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Y dejo esto por aquí...
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Plan Conquista
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Como toda buena historia, ésta comenzó con una brillante idea de Adrien Agreste con la que su buen amigo y Kwami, Plagg, no iba a estar de acuerdo.
—¡Espera, espera, espera! —protestó Plagg interrumpiendo el monólogo extraño que estaba haciendo su portador— ¿Por qué no voy a estar de acuerdo? ¿Qué fue lo que planeaste? —preguntó dejando de lado su exquisito queso de selección especial para acercarse a Adrien, el cual observaba con determinación la pizarra frente a él.
—Esto —dijo, señalando la pizarra—. Ahora que mi padre no tiene el poder moral, ni de los miraculous, para impedirme estar con M' lady, voy a ir a todo con ella.
Plagg observó la pose de victoria de su portador, ladeando la cabeza hacia el lado derecho.
—¿Tomaste tus medicamentos?
—¡Si! —dijo sin moverse de su posición—. Y me concentraré en cosas positivas, como en hacer que Marinette me acepté.
—Ahora entiendo por qué crees que no voy a estar de acuerdo —indicó, apoyándose en su hombro—. Porque podrías dañarte otra vez, si ella te rechaza.
—No me rechazará, ya no tiene excusas —le recordó—. Además, nadie le gana a un Agreste —se dijo con seguridad.
—Te recuerdo que ella ya le ganó a un Agreste, a tu padre —Adrien apretó los labios sin saber que responder. Se acercó más a la pizarra y con el plumón que tenía en su mano derecha empezó a rayar toda lo que había escrito—. Calma, calma —le dijo, quitándole el plumón—. Si es para molestar a la guardiana y que tú estés bien, le entro.
—¿De verdad?
—Sí, de veritas, de veritas —repitió imitando al personaje de un pelicula, que hizo que Adrien sonriera.
—¡Gracias Plagg! —dijo, tomándolo entre sus manos para pegárselo a su mejilla—. Gracias por estar siempre para mí.
—Lo prometimos, ¿no?
—Sí —respondió, liberándolo.
Plagg se acercó a la pizarra y empezó a anotar un par de cosas.
—Creo que deberíamos iniciar con esto…
—¡Plagg! —protestó ni bien escribió la primera opción.
—Plagg, ¿qué? —preguntó sonriéndole— ¿A poco no es verdad?
Las mejillas de Adrien se inflaron a medida que se iban poniendo más y más rojo.
—Lo importante aquí, es que podamos divertirnos con nuestra excelentísima guardiana.
—¿Qué? —ante esa tercera voz, Plagg y Adrien se miraron entre ellos y luego, observaron como Tikki estaba apoyada en la ventana.
—¿Tikki? —exclamó Adrien borrando toda la pizarra con su brazo derecho, de una forma sumamente acelerada.
—Pero, terroncito, no te esperábamos, ¿qué haces aquí?
—Aproveché que mi portadora está con Zoé y las demás en el Grand Palace y me asomé a ver cómo te encontrabas debido a tu tratamiento, pero veo que bien.
—Ah sí —dijo, apoyándose contra la pizarra—. Todo va bien, la profesional ya me dio la aprobación para poder volver a algunas de mis actividades, mañana de hecho, vuelvo a clases —contestó, realmente nervioso.
La Kwami observó al rubio y luego a su contraparte con los ojos entrecerrados.
—¿Y cómo está Marinette? —preguntó para cambiar de tema.
—Ella también regresa mañana a clases —le informó—. Se junto con las chicas antes de volver a la normalidad.
—Han sido semanas muy fuertes —suspiró el rubio, tomando asiento sobre su sillón.
—Pero, lo importante es que están saliendo de está mucho más fuertes —le dijo Plagg para animar a su portador una vez más—. Y éste será el reencuentro entre ustedes, ahora que saben sus identidades.
Al ver la sonrisa en los labios del rubio, Tikki volvió a tomar la palabra.
—No sé qué planean, pero se lo diré.
—Terroncito, no seas tan aguafiestas —le pidió Plagg, colocando su cabeza junto a la de ella—-. Deja a los chicos soltar esos sentimientos que guardaron por tanto tiempo, ahora que pueden ser felices…
—No lo sé…
—Tikki, por favor —le pidió Adrien juntando sus manos frente a él, con la voz tan tomada por la emoción que Plagg lo miró incrédulo—. Sabes que no haría nada para lastimar a Marinette, es M' lady después de todo, la chica que he amado todo este tiempo —se llevó ambas manos al pecho poniéndose de pie mientras bajaba la mirada con suma melancolía—. Solo quiero que ahora que nuestras mentes están más liberadas podamos, finalmente, ser felices.
—Yo… —Adrien adelantó sus pasos hacia ella y la miró, Plagg tuvo que voltear para no empezar a reir.
—¿Es que no quieres que seamos felices? —le preguntó, poniendo sus ojos tan brillantes, que la pobre Kwami se sintió completamente indefensa.
—¡Claro que quiero! —dijo, tras suspirar—. He querido verla feliz desde que supe que eras Chat Noir.
—¿Entonces? —sonrió, esperanzado de que ella le respondiera.
—Bueno, hagan lo que quieran —dijo finalmente, derrotada—. Mejor me voy a antes de que se dé cuenta que me salí.
Tras despedirse, Plagg y Adrien esperaron a que se alejara antes de chocar manos.
Ahora, solo tenían que empezar con el Plan Conquista una vez que ambos volvieran a clases.
Aunque cuando Adrien vio su brazo todo manchado de negro por la tinta del plumón, pensó que primero, debía darse una ducha.
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El rinconcito de la que escribe:
¡Buenas!
Aquí, lanzando un nuevo experimento, de esos cortos que no tienen sentido y tratan de ser chistosos, pero por alguna razón no me salen xD
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En esta oportunidad, es sobre un Adrien que después de que la verdad sobre su familia explotara, se enfrentará a la vida, nuevamente, tras semanas de terapia y búsqueda de objetivos que lo hagan feliz y también cosas para hacer con sus amigos, pues compartir y distraerse también es parte de buscar la felicidad.
Es cuando llega a la realización de que Marinette es una de esas personas que lo hacen felices, y es nada más ni nada menos que ¡Ladybug!
Y más que nunca quiere tenerla a su lado, ¿lo conseguirá?
¿Tikki intervendrá?
¡Pronto lo sabrán!
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Siempre me dicen que Adrien necesitaba ir a terapia, así que lo mandé a una de verdad en este fic xD
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¡Nos leemos!
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Aquatic
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31 de enero 2022
