Los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling y Rick Riordan.
Summary: Él siempre supo que pertenecía a dos mundos muy diferentes, que no interactúan entre ellos. Hijo de tres hombres. Con dos profecías sobre su cabeza y seres poderosos que lo quieren muerto. Deberá de dividir su tiempo para poder proteger a sus amigos y las personas que ama.
Hechizos Accio
Palabras griegas ¡Maya!
Idioma "Hola"
Recuerdos [Hola]
Capítulo 9 Conociendo a los Malfoy
Pov Hadrien
Ya tenemos una semana en Inglaterra. Todo este tiempo pase encerrado en mi cuarto, dentro de mi baúl, cuidando a mis hermosas criaturas. Hoy iremos a cenar donde los Malfoy, debido a las clases extras que recibía y ahora que voy a la academia, no tengo mucho tiempo para visitarlos, además de mis propios estudios personales, he estado aprendiendo lenguas muertas, tanto net magii como mágicas, entre ellas están: Alemán antiguo, Árabe andalusí, Gales antiguo, Jeroglífico luvita, Russenorsk, esta fue más fácil, ya que es una combinación de Ruso y Noruego y muchas otras, tía Cissy fue quien me regalo un libro muy viejo de una lengua muerta, dijo que podía guardarlo como reliquia, ya que no sabia el idioma, pero desde ese día, mi objetivo fue aprender todas las lenguas muertas posibles.
—¿Estás listo? —pregunto papá con una sonrisa, al parecer no será una cena normal, invitaron a varios magos influyentes, incluyendo al nuevo ministro. Por lo que decidí ponerme un pantalón negro de vestir, una camisa negra, una corbata gris y la túnica tambien es negra con borde gris y el símbolo de los Black grabado en ella, cuando les pregunte de esto, me dijeron que no querían que olvidaran que pertenezco a la noble y antigua familia Black, al parecer mi familia no es muy querida. Solo iban asistir ellos, pero como aparecimos antes, nuestra llegada sera toda una sorpresa, para los anfitriones.
Cuando mencione el porque solo el escudo Black, papá dijo que los Potter siempre han sido respetados y que no necesita que porte su escudo porque todos lo saben, fue cuando recorde que para muchos, antes solo era Potter.
Mis padres iban muy parecidos a mí, solo el color cambiaba y que ellos no llevan el emblema de la familia, tía Bella iba con un impresionante vestido negro, escotado, para muchas brujas seria demasiado rebelador y la abuela con uno azul más para su edad, mis hermanitas van con vestidos largos, iguales pero diferentes colores, tambien con el emblema de la familia y están usando las joyas que le compre hace dos años, son sus favoritas. Usamos red flu, al llegar nos recibió tía Cissy.
—Pero que hermoso te has puesto Hadrien y ni se diga de estas princesas—dijo tía Cissy sonriéndonos con cariño. Despues de pasársele la sorpresa.
—Gracias tía Cissy, tu estas deslumbrante—sonreí galantemente, como mis padres me enseñaron.
—Gracias tía Cissy—dijeron a unísono las pequeñas.
—Pero que caballero más pícaro. Bienvenidos a la Mansión Malfoy—dijo dirigiéndose a todos.
—Qué bueno que te acordaste de nosotros, pensé que mi adorable hijo te había eclipsado—dijo mi padre con burla.
—Gracias por invitarnos—dijo papá formalmente.
—Ya sé de donde saco su caballerosidad este encanto—dijo tía Cissy para luego guiarnos al salón donde están todos los invitados, al entrar todos se quedaron callados y nos miraron sorprendidos. Es obvio que nadie sabia que vendríamos.
—La familia Black, es un honor tenerlos en mi presencia—dijo un hombre corpulento, su pelo gris arrugado. Pero lo que me dejo anonado y contuve por poco de reírme, fue su estilo de vestir bastante extraño: traje de raya diplomática, corbata roja, manto negro largo de viaje, botas de color púrpura y un sombrero de hongo verde lima. Es tan disconforme.
—¿Y usted quién es? —pregunto padre con frialdad.
