IV. Michele Stackhouse

Acaba de llegar de su luna de miel.

Sabe que Jason no es perfecto, que tiene cosas que podrían haber echado para atrás a más de una, menos a ella.

Después de salir de una relación tan tormentosa como la anterior, donde su confianza y seguridad estaban siempre por los suelos, con él se siente mejor que nunca. Es consciente que su recién estrenado marido no es un santo precisamente, pero ¿quién lo es?

Al menos no la pisotea, ni la humilla, ni la hace sentir inferior.

Porque ella ha aprendido a amarse. Porque vale más que cualquier narcisista psicópata.