"Algo nueva en la rutina"


A paso lento regreso a la habitación de su hermano, por un momento logro sentir una mirada sobre él, sin embargo, al voltear no había nadie.

Ah, tal vez esta sobre actuando, está un poco paranoico…

Volvió acostarse junto a su hermano, esta vez no se despertó. Cerró los ojos, tenía que relajarse y descansar. De seguro cuando regresara a Italia no lo volvería hacer en un buen tiempo. En cuestión de minutos nuevamente quedo completamente dormido.

Por otro lado, específicamente en la antigua recamara que visito el primogénito se escuchó de manera clara como alguien gruño, claramente se encontraba bastante molesto.


Habían pasado varios días desde que su hermano se tuvo que marchar, que los tuvo que dejar con la promesa de que regresaría para el cumpleaños de su madre. Pero solo era eso, una promesa, no un juramento. La primera se puede romper fácilmente, nada le garantizaba de que su hermano la va a cumplir; la segunda es distinta es un poco más divina, más especial, algo que nunca debe de romperse.

Los días que le siguieron no fueron los mejores, de alguna extraña manera sus matones se enteraron de la visita de su hermano y lo estuvieron molestando con ese tema más de lo esperado.

En los momentos en los que era golpeado, en esos instantes varios pensamientos lo atacaban, pero los que más destacaban eran:

"¿Por qué soy débil?"

"¿Las deidades decidieron que este es mi castigo por ser tan débil?"

"¿Quién decidió que yo debo de sufrir para que ellos sean felices?"

"¿Por qué ellos todavía no reciben su castigo por dañarme durante tantos años…?"

"Acaso la única forma de obtener justicia, ¿la debo de hacer yo…?"

En todas y cada una de las ocasiones fruncía el ceño y negaba levemente, todos esos comentarios eran tóxicos pues cada vez que le surgía alguno de ellos constantemente podía escuchar el leve sonido de algún metal o madera derrumbarse, curiosamente, cerca de él.

Nuevamente se negó a sostener aquella tubería vieja que rodaba a su dirección, cerró los ojos, esperando a que sus matones se marcharan de una vez. Los pasos a la lejanía le confirmaron que finalmente se encontraba solo, que ya se encontraba a salvo: seguro. Lentamente abrió los ojos y se recargo en aquella pared que le ha servido como apoyo después de muchas golpizas, poco después procedió a limpiarse todas sus heridas y hematomas nuevos.

Dejo escapar un suspiro de frustración al ver que le faltaban algunas cosas: unos libros. Siempre agradece dejar su celular en su casa, pues si en algún momento lo llevara consigo, bueno, ya no existiría más.

Con mucho esfuerzo se volvió a colocar de pie, al me menos el día de mañana es sábado, significa que tiene todo un fin de semana para recuperarse de todas sus heridas. Y respecto a los libros, ah, sin duda sus profesores lo van a regañar.

Al entrar a su hogar sin muchas ganas forzó una mueca de felicidad, no quería causar problemas o inconvenientes. A pesar de que los focos y algunas lámparas se encontraban encendidas, su madre no se encontraba por ningún lado.

Sin mucha prisa tomo asiento en una de las sillas del comedor, en la meso se encontraba una nota que expresaba:

"Lo siento, Tsu, tuve que salir un rato, lo más probable es que regrese pasada la media noche.

Te deje la cena preparada, no quiero que nuevamente te duermas sin cenar.

Si llego y en un hipotético caso de que encuentre de que no cenaste,

¡te voy a despertar para que cenemos juntos!

Descansa hijo, te quiero."

Tsunayoshi sonrió levemente ante aquella nota, normalmente su madre le dejaría algún mensaje de voz en su celular o algo por el estilo.

Tomo la nota y dudo un momento si debería de tirarla o no.

—Solo será esta vez… —Murmuro para sí mismo. Sujeto aquel pequeño detalle y lo doblo. Poco después abandono la cocina y se encerró en su habitación.

Dejo caer su mochila a un lado de la puerta y camino hasta una silla que se encontraba frente a su escritorio, en ningún momento dejo de ver aquella nota. Una vez que llego hasta su escritorio tomo asiento, su mirada vago un momento hasta encontrarse con algo que se supone que no se encontraba en ese lugar cuando salió esa mañana.

Eran los libros que sus matones le quitaron, no tenía sentido. ¿Quién los dejo en ese lugar?

