ¿Pueden creerlo? Herí a una insignificante diosa oriental y de esa manera obtuve sus datos, una lástima que sea mi última carta si no fuera porque esa maldita escoria de Pegaso dañara mi Chromnitrix con sus habilidades pero creo que fue lo mejor, después de todo ese insecto recibió la ayuda del equivalente nipón de Athena, Zeus y Apolo

Todos los cinco quedaron en completo shock sobretodo Seiya el cual conoció a los dioses de Izumo empezando por Amaterasu y obviamente congenió con algunos de ellos, de hecho, varios de esos dioses se volvieron sus grandes amigos.

-No puedo creerlo… ¡¿Cómo pudiste ser capaz de hacerle eso a Tsukuyumi?! ¡Sabes muy bien que es un delito grave herir a una deidad de un territorio mágico como lo es el Reino de Izumo!

-Aionia, ¿Hasta dónde puedes llegar con tu horrible ambición?- Dijo el Dragón mientras observaba

-Se lo dije al Pegaso y ahora se los diré a ustedes, mi propósito es matar a todos los dioses para evitar que más vidas se pierdan inmerecidamente y de esa manera ya no habrán más guerras santas, puede que herí a la diosa japonesa de la luna y obtuve sus datos pero todo es necesario para cumplir con mi meta- Invocó una katana azul oscura mientras un cosmos rojo la estaba rodeando- Bien es hora de terminar con ustedes, bola de patéticos. Una vez que mate a esa estúpida diosa comenzará una nueva era pero si ustedes se interponen solo les espera la muerte y la destrucción

Los cinco se pusieron en guardia mientras que la antigua amazona invocó dos katanas barrotes con pinchos a su alrededor. Seiya empuñó su espada Kusanagi, Shiryu una vez más blandía su Ryusaiga, Hyoga invocó una espada de hielo, Shun con sus cadenas creo una nunchaku y Shaina blandía una naginata.

La castaña alzó una de sus katanas barrotes hacia el Pegaso pero de pronto su mirada quedó hacia atrás cuando una flecha chocó contra uno de sus hombros haciendo que los demás quedaran perplejos y sus voltearon sus miradas para ver que era Aioros quien usó su arco y flecha reaccionando a instancias contra la villana y empuñando firmemente su arco como elevando su cosmos. El muchacho aunque tambaleándose en el proceso estaba de pie con una actitud firme en derrotar al claro enemigo de su diosa: Esa mujer quien tomó la forma de su querida madre.

-Aioros…

La castaña de pronto perdió su armadura quedando con otra herida en el hombro izquierdo pero conservando las espadas barrotes. Se quedó en completo shock al ver que el castaño de bandana roja estaba en guardia con tal de encarar a su supuesta madre.

-Tú… Maldito Aioros… ¿Por qué le hiciste eso a tu madre?

-Tú no eres mi madre.

-¿Cómo que no soy tu madre? Aioros, mi pequeño, yo te traje a la vida, sabes que solo quiero lo mejor para ti...- La antigua amazona trató de abrazar a su hijo pero éste la apartó reanudando a apuntar con sus armas

-¡No te me acerques! - el Caballero apuntó con su arco y flecha - recuerdo bien todo, mi madre murió en esa cueva, tú no puedes ser ella, solo hay una explicación clara y es que eres uno de los espectros de Hades, ¿Quién eres? ¿Alguno de los jueces? ¿Los Dioses Gemelos? ¿Alguna deidad malvada? ¡Dime, ¿Quién demonios eres?!

Aquello hizo que Aionia apretara los dientes mientras su mirada amenazaba con inyectarse.

-Aioros... no le hables así a tu madre.

-¡Tú no eres mi madre!- Sagitario lanzó más flechas hacia su madre, ésta las esquivó con facilidad, pero el solo hecho de que su vástago la quisiese herir fue algo que no toleró.

-¡Aioros de Sagitario! ¡No permitiré que me trates de ese modo, ¿escuchaste?! - la mujer se transformó en el antecesor de su hijo, Sísifo de Sagitario apuntando varias flechas hacia su hijo.

(Nota: Puede que Kurumada nos metió el cuento que el Sagitario antes de Aioros que nosotros conocemos haya sido un weón que se creía un centauro pero la presente autora siempre considerará eternamente a Sísifo, aquel dorado que murió luchando y sin tener literalmente un corazón contra Pharao de Esfinge)

-Ni creas que cederé ante eso, sé que eres mi antecesor, aun así, no cederé ante ti.

-¡Aioros, detén esto! ¡Nosotros acabaremos con esta bruja! - Seiya quiso intervenir pero el muchacho miró severamente a aquel joven guerrero les miró de reojo y pareciera que ante la vista del Pegaso , el joven Sagitario le sonrió y le guiñó el ojo antes de volver a encarar a su madre

El castaño de bandana roja estaba decidido a enfrentarse a su supuesta madre, sin más, una lluvia de flechas volaron hacia distintos lados siendo que madre e hijo luchaban a todo lo que daban. Las dos lluvias de flechas cuando se chocaban entre sí parecían que ambos arqueros se intercambiaban golpes invisibles, flechas que iban a cualquier lado, otras se partían y desaparecían y otras tantas se clavaban en ambos oponentes los cuales no parecían rendirse ante nada.

Shiryu: -Es sorprendente…

Hyoga: -Ese intercambio de flechas es como si estuvieran cambiándose golpes

Shun: -Un intercambio de golpes a la velocidad de la luz

Shiina:- Ni siquiera uno de ellos se está moviendo de su lugar

-Es increíble ver esto, nunca había visto una pelea de mil días, ni siquiera entre dos Sagitarios- Dijo el Pegaso que estaba perplejo ante el nivel que demostraba el joven arquero ante su primogenitora

-No tengo más opción- Aioros poseía algunas heridas de flechas, pero este decidió usar el último método, en caso de extrema emergencia cuando la situación lo ameritaba- con esto acabaré contigo definitivamente- En eso sacó de su hombrera derecha una especie de flecha pero diferente en diseño que las demás flechas del centauro alado

-¿Qué es eso? ¿Una flecha más?- Aionia estaba absorta ante la extraña flecha invocada por su hijo

-No es cualquier flecha, es la Flecha de la Diosa.

-Nunca he escuchado hablar de ella - susurró Seiya siendo que este ya había vestido muchas veces la armadura del noveno signo.

-¿Qué es esa flecha Aioros?- Aionia se transformó en Athena- más vale que te detengas si no quieres herir a tu diosa y como un Caballero no lo harías.

El muchacho calló hasta que apretó los dientes mientras sus hermosos brillaban intensamente como la justicia que existía en su interior y el ardiente cosmos que elevaba a cada segundo.

-¡Tú no eres Athena! - el chico cargó la flecha en su arco- no es una flecha normal, esta es la Flecha de la Diosa. Fue entregada por la propia Athena en la era del mito. Es la flecha de un dios que ha sido heredara a nosotros los Caballeros de Sagitario y que solo ella puede detener, de lo contrario, lo que sea que impacte desaparecerá, si es un enemigo, su cuerpo y alma desaparecerán por toda la eternidad, si realmente te crees Athena, ¡detenla!

Aionia ahora tenía una mirada asesina que podía dar miedo hasta el más despiadado se asustaría.

-¡AIOROS ERES UN MALDITO MALCRIADO! ¡NUNCA DEBÍ HABERTE DADO LA VIDA, SABANDIJA ASQUEROSA! – La antigua amazona lanzó una onda cósmica poderosa que dio de lleno en todo el templo.

Los Caballeros Legendarios dado que no tenían sus armaduras recibieron parte del daño, pero el Caballero de Sagitario terminó con múltiples cortes y acabó estrellándose en una columna cayendo luego en la inconsciencia.

-¡AIOROS!- Gritó el Sagitario Saber mientras que a duras penas soportaba la onda cósmica de la madre de los hermanos dorados

Aioros una vez más se levantó esta vez lanzando otra flecha esta vez proveniente de su puño

-¡T-toma esto! ¡FLECHA RELAMPAGO!

El joven encestó su técnica directo hacia su oponente la cual repelió su técnica nuevamente usando como defensa el Chromnitrix pero la flecha dorada atravesó limpiamente, clavándose en la pantalla del dispositivo.

-¡NNNNOOOO!

Pero de repente, la flecha fue absorbida y devuelta hacia Aioros en forma de una especie de rayo espiral (Algo similar al Makkanko Sappo de Píkoro) que dio contra su frente y todo eso ante la mirada absorta de Seiya y Shiryu quienes estaban de pie.

El joven portero quedó en shock y terminó gritando de dolor mientras la armadura de Sagitario comenzó a despojarse de su cuerpo hasta que quedó levitando de cuerpo y ensamblada de cuerpo completo en el firmamento mientras una luz comenzaba a rodear el ropaje sagrado mientras que en la plaza del patriarca Aioros gritaba su dolor mientras se agarraba sus sienes como si tuviera un horrible dolor de cabeza.

-¡AAAAGGGHHHH! ¡CARTOON NETWORK, NOOOOO!

El golpe de luz derivado de la Flecha Relámpago entró en el cerebro de Aioros llenándolo de energías cronales, dándole al joven Sagitario toda la información repentinamente acerca de su pasado y su futuro, y de cómo Seiya y Aionia viajaron en el tiempo aparte de los sucesos que vendrán a futuro entre ellos la televisión.

