Los personajes no me pertenecen son de J.K Rowling y Rick Riordan.
Summary: Él siempre supo que pertenecía a dos mundos muy diferentes, que no interactúan entre ellos. Hijo de tres hombres. Con dos profecías sobre su cabeza y seres poderosos que lo quieren muerto. Deberá dividir su tiempo para poder proteger a sus amigos y las personas que ama.
Hechizos Accio
Palabras griegas ¡Maya!
Idioma "Hola"
Recuerdos [Hola]
Chat: Hola
Llamada —Hola—
Parsel—"Hola"—
Voz mental—"Hola"—
Capitulo 19 Cooperación
Pov Hadrien
Apenas entre, lo primero que hice fue alimentar y jugar un poco con mis criaturas, a pesar que dentro de mi baúl poseen todo lo que necesitan, no es lo mismo que estar en un entorno libre y sin ataduras, trato de mitigar las deficiencias que este lugar tiene, dándole cariño y amor. Luego de dos horas me dirigí a la habitación, pienso visitar a mi novio, espero esté disponible. No puedo quedarme mucho tiempo, pero una hora o dos, serán suficiente.
Saque el espejo que modifique y lo agrande lo suficiente para que una persona pueda pasar sin dificultad alguna, en este momento el espejo de Draco vibrara, avisándole de la solicitud, han pasado días desde la última vez que lo vi en persona y ya lo extraño, deje a Aisha con sus hermanas, ella también merece un descanso y estar con los de su especie es bueno.
—Draco Malfoy—solo espere minutos para que el portal se abriera, sin siquiera dudar lo atravesé. Al entrar note que Draco aún esta con su uniforme, no me fije en la hora, por lo que no se si ya acabaron sus clases. Sonreí al sentir a la persona que vine a ver en mis brazos.
— ¡Hadrien! —lo bese y solo entonces note que no estamos en su habitación, al menos no en la de Hogwarts, solo puede ser la sala de los menesteres, mis padres hablaron de ella, esta habitación proporciona lo que la persona necesita. En el caso de mi dragón, un lugar seguro y agradable, lo que para él es su habitación en la mansión.
— ¿Cómo has estado? —pregunte con una sonrisa, la felicidad de verme cayo cambiándolo por una mirada indignada y molesta.
—Las cosas han sido un poco molesta estos últimos meses, lo bueno es que solo queda un mes para salir de Hogwarts y las vacaciones de verano por fin comenzaran—no pude evitar fruncir el ceño, esperando que siguiera hablando.
—Al parecer Weasley y Granger empezaron a salir un mes luego que entramos a clases, si los gemelos no lo mencionan, no me hubiera dado cuenta. El caso es que han decidido que es divertido emboscarme cuando estoy solo y atacarme en grupo, ha sido humillante, porque aunque soy fuerte, son cuatro contra uno—dijo molesto.
— ¿Por qué me lo dices hasta ahora?—si hubiera sabido, habría trabajado en algo más útil que el proyecto que presente, este es sobre el espacio y tiempo, aun no he iniciado, entregue la idea a mi profesora y fue aprobado, empezare a realizarlo cuando el nuevo curso inicie.
Aunque viajar en el tiempo es algo que lo ayudaría, aun no lo he estudiado lo suficiente y quiero evitar cualquier desastre, ha habido casos donde una bruja o mago matan por error a su yo futuro o pasado, si algo le pasara a Draco por mi imprudencia, no me lo perdonaría.
— ¿Necesitas ayuda? —puede que conmigo se comporte mimoso, pero mi novio es alguien fuerte e independiente, estoy seguro que ya pensó en como vengarse.
—Gracias pero no es necesario, los gemelos me ayudaran a darle una lección a su querido hermano, siempre y cuando no quede discapacitado—luego que se desahogo, le platique sobre la mision en la que estoy en este momento.
— ¿Piensas buscar criaturas?—si encuentro una criatura que me guste y esté dispuesta a irse conmigo, no voy a negarme.