Dejo la nota y tomo uno de los libros, por vagos segundos pensó que estos desaparecerían, pero no, eran reales. Los volvió a dejar en ese lugar, sin mucha prisa arrastro su silla hasta su mochila, olvidando que dejo los libros sin supervisión, y la comenzó a revisar, sus libros que vio tan solo hace un par de segundos se encontraban ahí.

Un pequeño grito se le escapo y junto con el aventó sin ningún cuidado su mochila al suelo, todos sus libros y cuadernos se esparcieron por el piso. De inmediato salto y dio media vuelto, los libros ya no se encontraban en aquel sitio y tampoco la nota.

Trato de calmar el creciente miedo que se comenzó a instalar en su corazón. Miles de pensamientos se apoderaron de su ser. ¿Está enloqueciendo? ¿Y si hay un fantasma? ¿Qué demonios está sucediendo?

Cerro los ojos y respiro profundamente, tal y como su hermano le había aconsejado que hiciera cuando sintiera que estaba pasando algo que no es capaz de comprender.

Una vez que se tranquilizó los volvió abrir, todo… Se encontraba en su lugar, su mochila se estaba en la misma posición que la dejo al entrar al cuarto, la silla también, es como si apenas hubiese puesto un pie en la recamara.

El recelo en su mirada era evidente al momento en que volvió a sentarse. Levanto los libros con la esperanza de que la carta de su madre estuviera debajo de todos ellos. No la encontró.

Volvió a sujetar su mochila y la vacío en su cama. Ningún rastro de esta, pero si de un libro que se supone que estaba escondido. Lo tomo, un pequeño escalofrió recorrió su espalda y sus bellos se erizaron.

Olvidando por completo su principal objetivo, comenzó a hojear el libro, este de alguna extraña forma era capaz de capturar su atención por completo. Después de mucho tiempo, todas las frases del libro comenzaron a tomar sentido. Era un libro relacionado con la demonología.

Eso despertó su interés.

No se molestó en acomodar sus libros del escritorio, solo se acostó en su cama. Quería, deseaba, anhelaba saber un poco más acerca del contenido de aquel misterioso libro que encontró en la iglesia abandonada.

—Estos seres oscuros realizan contratos con la intensión de poder manifestarse en este mundo, un mundo al cual ellos no tienen acceso, sin embargo, las personas que se atreven a realizar un contrato con estos entes. Estarán condenados a pasar el resto de la eternidad con ellos en el inframundo y que seguramente los torturaran por el resto de la eternidad. —El recuerdo de su madre hablando sobre estos seres ocasiono que un tipo de curiosidad naciera en él. La extraña voz llena de seguridad de su madre ocasiono que dudara un poco de la veracidad del relato.

Los demonios no existen…

Así que, no va a pasar nada malo si lo intenta invocar. ¿Verdad?

Después de todo. ¿Qué es lo peor que puede ocurrir…?

Además por lo poco que puede entender del libro, este contiene todos los pasos para realizar el ritual de invocación.


El inaudible sonido de las hojas de los arboles moviéndose eran una perfecta música de fondo en aquella noche tan oscura.

Sin mucha prisa salió de su hogar con la excusa de que volvería mas tarde, su madre se lo tomo muy bien pues creía que su hijo finalmente había hecho un amigo y que pasaría la noche con dicha persona.

Una pequeña opresión en su pecho: en su corazón le recordó la horrible persona que era al mentirle tan descaradamente a la persona que le dio su vida, pero no tenía otra opción, obviamente si le decía que realizara un ritual su madre lo regañaría y no lo dejaría salir.

Miro a todos lados antes de adentrarse a la iglesia en la que encontró el libro. Por un momento temió que un vagabundo o algún indigente se encontrara en ese sitio con la intensión de descansar, sin embargo, algo en su ser le decía que todo estará bien, que nadie habita ese lugar.

Agito levemente una linterna para después encenderla, no quería tropezarse en la oscuridad. Dejo que si instinto lo llevara a la que pensaba que era la última habitación.

Una vez que llego fue raro, esperaba encontrarlo sucio, con polvo y con pedazos de vidrio, pero no, todo estaba limpio. Instintivamente retrocedió.

Quizás estaba cometiendo un error.

Dio media vuelta, preparándose para marcharse de aquel horrible lugar.

