Un nuevo día, un nuevo capitulo.
Intento Nª5: Chocolates
Adrien llegó al colegio un tanto confundido. Pues a todos los que veía pasar, tenían una que otra flor en sus manos.
Subió las escaleras con rapidez y la vio. En el patio del colegio, con una canasta repartiendo flores con todos los estudiantes y profesoras del colegio.
Repartiendo sus flores, las flores que le había regalado. No sabía como sentirse al respecto, sino fuera porque ella lo notó y con una enorme sonrisa, agitó su brazo derecho en alto y se le acercó corriendo.
—Alola, Adrien —dijo. Y Adrien la miró entrecerrando los ojos.
—¿Vas a seguir saludándome así? —ella solo sonrió.
—Es divertido, es como un saludo solo de nosotros —la frase y el juego de pestañas que le hizo, lo hizo sentir paralizado, de hecho, podía sentir que sus mejillas ardían.
—¿Y por qué regalas las flores?
—Ah —enseñó la canasta—, vivo en una panadería, así que el pan estaba teniendo aroma a flores. Por lo que mi papá me dijo que tratara de deshacerme de algunas. Y como no quería botarlas, me puse a repartirlas.
—Ya veo… —al ver el desánimo, ella dejó el canasto en el suelo y lo tomó del rostro.
—Deje las plantas en mi habitación para luego ponerlas en mi balcón junto con los arreglos florales. Solo es este canasto, las otras las cuidaré con mi vida. ¿Sí?
Adrien la miró y se quedó prendido de sus ojos celestes, hasta que afirmó y ella lo soltó sonriéndole, en cuanto vio a la profesora Bustier llegar para darle un pequeño ramito de flores.
Suspiró, al ver como la chica le daba flores a la profesora Bustier viéndose tan animada. No pudo evitar dejar caer los hombros, completamente perdido, pues recién había notado que Marinette tenía un par de flores colocadas en las dos trenzas que tomaban parte de su cabello.
—Wow, nunca pensé que viviría para ver esto invertido —la voz de Nino lo hizo sobresaltar— Hola, viejo.
—Hola —le dijo, saludándolo con su juego de mano, pero seguía intrigado por lo que comentó. Nino solo se río.
—Es que Marinette solía estar en tu posición, ¿sabes? —le dijo, dándole una palmeada en la espalda—. Ella te veía con la misma cara de cachorrito que ahora traes tú, es muy chistoso.
—Marinette… —susurró—, ¿de verdad?
—Pues claro, Marinette siempre te vio como el amor de su vida, como el padre del ahijado que Alya y yo vamos a tener —ante eso, Adrien empezó a ponerse más y más rojo, apretando los labios, pero Nino seguía hablando sin darse cuenta de ese detalle—. Porque sí, viejo —le dijo—, Alya y yo tenemos que ser los padrinos del primero de los tres hijos que Marinette quiere tener contigo.
—Tres… —Adrien llevó la mano a su boca sin quitarle la vista de encima a Marinette que andaba como niña de las flores de aquí para allá.
—¿Por qué te crees que te dije que ella no te veía como un amigo? —le recordó, haciendo que Adrien lo volviera a mirar, casi como con un tic nervioso.
—¿Era por eso? —Nino afirmó con la cabeza
—Pues claro, ella no te veía como amigo porque estaba enamorada de ti… —se quitó los lentes para enjuagarse las lágrimas invisibles—. Y tú siempre estuviste enamorado de ella y no te diste cuenta hasta ahora… —de pronto, Nino se puso sus lentes y lo abrazó—. Siempre te vi como un pollito que acababa de romper su cascara… pero realmente eras un lindo gatito enamorado…
—Muy temprano para el bromance, chicos —ambos se separaron cuando escucharon la voz de Alya— ¿Qué les pasa?
—Es que —dijo Adrien aun perturbado por las palabras de Nino—, Marinette…
—Marinette está repartiendo flores —lo interrumpió el de lentes, señalando a la de cabellos oscuro con su dedo—. ¿Por qué no vas a ayudarla?
Alya miró a su novio y luego a Adrien. Pero, era muy temprano para averiguar lo que les pasaba, pasó entre ellos y caminó hacia Marinette.
—No le digas a Alya que te dije o me mata.
Adrien afirmó, pero poco y nada pudo concentrarse en las clases ese día, después de la información que había recibido.
Se despidió de todos en forma automática y subió al automóvil que lo esperaba.
—¿Qué le dijiste? —protestó Alya, viendo como el auto se alejaba.
—Nada —dijo Nino negando con su cabeza, pero al ver el rostro de su novia, se encogió de hombros—. Quizás, solo que veía a Marinette como ella solía verlo a él, antes de que se revelara todo, ¿no es curioso que él estuviera enamorado de ella desde siempre sin saber? —la sonrisa hizo que Alya bajara la cabeza con negación.
—Espero que no hayas estropeado nada —le advirtió.
…
Adrien entró a la cocina de la mansión cargando dos bolsas blancas que dejó sobre la encimera. Buscó un delantal y empezó a sacar cosas de una de ella.
—¿Necesita ayuda? —preguntó el chef, vestido de blanco.
—No, gracias —le dijo con una sonrisa—. Esto lo tengo que hacer solo yo.
