Capítulo 7. "Itachi-kun"
Se fue del despacho de Tsunade con la esperanza de que ella la parase pero nada de eso ocurrió, cuando cerró la puerta intentó seguir pero se encontró con alguien que no esperaba ver.
- Hola, Sakura, ¿qué te parece acompañarme? - preguntó con una sospechosa voz.
Como no quiso llamar la atención, siguió al anciano hacia una parte de Konoha que no había visto nunca. El sitio estaba oscuro y muy húmedo, el no ver a nadie más la preocupó.
- Por última vez: ¿has estado viéndote a escondidas con Itachi Uchiha? - preguntó Danzo muy desesperado.
Sakura se mantuvo callada, no pensaba decir nada que pudiera utilizarse en su contra. Había visto en los recuerdos de Itachi lo manipulador que podía llegar a ser así que se giró. Llevaba un buen rato en el despacho de Danzo y no le importaba quedarse el tiempo que hiciera falta, quiso pensar que el Uchiha no se entregaría nada más despertarse. Seguramente, al no encontrarla, habría salido a buscarla así que tenía algo de tiempo extra.
- ¡Maldita seas, niña, habla! - le gritó mientras daba un golpe en la mesa.
Ella le miró un poco asustada pero mantuvo la compuesto, no la daría a ese hombre el privilegio de saber cuán asustada estaba.
- Yo... No quiero estar aquí - dijo levantándose.
Pero Danzo le bloqueó la salida, chasqueó con la lengua y negó con la cabeza.
- De eso nada. Escúchame, si la aldea descubre lo que hiciste te convertirás en una ninja renegada en el mejor de los casos... Dime, ¿es eso lo que quieres?
Quizás se había puesto demasiado pasional a la hora de amenazarla pero tenía razón, ella ya lo sabía, se lo había dicho a Itachi cuando vio que no le contaba la verdad.
- No me importa - dijo agachando la cabeza.
Sakura prefería convertirse en una ninja renegada a seguir viviendo en una aldea que obligaba a las personas a realizar actos como el que Danzo le ordenó a Itachi. Él había dado su vida por Konoha y no solo no se lo agradecieron ni valoraron el sacrificio que realizó, le culparon como un criminal. Cada vez que ella había mirado al Uchiha veía a un ser puro, alguien al que realmente le importaba la villa.
- Así que no te importa... - susurró.
- Creo que se le olvida que usted no es el hokage - añadió.
- Si crees que es Hiruzen o Tsunade han estado controlando la villa, estás muy equivocada. Ser hokage implica realizar sacrificios - le dijo.
Vio como la huesuda mano de Danzo apretaba su brazo, no le estaba haciendo daño pero notaba como estaba absorbiendo parte de su chakra. De un manotazo, se zafó.
- Si no colaboras conmigo y te mantienes callada, te buscarás un problema. Olvida a Itachi Uchiha, él será juzgado en el momento en el que ponga un pie en esta aldea pero sobre todo... - dijo cogiéndola del mentón. - Sé una chica lista, si vas poniendo en entredicho mi imagen jamás volverás a ver la luz del sol.
Sakura sabía que él tenía aún más que perder, si revelaba todo lo que había hecho a Konoha y a las demás villas ninja, sería Danzo quien tendría más problemas. En aquel momento, un sentimiento de rabia la invadió. No veía ningún tipo de arrepentimiento por su parte, tan solo tenía miedo por su vida en la aldea. La imagen lo era todo para él, no le importaba a qué precio. Itachi apareció en sus recuerdos, no iba a dejar que viviera la poca vida que le quedaba fuera de su hogar y con miedo por lo que pudiera pasarle a Sasuke.
Haciendo caso omiso a sus advertencias, Sakura salió. Estaba a punto de cruzar la entrada de Konoha para volver y que Itachi no sospechara nada pero nada más acercarse, Tsunade la estaba esperando allí.
- Sakura - la llamó.
Ella se giró.
- ¿Qué es lo que sabes de Danzo?
- ¿Va a condenar a Itachi si pone un pie en Konoha?
Su maestra la miró.
- Lo retendré pero te prometo que no será ejecutado.