-¡¿SHINJI NO SE QUEDARÁ CON ASUKA?!... ¡NOOOOO!

Toda la información tanto la suya como la de Seiya entró de golpe a su cerebro y le causó un daño cerebral. El joven luego de gritar desgarradoramente cayó sobre el suelo mientras de pronto una figura cayó desde el cielo a lo que el Pegaso y el Dragón fueron hacia donde estaba el joven desmayado.

-¡Aioros! ¡Aioros! ¡Por favor, despierta Aioros!- Seiya sostuvo a Aioros tratando de despertarlo pero el joven estaba totalmente inconsciente

Mientras tanto Shiryu quedó sonrojado al ver a una joven desnuda. La chica en cuestión era una rubia de piel clara, posiblemente de una apariencia de entre unos 12 y 15 años y de una estatura que oscilaba entre los 1,55 y 1,60. El Pegaso al ver que Sagitario no pudo despertarse vio a la extraña joven pero era tanta su ira que se enfocó en Aionia la cual estaba riéndose como si fuera una desquiciada, cosa que hizo mermar la ira en el castaño moreno.

La madre de Aioria y Aioros paró su risa cuando de pronto algo hasta que vio lo que pasó.

-D-Demonios... él pudo- Dos flechas estaban clavadas justo en el Chromnitrix, aunque el poder de este tenía el cosmos de una deidad, por lo que este pudo detener la Flecha de la Diosa y la Flecha Relampago, pero a cambio de eso, el objeto estaba muy dañado.

-Aioros... ¡¿cómo pudiste maldita traidora?! - exclamó Seiya mirando a la madre de los hermanos Dorados, mientras que Shiryu estaba teniendo en brazos a la joven rubia y luego de eso los demás caballeros legendarios se levantaron

Fue en eso cuando Hyoga y Shun vieron a la hermosa chica que estaba en brazos del Dragón y se dispusieron a atenderla.

Mientras tanto Aionia miraba su reloj divino el cual tenía atravesada dos flechas, las cuales quitó y las tiró al suelo.

-Mi hijo fue capaz de usar un arma tan poderosa como esa... pero si él hubiese apuntado a Saga en un principio habría ganado sin problemas, pero su corazón calmo es lo que delimita su poder.

-¡Eso lo hace un Caballero legendario que no es alguien tan odioso como tu Aionia!- Le gritó iracundo el joven Caballero Alado

-¿En serio? No quiero que alguien que mantiene una relación amorosa con su diosa me dé un sermón de cómo debo ser moralmente- exclamó la mujer la cual a pesar de que el Chromnitrix estaba dañado, aun poseía algo de poder, terminó convirtiéndose en la diosa Athena.

-Saori…

Shiryu y los demás Legendarios estaban con un nudo en la garganta al ver que estaba su diosa actual, la que sería esa bebé en un futuro, en carne y hueso.

-Seiya-kun... ¿acaso me atacarás?- la mujer llegó a donde estaba el Pegaso el cual estaba con su espada Kusanagi empuñándola con más fuerza, todo mientras que dejaba que la mujer lo tocara.

-¡Seiya, no le hagas caso!- Gritó Ofiuco

Las manos ajenas iban a tomar las mejillas del joven pero…

¡PAF!

Una fuerte bofetada se escuchó en el lugar, la supuesta Saori se tocaba la mejilla izquierda mientras que el joven Pegaso estaba con una mano extendida y una mirada dura, que hasta se diría que rivalizaba con el gesto frío de Camus y la inexpresividad de Ikki.

-Seiya… ¿Cómo te atreviste a golpearme? ¡Eres un despiadado!

-Tú no eres Saori...- La mirada chocolate brillaba con determinación a la par que causaba temor en su oponente- Solo ella desprende ese aura hermosa, aunque fue alguien que me hizo daño en el pasado, ahora es la mujer que juré proteger y no como la Diosa de la Guerra, sino como mujer, una humana más como nosotros, como la mujer que amo... por eso...

-¡¿Qué haces?!

-¡No me toques! ¡ESTILO PEGASO: GOLPE CENTELLA!- la espada del castaño dio de golpe en el costado derecho de Aionia haciéndola retroceder y volviendo a su forma original, aunque notó como múltiples rayos salían del artefacto, al mismo tiempo que sintió un dolor punzante en el costado derecho.

-M-mierda, ¡¿Q-Que demonios es esto?!

-La Flecha de la Diosa que disparó Aioros está atravesando el Chromnitrix y se incrustó en tu cuerpo, es mejor que te rindas, por lo que dijo Aioros, esa flecha hará que tu cuerpo y alma desaparezcan para siempre, solo Athena la puede quitar y no importa si te transformas en ella, solo la verdadera Athena podrá quitarla - Seiya le apuntó con su espada - has perdido Aionia.