—Pero que maleducado, soy el nuevo ministro, Cornelius Fudge, ustedes no me conocen, pero yo a ustedes si, Sirius Black, James Potter, Bellatrix Lestrange y Walburga Black—dijo sonriendo y mirándonos fijamente.
—Solo me queda presentarles a mis hijos, Hadrien Sirius Black Potter, Bellatrix Lily Black Potter, Elladora Narcissa Black Potter—nos sonrió mi padre con orgullo.
—Un gusto ministro—dije formalmente, mis hermanas solo asintieron.
—Solo para aclarar ministro, soy Bellatrix Black, espero que no lo olvide—me mordí los labios para no reir al ver la mirada de terror que puso el hombre. Ellas me contaron sobre el pasado de la familia, según me advirtieron, todos en Inglaterra saben que tía Bella fue una mortifago, pero como no pudieron probarlo, las cosas se quedaron así, además ella me conto, como ese hombre y su ex esposo, fueron los causantes que perdiera a su bebe, aunque quienes la atacaron fueron los miembros de una tal orden del fénix, los cuales no tuvieron piedad alguna. Ese es otro motivo por el cual llevo el escudo de los Black, para mostrar que nuestra familia sigue siendo poderosa y fuerte.
Hace un año cree una poción que elimino la marca tenebrosa, fue difícil ya que las personas que la poseen tienen una conexión con Voldemort, empecé con este experimento cuando entre a Koldovstoretz Elita, los libros y clases avanzada de pociones fueron de mucha ayuda, fue de ensayo y error, investigue bastante las bases de que está hecha, al parecer uso un variante del encantamiento proteico, tía Bella se ofreció a ser mi conejillo de india, ya que es la única que la poseía, al menos en Rusia y en quien podía probarla, me tomo meses, pero cree la poción que eliminaría cualquier rastro de magia ajena, debía de aplicarse durante un año. Todos los días le lanzaba hechizos que mostraban si el rastro de Voldemort estaba en ella, hace un mes, la marca desapareció por completo.
Se la di a mi padre, quien la mando a Lucius, el solicito siete más. No se quienes la usaron, pero presiento que son sus socios y amigos.
—Lo siento, no se repetirá—ahora comprendo porque tío Lucius dijo que es manejable.
—Si nos disculpa ministro, hay otros invitados que quieren saludarlos—dijo tía Narcissa guiándonos donde se encuentra tío Lucius con sus socios.
—Hola tío Lucius—dije feliz de verlo y reconocerlo.
—Has crecido Hadrien, ¿los recuerdas? —dijo señalándome a los hombres que lo acompañaban.
—Por supuesto, un gusto verlos de nuevo, señor Nott, Parkinson, Greengrass, Goyle, Crabbe, Zabini—mire como sonrieron aprobadores y asintieron, no es como si me importara su opinión, pero hay que saber manejarlos. Hay otros, pero no están cerca de este grupo, solo espían la conversación.
—Sirius, James, ¿no les molesta si lo llevo con los niños? —pregunto señalando a unos chicos que están en un rincón.
—Por supuesto que no, compórtate—fue lo único que dijo padre, evite rodar los ojos, creo que se dio cuenta que traigo a Aisha. Al llegar todos los chicos se callaron y me miraron fijamente, por mi parte, solo uno capto mi atención, el niño rubio con mirada altanera, es muy hermoso.
—Bien chicos, él es Hadrien, las pequeñas son Bellatrix y Elladora, espero que los hagan sentirse cómodos, mis hijos Draco y Adhara, ellos son Theodore Nott, Blaise Zabini, Pansy Parkinson, Daphne y Astoria Greengrass, Gregory Goyle, Vincent Crabbe—me sonrió para animarme y dejo con los chicos.
—Eres hermoso, pero estoy segura que estas usando glamour en tus ojos—dijo Pansy, no me gusta cómo está mirandome.
—No, son mis ojos—le dije mirándola con cautela, sus emociones son contradictoria, me ve con fascinación y odio.
—No le hagas caso, está molesta porque no aceptaron la oferta de compromiso con mi hermano—dijo con burla Ada, como mi padre la llama, agarro a mis hermanas y las sentó junto a ella.