La puerta se cerró frente a él, un grito de horror resonó en aquel cuarto.

—Quizás fue el viento… —Trato de convencerse a sí mismo, deseando que su instinto estuviera de acuerdo con él. Y como siempre, este le gritaba que saliera de ese lugar.

Ah, todo está mal.

Sus piernas comenzaron a temblar levemente, aunque el ambiente en ese lugar era frio, de alguna desconocida forma sus manos se sentían muy calientes. Esta sudando.

Levente giro, temiendo que la escena que vivió por primera vez en ese lugar se repitiera. Por un momento creyó ver la silueta de una persona frente a él, pero no fue así, se tallo un poco los ojos, no había nadie, su instinto se calmó. Quizás solo se sugestiono y termino alucinando todo.

Con paso lento se acercó al escritorio donde comenzó a sacar todos los materiales que traía consigo, arrugo un momento la nariz ante el fétido olor que desprendió uno de los objetos.

Ah, todavía puede arrepentirse y marcharse de ese lugar.

Saco un gis y abrió el libro que encontró, su mano tembló cuando comenzó a dibujar uno de los símbolos que venía en el símbolo. En medio del círculo, el objeto pestilente descansaba.

Coloco varias velas en el piso, formando un círculo. Por un breve segundo mostro incertidumbre para realizar un circulo de sal. Negó con la cabeza, nada malo va a suceder.

Al final todo era falso.

Fue demasiado raro que se decidiera a realizar un contrato, se supone que lo va hacer por curiosidad, ¿verdad?

Prendió cada una de las velas y tomo asiento, se trató de aclarar la garganta y comenzó a recitar un canto, que parece ser un conjuro. Mientras que una mano sostenía el libro la otra comenzó

Lo que siguió fue…

Nada.

Nada sucedió, suspiro levemente, quizás deba de ofrecer algo que para los demonios sea valioso…

Medito un poco.

—T… Te daré mi alma… —Su voz salió entre cortada, su corazón latía a un acelerado ritmo, se encontraba muy nervioso. Sin saber que más decir.

De repente las velas se apagaron, de inmediato se colocó de pie mientras se aferraba fuertemente al libro.

Una botella de vidrio que traía consigo exploto, cerró los ojos y alzo el libro con la intensión de que este sirviera de escudo.

Al abrirlos todo, de nuevo, se encontraba en su lugar. Menos por su botella, esta había desparecido. No entendía por qué su botella desapareció, pero no el horrible objeto que está dentro del círculo.

—Ah, fue una pérdida de tiempo… —Susurro decepcionado, tal vez se sugestiono demasiado por las películas de terror que estuvo viendo antes de ir a la iglesia—. Quizás mi alma no valga la pena para esos seres…

Apago las velas y comenzó a guardar todo, aquel horrible objeto lo tomo y metió en una bolsa aparte, la tiraría en algún bote de basura que llegue encontrar en su camino.

Con su pie comenzó a tallar los trazos que realizo, queriendo borrar toda evidencia de que estuvo en aquel lugar.

Hay muchos sentimientos que conoce, uno de ellos en particular es el cansancio, siempre al terminar de ser golpeado quiere desaparecer con tal de aliviar el dolor persistente. Y por desgracia, este cansancio se estaba apoderando de su ser.

Se recargo un momento en el escritorio, le comenzó a doler la cabeza.

Su instinto le comenzó a gritar que no descansara, que se resistiera a la oscuridad que poco en poco comenzó a nublar su mente.

Sus parpados se sentían cansados y se los comenzó a tallar. Trato de salir de ese lugar, pero apenas dio un par de pasos colapso, en medio de lo que fue el antiguo circulo.

Lo último que proceso su mente antes de que se perdiera en las tinieblas fue la silueta de una persona, esta le extendió su mano, inventándolo a sujetarla.

Después, nada.


Nota:

Como persona que le gusta el ocultismo se que para realizar dichas cosas, todo eso (brujería, vudú, etc.), se que se lleva a cabo un largo proceso de estudio y alta dedicación y sobre todo, se tiene que tomar con total seriedad, PERO como es un FANFIC obviamente no me voy a poner a redactar paso por paso con lujo de detalle lo que se tiene que hacer y aunque me gustaría explicar todo, no me quiero meter en problemas, so, espero que no se molesten por eso..

Subido:24/05/2022

Editado:-/-/20-