Subaru

Ese hombre me ha invitado a salir con él. Creyó que el verme caer en la estación fue lindo, cree que yo soy lindo. Lo sigo, pero no estoy seguro del porqué, me pareció que él también vio el espíritu que estaba persiguiendo, ¿Será un Onmyouji? ¿Él será como yo? Y más importante, ¿Por qué le sigo?

No debería estar aquí, no debería seguir a un extraño. Sin embargo, su presencia se me hace tan intrigante e interesante, quiero ir, estoy yendo, mejor dicho, pero no debería. Se ve que es mucho mayor que yo, se ve que sabe muchas cosas que yo no sé. ¿Fui demasiado abierto? Me refiero a si demostré una faceta de mi demasiado abierta y ahora le estoy dando a entender que quiero estar con él, yo en realidad si quiero ir con él, por eso estoy yendo con él, pero me preocupa mucho lo que esto tenga como consecuencia.

A mi abuela no le gustaría esto, a mi hermana no estoy seguro si le gustaría esto; tal vez a ella sí porque siempre ha sido de las personas que van en busca de la aventura, ella siempre ha sido así, la envidio, quisiera poder lanzarme sin tener que pensar en cada acción que hago, eso sería mejor en vez de estar…

—Es aquí —dijo deteniéndose y yo me golpee en su espalda, por distraído. Genial ahora debe creer que soy imbécil, si mi caída en el andén no fue suficiente esto ahora lo será—. Hey, ¿estas bien?

—Si, lo siento —perdón, perdón.

—No te preocupes, vamos —abrió la puerta del local, era un pequeño café.

Es muy amable, y yo estoy tan tieso como un pingüino.

—Gracias.

Era un lugar agradable, el aroma a café inunda mis sentidos y el estilo hogareño me hace sentir cómodo. Nos sentamos en una mesa, cerca del ventanal y yo trato de no verme tan nervioso.

—Me llamo Seishiro Sakurazuka —dijo amable, sonriéndome.

¿Sakurazuka? Se me hace familiar.

—Soy Subaru Sumeragi —sonrío, pero creo que mi sonrisa está algo chueca.

—¿Sumeragi? ¿Eres de esa familia? —se sorprende.

—¿Nos conoces?

—¿Están listos para ordenar? —llega la mesera y corta la tensión de un tajo.

—Yo quiero un café con leche y un pastel de chocolate, ¿Y tú Sumeragi-kun?

Estoy muy ansioso, y que me llame tan amigablemente, hace morderme la mejilla en el interior de la boca.

—Am… si, yo un capuchino y una tarta de limón —siento su mirada sobre mí, está sonriéndome casi enternecido por lo que he pedido, no puedo evitar ponerme más nervioso—… por favor —le digo a la mesera, casi en un susurro.

¿Creerá que soy raro? Digo, no muchos piden algo tan dulce con algo tan ácido, ¿Debí pedir algo más normal, como él?

—Lo haces de nuevo.

—¿Eh?

—Desvías un poco la mirada y muerdes tu labio inferior.

—¡Ah no, yo…! – miro hacia abajo y aprieto los puños en mis piernas.

Ahora si sabe que soy raro, siempre he sido raro, por eso no tengo amigos; también es por lo de mi trabajo, pero toda mi vida he sabido que soy diferente, ¿Qué hago? ¿Qué hago?

—¿Nervioso?

¡Como el infierno!

—Un poco…

Las ganas de querer disculparme y salir de aquí me asfixian, pareciera que todo el mundo me está viendo, él principalmente. No debí venir, no debí venir, solo estoy haciendo el ridículo. Debí irme directo a casa. Yo no soy como Hokuto, ella hablaría hasta por los codos, pero yo prefiero estar en silencio, prefiero la calma y la soledad; a veces duele estar solo, pero hay tanta paz.

—¿Hice mal en invitarte?

—¡No! —casi grito, haciendo que la gente voltee a verme—. Lo siento, lo siento —me levanto y hago reverencias a los demás, en modo de disculpa. Me siento y aclaro mi garganta—. Tú no hiciste nada malo Sakurazuka-san, la verdad es que yo… No soy muy bueno hablando, menos con alguien que no conozco. De seguro debe pensar que soy muy raro y de hecho lo soy, así que creo que debo retirarme —digo apresuradamente mientras me levanto y hago una reverencia hacia él.

Mierda, mierda, ¡Mierda! Le dije absolutamente todo lo que pensaba y ahora, además de creer que soy raro, debe creer que soy engreído o de muy frágil personalidad, lo cual no es mentira, pero...

Estoy por irme, cuando él toma mi mano y me detiene.

—Me gusta el café con leche porque odio las cosas muy concentradas —suelta de repente.

¿eh?

—¿Eh?