—¿Y qué tengo que ver con eso? —no es como si obligue a los tíos a rechazarla.
—Nada Hadrien, ven, siéntate conmigo—dijo Draco tomándome del brazo y sentándome a su lado.
—Nos enteramos que estas estudiando en una academia en rusia ¿Cómo es? ¿Qué enseñan? —pregunto Theodore.
—Estrictas, tienen una nota limite, si sacas menos, te dan una advertencia, a la tercera eres expulsado, aprendemos lo normal, a controlar nuestra magia y hechizos, fue fácil debido a que a los siete empezamos a usar nuestras varitas—dije tranquilamente. Acaricie a mi hermosa Aisha. Es estrictamente prohibido hablar sobre lo que vemos, supongo que para muchos magos sería ilegal algunas de las materias que recibimos.
—¿Tienes tu varita desde los siete años? —pregunto Blaise impresionado, no comprendo por qué.
—Por supuesto, es una varita personalizada, donde la compramos me permitieron escoger el estilo que quería—dije sacando mi hermosa varita, aún sigo fascinado por ella. Posee todo los detalles que pedi, despues de todo, ninguna varita posee runas, la mia tiene ciertas runas que se activaran con mi magia, algo util si soy desarmado.
—Préstamela—exigió Pansy queriéndomela quitar.
—No, las varitas solo se les prestan a las personas por quienes daría la vida—dije viéndola molesto.
—Déjalo en paz, Pansy—dijo Draco con frialdad, viendo la varita sin tocarla. Seguimos platicando o más bien ellos siguieron interrogándome.
—Supongo que ustedes están Hogwarts ¿En qué casa quedaron? —pregunte curioso.
—Slytherin—dijeron todos con orgullo.
—Entrare este año, pero si no quedo en Slytherin sera Ravenclaw—dijo Ada sonriendo arrogante.
—¿Qué hay de Gryffindor y Hufflepuff? —mi prima hablo maravillas de su casa, dice que fue muy fácil volverse la princesa de esa casa, al parecer en Hogwarts tiene esto de que un alumno es el líder de la casa completa, sin importar el año.
—Pues desde mi punto de vista, los Gryffindor son demasiados impulsivos, un rasgo que en definitiva no poseo y los Hufflepuff son muy confiados y no les importa ayudar, soy leal, pero solo con las personas que me importan y familia, muchos piensan que son unos idiotas y que solo los tontos van a esa casa, incluyendo a los chicos presente.
Por mi parte pienso que son muy amables, aunque hay algunos que estoy segura no dejan pasar nada, la prima Dora es una prueba de ello—me agrada, es muy sensata, Dora me conto que todas las casas menosprecian a Hufflepuff, solo por estar en esa casa. Estoy seguro que hay magos fuertes y no todos son amables y leales, solo se esconden tras la fachada de su casa, todos los hacen. Es como si dijeran que todos los Gryffindor son valientes, los Slytherin astutos y los Ravenclaw inteligente. Athena es una muestra que, aunque es la diosa de la sabiduría, no siempre toma las mejores decisiones.
Las personas somos complejas, por eso me gusta como seleccionan en la academia, miden nuestro potencial magico, nada que ver con nuestra forma de ser.
—Yo quedare en Slytherin—afirmo Astoria.
—¿En tu academia se divide por casas? —pregunto Daphne interesada.
—Así es, son cinco: valquirias, kitsunes, lobos, dragones e Hydras—no puedo decir más, ni como somos seleccionados. Cosa que les aclare cuando preguntaron.
Pov Draco
Desde que lo vi entrar quede impresionado, su aspecto es genial, me gustaría poder usar aretes, pero sé que mis padres no me dejarían, por lo general ningún niño a esa edad se le permite ese tipo de cosas, al parecer mi primo es la excepción a esa regla, quede fascinado e impresionado por sus ojos, quiero que sea mi mejor amigo y si se entera de que nuestros padres están planeando nuestro compromiso, se puede sentir incómodo, por eso interrumpir a Pansy antes de que le dijera algo, no sé si alguna vez lleguemos a tener una relación así, pero me gusta y no quiero que las cosas se arruinen.