—Cualquier duda, me avisa.
—Gracias.
Cuando quedó solo, Plagg apareció a su lado.
—Si ya confirmaste que la guardiana estuvo, y aun está, loca por ti, ¿piensas seguir con esto? —consultó confundido.
—Por supuesto —afirmó con decisión—. Yo sabía que le gustaba a Marinette, pero nunca me hubiera imaginado que al nivel de pensar en una vida futura juntos…
—O sea que Nino, solo te alentó más —Adrien afirmó con su cabeza terminando de sacar las cosas de la bolsa.
—Por supuesto —afirmó—. Quiero demostrarle que también quiero ese futuro juntos, que no lo quiero con nadie más que con ella.
Plagg se sacudió entero producto de los escalofríos que el chico le provocó con su cursilería.
—Ve a comer queso —le dijo—, porque en cuanto termine con esto, la iremos a ver como Chat Noir.
Plagg solo puso los ojos en blancos, pero no se fue, se quedó ahí para ser el apoyo moral del chico.
Adrien tomó su Tablet, buscó tutoriales y empezó a prepararle los chocolates a Marinette.
…
Decir que estaba orgulloso, era quedarse corto.
Había improvisado unos chocolates sin moldes solos y con frutos secos. De chocolate amargo, chocolate con leche y blancos.
Tomó uno blanco con pedacitos picados de almendras y lo saboreó. Estaba delicioso.
Sacó de una de las bolsas blancas una caja desarmada que armó con mucho cuidado, tomó papel seda de color rosado, lo acomodó en el interior, antes de colocar, uno a uno, cada uno de los chocolates.
Los dejó a un lado y se puso a limpiar todo lo que había ensuciado, antes de ir por Marinette a su balcón.
…
La chica no mentía cuando dijo que había colocado las plantas que le había regalado en el balcón, de hecho, se veía mucho más vivo con las nuevas decoraciones, así, como también, se encontró con que uno de los arreglos de flores descansaba en la pequeña mesa que tenía ahí. Se acercó al tragaluz y golpeó, esperando porque ella apareciera, totalmente nervioso.
Marinette se sorprendió de ver al superhéroe en su balcón, pero, aun así, salió a su encuentro.
—Chaton, ¿qué haces…? —pero no pudo terminar de hablar porque el chico extendió la caja blanca con un moño rosado—. ¿No son muchos regalos ya?
—Nunca serán suficientes —afirmó, cerrando sus ojos. Marinette aprovechó eso para sonreír y tomar el paquete.
—Me vas a malacostumbrar —reclamó, abriendo finalmente la caja para encontrarse con los diferentes chocolates cubiertos de frutos secos. Sorprendida, elevó su mirada al superhéroe frente a ella— ¿Los hiciste tú?
Chat Noir afirmó.
—Sí, los hice yo —respondió, observando como Marinette tomaba uno oscuro con laminas de almendras y lo llevaba a la boca. Sintió pánico cuando vio como el rostro de la chica se fruncía levemente—. ¿Qué? ¿Está malo?
Al ver su preocupación, Marinette solo se rio.
—Solo estoy bromeando contigo, está delicioso —exclamó, tomando otro, esta vez con pequeños trocitos de maní—. Realmente están espectaculares.
Chat Noir dejó escapar el aire por la boca, pero se recuperó rápidamente.
—¿Eso quiere decir que me gané mi estrellita? —preguntó, acercando su mejilla derecha, mientras se la señalaba, quedando completamente sorprendido, cuando efectivamente, Marinette se acercó a él y le dio un beso en la mejilla.
—Por supuesto —dijo, y lo tomó del rostro para que le enseñara la mejilla izquierda, para darle un beso ahí también—, y éste es por las flores.
—Marinette —susurró, completamente derretido ante ella.
—Nos vemos mañana —dijo, y acto siguiente se ocultó completamente roja dentro de su habitación.
Ante aquel acto, el chico salió rápidamente de su ensoñación.
—¿Y si te hago un Adrien de chocolate tamaño real?
—¡No te atrevas! —la escuchó decir—. ¡Buenas noches!
Chat Noir solo negó con su cabeza
—Buenas noches, M' lady —dijo, antes de girar sobre sus pasos y saltar fuera del balcón.
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El rinconcito de la que escribe:
Este ha sido el capítulo más largo xDD
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Y al fin van mejorando las cosas para el chico.
Yo creo que ya después de dos besos en la mejilla, ya está empatado con Marinette xD
Encima, Nino le dio más ánimos para no rendirse y seguirle a esto Jajajaja.
¿Qué otros intentos habrá?
Pues, solo puedo decir que el intento 6 es sobre escritura xD
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PD:
Con respecto al papel seda, también es llamado papel chino/china. Que es un papel de color finito que suelen colocar dentro de las bolsas o paquetes para que se vea bonito.
Y con respecto al tema monetario de Adrien, sí Gabriel está siendo investigado y todo lo demás, pero el chico no tiene dinero solo por parte de su padre, así que dinero es lo que menos debe preocuparle xD
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¡Nos estamos leyendo!
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¡Gracias por seguir aquí!
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Aquatic~
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08 de Febrero 2022
