Fic

Historias de Albert y Candy

Inseparables

Por Mayra Exitosa

Inspiración imagen Kitten White

- Pues yo pienso que no es su hijo, diga lo que diga usted tía, la ve con ojos de amor, pero ella no es de nuestro estatus social y ve como está el niño mayor nada parecido a sus padres, tal vez eso sea el problema, ya ve que hasta el pobrecillo usa lentes. - No digas nada, tus deducciones no son lógicas, siempre la has odiado, quieres ver lo negativo de que ella se haya casado con él, y eso no es correcto, deja que todo caiga por su propio peso.

Alistar estaba dentro del guardarropa, sentadito escuchando a la prima de su padre que había pasado a visitar a la abuela Elroy, cuando comenzaron a hablar de él este ya no se movió de su lugar, y al escuchar que no se parecía a sus padres le dio tristeza, en parte tenía razón, su hermanito menor si se parecía a su papá, mientras que él tuvo que usar lentes y ni su madre ni su padre usaban anteojos, ni Anthony su hermanito, sin querer se le salía una lagrima, quizás lo que pensaba esa señora sería cierto y él no era hijo de ellos, tal vez lo habían adoptado y no se lo querían decir, al final solo limpiaba sus ojitos porque el quería mucho a sus padres, eran lo mejor de su vida, le daban regalos, le contaban cuentos y no les importaba que no viera bien, los lentes habían sido lo mejor que le habían puesto para ver a su hermosa madre claramente sonreír y colmar de besos constantemente. Cuando salían las dos mujeres, por fin se escapaba de ahí Stear y buscaba a su hermanito para decir - ¡No me hallaste, Anthony! ¡gané! - ¿Por qué lloras? - No lloro, me cayó tierra. - Pues no te escondas tanto, te busque por todos lados y no te encontraba, mamá ya llegó estaba triste igual que tú. - ¿de verdad?

Stear corría a la habitación de su madre y escuchaba que hablaba por teléfono. - ¡Por Dios! No lo esperaba tan pronto… necesito decírselo… bueno no sé como lo va a tomar, lo importante es que los niños estén bien. - Stear ¿porque llora mamá? - No lo sé, tal vez tengan que decirme algo y… no quieren hacerlo. - ¿a ti? - Si, tu no tienes ningún defecto, miras muy bien, yo uso lentes. - Papá dijo que eso no era malo, que los lentes son parte de la salud de la vista. - Si, vamos quiero escuchar mas de cerca a mamá. - Por el jardín se oye bien ella siempre habla cerca de la ventana.

Los niños corrían hasta llegar a la ventana, pero su madre había terminado la llamada, vieron que el chofer llevaba maletas y corrieron hasta donde las subían - ¿de quien son esas maletas, Charlie? - De tu papá, tu mamá las hizo y voy a llevárselas. - ¿no va a venir todavía? Preguntaba el pequeño rubio con cierta tristeza, hacía ya muchos días que su padre no estaba y ahora con tantas maletas era lógico que eran porque no iba a volver. - Solo las dejare en el aeropuerto, ahí se las llevaran a él. Ojalá regrese pronto. El chofer se subía al auto y se iba con cierta prisa. Mientras Stear meditaba todo, y Anthony lo miraba curioso. - ¿Qué pasa, Stear? - El papá de Niel se llevó sus maletas cuando se separó de su mamá, y esa señora estaba con la abuela hace un rato la vi. - ¿no vendrá papá? - Luego mamá estaba llorando en el teléfono, creo que… se van a separar. - ¡No! No quiero que nos deje mi papá. - Tampoco quiero que se vaya, pero no es tu culpa, tal vez es la mía y por eso tenemos que hacer un plan para que no se vaya y regrese a casa. - le diré a mamá que… - No, no le diremos nada, la señora esa esta ahorita dentro de la casa, mamá no debe saber que nosotros estamos enterados, debemos hablar con papá y para eso necesitamos hacer un plan, luego le diremos que, si se va, mi mamá llorara mucho, ella no es como esa señora que no quiere a nadie y llora por todo y papá no le gusta que llore mamá, así le diremos que regrese. - Mamá nos pone en el teléfono a papá el sábado. - Si, pero falta mucho para el sábado, tenemos que decirle que queremos hablar con él hoy.

