Capítulo 5. ¿Cuánto puedes ver?

A la mañana siguiente se despertaron y fueron directos a continuar con su misión.

- ¿Puedo preguntarte algo? - dijo Sakura.

Itachi asintió.

- ¿Cuánto puedes ver?

- Así que te diste cuenta... - dijo haciendo una mueca.

- Abres mucho los ojos cuando te hablo, realmente no sé si me ves o si me ves poco - respondió.

- Lo que más veo de ti es tu pelo, si estás cerca te veo bien pero siempre me guío por el color de tu pelo. Por suerte, tienes un color muy poco común.

La confirmación de lo evidente la desconcertó, pensó que haría evasivas pero le respondió con total y absoluta sinceridad.

- Me gustaría decirte que, a pesar de todo, confío en ti - dijo Itachi. - Ninguno de los Akatsuki lo sabe, nadie lo sabe.

Sakura se paró y le agarró de la mano. Colocó la mano del Uchiha en su cara para que pudiera recordar cómo era en caso de que algo pasase, pudiera diferenciarla. Se sonrojó un poco al estar tan cerca de él pero Itachi pasó los dedos por su cara.

- Gracias, Sakura - dijo cerrando los ojos con una sonrisa. Rápidamente paró de acariciarle la cara y tapó su boca para ocultarse en el bosque. - Viene alguien.

Ella tenía el corazón latiéndole con fuerza, ambos subieron a una de las ramas y miraron abajo. Vio a una chica con el pelo rojo que gritaba el nombre de Sasuke, Itachi la miró extrañado.

- ¿La conoces? - le susurró al oído.

- No, a lo mejor está buscando a otro Sasuke - respondió muy confundida.

Pero la chica iba dando zancadas.

- Sasuke Uchiha, sé que estás aquí - replicó. - Puedo sentirte.

El chico frunció el ceño haciendo que Sakura enfocara su atención en él, se fijó en que la mano estaba rodeando su cintura y no pudo evitar que una pequeña sonrisa apareciera en su cara. Se encontraba demasiado cómoda con él, no tenía la presión que tenía con su equipo de ser la mejor porque Itachi confiaba en ella. Mientras la chica del pelo rojo seguía berreando, Sakura se puso muy lentamente de puntillas para echar un vistazo. Lo hizo sin que él se diera cuenta, no quería que apartara la mano de su cintura.

La chica siguió berreando, rato en el que ellos permanecieron callados. No parecía darse por vencida pero aquella era una pista. Si se dejaban ver corrían el riesgo de que ella fuera a contarle a Sasuke que andaba en su búsqueda así que permanecieron en silencio.

- ¿Estará Sasuke-kun por aquí de verdad o te ha confundido con él? - susurró en su oído.

- Tenemos un chakra similar, seguramente me haya confundido - respondió.

Miraron hacia abajo y vieron como la chica se había sentado agarrando sus rodillas, parecía muy disgustada. Casi sintió pena por ella, se había visto en su situación. Estuvieron casi quince minutos en esa postura hasta que la chica se dio por vencida y se fue. Ellos se miraron aliviados, el chico quitó la mano de su cintura y bajaron con cuidado de no hacer ningún ruido.

- ¿No pueden vernos? - preguntó Sakura.

- Mi visión se ha reducido pero cuento con la ayuda de ellos - dijo señalando al cielo.

Sakura achicó los ojos y vio una bandada de cuervos.

- Así que ese era el truco - dijo con una sonrisa.

- Podría decirse que sí - respondió un poco nervioso.

Las misiones con Itachi habían resultado ser de lo más tranquilas, no era difícil. Tan pronto como vieran a Sasuke, volverían a la guarida. Ambos acordaron en seguir el paso de la chica pelirroja y continuaron su viaje en la parte de arriba de los bosques.

Después de su pequeño acercamiento, Sakura empezó a sentir un poco de vergüenza de estar a su lado. Sasuke le había arrebatado todo tipo de esperanza y estar tan cerca de su hermano habían vuelto a florecer, quería encontrarle cuanto antes. Quería demostrarle a su maestra y a Naruto que ella era capaz de conseguir cualquier objetivo que se propusiera.