—Si tengo suerte—fue lo único que dije.
— ¿Y Seiryu? —solo hasta ahora recordé el pequeño dragón que le regale.
—En mi habitación. Quemo el cabello de Granger cuando se estaba burlando de mí, la profesora McGonagall me castigo y Seiryu no puede salir—todo lo dijo con burla y molestia.
—Tengo algo que puede ayudarte—dije quitándome la pulsera de oro blanco, esta en particular le permite a la persona que la porta, sentir su entorno, si hay peligro o personas con malas intensiones esta pulsera se calentara y mostrara la dirección donde se encuentra el peligro.
Si Granger y su novio intentan emboscarlo de nuevo, la pulsera le avisara, además tiene una función especial, esta consiste en grabar las firmas mágicas de todos los que se encuentran en su entorno, muy parecido al mapa merodeador, dando nombre y apellido. Estos a aparecerán grabados en ella, para luego desaparecer.
Fue uno de los proyectos que hice a comienzo de año, lo pensé al ver el mapa que mis padres me dieron, pensándolo bien, creo que darle el mapa a Draco sería lo mejor, de igual forma ya lo replique e incluso estoy trabajando en un mapa de la academia, aunque este último aun no lo termino. Saque el mapa merodeador y le explique la función de los dos artículos.
—Gracias, esto es de mucha ayuda—dijo abrazándome con fuerza, luego de platicar por dos horas más, regrese.
Pov Percy
[Estoy en una cueva: la prisión de Grover en la guarida del cíclope. Grover esta sentado junto al telar, con su vestido de novia sucísimo, y se afana en deshacer las hebras de su cola nupcial, todavía inacabada.
— ¡Ricura! —gritó el monstruo desde detrás de la roca. Grover ahogó un grito y se puso a tejer otra vez las hebras que acaba de deshacer.
Toda la estancia retembló mientras la roca es desplazada de su sitio. Por la entrada asomó un cíclope tan descomunal que Tyson habría parecido un enano a su lado; tiene unos dientes amarillentos y afilados y unas manos nudosas tan grandes como mi cuerpo. Lleva una camiseta morada desteñida, con la leyenda « Expo Mundial de Ovekas 2001».
Debe de medir al menos cinco metros, pero lo más asombroso es su enorme ojo nublado, cubierto de cicatrices y la telaraña de unas cataratas; si no esta completamente ciego, poco debe faltarle.
— ¿Qué haces? —preguntó el monstruo.
— ¡Nada! Tejer mi cola de novia, ya lo ves—dijo Grover con su voz de falsete. El cíclope introdujo una mano en la cueva y tanteó hasta dar con el telar. Manoseó la tela.
— ¡No ha crecido ni un centímetro!
—Eh... sí ha crecido, cariñito. ¿No lo ves? Le he añadido al menos tres dedos.
— ¡Demasiado despacio! —bramó el monstruo. Luego se puso a husmear el aire
— ¡Hueles bien! ¡Como las cabras! —Grover simuló una risita.
— ¿Te gusta? Es Eau de Chévre. Me la pongo para ti.
— ¡Hummm! ¡Como para comerte enterita!—El cíclope mostró sus dientes afilados.
— ¡Ay, qué picarón!
— ¡Se acabaron los retrasos!
— ¡Pero, querido, aún no estoy!
— ¡Mañana!
—No, no. Diez días más.
— ¡Cinco!
—Bueno, siete. Si insistes.
— ¡De acuerdo, siete! Eso es menos que cinco, ¿no?
—Por supuesto—El monstruo refunfuñó, todavía descontento con el acuerdo, pero dejó que Grover siguiera tejiendo y volvió a colocar la roca en su lugar. Grover cerró los ojos y, aún tembloroso, inspiró profundamente para serenarse.
— ¡Date prisa, Percy! ¡Por favor, por favor, por favor!—murmuró.]
Me despertó la sirena del barco y una voz por megafonía: un tipo con acento australiano que suena demasiado alegre.