Quiero estar con el de una u otra forma, ya sea como amigo o novio, despues de todo, los Malfoy solo tenemos lo mejor y Hadrien es el mago mas hermoso que he conocido y si lo que padre dijo es cierto, tambien poderoso.
—Me gustaría usar unos aretes así, pero mis padres me matarían—dijo Blaise admirando el arete de dragón que tiene en una oreja y el aro de serpiente en la otra, muy Slytherin.
—Me tomo semanas, pero logre convencer a mis padres, siempre me dan lo que quiero—dijo con arrogancia.
—¿Te gusta el quidditch? —pregunte cambiando tema. Quiero saber si tenemos los mismos gustos.
—Juego en mi escuela, como buscador—me gusta más ser cazador, pero buscador no esta mal.
—Hermano, tenemos sueño—el solo estiro sus manos y ambas se acomodaron en su regazo, al instante cayeron dormida.
—Son tan lindas, parecen dos muñequitas de porcelanas, como las que tengo en mi cuarto—dijo Ada viéndolas encantada, ella se miraba igual cuando era pequeña, aún sigue siendo linda, pero no se lo digo, me molestara si lo hago.
—Esas joyas que llevan ¿Dónde la compraron? —pregunto Astoria mirándolas con envidia.
—Se las compre en New York, en una joyería net magii—dijo Hadrien acomodándolas mejor.
—¿Net magii? —pregunte confundido y no soy el único.
—Lo siento, aquí le dicen muggles, en Rusia le decimos net magii—nos explicó.
—Tú se la compraste ¿Cuánto dinero te dan tus padres? —pregunto impresionada Daphne.
—Tengo mi propia bóveda, cada año meten 50,000 galeones, eso sin contar lo que tía Bella y la abuela meten, pero ese día era mi cumpleaños, por lo que me permitieron comprarme lo que quisiera y siempre he tenido debilidad por las joyas, las vi y me gustaron para ellas, además de comprarme unas cosas para mí—tambien tengo mi bóveda, pero por lo general solo compro algo relacionado con el quidditch o ropa nueva. Tía Bella tambien nos da dinero, solo que nunca le he preguntado cuanto, ni a ella o mis padres.
—¡Hadrien! —una chica cabello morado se colgó en su cuello y le beso de forma sonora la mejilla.
—Dora, te extrañe—dijo besándola tambien.
—Prima Dora ¿Cómo has estado? —exclamo emocionada Ada, solo en ese momento la reconocí.
—Pero si son mis dos ángeles rubios—dijo besándonos a nosotros tambien, trate de apartarla, pero siempre ha sido tan efusiva. Le presentamos a nuestros amigos, pero despues se despido diciendo que solo vino a saludar.
—¿Qué es eso? —chillo Pansy señalando la muñeca de Hadrien, solo en ese momento me percate de la serpiente que esta enrollada mirándonos con detenimiento. Todos nos apartamos, provocando que rodara los ojos, me ruborice al ver la mirada de burla.
—Ella es mi hermosa Aisha—al momento de decir su nombre, esta creció hasta medir dos metros, la sala se llenó de gritos de pánicos y no es para menos, estamos en presencia de un Occamy, estas criaturas son peligrosas, catalogada como de alto riesgo por el ministerio. Todo el alboroto despertó a las gemelas, que miran todo sin entender.
—Hadrien Sirius Black Potter, te dije que no la trajeras—grito tío James molesto.
—Pero papá, es inofensiva—se quejó estirando su mano, al instante el Occamy se encogió y desapareció de nuestra vista.
—Lo siento, pero no podemos permitirle quedarse con esa criatura, es peligroso—dijo el ministro nervioso, por primera vez desde que lo conocí, los ojos de Hadrien se volvieron fríos.
—Prefiero regresar a Rusia—dijo viendo a sus padres molesto.
—Podemos llegar a un acuerdo, esa Occamy ha estado con Hadrien desde que nació—dijo tío Sirius.
