Los acontecimientos de este One-Shot ocurren con la misma lógica que el manga, sin embargo, será ubicado en épocas más actuales.
AU Actual (Alternative Universe)
Las notificaciones no dejaban de sonar en el celular de Subaru, el chico apenas y podía abrir los ojos de lo poco que había dormido, pero su reloj biológico le avisaba que pronto tendría que levantarse si quería alcanzar el tren para poder llegar a su cita de trabajo. Sacó su mano de las mantas de manera perezosa y echó un vistazo rápido a las notificaciones y notó que era el chat de su salón. Un idiota -por no usar otro adjetivo- había mandado un sticker que se mueve.
No es que se hubiera unido a ese grupo o lo hayan invitado, el profesor había agregado a todos los alumnos. Subaru sabía de antemano que, probablemente había un grupo donde solo estaban los alumnos, pero nunca lo agregaron y él tampoco lo solicitó debido a que su situación con sus compañeros era "especial".
La alarma sonó y él se levantó para prepararse, si tenía suerte, podría llegar a sus clases de la tarde.
Ser exorcista y estudiante al mismo tiempo no era fácil y menos con la presión de llevar el liderazgo de un clan a los 16 años, pero Subaru en realidad se esforzaba por sacar ambas cosas a flote; tenía a su hermana que lo apoyaba infinitamente y desde hace algunos meses también tenía a Seishiro que cada vez le hacía reafirmar su gusto por la veterinaria como profesión.
El chico estaba algo ojeroso, debido a los largos deberes que le había tomado casi toda la noche hacer, apenas había dormido unas cuantas horas.
Esto va a funcionar, estoy seguro Se dijo así mismo mientras subía al tren y veía los estados de WhatsApp, lo que vio no le sorprendió mucho.
"Rezando a el espíritu de Subaru para que nos vaya bien en el examen" Decía la descripción de la foto de un pequeño altar en un pupitre. Ese era uno de los tantos "pequeños" chistecitos de sus compañeros, él era un alumno irregular que raras veces iba al campus, así que sus compañeros jugaban a que él había muerto y su banca era un pequeño altar; hecho que era un tanto molesto pues tenía que quitarlo las pocas veces que lograba ir. Él solía tomárselo con humor, sabía que no tenía mucho sentido molestarse por "pequeñeces" como esas.
[...]
Al final, si había acabado su trabajo a tiempo, por lo que pudo llegar a las clases vespertinas. Se dirigió a su casillero por sus cuadernos, cuando notó que la puertecilla estaba pintada con un pentagrama mal hecho, después se encargaría de limpiarlo. También notó que la puerta estaba abierta y había cosas de otras personas, estaba mirando los objetos con cierta extrañeza cuando una chica se le acercó.
—¿Me pasas mi carpeta, porfa? —dijo engreída mientras señalaba la carpeta rosa chillón que estaba dentro del casillero de Subaru. El chico amablemente se la pasó, pero su sonrisa incómoda no tardó en manifestarse.
—Am… Este es mi casillero así que me preguntaba ¿por qué…
—¡Oh! ¡Vaya! —exclamó muy sorprendida— ¿Eres el dueño? Pero en verdad ¿" Ese" dueño? —hizo unas comillas con sus dedos acentuando la palabra.
—Si, soy ese dueño —Subaru imitó el gesto con timidez.
—Ah… Si, mira… Pues tu no pareces usarlo mucho y nosotros necesitábamos más espacio, Si comprendes, ¿no? Así todos ocupamos el lugar desperdiciado.
Auch, eso había sido tajante.
—Pero… No te molesta, ¿verdad? —preguntó con un tono un poco amenazante.
Subaru no era idiota, sabía lo que estaba sucediendo ahí, pero no valía la pena, ella tenía razón. Negó amable con la cabeza mientras sonreía, la chica se despidió alegre, dando saltitos. Miró su casillero (que ya no era tan suyo) y vio sus cosas arrinconadas y muy maltratadas, los demás alumnos habían dejado algo de comida y bebida y no les preocupó que las cosas de Subaru se ensuciaran. El omnyugi suspiró y cerró el casillero.
[…]
Hizo aun lado las velas y los inciensos que estaban en su lugar y tomó clases como solía hacerlo, pero no pasó de largo como sus compañeros lo veían y hablaban de él por lo bajo. Estaba extremadamente incómodo y más porque algunos de ellos le habían lanzado una que otra bola de papel para comprobar que no lo traspasase. Todo el día se la había pasado suspirando, estaba muy consciente de que no debía tomárselo a pecho, sus compañeros rara vez lo veían y estaban curiosos, si, solo eso, nada grave, pero no podía evitar sentirse un poco apartado del resto.
Ese tipo de sentimientos lo habían acompañado durante toda su vida, él siempre supo que no era normal y eso significaba no ser como los otros, desde el inicio había nacido separado de las demás personas. Había vivido toda una vida sabiendo eso, pero aun así le dolía un poco saberse diferente.
[…]
Al caminar por los pasillos, varios chicos hacían el sonido de las películas de terror y podía jurar que escuchó el flas de una que otra cámara al tomarle fotos. En la escuela no le dejaban usar sus típicos sombreros, pero en ese momento deseó con todo su corazón tener uno para poder ocultar su rostro. De repente lo empujaron y cayó de cara al suelo.
—Perdón, te vi tan traslucido que creí que podría atravesarte —un chico alto y fornido lo miraba desde arriba mientras pasaba de largo y se reía con su amigo.