-T-Tu...

El Pegaso clavó su espada al suelo y dibujó nuevamente con sus manos los 13 puntos de su constelación para ejecutar su técnica.

-Aionia, alguien como tú no merece ser una amazona de Athena ni siquiera mereces ser llamada madre… ¡METEOROS DE PEGASO!

-¿Ah si?- En eso Aionia extendió una sola mano haciendo que los meteoros se detuvieran y luego se regresaban contra el Pegaso

Seiya en menos de nada tomó su espada Kusanagi y empezó a cortar a la velocidad de la luz sus propios meteoros hasta que ya no quedaba en nada. El castaño y sus amigos decidieron encarar a Aionia la cual invocó dos espadas barrotes mientras la flecha de la diosa desapareció en ese momento.

-¿Qué? La flecha desapareció

-Es obvio ya que la Athena de este tiempo no es más ni menos que una estúpida bebé, es obvio que a esa edad esa pequeña imbécil no está en sus capacidades mentales- Alistó sus dos armas mientras los demás liderados por Seiya la rodearon listos para atacar- Muy bien basuras de bronce, los eliminaré a todos esta vez y se reunirán con su diosa en el otro mundo

Los Legendarios sin dudarlo se lanzaron sobre la villana dando comienzo a la batalla definitiva.

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Mientras tanto en un desfiladero lejos del Santuario

El lugar quien ya se acercaba de llegar al amanecer amaneció con un lúgubre panorama, los cielos estaban nublado como si de repente el cielo se había enlutado a ver que dos estrellas del firmamento se estaban enfrentándose a muerte, uno que otro estruendoso trueno que se escuchaba en pleno lugar, de hecho uno de ellos fue directo hacia el lugar mencionado llegando a llegar a dar inicio a un pequeño incendio.

Mientras tanto en el oscuro cielo estaban dos figuras las cuales estaban envueltas en un intenso aura de color rojo. Dos personas, un hombre y una mujer se miraban intensamente mientras tenían sus armaduras recientemente restauradas pues tuvieron otro intenso round donde sus armaduras recibieron daño para luego resurgirse.

Ahora dos intensas luces de fuego se lanzaron al ataque al mismo tiempo dando como resultado una explosión que prendía y apagaba el entorno en cuestión de segundos y ahora todo el lugar tenía el cielo rojo, pedazos de rocas y piedras se le elevaban al cielo mientras tanto en el mismo cielo se veían que unas luces palpitaban entre sí y unos sonidos fuertes los acompañaban.

Ikki y Ankh se batían a muerte por medio de los golpes, ninguno no retrocedía al golpearse al otro hasta que la súbdita de Cthulhu le encestó un fuerte puñetazo al Fénix. El peliazul iba a ser mandado a volar pero logró sostenerse de una roca pero la alien se lanzó sobre él con tal de darle una patada.

La patada fue capaz de destruir esa enorme roca pero no dio con el sujeto en cuestión.

-¡AVE FÉNIX!

Ikki estaba detrás de Ankh imitando el vuelo de su constelación para luego ejecutar un tornado de fuego que envolvió a la peliplata. La extraterrestre estaba confundida pero un enorme ave fuego chocó directo contra ella y se produjo una gran explosión.

El peliazul una vez más estaba parado en medio de las enormes rocas que no paraban de levitarse, aparentemente considerado el ganador pero una vez más la mujer extraterrestre volvió a resurgir esta vez en su armadura forma base. La mujer con su mano libre sacó lo que podría ser una especie de parche o vista frontal de un reloj pero entremezclada con la de un beyblade.

El dispositivo era de un color verde y se colocó en el pecho de su armadura terminando en una armadura con más detalles y más diseño protegiendo el cuerpo entero, de un color rojo intenso y alas de ángel a sus espaldas. No tardaron varios segundos para retornar a los golpes estando ambos luchadores en el estado divino.

La extraterrestre se lanzó contra el Fénix emprendiendo una serie de puños que constantemente el peliazul bloqueaba con éxito hasta que una vez más emprendieron el vuelo para volver a los viejos rounds para que al final Ankh conectaba una lluvia de puñetazos a la cara de Ikki, luego encestó un fuerte puñetazo al estómago causando una grieta en su armadura, le dio un certero gancho que lo mandó a elevarse más y mandó un puño tornado de fuego que mandó al peliazul a estrellar contra una de esas rocas grandes que flotaban.

La extraterrestre dio una patada al hombre destruyendo la cosa, Ikki nuevamente se estrelló contra otra roca pero más grande mientras que una vez más Ankh tomaría eso como fácil ventaja pero nuestro Fénix anticipó saltando de la roca pero en eso tomó con sus manos a la velocidad de la luz varias rocas y las lanzó contra la extraterrestre la cual esquivó moviendo sus manos a gran velocidad pero no contaba que fue una finta para encestarle un puñetazo de fuego hacia el rostro de la peliplata que cayó directo al fondo del desfiladero causando una gran explosión.