Fue una larga conversación pero confió en que su maestra tampoco simpatizaba con la actitud de Danzo y quería quitarle todo el poder que tenía. Le explicó con todo lujo de detalles lo que había ocurrido, cómo había acabado en la guarida de Akatsuki, cómo había curado al chico pelirrojo. Aseguró que jamás pensó en traicionar a La Hoja, únicamente quería salvar a Sasuke. Le explicó lo que había visto en los recuerdos de Itachi, cómo él se había comportado con ella, lo que había visto en sus recuerdos.
Tsunade se quedó asombrada, Hiruzen había sido su maestro y nunca pensó que él pudiera permitir algo así. En la media hora que estuvieron juntas, bebió, maldijo pero finalmente le aseguró que sería discreta buscando información.
- No encontramos a Sasuke-kun en todo el tiempo que estuvimos de misión - explicó.
- Necesitamos tener pruebas de todo lo que estás diciendo, el consejo tiene a Danzo en muy alta estima - dijo mordiéndose el pulgar. - Igual podría mandar a un escuadrón del ANBU para que se adentre en la Raíz - se decía mientras paseaba de un lado a otro.
- Tsunade-sama... - la llamó. - ¿Está segura de que Itachi estará a salvo si vuelve? Realmente no sé cuándo pensaba entregarse, antes tenía que contarle toda la verdad a Sasuke.
La hokage se volvió para mirarla.
- Te voy a ser sincera, no lo sé. No es decisión sólo mía, el consejo tiene que dar su aprobación y lo que es peor: el resto de los clanes. Quisiera poder asegurar que estaría bien volviendo a ser un ninja de Konoha pero, aún con el apoyo de todos nosotros, la gente tendrá algo que decir y te puedo asegurar que lo dirá.
Sakura miró abajo.
- Pero no te preocupes, encontraremos la solución - le dijo Tsunade. - Me siento en deuda con él, el tercero fue mi maestro y condenó a alguien injustamente - susurró. - Como hokage no puedo permitir que esto quede así, eso te lo puedo asegurar.
Mientras corría a gran velocidad no podía dejar de pensar en Itachi mientras sonreía, no pensó que tuvo fuera a resultarle tan fácil. Tan solo esperó que él no se hubiera despertado y después hablaría con él, irían juntos a buscar a Sasuke. Cuando llegó a la posada donde estaban no le encontró por ningún lado, preguntó por él y le dijeron que había salido hacía escasos minutos.
Sakura se encogió de hombros y salió a un ritmo moderado para encontrarse con él cuando un mal presentimiento la invadió. Ya hacía tiempo que entrenaba con Tsunade, era su mejor alumna así que se concentró y unas líneas negras aparecieron en su cara con intención de localizar el chakra antes de ir corriendo sin ningún rumbo.
Fue un poco imposible pero finalmente lo encontró, era un señal especialmente débil que perdía constantemente. Tardó muchísimo tiempo pero una explosión a unos kilómetros de ella fue un punto de inflexión. Muy asustada, salió corriendo en esa dirección lo más rápido que sus piernas le permitieron. Sintió como la temperatura del ambiente había subido notoriamente y cuando alzó la vista vio a Itachi envuelto en una figura roja de un tamaño descomunal.
No le estaba atacando, sólo se estaba defendiendo y esa situación ya la había vivido antes con Naruto. Cogió el mismo valor que tuvo entonces, corrió hasta él cuando Sasuke la vio.
- Apártate - le ordenó.
- Sasuke-kun, por favor... No lo hagas - dijo entre lágrimas mientras se ponía entre ellos. - Por favor, escúchale...
Sasuke la miró receloso.
- ¿Se puede saber qué le has hecho? - rugió pero al no encontrar respuesta. - Sea lo que sea que te haya dicho te ha mentido.
Aún no había mirado a Itachi, no era capaz de imaginarse por todo lo que habría pasado pero se giró lentamente y vio su rostro lleno de heridas.
- No te preocupes por mí, estoy bien - susurró con una sonrisa.
- Sakura, he dicho que te apartes - volvió a decir Sasuke.
Pero ella negó con la cabeza.
- ¿No lo entiendes? Él aniquiló a mi clan.
Cada palabra parecía ir haciéndole más y más daño a Itachi, mientras ellos hablaron, el mayor Uchiha cayó al suelo y el gigante rojo desapareció.
- Escúchale, por favor, sólo escúchale.
