Un nuevo día, un nuevo intento xD


Intento Nª4: Flores


Adrien estaba parado frente a su pizarra analizándola, detenidamente, con sus manos tomadas en su espalda. Pese a que los habían planeado detenidamente, ya había usado tres de sus intentos y había fallado desastrosamente, en cada una de ellas.

Al punto que Plagg estaba a su lado muerto de la risa mientras comía su queso, con clara señal de burla, sobre todo por el resultado del intento número tres.

Es que, primero, ¿Por qué no había podido decirle un simple hola? ¿De dónde salió eso de Alola? Sacudió la cabeza. Por suerte Marinette, conocía de donde era y lo ha usado incluso para despedirse de él.

Volvió a negar con la cabeza, mientras las risas de Plagg seguían aumentando a su lado.

El segundo intento, ¿el clima? ¿De verdad le preguntó por el clima?

Encima, terminó dándole el punto a favor de ella, porque cuando le sonrió tan hermosamente para decirle que lo había extrañado, fue mucho para su pobre corazón a medio sanar.

Y cuando lo enfrentó en el laboratorio, podía sentir en el ambiente las mismas chispas que hay a su alrededor cuando es Ladybug. Ser una especie de Ladybug y Chat Noir sin máscaras, era una sensación tan agradable. Era como si él y Marinette tuvieran una forma exclusiva de comunicarse, como si estuvieran envueltos en una burbuja que solo les pertenecía a ellos y ya no había nadie que la reventara con sus mariposas oscuras.

Salió de sus pensamientos, tachando los tres intentos y observando el punto número cuatro:

Flores.

Pero, ¿qué tipo de flores podría regalarle a Marinette? Las rosas realmente estaban quemadas de tanto que las usó. No serían una buena opción, ¿no?

Giró hacía su computador y en cuanto las tres pantallas se prendieron, se sentó en la silla y abrió el explorador para buscar la florería más prestigiosa de París.

Empezó a revisar una por una, ramos, ramillos, arreglos, plantas que la chica pudiera poner en su balcón.

Reviso colores, significados, hasta muy entrada la noche, cuando supo lo que quería, le dio al canasto y aceptó la compra sin siquiera fijarse en el precio.

Se levantó y se dejó caer en su cama. Tenía tanto sueño que se quedó dormido sin quitarse siquiera las zapatillas.

...

Adrien despertó por el sonido de su celular, aun con los ojos cerrados, lo tomó y lo contestó, llevándoselo al oído, apoyándolo en su cara para volver a cerrar los ojos.

«Buenos días, Mon Chaton» aquella voz tan dulce hizo que abriera los ojos de golpe y tomara su teléfono sentándose en su cama. ¿Todavía estaba dormido? ¿Acaso era un sueño? Miró la pantalla y no, la imagen de una sonriente Marinette lo saludaba como imagen de perfil. Acomodó su garganta antes de contestar.

—Buenos días, M' lady, ¡qué sorpresa escuchar tu hermosa voz tan temprano!

«¿Estás bromeando conmigo?»

El tono hostil hizo que moviera su cabeza de un lado al otro, escuchando el truene de su cervical, confundido.

—¿Por qué estaría bromeando contigo tan temprano, Marinette?

«Pues pasa, que mi casa parece un jardín botánico» le informó «De hecho, hay tantas flores que siento que estoy en un funeral ¿Qué intentabas hacer?»

—¿Cómo?

«Es que» la escuchó aclararse la garganta antes de decir «Mi querida princesa, no he podido encontrar una flor que represente lo que siento, así que espero que, entre ellas, éste la que pueda representarnos. Adrien»

Adrien caminó hacia su computador confundido, sí, él había escrito eso en la tarjeta, pero era porque se había decidido por dos arreglos florales en canasta, en tonos pasteles. No como para...

En eso, presta atención a las compras efectuadas, ahogó un grito en su puño.

«¿Estás bien?»

—Lo siento, Marinette —dijo, completamente apenado—, al parecer le di agregar al carro de compra a cada arreglo florar que investigaba anoche —negó con la cabeza, por suerte para él no era mucho dinero, pero estaba muerto de vergüenza.

«¿Puedo saber cuánto gastaste?»

—No quieres saberlo... —respondió, avergonzado—. Unos cientos...

«Oh... ya veo» ambos se quedaron en silencio «Adrien...»

—¿Marinette? —dijo, con el puño derecho apoyado en su frente.

«Con una sola rosa roja hubiera sido suficiente» Adrien observó su celular sorprendido «Pero amo las plantas que llegaron» exclamó muy emocionada, cambiando totalmente el tono de voz «pondré varias en mi balcón. Muchas gracias.»

—Marinette...

«Nos vemos en el colegio, Adrien»

Adrien bajó el teléfono y lo miró, en cuanto Marinette cortó la llamada.

¿Éste era un punto ganado o perdido?

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El Rinconcito de la que escribe:

Retomando el fic, la verdad me tomé unos días para flojear a dos manos jajaja xD Así que ahora retomo esto y espero no parar hasta terminarlo.

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Fallo de hoy, comprar más flores de las pensadas xD Menos mal que lo que menos le importa a Adrien es el dinero xD

En fin...

El siguiente paso es: Chocolate...

No, no creo que le mande un Adrien de chocolate tamaño real ¿o tal vez si? xDD

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¡Nos estamos leyendo!

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¡Gracias por leer!

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Aquatic~

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7 de Febrero 2022