—Suelo ser muy malo para coquetear. A veces estornudo demasiado alto y es horrible. Nunca tengo mucho tiempo libre y por eso soy terrible con las relaciones. Nunca he tenido pareja y suelo perder muchas veces mis lentes.

Relajo mi cuerpo. Y miro a mi alrededor. Todos nos están mirando. No. Lo están mirando a él y él solo me mira a mí, me miraba como nadie nunca me ha mirado.

—¿Por qué me dices todo esto? —pregunto acercándome a él.

—Tú me dijiste algunas cosas sobre ti, creí que yo debería hacer el mismo gesto, aunque es mi culpa, todo el camino dejé que acumularas todo eso y creo que debí ser claro contigo antes de traerte aquí —suelta mi mano y se posa delante de mí, firme como tabla— Subaru Sumeragi, creo que eres un chico realmente lindo, me he enamorado de ti, por favor sal conmigo —se inclina 90 y todos se encuentran atónitos, incluida la mesera que llegaba con nuestros pedidos.

¿Cómo es que puede decir ese tipo de cosas? ¿Está loco? No. Él fue verdaderamente sincero conmigo, no está loco, él en verdad, no le teme a nada.

—Sakurazuka-san, por favor levántese, no necesita hacer eso.

—Seishiro.

—¿Ah?

—Por favor, llámame Seishiro.

Estoy confundido, muy confundido, en alguna ocasión se me habían confesado, sin embargo, nunca había experimentado algo como esto, lo peor es que hizo a mi corazón saltar como loco. Muerdo mi labio inferior y lo sostengo de los hombros.

—Creo que deberíamos sentarnos, el café se va a enfriar —me mira a los ojos y acepta sonriendo.

Tomamos asiento y recibimos nuestras órdenes; noto como poco a poco la gente deja de mirarnos y me hace sentir más tranquilo. Él toma su café, contento, mientras yo miro al mío, un poco inseguro. ¿Le gusto? ¿Amor a primera vista? ¿Debería ocultar el hecho de que soy un Onmyouji? No, si se lo oculto estaría mintiéndole, y él debe saber de antemano que no soy un chico normal, a mi lado nunca tendría una vida normal y además no puedo omitir a Hokuto o a la abuela, ellas tarde o temprano sabrán de él y me lo recriminarán. Piensa, Subaru, piensa.

Salgo de ese pozo sin fondo, de ese torbellino de pensamientos, cuando siento una mano acariciar la mía con ternura.

—Lo estás haciendo de nuevo.

Me sobresalto, pero no retiro la mano de su toque.

—¡Ah! Es que yo…

—No me molesta, ni nada por el estilo, pero siento que no es bueno para ti, te puedes lastimar el labio.

—Lo hago desde siempre, es una pequeña maña, yo… fue muy lindo eso de, bueno, lo que me dijiste, pero deberías dejar de bromear, Saku… Seishiro-san, puedes encontrar algo mejor —dije, llevando la mano que él sostenía a mi pecho.

—Yo no bromeo, Sumeragi-kun, en verdad me gustas —asegura, dándole un sorbo a su bebida.

—P-pero soy evidentemente menor que tú.

—Son solo números. En Japón, realmente a la gente le da igual ese tipo de cosas, mientras pagues tus impuestos a tiempo.

—Si, pero yo no soy lindo.

—Eres el más lindo del mundo, Sumeragi-kun.

—Yo no soy… como los demás, ¿sabes?

—Tú también puedes verlos —lo miro con duda y expectativa—. A los espíritus, perseguías a uno en el andén. Lo sé desde un principio.

—¿Así que también eres un Onmyouji?

—No me dedico a eso, pero sé algunas cosas. Soy veterinario, trabajo a unas calles de aquí.

—¿Enserio? —no puedo evitar emocionarme y recargarme en la mesa con emoción—. Lo siento, es que, yo también quiero ser veterinario algún día —digo avergonzado, retrayéndome en mi asiento.

—¿Amas a los animales?

—Muchísimo.

—Entonces nos llevaremos bien, Sumeragi-kun.

Me muerdo el labio de nuevo, pero recuerdo lo que él me dijo y dejo de hacerlo; en su lugar, aprieto mis manos y lo miro.

—Subaru, puedes decirme Subaru.

Caso cerrado.

~~~~~

Hi~~

Ay Dios mío cuando esto se volvió un Fluff????? Mi lado malévolo se está derritiendo ay no que feoooo

Y recuerden amiguitos, no sobrepiensen las cosas, cómo? No lo sé yo también trato de averiguarlo. Mi doctora decía que me lo tomara con calma. Pinche frase que tarde como 4 meses en descifrar pero funciona.

Tomenselo con calma

Besos en sus colitas

Bye~~