El Papi Fénix lentamente aterrizó en la tierra mientras que Ankh se paró de las grietas que estaban sobre su alrededor y una vez más se medían las caras.

-Muy bien marciana… Es hora de acabar con esto de una buena vez

-Tú mismo lo dices, vamos a comenzar

La peliplata con su mano derecha creó una llama la cual tiró al frente dando con una ráfaga cortante de fuego la cual fue directo hacia el Fénix pero éste ni corto ni perezoso detuvo con todas sus fuerzas aquella ráfaga con sus dos manos aunque tuvo su dificultad pues sus pies eran arrastrados contra el suelo y aquella técnica empezó a dañarle la armadura un poco.

Luego de eso, Ikki le devolvió la ráfaga cortante la cual Ankh sin problemas la esquivó pero recibió un puñetazo en el estomágo ocasionándole una grieta en su armadura o Greed. La extraterrestre al escupir sangre se permitió una sonrisa.

-Ya veo, eres bastante fuerte pero…- En eso le propinó un puntapié que mandó a rastras al Fénix que anteponiéndose hizo una X con sus brazos- No importa si tu armadura divina sea mojada con la sangre de esa diosa terrícola, nosotros los lovecrafnianos a diferencia de ustedes mojamos nuestros ropajes con el ADN de nuestras deidades por lo que tenemos de nuestro lado el poder y habilidades por vía genética de nuestra diosa Cthulhu

La súbdita del imperio extraterrestre con solo chasquear un dedo invocó un anillo donde varios golpes de fuego daban al Fénix por todas partes y en todas direcciones a lo que el peliazul elevó su cosmos llegando al séptimo sentido llegando a leer el flujo de cosmos y esquivando en el proceso cada ataque mientras ante la mirada de la extraterrestre el bronce más poderoso de todos estaba esquivando los múltiples ataques con tan solo mover la cabeza y el cuello como si fuera un boxeador profesional.

-¿Qué?

-Muy bonito movimiento pero si quieres algo poderoso te enseñaré el poder del Fénix

El peliazul concentró su puño en su brazo derecho para disparar un tornado de fuego lo mismo que la alienígena que disparó su puño ken de fuego. Ambas ráfagas chocaron entre sí haciendo que el lugar comenzara a temblar debido al intenso poder que se derivaba de su colisión e incluso las piedras y rocas se elevaban por los aires, los truenos comenzaban a sonar alrededor y el cielo se puso oscuro en menos de nada.

La confrontación terminó cuando finalmente la alienígena lanzó de lleno su ráfaga de fuego contra Ikki terminando en una fuerte explosión y haciéndolo caer al suelo con la armadura divina hecha trizas.

Ankh comenzó a reírse mientras que Ikki habló por lo bajo viendo que la chica tenía una parcial ventaja hacia él.

"Esa chica fuerte hasta yo diría que definitivamente no es esa chica pelirroja loliconera"

-Y bien Fénix, ¿Crees que puedes superarme a mí que tengo el poder de una raza guerrera milenaria?

-¿En serio? Pues creo que te enseñaré como se hacen las cosas a nuestro estilo- En eso el Fénix restauró su armadura llegando a ser una divina de intenso color rojo con sus detalles anaranjados concentrando gran cantidad de cosmos en su puño derecho

-¿Vas a hacer lo mismo de siempre?

-¿Qué no te han dicho que hay miles de formas de hacer algo?

En eso el peliazul le propinó nuevamente un puño fantasma hacia la frente de la joven que tenía una pequeña sonrisa de superioridad pero nuevamente quedó en shock mientras una huracán de fuego se manifestó sobre ella y la mandó a volar por el cielo terminando cayendo al suelo mientras que el Fénix estaba detrás de ella.

-PHOENIX GENMA TORNADO…

-N-ni creas que con tu… Variación de ese… Puño Fantasma… Me has podido vencerme

La peliplata se lanzó contra el Fénix para propinarle puños de fuego pero el peliazul empleó la velocidad de la luz para bloquear y detener los puñetazos y usando sus manos y brazos hasta que terminó estrechando su mano contra la de su contrario.

-I-Imposible- Ankh sentía que las fuerzas de Ikki superaban a las suyas

-Ahora prepárate para conocer más a fondo el infierno que te espera…

En eso el Fénix una vez más concentró su cosmos de fuego en su puño derecho hasta que al final le propinó un tornado de fuego mientras un gran y enorme fénix surgió en medio de él pero la alien detuvo con sus solas manos pero en eso apareció el peliazul y le propinó su técnica Phoenix Genma Drive que consistía en una serie de golpes por todo su cuerpo mientras elevaba más y más su cosmos de fuego y a medida que eso pasaba los golpes del Fénix destruían lentamente su armadura hasta culminar con un puño sobre la frente.

La extraterrestre no tolerando su rápida derrota empleó ráfagas y hasta dos látigos de fuego los cuales fueron tan poca cosa para el Fénix que comenzó a caminar tranquilamente mientras que en su mano derecha creó con su cosmos de fuego una gran espada samurái, la espada Hootenbu.

La extraterrestre continuaba su inútil ofensiva mientras Ikki tranquilamente cortaba cada acierto de su oponente extraterrestre hasta que finalmente estaba frente a frente, a escasos metros de Ankh la cual comenzó a atemorizarse. La peliplata era presa del miedo mientras que el peliazul con tan solo hacer presencia era alguien atemorizante e incluso sus ojos azules brillaban como los mismos fuegos del inframundo.

-Es hora de enviarte a donde pertenecen fenómenos y raritos como tú…- Alzó su Hootenbu y le encestó un golpe, y luego otros sablazos formando una estrella de ocho puntas y culminó con un puño fantasma a la cabeza- Estos son los nueve círculos y espero que experimentes el sentimiento de estar muerto dentro de uno de ellos. Fue un placer haber peleado contigo, Adiós, cabeza de tomate alien.

El Fénix entró en su estado civil pero conservando las alas de su estado divino y se fue volando hacia los cielos para dar con el Santuario mientras que Ankh estaba en shock, lentamente su armadura se hacía pedazos hasta no quedar nada de ella y luego la joven entera

-P-pudiste derrotarme pero…- Una sonrisa triunfante se dibujó en la súbdita extraterrestre- Tu poder ha servido… para crear el… contenedor perfecto para… mi diosa.

Calló unos segundos y su mentón quedó en el suelo

-Sus destinos… fueron sellados… Espero que… cuando regreses… solo verás que… Ya tu estúpida diosa… Estará "Transportada"… A manos de mi señora Cthulhu…- Luego su rostro fue al suelo y unos segundos después una gran fogata era lo único que existía en ese solitario lugar.

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Mientras tanto en una nave espacial…

El gato rojo con manchas negras y ojos amatistas veía tranquilamente los dos enfrentamientos que se llevaban a cabo en el plano terrestre sobretodo el combate entre Ikki y Ankh.

-Perfecto… Ya tenemos los datos completos para el nuevo contenedor en caso de emergencia

Mientras tanto eso pasaba, a la distancia había una especie de capsula tipo ataúd en la cual estaba alguien dentro del agua mientras sobre la misma capsula una especie de beyblade rojo con una imagen de color naranja estaba dejando de brillar. Un sonido se dio a escuchar mientras que el agua contenida en esa capsula comenzó a descender dejando solamente ver a un ser de cabello pelopincho con una manguera mascarilla sobre su rostro.

-Definitivamente ese hombre poderoso… Será el cuerpo perfecto en un futuro…

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Seiya y sus amigos indignados por lo que le hizo Aionia a su primogénito se lanzaron llenos de rabia y cólera hacia la castaña que estaba empuñando sus espadas barrotes mientras que el Chromnitrix ya literalmente era un aparato muerto.

El primero en atacar fue Hyoga con su sable de hielo, el acierto del Cisne fue bloqueado al instante por una de las dos armas y lo empujó, luego Shiryu dio un gran salto y lanzando su Ryusaiga fue directo al rostro de la antigua amazona pero ésta anticipó bloqueando con sus armas formando una X.

Shun fue el siguiente en lanzarse contra Aionia empleando varios golpes de nunchaku que rivalizaban contra las dos espadas hasta que la villana perdió una de las armas pero decidió encestar la respuesta a Andrómeda pero éste bloqueó el golpe hasta apartarse de la mujer mientras se daba paso a Shaina.

Ofiuco empleó varios aciertos hasta que terminó en un forcejeo contra Erídano. Posteriormente la antigua amazona de bronce tiró la lanza para dar el golpe de gracia pero Seiya intervino lanzando sus meteoros que dieron algo de lleno sobre el cuerpo de la madre de los hermanos dorados.

-¡Ahg! ¡Maldito Pegaso, ¿Cómo te atreves?!

El caballero del caballo alado saltó a la velocidad de la luz para encestarle un sablazo sobre la cabeza haciendo que la contraria se mareara un poco por el fuerte golpe. El Pegaso dando una muestra de su humildad levantó la lanza para devolvérsela a Ofiuco.

-Toma

-Gracias Seiya- Le sonrió en agradecimiento a su camarada

-¡Vamos!

-¡Sí!

Los cinco guerreros fueron tras Aionia la cual trataba de hacer uso del Chromnitrix pero desgraciadamente el aparato estaba completamente dañado debido al ataque de Seiya de hace unos instantes. Gruñó por lo bajo pero un golpe de hielo de Hyoga y una estocada de Shiryu frustraron sus intentos.

Shun lanzó su nunchaku para terminar atrapando a Aionia pero ésta saltó evitando la cadena y aprovechó para tratar de matar rápidamente pero Shaina saltó encestando una patada tras ir a la misma velocidad que su oponente. La madre de Aioria y Aioros aterrizó en tierra para encontrar que Shiryu, Hyoga, Shun y Shiina emplearon sus ataques combinados

-La técnica más grande de los Cinco Picos… ¡DRAGÓN NACIENTE!

-El puño del frío absoluto… ¡EJECUCIÓN AURORA!

-La explosión de la galaxia… ¡TORMENTA NEBULAR!

-La intensa mordida… ¡COBRA ELECTRICA!

-¿En serio? ¿Esos ataques tan infantiles?- Comenzó a reírse- Sus ataques no tienen efecto contra mí

-De hecho, eso lo hemos planeado- Dijo Ofiuco con una sonrisa de completa seguridad

-Bah, lo que dices son estupideces…

La castaña giró su arma creando un tornado que fácilmente bloqueó el ataque combinado pero no contaba que Seiya usando las alas de Sagitario Saber se alzó en vuelo y encestó un cometa que dio de lleno sobre el rostro y remató con sus estocadas a la velocidad de la luz y sus meteoros dándole totalmente sobre su anatomía hasta tirarla sobre el suelo.

La madre de los dos hermanos dorados se paró con dificultad mientras su cuerpo femenino ya tenía diez pequeños pero dibujados círculos, una clara muestra de lo demoledor de los meteoros de Pegaso e incluso la espada que llevaba fue partida en pedazos

-N-no puedo ser derrotada… Por un blasfemo como tú… Pegaso…- En eso la mujer intentó con su mano libre activar el reloj pero en eso el aparato literalmente se desmoronó ante la horrorizada mirada de la madre de los dorados- ¡No, no, no! ¡NNNNOOOO! ¡Mi Chromnitrix!

De pronto vomitó sangre y calló de rodillas al suelo mientras su visión se estaba desvaneciendo lentamente.

-Que cosmos… Tan terrible- Miró de reojo a Seiya que estaba mirándola muy seriamente, juraba que sus ojos estaban brillando en rojo por la ira y el enojo que ocasionaron sus acciones e incluso en contra de su propio hijo Aioros- ¿Acaso… Es ese… el poder del… Asesino de dioses?

De repente desapareció hasta que una vez estaba de pie ahora con la extraña dorada fusionada de sus dos hijos haciendo que el Pegaso y compañía quedaran perplejos.

-Jajaja… Bromita

El Pegaso apretó los dientes, no creía que aunque usara su modo Saber con sus estrellas destinadas de nada sirvió derrotar a la villana aunque lo más extraño, ¿Cómo era posible? Se suponía que técnicamente el Chromnitrix había sido destruido en su totalidad gracias a las flechas de Aioros, ¿Acaso ella alcanzó un nivel tan alto de cosmos que puede rivalizar contra un dios?

-No puede ser…- En eso Seiya quedó de civil mientras su armadura y espada desaparecían e hincó su rodilla al suelo

-Vaya, vaya. El Asesino de Dioses como el perro más leal a Athena quedó tan seco como una hoja en otoño- Sonrió por lo bajo segura de su victoria- Déjame decirte que yo… Ya esperaba tus ataques- Levantó su mano derecha apuntando a un agotado Pegaso mientras los demás también estaban en las mismas lamentables condiciones

-¡Seiya, cuidado!

-Ahora yo… Seré el nuevo asesino… de dioses

-Creo que será inútil tus esfuerzos, Aionia- Comentó el Dragón mientras observaba de manera investigativa hacia la antigua amazona

-¿Qué demonios estás diciendo Shiryu-kun?

-¿Qué quieres decir con eso Shiryu?- Preguntó Hyoga que estaba al lado del pelilargo

-La constelación de Erídano tiene 24 puntos. Aionia, omae wo mou shindeiru

-¿Nani?- De pronto tanto su cuerpo como sus extremidades estaban llenos de golpes y la armadura dorada comenzó a explotar en todo su esplendor mientras que la pobre madre de ambos guerreros experimentaba una agonía.

Sus puntos cósmicos habían explotado y técnicamente ya estaba en sus últimos instantes de vida. Rastros de sangre y pedazos de óxido caían por el suelo de mármol griego mientras que unos pasos tambaleantes se daban sobre él hasta terminar de rodillas apenas sosteniéndose de sus manos mientras la visión comenzaba a ser borrosa.

-Oh no… Creo que el daño que recibí… Fue mucho peor del que creí… No debí… descuidarme…

Seiya se levantó con dificultad pero logró quedarse firme mientras veía con pesar a la madre de su mentor y de su amigo dorado.

-Aionia… Es inútil que sigas de más- Habló el Pegaso- Ya detente. La pelea ha terminado.

-¡Cállate!- Le gritó- ¡Cállate Pegaso! Mantén cerrada la boca… Yo…- Se levantó de una sola rodilla mientras concentraba lo que le quedaba de cosmos en su mano derecha- Yo… Te mataré y luego… a Athena- Lanzó el ataque hacia el castaño pero bastó una sola mano para detener el ataque

-Para ser un Relámpago de Plasma fue bastante débil- Cerró su puño culminando con el ken del ataque- Hasta aquí has llegado

La castaña al ver que su ataque fue infructuoso cayó de rodillas mientras unas llamas negras comenzaban a rodearla a su alrededor como si de un incendio se tratase. Al tiempo que las llamas negras amenazaban con quemarla lentamente su piel comenzó a cambiarse de color pasando a tener uno pálido y posteriormente comenzó a desmoronarse como si fuera una pieza de arena y tierra vieja hasta terminar siendo solamente un pedazo de tierra blanca que fue rápidamente dispersada por el viento hasta ya no quedar nada sobre ella.

En eso había llegado el Fénix el cual estaba en sus ropas dañadas de civil y con las alas de su armadura divina

-Hermano, llegaste

-Así es, ¿No me digan que terminaron la fiesta sin mí?

-Aunque no la tuvimos muy fácil- En eso Seiya le señaló a su amigo peliazul lo que eran cenizas, manchas de sangre y pedazos de armadura- ¿Y tú?

-Peleando con una marciana, ¿Puedes creer que esa tipa se parecía a esa niñita rica pelirroja y que tenía un cosmos de fuego como yo?

-Supongo que tampoco la tuviste muy fácil

-Fácil fue liquidarla, difícil fue buscar la forma de romperle la madre

Mientras aquello estaba pasando aquella joven rubia de repente estaba de pie mientras caminaba vacilante mientras veía sus manos y luego a esos extraños sujetos, luego a otro chico que estaba sin camisa en el suelo y luego a una caja dorada. La joven tenía unos hermosos ojos azules y un cuerpo típico de una adolescente y en medio de la inconsciencia y el desconcierto empezó a caminar divagante sin saber ni cómo ni dónde.

Fue en eso donde la joven rubia se topó con Seiya y de repente una especie de tatuaje en puntos comenzó a iluminarse sobre el estomágo de la chica mientras que sus ojos azules comenzaban a brillar intensamente y luego se volteó hacia donde estaba Aioros y luego la caja mientras no dejaban de brillar tanto sus ojos como ese extraño tatuaje de puntos.

Luego la joven caminaba dando vueltas solamente donde estaban Seiya y sus amigos y Aioros y la caja de la armadura dorada. Fue en eso cuando la joven se puso a correr pero se tropezó justamente cuando se tropezó con el cuerpo del joven Sagitario y la chica comenzó a llorar estilo anime mientras tanto Ikki le tapó los ojos a Shun, Seiya se volteó evitando el contacto visual con la joven rubia, Shiryu y Hyoga estaban cada uno con gotas de sudor.

Shaina por otro lado se quedó sin habla al ver a la joven adolescente la cual estaba en un estado de nerviosismo ya que era evidente que todo lo que veía era muy desconocido como si nunca supiera absolutamente nada, era como estuviera viendo a una bebé mentalmente hablando.

"Creo que tengo un mal presentimiento", se dijo para sí misma pero en eso de repente aquella extraña chica estaba frente a ella. La joven rubia desnuda la miraba con curiosidad, Ofiuco quedó en silencio mientras la joven seguía mirándola

La pequeña chica luego miró el cuerpo femenino ajeno sobre todo los pechos de metal a lo que se caminó inocente y pegó su cara hacia los pechos ajenos, eso mientras que hacía una cara graciosa mientras envolvía la cintura ajena con sus brazos. La peliverde ni siquiera sabía que hacer al respecto mientras se sonrojaba como un tomate.

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Zetsubou wa amai wana

tozasareta sono tobira

Kokora ga senjou dakara

dare nimo oshienai

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Zenmai no shinzou ga

unmei ni ayatsurare

Buriki no heitaitachi wa

satsuriku wo hajimeru

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Ai wo shirazu yureru yurikago

moetsukiteku nemuri no mori de

Tomo ni ikiru yorokobi sae

mo kieteshimau tooku

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Yasashisa wo shinji

subete wo yurushite

Itsukushimu you ni tada

Wakachiatte

Wakariatte

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BONUS