Capítulo 6. Pregúntele a Danzo-sama
Mientras estaban abrazados subidos a aquel tronco empezó a anochecer y unas gotas empezaron a caerle en la cara. Antes de que se pusiera a caer un diluvio, salieron corriendo. Entraron en la primera posada que vieron y justo cuando llegaron fue cuando empezó a llover.
- Por los pelos - dijo Sakura mirando la lluvia caer por la ventana. - ¿Necesitas que te cure? - preguntó girándose hacia el Uchiha el cual negó con la cabeza.
Notó como su mano se apoyó en su espalda y se sentó a su lado. La luz de la luna iluminaba su cara y ella se sonrojó al ver lo cerca que estaban sentados en aquella repisa viendo la lluvia. Estaba un poco nerviosa pero se deslizó un poco más para que él la abrazase como momentos antes había hecho. Itachi abrió los ojos pero aún así la acogió, abrió las piernas para dejarla pasar y la rodeó. La mezcla de limón, lirios y roble que desprendía la hacía sentirse protegida así que apoyó la cabeza en su pecho.
Él levantó su mano y le apartó el flequillo de su frente y depositó un beso.
- ¿Y esto? - preguntó con la cara roja.
- Perdona, ¿te ha molestado?
- No, no - susurró. - Es que no estoy muy acostumbrada a las muestras de afecto.
- ¿Sasuke y tú no...?
Sakura negó con la cabeza.
- Debería ir aceptando que Sasuke-kun jamás a corresponder a mis sentimientos y si lo hace, sé que lo haría por la rivalidad que tiene con Naruto.
Aquello le había salido de dentro, era lo que humildemente pensaba pero jamás se atrevió a decir en voz alta. Era consciente que su mejor amigo estaba enamorado de ella y jamás dudó de que sus sentimientos no fueran nobles. Naruto la quería de verdad, desearía poder corresponderle de la misma forma pero no era capaz.
Sasuke era el único y siempre había sido así, jamás pensó que alguien pudiera hacerle cambiar de idea pero Itachi era distinto. No era tonta, ella misma notaba como conectaban y la atracción que sentía por él era innegable pero no podía afirmar con seguridad el hecho de que era el hermano de Sasuke; hermano con el cual compartía rasgos muy similares.
- Sakura - la llamó.
- ¿Sí?
- Me encuentro muy mal.
Ella abrió los ojos de golpe y encendió la luz. Puso la mano en la frente de Itachi, no tenía fiebre pero su temperatura corporal estaba unas décimas por encima de lo normal. La miró y vio un poco de sonrojo en sus mejillas, igual estaba exagerando y le había asustado.
- ¿Qué sientes?
- Taquicardia.
La mano de Sakura se puso encima de su corazón, tenía razón, iba demasiado rápido.
- Voy a traerte algo, quédate aquí y no te muevas.
Sakura se levantó esperando que hubiera algún negocio abierto como si le fuera la vida en ello, compró unos plátanos y valeriana y volvió empapada. Itachi seguía en la repisa así que le ayudó a bajar y le tumbó en la cama de la habitación. Le quitó la camiseta y se dispuso a hacer unos sellos para que el chakra en sus manos fuera más efectivo.
Cuando presionó el pecho del Uchiha, este se quedó inmóvil. Ya había observado ese comportamiento antes, ambos hermanos eran muy quietos y casi parecía que le habían puesto en pausa.
- Veo que ha vuelto a un ritmo normal, está un poco acelerado pero te he traído algo para comer y una valeriana.
Itachi apartó la mirada de la suya.
- No voy a dejar que mueras, Itachi-kun.
Él la miró un poco sonrojado, era la primera vez que se dirigía a él directamente pero entonces se asustó. El corazón del chico volvió a latir a mucha velocidad.
- ¿Qué? No lo entiendo, si estabas bien. - Inspeccionó la zona y decidió levantarse para darle la infusión cuando una mano la detuvo.
- Lleva así todo el día - susurró. - Pero sólo cuando estoy demasiado cerca tuya.
- ¿Cuándo estás cerca mía?
Itachi asintió.
- Debería alejarme de ti entonces... - susurró.
- No.
La mano del chico no soltaba su muñeca así que pensó que le daría la infusión después del calor del momento. Dudó pero se sentó junto a él y le miró.