— ¡Buenos días, señores pasajeros! Hoy pasaremos todo el día en el mar. ¡El tiempo es excelente para bailar el mambo junto a la piscina! No olviden el bingo de un millón de dólares en el salón Kraken, a la una de la tarde. Y para nuestros invitados especiales, ¡ejercicios de destripamiento en la galería Promenade! —Me senté de golpe en la cama.
— ¿Qué ha dicho? —Tyson rezongó, medio dormido todavía. Esta tirado boca abajo en el diván y los pies le sobresalen tanto que llegan hasta el baño.
Justo en ese momento el baúl de Hadrien apareció, aun no me acostumbro a este tipo de cosas, poco segundos después, salió de su interior, se nota que tomo un baño y se cambio de ropa.
—Creo que ha dicho... ¿ejercicios de estiramiento? —espero tener razón, pero se oyó un golpe apremiante en la puerta interior de la suite y Annabeth asomó la cabeza, con su pelo rubio alborotado.
— ¿Han dicho « ejercicios de destripamiento»?—En cuanto estuvimos todos vestidos, nos aventuramos por el barco y descubrimos asombrados que hay más gente. Una docena de personas de edad avanzada se dirigen a tomar el desayuno.
Un padre lleva a sus tres críos a la piscina para que se den un chapuzón. Los miembros de la tripulación, vestidos con impecable uniforme blanco, saludaban a los pasajeros tocándose la gorra con dos dedos.
Nadie nos preguntó quiénes éramos. Nadie nos presta atención. Pero hay algo que no encaja. Mientras la familia que va a darse el baño pasa por nuestro lado, el padre les dijo a los críos:
—Estamos de crucero. Nos estamos divirtiendo.
—Sí. Nos lo estamos pasando bomba. Vamos a nadar a la piscina—dijeron al unísono los críos con expresión vacía—Y siguieron su camino.
—Buenos días. Nos lo estamos pasando muy bien a bordo del Princesa Andrómeda. Que tengan un buen día —nos dijo un tripulante de ojos vidriosos y pasó de largo.
—Esto es muy raro. Están todos en una especie de trance —susurró Annabeth.
—Los estan controlando—afirmo Hadrien sin dudas. Al pasar frente a una cafetería, vimos al primer monstruo. Es un perro del infierno: un mastín negro con las patas delanteras subidas al buffet y el hocico enterrado en una fuente de huevos revueltos.
Lo raro es esto: hay una pareja de mediana edad en la cola del buffet, justo detrás del perro del infierno, esperando con paciencia su turno para servirse huevos revueltos... Ellos no parecen notar nada anormal.
—Ya no tengo hambre —murmuró Tyson. Antes que pudiéramos responder, se oyó una voz de reptil al fondo del pasillo.
—Ssseisss másss ssse nos unieron ayer—Annabeth gesticuló frenéticamente hacia el escondite más cercano, el lavabo de mujeres. Estoy tan alucinado que ni siquiera se me ocurrió sentirme violento.
Una cosa o mejor, dos se deslizaron frente a la puerta del baño con un ruido como de papel de lija sobre linóleo.
—Sssí. Él losss atrae. Pronto ssse volverá muy vigorossso—dijo una segunda voz de reptil. Se deslizaron hacia la cafetería con un siseo glacial que tal vez fuera una risa de serpiente. Annabeth me miró.
—Tenemos que salir de aquí.
— ¿Crees que me gusta estar en el lavabo de señoras?
— ¡Quiero decir del barco, Percy! Tenemos que salir del barco.
—Huele mal. Y los perros se comen todos los huevos —asintió Tyson. Annabeth tiene razón, tenemos que salir del baño y del barco. Me estremecí. Si Annabeth y Tyson estan de acuerdo por una vez, sería mejor escucharles. Hadrien no comento nada y solo arrugo la nariz.
—... sólo es cuestión de tiempo. ¡No me presiones, Agrius!