—E…es peligroso—dijo el ministro sin mucha convicción, despues de todo, mucho esperan ver al niño que vivió en Hogwarts, aunque ya paso un año, según escuche a mi padre, el ministro quiere convencerlo de que deje la academia rusa y se venga a estudiar a Hogwarts, no niego que es algo que tambien quiero que ocurra.
—Yebat' evo v rot (Que se vaya al diablo) —dijo molesto Hadrien en ruso, aunque no sé qué significa, por la cara que pusieron sus padres, no fue un elogio o petición, la risa de Dora y tía Bella lo confirma. En este momento estoy odiando haber escogido estudiar francés, alemán, japones, portugues e italiano, ahora no se lo que dice, hubiera sido mejor aprender ruso.
—Hadrien, déjanos resolverlo a nosotros—dijo serio tío James.
—Horocho (Bien) —fue lo único que dijo y se fue a sentar con las gemelas.
—Si ese es al caso, es mejor regresar a Rusia, el ministro no tiene ningún problema en que la conserve, despues de todo es su familiar—escuche el jadeo de todos, pero no comprendo por qué.
—¿Cómo es posible? —pregunto impresionado mi padre.
—No lo sabemos, simplemente un día nos dijo que Aisha es su familiar, le lanzamos un hechizo para comprobarlo y salió positivo, todos sabemos que nunca se separan—mire con burla como el ministro se ponía cada vez más nervioso, pero todos en esta sala sabemos su respuesta.
—Debido a que es un caso especial, puedo permitir que se quede con la criatura, pero deberá tomar medidas de seguridad—dijo lo más seguro que pudo.
—Agradecemos su compresión ¿Cierto Hadrien? —pregunto la abuela Walburga, ella nos pidió que le dijéramos así.
—Spasibo (Gracias) —dijo entredientes, sin querer hacerlo.
—Estamos en Inglaterra—le recordó tío Sirius.
—Gracias por su compresión—sonrió falsamente, la mayoría se dio cuenta, aunque al ver como saca el pecho el ministro, no todos.
Pov Hadrien
Me quede sentado, sin querer hablar con nadie, esto es estúpido, nunca he tenido que dar explicaciones sobre Aisha y ahora me entero que Inglaterra son unos estúpidos ignorantes con lo que respecta a las criaturas, si son peligrosas, no por nada Newt Scamander escribió sobre ellas, pero si se sabe tratar son fáciles de manejar. Al menos cuando estuve en el campamento no tuve problemas.
—Estas tan enojado, que ya no me hablaras—solo hasta en ese momento, me di cuenta que Draco está hablando.
—Lo siento, no te escuche—dije con una sonrisa de disculpa.
—Me di cuenta, puedo ver a Aisha sin que ella me muerda o coma—dijo mirándome la muñeca con curiosidad. Solo asentí.
—"Aisha, muéstrate, pero no crezca, hay un montón de idiotas de mente cerrada aquí"—sisee muy bajo para que nadie me oyera.
—"Si eso es lo que quieres"—siseo para luego salir, es realmente hermosa.
—Eres tan linda, nunca había visto una Occamy—dijo Draco contemplando, sin atreverse a tocarla, tomé su mano y la guie a la cabeza.
—No te hará nada—susurre muy bajo. Lo que menos quiero es que se arme otro alboroto. Debido a mi querida Aisha, los otros chicos tienen temor de acercarse, por lo que me pase el resto de la noche platicando con Draco.
—Hola Hadrien, has crecido—mire a la persona que me hablaba, es un hombre de cabellos castaños y ojos miel, al instante supe quién es, aunque no lo haya visto nunca, sus regalos son fantástico y siempre me cuenta sobre lo que hace con la manada, es genial, me prometió un día llevarme a conocerla, lleva una camisa gris, un pantalón negro y una sencilla pero elegante túnica negra.
—¡Padrino! —exclame abrazándolo con fuerza.
—Te extrañé cachorro—sonreí por lo que eso implica, él me quiere como un hijo.
—Él es mi padrino, Remus Lupin—le dije a Draco presentándoselo.
—Un gusto señor Lupin, soy Draco Malfoy—dijo haciendo una pequeña reverencia.