- Sé que no me quieres pero todo lo que estás haciendo por mí... Podrías haberme dejado morir y seguir tú con la misión de salvar a Sasuke pero no lo has hecho.
Sakura contó hasta diez y luego se acercó, le quitó el flequillo de la frente y le besó de la misma forma que él había hecho antes pero estaba demasiado nerviosa y no pudo evitar parar. Siguió besando la cada de Itachi, besó sus ojos cerrados, su nariz, su mandíbula... Pero se paró al llegar a los labios. Él no parecía sentirse disgustado con la situación y abrió los ojos.
En aquel momento se sintió como en aquel cuento infantil donde dos personas se veían unidas por un hilo rojo. Itachi se acercó un poco más y la besó. Ella soltó un suspiro y se dejó abrazar nuevamente por el chico. Él sostuvo su cabeza entre sus manos y la besó con pasión, quizás demasiada pero a Sakura no le importó. Sentía mariposas en el estómago y todas suspiraban el nombre de Itachi. Él se separó un poco y apoyó la frente en la suya.
- No te robaría tu misión - dijo.
El chico bufó y volvió a besarla. La tumbó en la cama y acarició su cara.
- Nuestra misión - aclaró.
El corazón de Sakura comenzó a latir igual de rápido que el de Itachi y le rodeó con las piernas mientras él la seguía besando. No había tenido ese tipo de cercanía con nadie antes pero sentir el cuerpo del Uchiha tan cerca de ella era algo que estaba empezando a afectarle. El brazo de Itachi rodeó su cintura muy fuerte mientras la otra acariciaba su mejilla.
Ino siempre había sido una amiga algo extraña para Sakura. Siempre había habido tensiones entre ellas por Sasuke pero cuando este abandonó la villa, el interés de Ino también la abandonó. Pasó una temporada muy triste junto a ella pero un día decidió que había sido suficiente luto y que prefería enfocarse en alguien mucho menos conflictivo. Cuando Ino cumplió los dieciséis, se desató.
- ¿Y no es un poco raro que te beses con Shikamaru? - preguntó Sakura.
- ¿Por qué? Le propuse practicar y él aceptó.
- Lo digo por vuestros clanes.
- Ah, eso... Podría ser raro si nos descubrieran pero eso lo hace más excitante. Dime, ¿tú nunca has besado a nadie?
Sakura negó con la cabeza.
- ¿Qué se siente? - preguntó un poco avergonzada
Itachi le dio la vuelta y comenzó a besar su cuello provocando que su piel se erizara, Sakura echó la cabeza para atrás mientras los brazos del chico acariciaban su cuerpo. Se estaba empezando a sentir como en una nube. Se giró para unir nuevamente los labios con los suyos.
Se estremeció cuando se sentó y él le quitó la camiseta, sintió su cuerpo en contacto con el suyo, pensó que se sentiría avergonzada si alguna vez se quedaba medio desnuda delante de alguien pero Itachi le daba la confianza en sí misma que nunca había tenido. Cuando él se deshizo de su sujetador pensó que por nada del mundo quería retroceder. Realmente no sabía qué hacer o cuándo hacerlo e incluso se asustó un poco al sentir un bulto entre las piernas. Lo miró un poco extrañada cuando se topó con su mirada.
- No tenemos que hacer nada si no estás preparada - dijo con una voz muy cálida.
- Es que no sé cómo... - respondió sonrojándose.
- Sakura, por favor - rio.
Su risa la hizo sonrojarse mucho más de lo que ya estaba.
- Túmbate, no te preocupes por mí.
- ¿Qu-
Pero no pudo terminar, Itachi se colocó encima en un visto y no visto. La besó y acto seguido notó como la cabeza iba a bajando por su cuerpo. Besó sus pechos, ella no fue capaz de mirarle mientras lo hacía cosa que hizo que él soltara una risa corta. Sakura intentaba no gemir pero la boca de Itachi estaba descontrolándola. La taquicardia que él había sentido la estaba notando, notó como los dedos del Uchiha apartaron su ropa interior y se introdujeron en ella.
- Creo que esto es tuyo - dijo sacando sus dedos de ella mientras la miraba con una sonrisa.
Jamás en la vida se había avergonzado tanto como cuando vio los dedos ensangrentados de Itachi haciendo el símbolo de victoria.
- Oh, por Kami, lo siento mucho. Yo...
Pero él la calló con un beso, limpió sus dedos y su zona y se propuso a continuar su trabajo pero Sakura cerró sus piernas.
- ¿Qué ocurre? - preguntó confundido. - Es algo normal, no te preocupes.
Ella le miró de reojo.
- Te quiero a ti - susurró sonrojada sin mirarle.
Itachi la miró a arriba a abajo con una sonrisa maliciosa, se levantó y la volvió a besar. Cuando se dio cuenta, la situación había vuelto a su cauce y ella volvió a sentirse excitada entre sus brazos. Él fue entrando poco a poco dentro de ella mientras la acariciaba, quería suavizar el dolor que ella pudiera sentir pero ella se puso encima.
- Oh, vaya - dijo Itachi con una sonrisa.
Ella fue moviéndose, escucharle gemir era algo que le encantaba. Apoyó las manos en sus hombros mientras él le pasó el brazo por debajo y acarició su mejilla, con la otra, agarró uno de sus pechos y tiró sacándole un gemido.
Estuvieron toda la noche haciendo el amor, Sakura se sintió conectada con él. Se habían venido arriba y habían involucrado el chakra en sus relaciones, una parte de Itachi estaba con ella. Cuando acabaron exhaustos, él acarició se tumbó a su lado y estuvo pasándole los dedos por su espalda hasta que cayó rendido. Sakura se acercó a él y le besó en los labios mientras sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas. Esperó para asegurarse de que estaba dormido, había conseguido que se tomase la valeriana, no quería aplicarle ningún ninjutsu que no fuera meramente reparador; no quería empeorar su salud pero tenía que conseguir unas horas.
- Lo siento - susurró. - Pero no puedo permitir que te entregues - dijo dándole otro beso.
Tener el chakra de Itachi con ella le había hecho ver algo más, probablemente él no se hubiera dado cuenta pero vio los planes que tenía. Pensaba sacrificarse.
El chico tenía planes de entregarse a Konoha para ser ejecutado y así evitaría que Sasuke cargara con la culpa de su asesinato. Aún con todas, Itachi estaba dispuesto a seguir sacrificándose por Konoha, aprovecharía que pronto su vida llegaría a su fin. Ese había sido siempre su plan desde el inicio, quería devolverle a su hermano todo lo que le había quitado. Se vistió con mucho cuidado y salió de la habitación rápidamente. Tenía que hablar con la hokage cuanto antes, si él se entregaba, sería ejecutado por ser un traidor.
Corrió lo más rápido que pudo para salvar su vida. Con los ojos llenos de lágrimas miró hacia atrás, haría cualquier cosa para que él no muriera a manos de Konoha.
- ¿Acaso te has vuelto loca? - gritó Tsunade cuando ella deshizo el genjutsu de Itachi.
- Por favor, Tsunade-sama, tiene que escucharme.
- ¿Tienes idea de lo que podría ocurrirte si se enteran que te has codeado con ninjas desertores? - exclamó la hokage. - Te acusarían de traición a la villa.
Sakura estaba empezando a ponerse nerviosa.
- Peor aún, estamos hablando de Itachi Uchiha - sentenció.
La hokage se levantó de su asiento, buscó entre los papeles y se los puso enfrente.
- ¿Es a este hombre al que quieres proteger?
Ella miró los papeles, vio fotos de Itachi en el libro bingo y de la masacre Uchiha pero ese no era el Itachi de verdad.
- Tsunade-sama, por favor...
- Ni hablar, si Itachi Uchiha se entrega no tendré más remedio que condenarle a muerte. Ya sabes cómo van estas cosas, Sakura, no sé qué tipo de mentira te habrá contado pero él es un asesino - dijo. - Una vez muerto Itachi, Sasuke volverá.
- Sasuke-kun se volverá contra la villa si se entera de que Konoha mató a su hermano.
Tsunade dejó las gafas en su escritorio.
- Siento en el alma privarle de tal hazaña pero es el protocolo - dijo frotándose el tabique. - Bueno, no es mi labor, lo hacen los ANBU.
Sakura miró con amargura el libro bingo cuando se acordó, en el recuerdo de Itachi vio al hombre que era el culpable de todo lo ocurrido.
- Pregúntele a Danzo-sama, él sabrá de lo que hablo - dijo saliendo del despacho de la hokage.