Subaru se levantó y recogió sus cosas, algunas las tuvo que perseguir porque la gente del pasillo no dejaba de patearlas sin importarle que el pobre chico estaba a gatas.
No es importante, no debía hacer dramas por "pequeñeces".
[…]
Llegó a su apartamento y recibió un mensaje de Hokuto en el que le avisaba que se reuniría con una amiga, por lo que ese día no podría acompañarlo a cenar, pero le había dejado comida en el microondas. Por otro lado, Seishiro también le había mandado mensajes, desde los buenos días con muchos stickers y emojis (que si respondió en su trayecto en el tren) y un aviso de que hoy tendría un paciente que debía vigilar toda la noche así que tampoco estaría con él.
Subaru suspiró y calentó su comida, sintiéndose un poco desanimado de que las únicas dos personas (además de la abuela, claro está) que más quería ver en ese pésimo día no estarían para él. Por un momento pensó en mensajearse con Seishiro, pero no quería ser egoísta, ellos estaban ocupados y tenían cosas más importantes e interesantes que hacer, ya pasaban suficientemente tiempo con él, por lo que no debía molestarlos con sus preocupaciones sin importancia así que desistió de la idea.
Sus preocupaciones no eran nada a comparación de las de ellos, solo estaba haciendo una tormenta en un vaso de agua, él estaba bien.
Bien.
Súper bien, digo estaba en una pieza, tenía comida, ropa y un techo, es cierto que no tenía amigos reales, también tenía muchas presiones y poco tiempo para sí mismo… pero ¡Hey! Tenía membresía en muchos servicios de streaming y también cuentas premium en ciertas plataformas (cosas que nunca veía por la falta de tiempo) también tenía agua calientita y una cama; no importaba si sus compañeros de clase lo veían como un bicho raro, no respetaran sus espacios ni su persona en particular, de hecho eso casi se compensaba con lo bien que le pagaban en el trabajo, aunque también debería tomar en cuenta que muchas veces salía herido tanto física como emocionalmente… hum, pensar en eso no le hacía sentirse mejor. Tomó su cabello y tiró de él entrando en una pequeña crisis. Estaba haciendo demasiado drama en realidad, tenía todo, no tenía de que quejarse, no debía quejarse, no quería ser un problema para la abuela o su hermana, menos para Seishiro. Estaba bien, solo debía relajarse un poco y dejarlo pasar, como siempre.
El celular sonó y era el chat del grupo, un compañero había subido una foto de Subaru sentado en su banca con la descripción "Aparición fantasmal en la academia". Después de eso venían otros mensajes de sus compañeros enviando caritas riéndose y muchos stickers. Subaru suspiró por enésima vez en el día y no pudo evitar notar que todas las historias de sus compañeros hablaban de él como un fantasma. Debía admitirlo, los edits estaban buenos, en particular uno dónde aparecía con la cara blanca y cicatrices como en las películas de terror, había otro -pero esta vez un video- en donde habían logrado casi desaparecer su imagen, haciéndolo pasar por un verdadero fantasma. Subaru por lo menos esperaba que esos chicos decidieran estudiar algo relacionado a medios visuales, por Dios, eran realmente buenos.
Apagó el celular para evitar seguir torturándose con las fotos y los comentarios despectivos. Estaba dejando que pequeñeces le afectaran y no podía permitir eso. Su abuela de seguro estaría decepcionada de que el líder del clan resultara tener una mente tan débil.
Quería gritar, pero sentía que era demasiado, así que se fue a la cama sin terminar su comida. Se tiró de cara y abrazó su almohada.
Mañana sería otro día, mañana todo estaría mejor. En eso quería confiar.
Cuánto daría porque la puerta de su habitación se abriera y alguien entrara y lo abrazara, pero como sucedía desde hace mucho tiempo, no vino nadie… O eso esperaba.
—¿Subaru-kun?
Miró por arriba de la almohada y vio a Seishiro con una bolsa en la mano.
—Perdona por entrar así a tu apartamento, pero Hokuto me dio una llave y… bueno, si entraba estabas dormido, solo iba a dejarte esto en tu mesa e irme, pero estas despierto así que…. —trató de explicar el veterinario, pero Subaru solo atinó a levantarse y abrazarlo fuertemente. El adulto se mostró algo sorprendido, pero después correspondió el abrazo—. De seguro huelo a perro —bromeó, Subaru negó con la cabeza.
—Hueles a ti
—Lo estuve cuidando, pero se puso mal y tuvieron que llevarlo a una clínica más grande, ya no pude hacer nada, así que pensé en venir a verte —Seishiro había comenzado a acariciar su cabeza de manera cariñosa y estuvieron en silencio un largo rato.
Al ambiente se había aligerado y Subaru se sentía un poquito mejor de tenerlo entre sus brazos.
—Gracias —dijo Subaru de repente, rompiendo el silencio.
—No hay de qué.
Subaru nunca contaría lo que pasó, porque así era él, le restaba importancia; pero estaba seguro que mientras tuviera a Seishiro y Hokuto a su lado todo estaría bien.
Caso cerrado.
~~~~~~~
Holi~
Ok, debo confesar que la idea principal era dejar que Subaru se quedará solito y deprimido, pero yo fui la que se deprimió, así que me ti a Seishiro. Chinga tu madre cada que respires Seishiro
Y recuerden amiguitos, no están solos. Si sufren acoso escolar acerquese a profesores, padres, amigos, siempre habrá alguien dispuesto a ayudar 3
Son super valiosos y no merecen el maltrato de nadie
Besos en sus colitas
Bye~