—Hola Draco, espero no te moleste, pero quiero hablar con Hadrien un momento—dijo con una sonrisa amable.
—Para nada, iré con los chicos—espere con impaciencia que hablara.
—Ahora que estamos solos, quiero decirte que conseguí lo que me pediste, aunque no comprendo para que quieres dientes, pelos y uñas de hombre lobo, tambien en la comunidad, como agradecimiento por la enorme cantidad de poción matalobos única, que enviaste, me pidieron que te diera esto—tome la mochila llena de libros, hay tres, uno de pasta negra muy gastada y antigua, el otro solo son hojas sujetas por una pequeña cuerda y el ultimo es de color verde, le dije a mi padrino que si encontraba libros antiguos me los mandara.
La poción matalobos la hice yo, solo compre los ingredientes, tomo meses conseguir para la cantidad que quería hacer, además que estuve encerrado en mi habitación una semana entera, es única porque quise hacerla con un sabor que muchos adoran, fue todo un reto, pero que solo le serviría a los de la manada, ya que para licántropos que no aceptan su naturaleza, sera inútil, ya que originalmente es para aliviar la transformación y dejar su raciocinio, mi poción solo sirve para lo último, ya que elimine algunos ingredientes que solo envenenaban la sangre de los lobos, no me sorprende el nombre que le dieron, ya que lentamente los está matando, para eso tuve que agregar otros ingredientes, dándole así un sabor a chocolate.
Le cambiaria el nombre y patentaría, pero si mis padres se enteran de lo que hago, se molestarían mucho. No por ayudar a los lobos, sino por lo que consigo, siempre que quiero algo, lo obtengo de una u otra forma.
Remus me había comentado que la comunidad tiene muchos libros antiguos, pero que no tenían permitido sacarlo, así que pensé en darles algo muy valioso para ellos, a pesar que su transformación no es dolorosa, aun pierden su raciocinio, debido a esto, siguen tomando poción matalobos. Así que les mandé la mia, quedaron maravillados e inclusive se ofrecieron a pagarme, pero les dije, que prefiero libros antiguos e ingredientes raros.
—Agradéceles de mi parte y dile que dentro de unas semanas les mandare la misma cantidad, solo no le digas a mis padres—susurre muy bajo lo último. Solo rio, nos pasamos hablando de nuestras vidas, por primera vez lo veo en persona y estoy feliz por eso, según mis padres, Remus es el más inteligente del grupo. Dijo que me visitaría más y que llevaría al alfa de la manada, ya que quiere conocerme.
—Moony eres malo, mira que ni siquiera nos saludas—dijo mi padre indignado y lo suficientemente bajo, para que solo nosotros escuchemos.
—Hola Remus, nos da gusto verte de nuevo—dijo papá con una sonrisa. Se pusieron al día, contentos de verse de nuevo.
—Estoy bien, mi nuevo hogar es realmente acogedor, además quise venir a saludar a mi ahijado, me sorprende que no tenga acento—dijo impresionado.
—Es que nuestro pequeño es un poligloto, por eso tiene tanto interés por los idiomas—dijo mi padre orgulloso.
—Bueno, entonces prometo regalarte un libro que posee el idioma de diferentes criaturas mágicas—dijo sonriendo.
—¡Gracias padrino! —exclame feliz ante la posibilidad de aprender más lenguas mágicas.
—Me contaron que tienes de familiar una Occamy—dijo expectante, solo asentí para luego levantarme la manga, en mi muñeca esta enrollada mi hermosa Aisha, durmiendo.
—Es impresionante, sabes que nunca se he escuchado de un mago que haya sobrevivido a un enlace, con una criatura mágica de esa categoría—solo sonreí de forma enigmática, no entiendo porque todos se complican, al igual que Newt Scamander me he dedicado a estudiar todo sobre criaturas mágicas y gracias a un diario del mismo señor Scamander, que le compre a su hijo, pensó que era algo inútil, principalmente porque estaba escrito en arameo, una lengua que ya no se usa, me costó una fortuna.
Habla de diferentes formas de cómo manejar y tratar con cada una de ellas, sus hábitos y gustos, es algo más profundo que el libro que publico. El Occamy en especial es una criatura familiar y sobreprotectora, desde el momento que nació me vio cómo su madre, la cuide, protegí y algo que nadie nunca ha intentado, ni el mismo Scamander, le transfería mi magia, es una teoría que leí en un libro, por lo general este método solo se usa con criaturas domésticas, pero sabía que si lo hacía desde que estaba en el huevo, ella me reconocería aunque no me hubiera visto primero, mi magia le seria familiar, nuestro lazo se fortaleció gracias a esto, así que sin que nadie se diera cuenta, hice un ritual de enlazamiento mucho más antiguo y complicado del que usan hoy en día.
—Quiero ser Magizoologista—dije feliz, es algo que decidí hace mucho, aunque nunca lo había mencionado. Y si es posible, también estudiare sobre criaturas del mundo de los dioses. Ya estoy empezando a poseer algunas.
— ¿En qué área te especializaras? —me pregunto mi padre sonriendo.
—En ninguna, quiero ser como Newt Scamander, él se especializo en todas, quiero hacer lo mismo—porque especializarme en una, si puedo conocerlos a todos.
—Me sorprende que ya sepas que estudiaras, siendo tan joven—dijo Remus impresionado.
—Siempre me han apasionado las criaturas mágicas, eso y aprender diferentes idiomas—dije con una sonrisa. Por eso me emociona conocer al alfa de los hombres lobos, quiero saber sus costumbres, sé que vivir en manada es muy diferente. Bueno, aunque ahora no solo serán mágica, Poseidon me dio el hipocampo y caballitos de mar, además del huevo de Hydra, la nemea y el cachorro infernal.
Pienso estudiar sobre toda criatura existente, mis padres pegaron el grito en el cielo despues de ver mis nuevas criaturas, debido que son del mundo de los dioses, no pidieron permiso para ellas.
—No me sorprende, tienes afinidad para lo natural—dijo mi padrino.
El resto de la fiesta me la pase con mis padres y padrino, puedo sentir la mirada de los chicos, principalmente la de Draco, pero no sé cuándo vaya a ver a Remus de nuevo y al pequeño dragón lo puedo ver en cualquier momento.
Los invitados se fueron retirando, hasta que quedamos solo los cercanos a la familia, es decir, que aún están todos los chicos que conocí.
—Vamos a tomar té, las pequeñas están durmiendo en un cuarto de invitados, Hadrien querido, si quieres puedes ir con los chicos—dijo tía Narcissa.
—Me estas corriendo, eres mala tía Cissy—dije viéndola con fingida tristeza y poniendo una mano en mi pecho. Los chicos se acercaron donde todos estamos.
—Déjalo, Hadrien siempre le ha gustado conversar con los adultos, es el único que soportar mis pláticas sobre las diferentes formas de desmembrar un cuerpo, es más fuimos a ver una película muggle donde a un tipo lo hicieron comerse sus propios pies, si no lo hacia sus costillas serian expuestas, hay varias partes de esta pelicula, todas igual de impresionantes, aunque hay ciertas partes que se vuelven repetitivas, pero me encantan, se llama Saw —dijo tía Bella emocionada, sentí las miradas de mis padres, pero solo los ignoré, ahora no me dejaran ir de nuevo, al menos en un buen tiempo.
—Hadrien Sirius Black Potter, ¿llevaste a tu tía Bella al mundo muggle de nuevo? —pregunto papá molesto. Odio cuando dice mi nombre completo, eso solo indica problemas y castigos.
—Eso fue hace mucho—la semana pasada, justo al dia siguiente de llegar a este pais, pero sé que mi adorable tía no dirá nada, solo rio de esa forma que provoca que muchos la vean con miedo, justo como la miran los chicos y algunos adultos.
—No veo nada de malo—dijo la abuela Walburga, ese día tambien la lleve a ella y aunque no le agraden los muggles, sus películas y otras creaciones son otra historia.
—Hablaremos en casa—fue lo único que dijo padre. Los chicos tambien se sentaron con los adultos, pero por su cara de aburrimiento, creo que hubieran preferido quedarse a parte. La plática no es algo que les apasione, a mí me parece interesante.