Pero Sasuke la apartó con fuerza y dirigió su katana a su hermano. Fue en un visto y no visto, Sasuke estuvo apunto de asestarle un golpe mortal pero ella no pensaba darse por vencida. Cuando la katana le atravesó, sus ojos se abrieron y tiró el arma. Con la mano que le quedaba libre se dispuso a curar a Itachi.
- No quiero tener que matarte pero si no te quitas tendré que correr ese riesgo.
Se quedó en silencio.
- Asumiré ese riesgo.
Sakura se levantó y destinó un poco de su chakra a curar la herida que le había hecho sin querer. Fue muy poca cantidad, quería que Itachi viviera así que aguantó el dolor. Estaba dispuesta a luchar contra su compañero si era necesario. El chico estaba sorprendido pero nada le iba a parar a él tampoco. Ella realizó un ninjutsu para permitir que Sasuke pudiera ver a través de sus recuerdos tal y como Itachi hizo con ella. Deseó que todo eso fuera suficiente, por lo menos para calmar el sentimiento de venganza que tenía.
Cuando terminó la miró con odio.
- ¿Con él? - preguntó Sasuke incrédulo.
- Desearía no hacerlo pero...
- No trates de arreglarlo.
El silencio se hizo entre ellos, Sasuke se llevó una mano a la cara y desapareció dejándoles a solas. Pensó en ir tras él pero no pudo. A pesar de ser de día, el enfrentamiento entre ambos había ocasionado una tormenta. No podía creerlo, no podía permitir que Itachi muriera ante sus ojos y mucho menos una muerta tan trágica. Cogió su mano y le susurró al oído.
- Estoy aquí, no te voy a dejar solo... - susurraba.
- S-sakura - la llamó.
Sin pensárselo dos veces, transfirió todo el chakra a sus manos y se dispuso a curarle pero la mano del chico la paró.
- No lo hagas... - murmuró.
- Me da igual lo que me digas, te voy a curar.
- Quiero que me recuerdes, ¿vale? Pero no así, no quiero que te martirices por no poder haber hecho nada.
- Tú no vas a morir - sentenció.
- Sakura... - suspiró.
- No puedes morir, no lo permitiré.
Fueron horas de mucha angustia y desesperación pero cuando vio que el chico se mantenía estable pudo descansar en paz. No se separó de él en ningún momento, agarraba su mano con vehemencia.
- Te dije que no morirías - dijo con una sonrisa.
Los siguientes días fueron muy desconcertantes para la aldea, no tuvo noticias de Itachi pero aún así, podía sentirle, él no había muerto y ese fue el consuelo que le quedó. De todas maneras, cogió varios libros de la biblioteca de los Uchiha y pasó días allí leyéndolos. Tenía la esperanza de que él volviera en algún momento, mordió la manzana que estaba comiendo y luego echó un vistazo a su villa y sonrió con amargura.
- ¿Y esta? - le preguntó a Itachi mientras hacía trazos en su espalda. - ¿Qué dice?
Él titubeó.
- Sakura - respondió consiguiendo que ella soltara una carcajada. - ¿No lo es?
- No - reía la chica.
Itachi se dio la vuelta y la miró, con sus dedos índice y corazón rozó su frente y luego la besó. Ella se sonrojó, casi no se atrevía a preguntar. Miró al Uchiha mientras este la abrazaba fuertemente, su corazón latía cada vez que él mostraba algún tipo de cercanía. Aún estaban desnudos en la cama, la lluvia caía y en ese momento deseó que el tiempo se parase.
- ¿Eso es un código o algo? - le preguntó.
Él movió la cabeza de arriba a abajo.
- ¿Y qué significa?
- Lo que siento por ti.
Sakura frunció el ceño.
- ¿Y qué sientes por m... - no pudo terminar la frase porque él le dio un beso.
Le miró a los ojos mientras él cogía su mano y la colocó en el pecho. Ella sonrió al ver su respuesta, no le hacía falta verbalizar nada pues con él tenía todas las respuestas. La tumbó en la cama mientras la besaba.
- Itachi-kun... - gemía mientras él besaba su cuello.
Se fue adentrando en ella lentamente mientras entrelazaban sus manos.
- Itachi... - susurró Sakura.
- ¡Sakura! - gritó una voz.
Ella abrió los ojos y vio a su amiga correr con una expresión de espanto en la cara.
- ¿Qué ocurre? - preguntó asustada.
- Es él... Sasuke-kun ha vuelto...