Candy miraba a Sara y a la señora Elroy mientras ella guardaba silencio y la dama mayor comentaba, - Te ves fatigada, ¿sucede algo? - No, es solo que estoy esperando el regreso de William. Sara scon una sonrisa maliciosa, comentaba, - Pues el trabajo ahora lo tiene muy alejado de ti, quizás deberías ir con él. - No, los niños me necesitan y quiero estar con ellos, William sabe que me gusta cuidar a mis hijos. La abuela intervenía, - Primero es tu marido, los hijos son parte de la familia, debes estar a su lado. - Ya lo hablamos es una decisión nuestra, mis hijos se quedan conmigo y esperaremos a que regrese William, Sara de nuevo arremetía, - Si es que regresa. La abuela molesta terminaba, - ¡Sara!

Candy se movía y veía a sus hijos que estaban en la entrada del salón, se iba hasta ellos con una hermosa sonrisa y tomaba sus manos, - Abuela estaremos en el jardín un rato, si me permiten, me retiro. - Vamos niños, el sol esta bajando y las rosas están hermosas. - ¡Si! gritaba Anthony sonriendo feliz, su madre era una mujer muy linda, sería malo si su papá se iba, así que afuera tendrían la oportunidad de decirle que querían hablar con él antes del sábado.

William estaba en una junta, los socios estaban en discusión por la inversión y este solo los escuchaba notando lo que rebatían unos de otros, como si fuera un partido de baloncesto en el que la pelota estaba en las manos de los que estaban a favor y robaban el balón los que se hallaban en contra. Las cosas no estaban marchando bien y hacer una inversión tan grande podía ser un problema si esta no daba rendimientos antes de finalizar el año, por lo que el riesgo era mayor, más la inversión valía la pena si la curva de ganancias eran mostradas hasta pasado el fin de año para ver los resultados óptimos y eso provocaba un problema por los intereses de los prestamos adquiridos, estaba haciéndose ante su perspectiva un tiempo largo, ya con el incidente que había tenido para llegar hasta el otro lado del mundo y no ponerse de acuerdo era mucho peor de lo que creía, la junta no daba el visto bueno y él terminaría siendo el responsable de todo si no se daba una situación óptima, por lo que lo mejor era esperar a que deslindaran sus respectivas controversias antes de tener que intervenir, la secretaria interrumpía y este pedía unos minutos, sonriendo salía parta escuchar una llamada, - Si muy bien, gracias por informarme, estaré en espera.

Candy por su parte miraba la hora y aunque los niños deseaban hablar con él el desfase horario no era posible, ellos tenían que dormir temprano y solo hasta el sábado su padre podía desvelarse y hablar con ellos, así que buscaría como entretenerlos para que no tuvieran que pedir hablar con él por una emergencia que no le deseaban contar. Ya de madrugada el sonido del teléfono la despertaba - ¡Albert! - Hola cariño, te desperté ¿todo esta bien? - Si mi amor, ansío tu regreso mi cielo, - También yo, ya no quiero estar lejos de ustedes, los extraño mucho. - Contaré los días para que vuelvas. - Yo llevo un cronometro con mi cuenta regresiva, y mira que tengo un día adelantado. - Entonces allá eres más grande. - Oiga señora Andrew, ¿me esta diciendo viejo? - ¡No! pero cuando regreses lo comprobare. - Siento que tienes algo que decirme, -Si, los niños quieren hablar contigo, no se que escucharon de una conversación que tuvo Sara y la abuela, me temo que hay algo que no es correcto - No puedo hablarles, hazte cargo cariño, les comprare muchos regalos y pronto estaré con ustedes. - Si, también les diré que te hagan regalos para tu regreso. - muy bien y… estaré mas que dispuesto a las pruebas que me hagas cuando regrese… para que veas que un día más no hace la diferencia. - ¡Albert!

Continuará…


Y vamos por más... continuamos subiendo historias complementadas por la imaginación y la creatividad, deseando que les agraden

Mil Gracias por darle oportunidad a esta historia inspirada en la imagen de Kitten White

Agradezco de corazón, el respeto por los escritos de mi autoría por no copiarlos ni adaptarlos en otras plataformas

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa