Los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling y Rick Riordan.
Summary: Él siempre supo que pertenecía a dos mundos muy diferentes, que no interactúan entre ellos. Hijo de tres hombres. Con dos profecías sobre su cabeza y seres poderosos que lo quieren muerto. Deberá de dividir su tiempo para poder proteger a sus amigos y las personas que ama.
Hechizos Accio
Palabras griegas ¡Maya!
Idioma "Hola"
Recuerdos [Hola]
Chat: Hola
Llamada telefónica: Diga
Capitulo 14 Basilisco
Pov Hadrien
Desde que mi padre me entrego la capa de invisibilidad, quede fascinado con ella, decidí modificarla para que fuera fácil de usar y más efectiva, costó mucho que los hechizos pudieran acoplarse y fueran permanentes, por algún motivo, cada vez que lo hacía, este solo duraba una hora o menos, por lo que tuve que recurrir a hechizos de un libro muy oscuro y arcaico, todos los hechizos se deben de hacer dando tu energía vital y sangre, por eso dependiendo del uso que se les dé, puede costar la vida.
Debido que solo fue para acoplar y amoldarla a mi gusto, el costo no fue tan alto, los hechizos que use son una variable del Fidelius, por lo que nadie me ve, escucha o sabe donde estoy, es imposible que me rastreen con ella puesta, sin importar que hechizos usen, es adaptable, por lo que puede cambiar de forma, tamaño y color, ya sea el simple manto que obtuve al comienzo o una elegante chaqueta, esta puede ser visible o invisible solo con decir una palabra, además que puede agrandarse o encogerse, conseguir todas estas mejoras costo meses de mi vida, nada riesgoso, mire mi objetivo y camine por las oscuras calles de Hogsmeade, no le dije a Draco que vendría hoy, no era algo seguro y no quise darle falsas esperanzas.
Al llegar a la famosa casa de los gritos, entre y tome el camino que me llevara hasta el sauce boxeador, que se encuentra dentro del castillo. Recorrerlo fue agotador, lo sentí interminable, toque el nudo que inmovilizara el sauce y camine hacia el castillo, iría directamente donde Draco, pero primero quiero encargarme del problema que menciono, estuve investigando, una vez mando fotos del estado de las personas que fueron atacadas por dicha criatura, no fue difícil descubrir que es.
—"Mi Hermosa Aisha, necesito que localices al basilisco que habita este Castillo, encuentra la forma en que se desplaza sin que ningún alumno o maestro se dé cuenta, una vez localices la entrada, guíame a ella"—sisee con suavidad.
—"Como usted ordene maestro"—se encogió muy pequeña y entro por un hueco en la pared, por mi parte abrí el mapa merodeador, quiero saber donde se encuentra mi novio en estos momentos, es temprano para que estén dormidos, apenas son las siete en este país.
—Juro solemnemente que mis intensiones no son buenas—El Mapa del Merodeador es un documento mágico que revela todos los lugares de Hogwarts, mis padres me contaron que ellos y mi padrino lo hicieron para facilitar sus salidas cada luna llena o travesuras.
No sólo se muestran todas las aulas, pasillos y todos los rincones del castillo, sino que también muestra cada centímetro del terreno, excepto la sala de los menesteres, mi padrino dijo que es debido que esta funciona como en otro plano, la magia en esta habitación es indetectable.
Muestra todos los pasajes secretos que se esconden dentro de sus muros y la ubicación de cada persona en el terreno, representada por un punto. También es capaz de identificar con precisión a cada persona, y no se deja engañar por animagos, pociones multijugos, o capas de invisibilidad, incluso los fantasmas de Hogwarts no están exentas de esto. No aparezco, gracias a los hechizos que use, esto evita que incluso el mapa me detecte.
Sonreí al ver el nombre de mi novio, estan en el Gran Comedor, es obvio que todos estan cenando, solo uno que otro alumno se encuentra en su habitación o biblioteca. A pesar que no se parece nada a la academia, este lugar es impresionante, su historia esta escrita en sus paredes, tan antiguo e imponente. Mis amigos querían acompañarme, pero debido a la situación, les dije que vendría solo esta vez.
—"Lo encontré maestro, es un basilisco macho, dijo que fue despertado por una onda de magia muy poderosa, considero que era para cumplir lo que le fue encomendado, aunque no ha encontrado a los muggles atacando el castillo, dijo que accidentalmente petrifico a muchos alumnos, por suerte lo vieron cuando sus ojos no eran letales"—suspire aliviado al saber que Salazar Slytherin fue lo suficientemente inteligente, al usar un hechizo que no afecto la mentalidad del basilisco.
Por un momento pensé que tendría que matarlo, ahora lo único que tengo que hacer, es convencerlo y hacerlo entrar a mi baúl, para luego liberarlo si así lo desea, si se niega, tengo un hermoso basilisco hembra que puede usar sus encantos para convencerlo, es mi ultima adquisición, la encontré herida en el bosque que rodea la academia, se negó a irse una vez la cure.
—"Guíame"—asintió, avanzamos hasta que llegamos a unas escaleras movibles, la entrada se encuentra en el segundo piso. Llegamos a un baño descompuesto, cuando entre, note el fantasma de una niña flotando y lamentándose, gracias a Merlín no puede verme, camine hasta los lavados y me detuve donde se encuentra Aisha.
—"¡Ábrete!"—cuando un hombre piensa que es el único hablante en parsel, sus contraseñas no serian las más difíciles, por lo que empecé por algo obvio y sencillo.
Al cabo de un segundo, el lavabo empezó a moverse. De hecho, se hundió, desapareció, dejando a la vista una tubería grande, lo bastante ancha para meter un hombre dentro. Si Salazar Slytherin era un mago sangre pura orgulloso y astuto como se describe, dudo mucho que el deslizara por una tubería.
—"¡Escaleras!"—al instante la tubería se transformo en una escalera metálica, baje con cuidado, afinando la vista para vislumbrar los muros negruzcos y llenos de barro. Probablemente este lugar esta debajo del lago.
De la palma de mi mano, salió una pequeña flama, la cual alumbra por donde voy pasando. El túnel esta tan oscuro que sólo puedo ver a corta distancia. Mi sombra se proyecta en las húmedas paredes por la luz de mi mano, parece una figura monstruosa.
El túnel esta tranquilo como una tumba, escuche un sonido inesperado, baje mi mano para alumbrar el suelo y vi que esta repleto de huesos de pequeños animales, el pobre no ha estado alimentándose bien, tendré que darle algo una vez lo vea, al doblar por una oscura curva, vi la silueta de una cosa grande y encorvada que yacía de un lado a otro del túnel. No se mueve. Solo por si acaso, me coloque unos lentes que hice luego que nos enfrentamos a medusa, no quiero estar indefenso ante ninguna criatura con la capacidad de matar con la vista. Despacio me acerque y aumente la flama en mi mano.
La luz iluminó la piel de una serpiente gigantesca, una piel de un verde intenso, ponzoñoso, que yacía atravesada en el suelo del túnel, retorcida y vacía. El basilisco que dejo su muda mide por lo menos siete metros. Saque mi baúl y toque la tercera esmeralda, es la del boticario, sería un desperdicio dejar semejante hermosura tirada en el suelo.
—Wingardium Leviosa—al instante la piel floto hasta entrar a mi baúl, lo cerré y encogí de nuevo.
Al doblar sigilosamente otra curva, vi delante una gruesa pared en la que estan talladas las figuras de dos serpientes enlazadas, con grandes y brillantes esmeraldas en los ojos.
—"¡Ábrete!" —dije con un silbido bajo.
Las serpientes se separaron al abrirse el muro. Las dos mitades de éste se deslizaron a los lados hasta quedar ocultas. Me hallo en el extremo de una sala muy grande, apenas iluminada. Altas columnas de piedra talladas con serpientes enlazadas, se elevan para sostener un techo que se pierde en la oscuridad, proyectando largas sombras negras sobre la extraña penumbra verdosa que reina en la estancia.
Saque mi varita y avance por entre las columnas decoradas con serpientes. Mis pasos resuenan en los muros sombríos. Al llegar al último par de columnas, vi una estatua, tan alta como la misma cámara, que surge imponente, adosada al muro del fondo.
Tuve que echar atrás la cabeza para poder ver el rostro gigantesco que la corona: es un rostro antiguo y simiesco, con una barba larga y fina que le llegaba casi hasta el final de la amplia túnica de mago, donde unos enormes pies de color gris se asentan sobre el liso suelo.
—"El basilisco se encuentra del otro lado"—siseo Aisha, asentí y pensé en la forma de abrirla, si fue dejado para un descendiente, es obvio que debo dirigirme directamente a él.
—"Háblame, Slytherin, el más grande de los Cuatro de Hogwarts"—El gigantesco rostro de piedra de la estatua de Slytherin se movió y abrió la boca, más y más, hasta convertirla en un gran agujero. Algo se mueve dentro de la boca de la estatua y sale de su interior.
La serpiente, es de un verde brillante y gruesa como el tronco de un roble, se alzo en el aire y su gran cabeza roma, tiene brillantes ojos amarillos. Me mira con curiosidad, suspire aliviado al ver que no fui petrificado, por lo general todas las cosas que creo son probadas, pero no sabía si funcionaria ante esta criatura.
— "¿Quién eres?" —siseo viéndome con curiosidad.
—"Me llamo Hadrien Black y vengo hablar sobre la mision que te fue encomendada" —sisee con seriedad, no pienso permitir que Draco sea petrificado o este temeroso en un lugar donde debe sentirse seguro.
—"¿Qué sabes de la tarea que el gran Salazar me encomendó?"—algo me dice que Albus Dumbledore consiguió bajar a este lugar y liberar la criatura, que fue dejada con el único propósito de proteger a los alumnos.
—"No mucho, pero sé que la persona que te despertó, no lo hizo con buenas intensiones, déjame contarte lo que ha pasado desde que Salazar Slytherin murió" —con cautela transformé una roca en silla, no pienso contar años de historia, de pie. Me sorprendí cuando el basilisco, coloco su cabeza cerca de mis pies y vio fijamente, se que esta curioso. Presiento que tomara horas, espero poder ver a Draco una vez termine aquí.
Pov Draco
Luego que la cena terminara, nos dirigimos a nuestra sala común, la última vez que chat con Hadrien fue anoche. Han pasado dos días desde que le mande las fotos, dijo que investigaría e informaría, la ultima petrificada fue Granger, quien últimamente ha estado juntándose con Weasley, cosa que no comprendo, el año pasado ese idiota se burlo constantemente de ella.
—Las cosas se estan poniendo tensas, espero que pronto encuentren al responsable de los ataques, todos se apartan de nosotros como si tuviéramos alguna plaga, grandísimos idiotas—se quejo Pansy, Ginevra siempre se sienta con nosotros luego de cenar.
— ¿Has hablado con Hadrien? —pregunto Blaise, dos reacciones contradictorias se dieron en ese momento de Pansy y Ginevra, una hizo una mueca molesta y la otra se ruborizo hasta que su rostro agarro el tono de su cabello.
—No, dijo que investigaría—comente tranquilo.
—Falta poco para Yule, sera un descanso de toda la locura que esta pasando, estoy ansiosa de regresar a casa, aunque Astoria teme la reacción de nuestros padres, debido a la casa en que quedo, Ada dijo que hablo con Dora, para que hablara con ellos y suavizara las cosas—dijo Daphne preocupada y un poco aliviada.
—Bueno tienes que admitir que fue una sorpresa, Astoria se jacto que quedaría en nuestra casa y sinceramente no la imagino como una tejón—se burlo Pansy.
— ¿Tu que harás Ginevra? —pregunte al verla tan callada.
—N…nos quedaremos, m…mi madre esta furiosa conmigo y Ron dijo que no quiere verme—dijo con voz temblorosa y baja.
—No te preocupes hermanita, ya se la pasara—dijo Fred sentándose a su lado.
—Digamos que le diste una gran sorpresa, pero a diferencia de nosotros, eres su única hija y no renegara tanto—afirmo George sentándose del otro lado y abrazándola con fuerza. Pasamos horas hablando y jugando, el cansancio empezó a dominarme, creo que es hora de dormir.
Mire confundido como todos se levantaron y subieron a sus habitaciones, como si fueran robots, eso es raro. Mire a los chicos, quienes se ven contrariados.
— ¿Qué esta pasando? ¿Por qué todos parecen inferís? —pregunto Blaise nervioso, luego que solo quedamos nosotros.
—Bueno, no puedo aparecerme de repente delante de un montón de extraños—dijo Hadrien, apareciendo de repente, viste una hermosa chaqueta negra que lo cubre por completo, se bajo la capucha sonriéndome, todos gritaron asustados al verlo, por mi parte quede en shock. Se acerco y beso mi mejilla, eso me hizo reaccionar.
— ¿Cómo entraste a Hogwarts? —pregunte impactado.
—Por los pasadizos secretos—comento como si nada.
—Joder, eso fue increíble—dijeron a la vez los gemelos.
— ¿Qué haces aquí? No es que este corriéndote, pero no comprendo tu visita—dijo Blaise, añadiendo lo ultimo al ver la mirada que le lance.
—Draco me comento lo que paso e investigando descubrí que el responsable fue un basilisco, que Salazar Slytherin dejo en el colegio para proteger a los alumnos, por lo que vine a llevármelo—todos lo miramos como si se hubiera vuelto loco.
— ¿Estas bromeando? —pregunto Pansy estupefacta.
—No—dijo sentándose a mi lado, no pude evitar tomar su mano y jugar con sus dedos.
— ¿Cómo es posible que entres a nuestro colegio y mates a un basilisco como si nada? —volvió a preguntar incrédula.
—No lo mate, esta en mi baúl, ¿Quieren conocerlo? —pregunto sacando dicho baúl y agrandándolo, conozco a muchas de sus criaturas, pero no estoy seguro de querer ver un basilisco, aun si eso es posible.
— ¿U…ustedes son novios? —pregunto con ojos llorosos Ginevra.
—Sí, este atractivo chico es mio—respondió posesivamente, sin siquiera notar lo afectada que esta con la noticia, pensé que lo sabía, según comento Hadrien, sus padres se lo dijeron a su madre y ella estaba ahí, presiento que soñaba despierta.
—Otro dia lo veremos—respondió Theo, todos asintieron dándole la razón, Hadrien se encogió de hombros, encogió de nuevo el baúl y volvió a verme.
—Tengo que hablar contigo a solas—dijo serio, asentí y tome su mano para llevarlo a mi habitación.
—Fue un gusto verlos chicos, buenas noches—dijo con una sonrisa, una vez llegamos, cerré la puerta con seguro.
— ¿Qué pasa? —pregunte nervioso.
—Tengo que hablarte de algo delicado, se que tus padres se enojaran mucho por decírtelo, pero simplemente no puedo dejarte en la ignorancia, prefiero que estés alerta—me conto lo que sus padres le contaron de Dumbledore y de los posibles ataques en mi contra, con el único objetivo de hacer que cambie de colegio, ahora comprendo porque padre insistió en que tuviera cuidado y que nunca estuviera a solas con Dumbledore, a menos que sea necesario, no puedo creer que hayan querido ocultarme algo tan serio, me creen tan estúpido como para enfrentarme al viejo o es que no me tienen confianza.
— ¿Por qué no me dijeron? —grite molesto y empecé a caminar de una lado a otro.
—Quieren protegerte, pero no estoy de acuerdo en dejarte en la ignorancia, estarás mas seguro si sabes quien es la persona que puede hacerte daño, creo que temían que Dumbledore leyera tu mente, pero los collares que te regale vienen con la función de proteger tu mente, así que no debes de preocuparte por eso—respire profundo y fui a sentarme a su lado, al ver su mirada preocupada.
—Gracias por confiar en mí—dije besándolo, sonrió y un lindo rubor cubrió su rostro.
—Siempre. Me quedaría, pero debo de regresar a la academia antes que noten mi ausencia, nos vemos en Yule, te quiero—susurro contra mis labios.
—Yo también te quiero—mire como se coloco la capucha, volviéndose invisible y salió de la habitación, saldría, pero conociendo a los chicos, no me dejaran en paz, tomare un baño y me iré a dormir.
Pov Pansy
Mire con lastima como Ginny llora desconsolada, se cómo se siente, es difícil ver a la persona que quieres con otro, pero ella debe de abrir los ojos, Hadrien nunca sera suyo, así como tampoco Draco sera mio, poco a poco mis sentimientos por él, disminuyen, sé que es mi primer amor, pero no el ultimo, soy muy joven y terminare enamorándome de otro o otros, dependiendo de cómo se den las cosas.
—Es culpa de nuestra madre, le metió en la cabeza que se casaría con Harry Potter, el héroe del mundo mágico, se la paso contándole historias, con finales felices, donde ella y Hadrien terminan casándose y con muchos niños—dijo Fred molesto. Es fácil diferenciarlos, debido que usan unos collares, el de Fred lleva un dije con una F y el de George una G.
Al comienzo se negaron, ya que les divierte engañar a las personas, pero fue un conceso que se dio con todos los Slytherin, el profesor Snape fue quien se los dio y dijo que solo los Slytherin lo notaríamos, el resto no ve nada, eso los tranquilizo y se lo pusieron de mala gana.
—No quiero ser cruel, aunque puede que para ti lo sea, he estado enamorada de Draco desde que lo conocí, es inteligente, leal, carismático, prepotente, orgulloso, mimado, altanero, sarcástico, poderoso y no quita que es lindo.
Pero tú no estás enamorada, estas obsesionada con la imagen de una persona que tu madre pinto para ti, no lo conoces, no sabes que le gusta, disgusta, su personalidad, es como si dieras por hecho que ustedes acabarían juntos, como puedes ver, Hadrien Black es un chico fuera de serie y se ve que quiere mucho a Draco, mis padres dicen que estan comprometidos y cuando tengan la edad adecuada se casaran, es por eso que decidí ser solo amiga y trato de superar lo que siento, porque se que entre nosotros nunca habrá nada, lo tuyo es aún peor, pero te aconsejo que lo olvides—todos me ven en shock, lo cual es molesto, aunque comprensible, soy vanidosa, orgullosa y sobre todo caprichosa, pero no soy masoquista, no sufriré por un amor no correspondido, soy muy joven y hermosa.
—L…lo sé, se nota con solo verlos—dijo con una sonrisa temblorosa.
—Presiento que Draco tiene un novio sobreprotector y peligroso—dijo Theo serio, cambiando de tema.
—Siento lastima por quienes piensen que pueden lastimarlo, aunque el mismo Draco por sí mismo es poderoso y sabe defenderse, solo que le gusta ser consentido y mimado, creo que todos piensan que es débil por la forma en que se proyecta, grande sera su sorpresa cuando lo vean en acción—dijo Daphne con una sonrisa.
— ¿Creen que siga aquí? —pregunto Greg mirando alrededor nervioso.
—No lo creo, es decir, se fue a la habitación de Draco—dijo Blaise con una sonrisa insegura.
—Saben que, no quiero averiguarlo, me voy a dormir, buenas noches a todos—solo cuando entre a mi habitación, pensé en la forma en que todos subieron a su habitación, ¿Acaso Hadrien uso Imperius en los alumnos? Sacudí la cabeza y decidí no pensar en eso, no es mi problema.
Pov Percy
Pronto sera navidad, la primera que no celebrare con mi madre, hable con ella por teléfono y dijo que esta saliendo con alguien, que no me preocupe y disfrute, que no estará sola. Eso en verdad me tranquilizo y quito un peso de mis hombros.
Desde hace unos días, el temperamento de Annabeth ha ido empeorando, al parecer le dijeron que Tyson solo se quedaría unos días, los cuales ahora son meses y para empeorar las cosas, el árbol que posee el espíritu de la hija de Zeus fue envenenado.
—Hola Prissy, ya que estabas con tu tío monstruo, quiero informarte que Quirón fue despedido y el nuevo director de actividades es Tántalo—dijo burlesca.
—El director de actividades es Quirón—dije confundido.
—Ya no—luego de eso, simplemente se fue. Annabeth viene corriendo, se ve agitada e igual de confundida.
— ¿Te conto? —pregunto seria.
— ¿Qué esta pasando? —ambos nos dirigimos al apartamento de Quirón, Tyson salió de nuestra cabaña y se acerco emocionado, mire como Annabeth hizo una mueca al verlo, pero siguió caminando. Justo en ese momento, vimos a Quirón. Nada más verlo, Tyson se detuvo en seco.
— ¡Poni! —exclamó en una especie de arrebato. Quirón se volvió con aire ofendido. Desde que llegamos al campamento, Tyson se la ha pasado confinado en nuestra cabaña, esta posee dos habitaciones, una esta sellada y la otra posee cinco camas muy grandes y cómodas, donde pueden caber hasta cinco personas, incluso Tyson que es enorme, duerme cómodamente.
Además nuestra cabaña es la única que posee televisor, computadora y una sala de juegos.
— ¿Cómo dices? —Annabeth corrió a abrazarlo.
—Quirón, ¿qué está pasando? No irás a marcharte, ¿verdad? —le dijo con voz temblorosa. Quirón es como un segundo padre para ella. Él le alborotó el pelo y la miró con una sonrisa bondadosa.
—Hola, niña. Y Percy—Tragué saliva.
—Clarisse ha dicho que tú… que te han…—trate de decir nervioso y contrariado.
— ¡Despedido! Bueno, alguien debía cargar con la culpa porque el señor Zeus estaba sumamente disgustado. ¡El árbol que creó con el espíritu de su hija ha sido envenenado! El señor D tenía que castigar a alguien—Hay una chispa de humor negro en su mirada.
Todos los campistas conocían la historia de aquel árbol. Tres años atrás, Grover, Annabeth y otros dos semidioses llamados Thalía y Luke habían llegado al Campamento Mestizo perseguidos por un auténtico ejército de monstruos.
Cuando los acorralaron finalmente en la cima de la colina, Thalía, una hija de Zeus, había decidido hacerles frente allí mismo para dar tiempo a que sus amigos se pusieran a salvo. Su padre, Zeus, al ver que iba a morir, se apiadó de ella y la convirtió en un pino. Su espíritu había reforzado los límites mágicos del campamento, protegiéndolo contra los monstruos, y el pino había permanecido allí desde entonces, lleno de salud y vigor.
Pero ahora sus agujas se habían vuelto amarillas; había un enorme montón esparcido en torno a la base del árbol. En el centro del tronco, a un metro de altura, se veía una marca del tamaño de un orificio de bala de donde rezumaba savia verde.
—Alguien que no fuera él —refunfuñé. Sólo pensar en el director, el señor D, me enfurecía.
— ¡Pero es una locura! ¡Tú no puedes haber tenido nada que ver con el envenenamiento del árbol de Thalía!—Exclamó Annabeth.
—Sin embargo, algunos en el Olimpo ya no confían en mí, dadas las circunstancias. No fui el único despedido, también Argos—repuso Quirón suspirando.
— ¿Qué circunstancias? —pregunté. Su rostro se ensombreció. Metió en las alforjas un diccionario de latín-inglés, mientras la voz de Frank Sinatra seguía sonando en su equipo de música.
Tyson seguía contemplándolo, totalmente flipado. Gimoteó como si quisiera acariciarle el lomo pero tuviera miedo de acercarse.
— ¿Poni? —Quirón lo miró con desdén.
—Mi estimado cíclope, soy un cen-tau-ro—supongo que es ofensivo ser llamado poni.
—Quirón ¿qué ha pasado con el árbol?—pregunte. Él meneó la cabeza tristemente.
—El veneno utilizado contra el pino de Thalía ha salido del inframundo, Percy. Una sustancia que ni siquiera yo había visto nunca; tiene que proceder de algún monstruo de las profundidades del Tártaro—Annabeth jadeo consternada.
—Luke—susurro con los ojos llorosos. Ella me conto la historia de cómo ese chico los traiciono y se unió a Cronos.
—Quizá. Pero temo que me consideran responsable a mí, porque no lo impedí ni puedo curar al árbol. Sólo le quedan unos meses de vida. A menos…—dijo Quirón.
— ¿A menos que qué? —preguntó Annabeth.
—Nada. Una idea estúpida. El valle entero sufre la acción del veneno; las fronteras mágicas se están deteriorando y el campamento mismo agoniza. Sólo hay una fuente mágica con fuerza suficiente para revertir los efectos de ese veneno. Pero se perdió hace siglos—dijo Quirón.
— ¿Qué es? ¡Iremos a buscarla!—dije mas emocionado de lo normal, desde que Annabeth me conto sobre su mision, he deseado tener una propia y mostrarles a todos, que soy digno de estar aquí.
Quirón cerró las alforjas y pulsó el stop de su equipo de música. Luego se volvió, puso una mano en mi hombro y me miró a los ojos.
—Percy, tienes que prometerme que no actuarás de manera irreflexiva. Ya le dije a tu madre que estarías seguro, estas aquí para aprender a defenderte, no estás preparado para ir a una mision, es demasiado peligroso. Entrénate a fondo y aprende a pelear. Y no salgas de aquí.
— ¿Por qué? ¡Quiero hacer algo! No puedo dejar que las fronteras acaben fallando. Todo el campamento será…—solo pensarlo me da escalofrió, este lugar se volvió mi refugio.
—Arrasado por los monstruos. Sí, eso me temo. ¡Pero no debes dejarte llevar por una decisión precipitada! Podría ser una trampa del señor de los titanes. —Terminó Quirón.
El envenenamiento tenía que ser cosa suya. ¿Quién, si no, podría ser tan vil como para atacar el árbol de Thalía, lo único que quedaba de una semidiosa que había entregado su vida heroicamente para salvar a sus amigos?
Annabeth hacía esfuerzos para no llorar. Quirón le secó una lágrima de la mejilla.
—Permanece junto a Percy, niña. Y mantenlo a salvo, tienes más experiencia y las cosas se pondrán feas —le dijo serio.
—S-sí, lo haré—Annabeth ahogó un sollozo. Quirón le dio unas palmaditas en el hombro con cierta torpeza.
—Bueno, bueno, niña, tengo que dejarte en manos del señor D y del nuevo director de actividades. Esperemos… bueno, tal vez no destruyan el campamento tan deprisa como me temo.
— ¿Quién es ese Tántalo, por cierto? ¿Y cómo se atreve a quitarte tu puesto? —pregunté molesto. Una caracola resonó en todo el valle. No me había dado cuenta de lo tarde que se había hecho. Es la hora de reunirse con todos los campistas para cenar.
—Vayan. Lo conocerán en el pabellón—dijo Quirón. Y dicho esto, salió del apartamento y cruzó el vestíbulo con un redoble de cascos.
— ¡Poni, no te vayas! —grito Tyson.
El sol se estaba poniendo tras el pabellón del comedor cuando los campistas salieron de sus cabañas y se encaminaron hacia allí. Nosotros los miramos desfilar mientras permanecíamos apoyados contra una columna de mármol.
Annabeth se hallaba aún muy afectada, pero prometió que más tarde vendría a hablar con nosotros y fue a reunirse con sus hermanos de la cabaña de Atenea: una docena de chicos y chicas de pelo rubio y ojos verdes como ella. Annabeth no es la mayor, pero lleva en el campamento más veranos que nadie; eso podías deducirlo mirando su collar: una cuenta por cada verano, y ella tiene seis.
Así pues, nadie discutía su derecho a ser la primera de la fila. Luego pasó Clarisse, encabezando el grupo de la cabaña de Ares. Después del grupo de Ares vienen los de la cabaña de Hefestos: seis chicos encabezados por Charles Beckendorf, un enorme afroamericano de quince años que tiene las manos del tamaño de un guante de béisbol y un rostro endurecido, de ojos entornados, sin duda porque se pasa el día mirando la forja del herrero.
Es buen tipo cuando llegas a conocerlo, pero nadie se había atrevido nunca a llamarle Charlie, Chuck o Charles; la mayoría lo llamaba Beckendorf a secas, aunque Annabeth me conto que Hadrien le dice Charlie.
Según se dice, es capaz de forjar prácticamente cualquier cosa; le das un trozo de metal y él te hacía una afiladísima espada o un robot-guerrero, o un bebedero para pájaros musical para el jardín de tu madre; cualquier cosa que se te ocurriera.
Siguieron desfilando las demás cabañas: Deméter, Apolo, Afrodita, Dionisio.
Llegaron también las náyades del lago de las canoas; las ninfas del bosque, que iban surgiendo de los árboles; y una docena de sátiros que venían del prado y que me recordaron a Grover.
Son los buscadores; entran disimuladamente en los colegios de todo el mundo, en busca de posibles mestizos, y los traen al campamento. Así fue como conocí a Grover. Después de los sátiros, cierra la marcha la cabaña de Hermes, siempre la más numerosa.
Según lo que me conto Annabeth, el verano pasado su líder era Luke, el tipo que había luchado con Thalía y Annabeth en la cima de la colina Mestiza y fue quien los traiciono.
Ahora, los líderes de la cabaña de Hermes son Travis y Connor Stoll. No eran gemelos, pero se parecían como si lo fueran. Nunca recuerdo cuál es el mayor. Ambos son altos y flacos, y ambos lucen una mata de pelo castaño que casi les cubre los ojos; la camiseta naranja del Campamento Mestizo la llevan por fuera de un short muy holgado, y sus rasgos de elfo eran los típicos de todos los hijos de Hermes: cejas arqueadas, sonrisa sarcástica y un destello muy particular en los ojos, cuando te miran, como si estuviesen a punto de deslizarte un petardo por la camisa.
Cuando hubo desfilado todo el mundo, entré con Tyson en el pabellón y lo guié entre las mesas. Las conversaciones se apagaron al instante y todas las cabezas se volvían a nuestro paso, han pasado dos meses desde que llegamos y siguen comportándose como si fuera la primera vez, es molesto. Desde la mesa principal una voz familiar dijo arrastrando las palabras.
—Vaya, vaya, pero si es Peter Johnson…—Apreté los dientes, desde llegue, ha estado burlándose.
—Mi nombre es Percy Jackson… señor—El señor D bebió un sorbo de su Coca-Cola Light.
—Sí, bueno… Lo que sea, como dicen ahora los jóvenes—Lleva la camisa hawaiana atigrada, un short de paseo y unas zapatillas de tenis con calcetines negros. Con su panza rechoncha y su cara enrojecida, parece el típico turista de Las Vegas que ha ido de casino en casino hasta altas horas de la noche. Detrás de él, un sátiro de mirada nerviosa se afana en pelar unas uvas y se las ofrecía de una en una.
El verdadero nombre del señor D es Dionisio. El dios del vino. Zeus lo había nombrado director del Campamento Mestizo para que dejase el alcohol y se desintoxicase durante cien años: un castigo por perseguir a cierta ninfa prohibida del bosque.
Junto a él, en el sitio donde Quirón solía sentarse o permanecer de pie en su caso, hay alguien que no había visto antes: un hombre pálido y espantosamente delgado con un raído mono naranja de presidiario. El número que figura sobre su bolsillo es 0001. Bajo los ojos tenía sombras azuladas, las uñas muy sucias y el pelo gris cortado de cualquier manera, como si se lo hubieran arreglado con una máquina de podar. Me miró fijamente; sus ojos me ponen nervioso. Parece hecho polvo; enfadado, frustrado, hambriento: todo al mismo tiempo.
—A este chico has de vigilarlo. Es el nieto de Poseidón, por lo menos no tenemos que ver a su hijo hasta el verano, ese chico es peligroso, supongo que notaste la cabaña de Hades, fue obra de él—le dijo Dionisio.
— ¡Ah! Ése —dijo el presidiario. Era obvio por su tono que ya habían hablado de Hadrien largo y tendido.
—Yo soy Tántalo. En misión especial hasta… bueno, hasta que el señor Dionisio decida otra cosa. En cuanto a ti, Perseus Jackson, espero que te abstengas de provocar problemas—dijo el presidiario con una fría sonrisa.
— ¿Problemas? —pregunté.
Un sátiro se aproximó nervioso a Tántalo y le puso delante un plato de asado. El nuevo director de actividades se relamió los labios.
—Gaseosa. Una Barq's especial del sesenta y siete—La copa se llenó sola de una gaseosa espumeante. Tántalo alargó vacilante la mano, como si temiera que la copa pudiese quemarlo.
—Vamos, adelante, viejo amigo. Tal vez ahora funcione —le dijo Dionisio con un extraño brillo en los ojos. Tántalo fue a agarrar la copa, pero ésta se movió de sitio antes de que la tocara. Se derramaron unas cuantas gotas y Tántalo intentó recogerlas con los dedos, pero las gotas echaron a rodar como si fueran de mercurio. Con un gruñido se centró en el plato de asado. Tomó un tenedor y quiso pinchar un trozo de lomo, pero el plato se deslizó por la mesa y luego saltó directamente al brasero.
— ¡Maldita sea! —refunfuñó.
—Vaya Quizá unos cuantos días más Créeme, camarada, trabajar en este campamento ya es bastante tortura. Estoy seguro de que tu antigua maldición acabará desvaneciéndose tarde o temprano —dijo Dionisio con falsa compasión.
—Tarde o temprano… —repitió Tántalo entre dientes, mirando la Coca-Cola Light de Dionisio.
— ¿Te haces una idea de lo seca que se te queda la garganta después de tres mil años?
—Usted es ese espíritu de los Campos de Castigo. El que está en el lago con un árbol frutal al alcance de la mano, pero sin poder comer ni beber —dije sin poder evitarlo. Tántalo esbozó una sonrisa sarcástica.
—Eres un alumno muy aplicado, ¿eh, chico? —desde que supe mi verdadero origen, he estado leyendo mucho.
—En vida debió de hacer algo terrible ¿Qué, exactamente?—dije, impresionado. Él entornó los ojos. A sus espaldas, los sátiros sacudían la cabeza intentando prevenirme.
—Voy a estar vigilándote, Percy Jackson. No quiero problemas en mi campamento—dijo Tántalo.
—Vamos, Tyson —le dije.
—No, no. El monstruo se queda aquí. Tenemos que decidir qué hacemos con esto—intervino Tántalo. Antes que dijera algo, el señor D intervino.
—Déjalo, fue orden de Zeus y Poseidón, creo que estan esperando que llegue su hermano para que se lo lleve, ya quiero ver la cara del chico, aunque te diré, no se parecen en nada—El nuevo director de actividades alzó una ceja. Fui a sentarme a mi mesa, Tyson se sentó a mi lado, ignore las burlas de Tántalo, en verdad estoy deseando que el verano llegue.
Pov Hadrien
Estamos en nuestra casa en Londres. Como supuse, tío Lucius y tía Narcissa se molestaron mucho, estamos a solo dos días para Yule y Draco decidió quedarse en el colegio, cosa que no le gusto nada y ahora estoy recibiendo un sermón, porque según ellos, fue imprudente de mi parte decirle.
—Comprende lo que te decimos, se que son novios y no deseas ocultarle nada, pero Dumbledore es peligroso—dijo tío Lucius por enésima vez.
—Comprendo lo que dicen, pero no comparto su punto de vista, la ignorancia es el peor enemigo de una persona, hubiera sido peor que Draco se expusiera sin darse cuenta, es inteligente y astuto, pero al no estar al tanto de la situación, Dumbledore tendría una ventaja poderosa sobre su persona—justo en ese momento tía Bella y tío Remus como me gusta llamarlo ahora, entraron.
— ¿Qué pasa? —pregunto sentándose a mi lado y dándome un beso en la mejilla.
—Estan sermoneándome, pero antes de ir a ver a Draco, quiero hablarles de algo importante. ¿Han escuchado sobre la cámara secreta? —pregunte serio. No conozco la historia, lo único información que tengo es lo que el basilisco dijo.
—Como sabes, Hogwarts fue fundado hace unos mil años, por los cuatro brujos más importantes de la época. Las cuatro casas del colegio reciben su nombre de ellos: Godric Gryffindor, Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw y Salazar Slytherin. Los cuatro juntos construyeron este castillo, lejos de las miradas indiscretas de los muggles, dado que era una época en que la gente tenía miedo a la magia, y los magos y las brujas sufrían persecución.
Durante algunos años, los fundadores trabajaron conjuntamente en armonía, buscando jóvenes que dieran muestras de aptitud para la magia y trayéndolos al castillo para educarlos.
Pero luego surgieron desacuerdos entre ellos y se produjo una ruptura entre Slytherin y los demás. Slytherin deseaba ser más selectivo con los estudiantes que se admitían en Hogwarts.
Pensaba que la enseñanza de la magia debería reservarse para las familias de magos. Lo desagradaba tener alumnos de familia muggle, porque no los creía dignos de confianza. Un día se produjo una seria disputa al respecto entre Slytherin y Gryffindor, y Slytherin abandonó el colegio.
La leyenda nos dice que Slytherin había construido en el castillo una cámara oculta, de la que no sabían nada los otros fundadores. Slytherin, según la leyenda, selló la Cámara de los Secretos para que nadie la pudiera abrir hasta que llegara al colegio su auténtico heredero. Sólo el heredero podría abrir la Cámara de los Secretos, desencadenar el horror que contiene y usarlo para librar al colegio de todos los que no tienen derecho a aprender magia —recito tío Remus.
—Es comprensible que no confiara en los hijos de net magii, teniendo en cuenta la situación de su tiempo, pero el punto del porque mencione la cámara de los secretos, es porque esta fue abierta y dicha criatura ha estado petrificando a los alumnos ¿Draco no les conto? —pregunte viendo a tía Narcissa y tío Lucius.
—Dijo algo de alumnos petrificados, pero nunca lo relacionamos con la cámara de los secretos—siseo serio.
—Estuve investigando y descubrí que la criatura que Salazar Slytherin dejo es un basilisco, por lo que fui a Hogwarts, encontré la cámara y hable con dicho basilisco, ahora es un habitante mas de mi baúl—todos me vieron como si estuviera loco, estoy acostumbrado.
— ¿Cómo entraste a Hogwarts? —pregunto tía Narcissa consternada.
—Me aparecí en Hogsmeade y luego entre por uno de los pasadizos secretos, mis padres me dieron el mapa merodeador y con mi capa de invisibilidad fue fácil—dije sin ver a mis padres.
— ¡Eso no importa, no puedes tener un basilisco, es peligroso! —grito papá consternado.
—En realidad tengo dos—tarde me di cuenta que no debí de haber dicho eso, simplemente se me salió.
—Por las barbas de Merlín —sonreí angelicalmente.
—Tranquilo James, no es como si fueran las criaturas más peligrosa que tiene—dijo padre abrazándolo con fuerza.
— ¿Cómo lo atrapaste? —pregunto tía Bella emocionada.
—No lo hice, hable largo y tendido, en realidad el basilisco fue dejado para proteger a los alumnos de los net magii, supongo que Salazar quiso prevenir una masacre, gracias a Merlín dicho basilisco no tenia activo los ojos, por eso fueron solo petrificado y según me dijo, fue accidental—ahora comprendo mejor porque todos odian a los Slytherin, la historia fue retorcida, dejándolo como el mago intolerante y mayor partidario la pureza de sangre, confió mas en la versión de mi nuevo basilisco, que los libros o rumores que han circulado por años.
—Eso no lo sabía, si ese basilisco es del tiempo de Salazar Slytherin, debe de tener siglos de vida ¿Cómo es que sigue vivo? —pregunto tío Remus confundido.
—Según lo que me dijo, Salazar uso un hechizo que lo congelo, por lo que es como si el tiempo se hubiera detenido y dicho hechizo fue roto, por una onda de magia poderosa. Ahora estoy llegando al punto de lo que quería decir, Dumbledore consiguió entrar a la cámara y despertarlo, obviamente no le importo poner en peligro a los alumnos—dije con voz plana, todos se pusieron serios.
—Se atrevió a despertar a una criatura que obviamente no controla, solo por atraer la atención de mi nieto, no puedo creer que hayas seguido a ese hombre—dijo la abuela con frialdad.
—No hablemos de seguir a personas madre, que aun me superas—ella solo bufo y se quedo callada.
—Bien, ahora saben porque decidí decirle la verdad a Draco, al menos ahora sabe que debe de estar prevenido y sé que en este momento esta enojado, hablare con él, pero más que enojado pienso que se siente herido por su falta de confianza—antes que dijeran algo, me despedí.
El espejo fue aprobado y patentado, siempre que creamos un nuevo artefacto o hechizo este es patentado en la confederación internacional de magos.
Estoy ansioso por dárselo a Draco, hable con mis padres y aunque no estuvieron muy felices, aceptaron que fuera a pasar Yule con Draco, por lo que me iré ahora, llevo también los celulares de los chicos. Tome polvo flu y grite el nombre del pub que esta en Hogsmeade, fuerte y claro, muy pronto estaré en Hogwarts.
Estuve pensado seriamente que hacer con el basilisco, en esta ocasión decidí no matarlo, después de todo, Hadrien ama las criaturas mágicas y no es de lo que matan si no es necesario. Con respecto al campamento, cambiare un poco las cosas, no sera igual al libro, claro que lo esencial lo dejare.
Espero les haya gustado el capitulo, cualquier duda ya saben me escriben y hare lo posible por contestarles, mil gracias por sus comentarios.
Nos seguimos leyendo
Besos y abrazos
Bella.