—Sabes tío Lucius, hay una poción que, si la combina con ciertos ingredientes puede hacer que el efecto del Vetiraserum sea menor, dandole la oportunidad al mago de responder lo que quiera y es indetectable—mencione casualmente al escucharlo quejarse de la nueva regulación, donde harían que los jefes de familias que estuvieron involucrados de alguna forma con Voldemort, bebieran Veritaserum, para que les digan donde están todos sus objetos oscuros.
—Y se puede saber cómo un niño, logro tal hazaña—todos miramos al hombre que acaba de entrar.
—Severus, pensé que ya no vendrías—dijo tía Cissy con una sonrisa.
—Hadrien, él es Severus Snape, profesor de pociones de Hogwarts y un gran amigo—dijo Lucius, mis padres solo asintieron, pero se puede sentir la tensión en la habitación.
—Hadrien Black, un gusto en conocerlo señor Snape—dije inclinando mi cabeza.
—Lo mismo digo—fue lo único que dijo. Lo mire con fijeza, al ver su sonrisa burlona, solo levante una ceja y lo rete con la mirada, al instante su sonrisa se borró y sus labios formaron una línea fina. La velada se está poniendo interesante. Lo conozco perfectamente, sé que mis padres lo molestaban cuando eran niños, ellos me contaron muchas de sus historias en Hogwarts.
—Entonces señor Black, me gustaría escuchar ¿cómo logro tal hazaña? —susurro con frialdad.
—En la academia donde estudio, nos permiten combinar y crear nuevos métodos para mejorar las pociones ya existente o en algunos casos, hacerlas más débiles, con ciertos ingredientes conseguí hacer que el veritaserum no fuera tan efectivo, me tomo meses conseguir que funcionara sin envenenar a nadie—sonreí recordando a varios adultos net magii que aceptaron cierta cantidad de dinero por probar los productos en ellos, es una idea que tomaron de los net magii, ya que hay muchos que aceptan dinero por ser conejillos de india para empresas de cosméticos y otros productos, tambien magos fueron utilizados, nadie fue obligado, lo único que los net magii se les modifico la memoria, claro, algunos tuvieron algunas secuelas, pero se volvieron ricos.
—¿Y en quien las probo? —pregunto con seriedad.
—Eso es un secreto—dijo poniéndome un dedo en los labios.
—La academia en la que estudia Hadrien es muy estricta, ellos no tienen permitido contar todo lo que hacen o como lo hacen—dijo mi padre serio.
—Ya veo, ¿Cómo se llama la academia? —me pregunto directamente.
— Koldovstoretz Elita—todos me miraron sorprendidos, no es para menos, es muy difícil entrar a esa academia, es una de las mejores del mundo, nadie conoce sus métodos de enseñanza, pero es conocida por ser estricta y solo recibir niños rusos, muy diferentes de las otras escuelas mágicas, que reciben chicos de todas las nacionalidades, en mi caso, adquirí doble nacionalidad, por lo que soy mitad ruso, mitad inglés, no nací en Rusia, pero tomaron en cuenta el tiempo que llevo viviendo en el país, que es prácticamente toda mi vida. Mis hermanas si son rusas de nacimiento.
—Ya veo, supongo que, si le pregunto qué enseñan y como, no me lo dirá—afirmo Snape expectante. Es cierto que mencioné algo que hice, pero nunca dije la clase ni el modo de enseñanza, es una regla que no pienso romper.
—Está en lo correcto, no es algo que le diré—sonreí ante la mirada molesta que solo duro segundo antes de que regresara a su fría indiferencia, la plática fue realmente entretenida, muchas veces quisieron engañarme para que dijera algo, pensaron que caería en sus juegos de palabras y trampas, pero olvidaron que vivo con dos mujeres que intentaron eso por años. Al parecer el resto del verano sera más divertido de lo esperado.
Bueno chicas y chicos, nuestro querido Hadrien acaba de conocer al amor de su vida, mil gracias por sus comentarios, aunque no responda los leo, espero les haya gustado.
Nos seguimos leyendo
Bella.