- ¿Alguna vez pensaste en volver a Konoha? - le preguntó mientras Itachi le curaba la parte de arriba del muslo.

- No creo ser bienvenido.

- Pero es tu hogar.

- ¿A dónde quieres llegar? - le preguntó acomodando la venda en su pierna.

Había sido un corte sin importancia, Sakura se sintió un poco tonta por haber ido corriendo sin fijarse en que un tronco se había roto en mitad del camino. Le dolía pero lo ocultó aprovechando que Itachi no se había dado cuenta pero cuando su mano rozó sin querer su pierna se percató de que estaba sangrando y dio por finalizada la misión de aquel día.

Sakura había insistido en que no era nada y que estaba bien pero él se sentía en deuda con ella después de haber mejorado sus problemas de migraña y de salud en general.

- Lo que yo hago es porque es mi deber como ninja médico, lo tuyo no - le había dicho.

- Me da igual - había respondido él cargando con ella de la misma forma que Sakura hizo con él días anteriores.

Ella había bufado, le había recordado la misión pero Itachi había hecho oídos sordos y había buscado una posada donde ella pudiera descansar. Sentir las manos del chico en su pierna hizo que su corazón latiera a gran velocidad, estaba demasiado cerca de ella. Pero las ideas pervertidas se fueron de su cabeza al recordar que él era mayor y que probablemente la viera como lo que era, una amiga de su hermano pequeño.

Claramente no pensaba en ella de esa manera.

Siendo lo más discreta posible, calculó que tendría unos cinco años más que ella y suspiró un poco disgustada. Tampoco sabía qué hacía preguntándose ese tipo de cosas, Sakura amaba a Sasuke y el único motivo por el cual se estaba sintiendo atraída por Itachi era por su parecido con él. Pero le pareció que estaba siendo un poco injusta, no eran la misma persona.

Le miró mientras él desinfectaba su herida, le había pedido que no malgastara el chakra porque él se lo curaría; le había parecido de lo más adorable. Mientras Itachi estaba concentrado cosiéndole unos puntos en la herida, un fugaz pensamiento pasó por su mente. No podía saber con exactitud si había interés por su parte o no y no había nada que le impidiera recordarle su presencia.

- Terminado - dijo él.

Sakura miró su pierna, habría tardado menos utilizando su chakra pero el resultado no estaba tan mal como pensó que estaría. Cicatrizaría bien y únicamente le quedaría una pequeña marca. Él le sonrió provocando que ella soltase un suspiro involuntario. No entendía qué le estaba ocurriendo pero quería ser abrazada por él, besada tal vez.

Pensó que había tenido mucha suerte, la posada tenía una habitación disponible. Antes de celebrarlo, la señora les había dicho que tenía dos futones cosa que Sakura lamentó. Estaban cerca pero tampoco demasiado como para acercarse de forma accidental. Itachi se había ido al baño de fuera a ducharse para darle un poco de privacidad. Cuando cerró la puerta, Sakura se dio un golpe en la cabeza con el suelo. Parecía habérsele olvidado el motivo por el cual estaba allí, se estaba emocionando demasiado así que optó por cojear hasta el baño de la habitación y quitarse los restos de sangre de la pierna y ducharse ella también.

Tenía que quitarse esa idea de ser abrazada por él, era ridícula.

- Es ridícula la idea y yo - susurró.

Cuando salió, él aún no había llegado así que se metió en su futón. Estaba pensando en Sasuke en el momento en el que Itachi abrió la puerta.

- Perdona, ¿te he despertado? - preguntó.

Ella negó con la cabeza y se giró para ver como el soltaba su larga melena. Le siguió con la mirada hasta que se metió en el futón, colocó su pelo encima de la almohada y cerró los ojos.

- No me hace falta verte para sentir tu mirada puesta en mí, ¿cambiaste de idea y planeas traicionarme? - preguntó aún con los ojos cerrados.

- Sí, esperaré a que te duermas.

Itachi sonrió y se giró para quedar frente a ella.

- Eso me dolería - respondió con una sonrisa en su cara.

- Sakura... Gracias... - murmuró Sasuke.

Ella vio como el chico se alejaba de la aldea, tenía que impedirlo por todos los medios.

- ¡Te ayudaré con tu venganza pero, por favor, no te vayas! - exclamó Sakura.

En sus sueños, Sasuke la abandonaba una y otra vez dejándole con un gran sentimiento de abandono. Ella lloraba mientras le pedía una y otra vez que volviera pero el Uchiha no se dignó a mirarla a la cara y lo último que vio fue su espalda antes de que le asestara un golpe que la dejó inconsciente. Sakura se despertó de un golpe y con el corazón latiéndole sin cesar.

Vio que Itachi dormía a su lado pero cuando se giró, algo la dejó petrificada.

Unos ojos rojos parecían atraversarla, aún con lágrimas en los ojos, se giró y encontró a Sasuke mirándola desde arriba.

- Sasuke-kun...

Pero tan pronto él desapareció.

- Sakura - la zarandeó un brazo. - Sakuraaa.

Ella abrió los ojos y vio el rostro de Itachi frente a ella.

- ¿Te encuentras bien? ¿Necesitas que nos quedemos más tiempo aquí? - preguntó preocupado.

Sakura negó con la cabeza y se levantó. Ambos continuaron su viaje en silencio. Ella no se atrevía a mirar al Uchiha a la cara, desde luego no era la primera vez que su mente le jugaba una mala pasada. Si tan solo Sasuke se limitase a abandonarla en sueños... Pero también la culpabilizaba por no haberle esperado como siempre había prometido hacer.

Ya fuera con Naruto o con cualquier otro chico, Sasuke aparecía en sus sueños para recordarle que tenía que amarle a él y solo a él.

Caminaron durante un día entero, quería acabar con la misión cuanto antes y volver a traer a Sasuke de vuelta a la aldea. Pero había algo dentro de ella que le impedía fantasear con la idea de tener al Uchiha de regreso y ese algo se llamaba Itachi. Le miró cuando ambos estaba recuperando el aliento después de una larga caminata y le sonrió.

- ¿Pero cómo se escabulle Sasuke-kun? No hay ni rastro de él, es como si se hubiera tragado la tierra - exclamó cansada.

Pero Itachi miraba en la dirección opuesta, ella hizo lo mismo sin encontrar nada fascinante que pudiera ocupar su atención.

- Oye... - susurró agarrándole de la manga sin obtener respuesta.

En ese momento, su mundo casi se vino abajo. Hacía un tiempo que él no había dicho palabra, había intentado hablar con ella pero sus respuestas banales parecían haberle desmotivado. Quizás se encontraba mal y, como no mostró mucho interés, estaba sufriendo. Se puso delante de él pero ni aún así Itachi la miró.

Ella le puso la mano en la frente, al menos el Uchiha no se la apartó. Pero todo parecía ir bien, él simplemente la estaba ignorando.

- ¿E-estás bien? - se atrevió a preguntar.

No le lanzó una mirada de enfado, estaba dolido.

- ¿Y tú?

Sakura se sorprendió y una sonrisa burlona apareció en su cara.

- ¿Estabas así porque no te respondía? - preguntó sentándose a su lado, Itachi no reaccionó pero tampoco la apartó. - Perdóname, fue una noche mala y... - añadió apoyando su cabeza en el hombro mientras observaban la puesta de sol. - No quise pagarlo contigo - susurró.

Itachi sonrió y apoyó la cabeza en la suya. Sakura estaba muy nerviosa, no sabía cómo reaccionaría él pero se apartó un poco y rodeó su cintura dándole un abrazo. Para su sorpresa, el Uchiha correspondió a su abrazo y le pasó el brazo por encima.

- ¿Significa eso que me perdonas? - preguntó ilusionada.

Él asintió.

- Por ahora - dijo con una sonrisa.

En aquel momento sintió unas mariposas en su estómago. Miró de reojo a Itachi mientras él seguía con la mirada puesta en la puesta de sol y con una sonrisa en su cara.