—Es Luke, sin la menor duda. Aquella voz es inconfundible—comento Hadrien con frialdad.
— ¡No te estoy presionando! Lo único que digo es que si esta jugada no resulta...—refunfuñó el tal Agrius. Su voz es más grave y suena más furiosa.
— ¡Resultará! —replicó quien Hadrien afirmo es Luke.
—Morderán el anzuelo. Y ahora, vamos, tenemos que ir a la suite del almirantazgo y echar un vistazo al ataúd—comento con seriedad y exaspero. Sus voces se perdieron por el fondo del pasillo.
— ¿Nos vamos ahora? —pregunto Tyson nervioso. Annabeth y yo nos miramos y llegamos a un acuerdo silencioso.
— ¡No podemos! ¡Nos iremos! —dijimos a la vez Hadrien y yo. No comprendo porque quiere irse, esta oportunidad es única.
—Hemos de averiguar qué se propone Luke. Y si es posible, le daremos una buena paliza, lo encadenaremos y lo llevaremos a rastras al monte Olimpo—me apoyo Annabeth.
—Ambos son estúpidos, obviamente es una trampa, Luke quiere que lo encuentren, con el simple hecho que este barco navego cerca del campamento, no es casualidad sino predeterminado. Y por si no lo han notado, estamos rodeados por muchas criaturas, nos superan en número.
Lo que debemos hacer es enfocarnos en buscar a Grover y el vellocino, de igual forma tarde o temprano lo encontraremos de nuevo, su objetivo es que nosotros hagamos el trabajo sucio, el solo tomara la recompensa una vez la encontremos —todo lo que dice tiene sentido y presiento que no sirve de nada oponernos, algo que he aprendido de Hadrien, es que cuando decide algo, no hay nada ni nadie que lo haga cambiar de opinión.
—Bien, haremos lo que dices—solo recordar el sueño donde Grover me suplica que me apresure y escuchar la voz de esa cosa, me causa escalofrió.
—Pero...—replico Annabeth molesta.
—Pero nada, no haremos lo que ese idiota quiere, hay que ser inteligentes e impredecibles—dijo Hadrien sin siquiera permitirle terminar de hablar. Este viaje esta complicándose cada vez mas.
Pov Hadrien
Comprendo que Annabeth desee atrapar de una vez por toda a Luke, pero debe usar la inteligencia que su madre dice haberle otorgado y planear mejor las cosas, es obvio que Luke sabe que estamos en el barco o al menos cerca de su posición. Empezamos a buscar un buen lugar para bajar del barco, puedo usar a Aisha pero no queremos atraer la atención, además la deje dentro del baúl.
Aunque no busquemos a Luke, no quiere decir que desperdiciemos la posibilidad de conseguir información o descubrir su plan, mande una de mis criaturas celestiales, es invisible, es un caballo con alas de mariposa, muy pequeño y lindo, tiene la habilidad de reproducir todo lo que ve y oye. Estas criaturas serian útiles espías, si se dieran a conocer en el mundo mágico, no sé si existen más, pero poseo una docena, acaban de nacer nuevos miembros.
—Debemos localizar a Clarisse y cooperar—comente una vez todos nos acomodamos en un bote salvavidas y con ayuda de uno de los productos que Hermes dio, empezamos a movernos muy rápido, el termo expulsa un viento tan fuerte que nos impulsa a una velocidad sorprende.
— ¿Por qué? —se quejo Percy, renuente y molesto ante la solo idea de trabajar con ella.
—Aunque te moleste, es su mision. No veo la necesidad que estemos divididos cuando todos vamos a buscar lo mismo—el problema puede ser localizarla, cuando este seguro que no hay peligro alrededor, lanzare un hechizo rastreador.
Una hora más tarde divisamos tierra: una larga extensión de playa en la que se alinean hoteles de muchos pisos. Las aguas empezaron a llenarse de barcos de pesca y buques cisterna. Un guardacostas pasó por estribor y luego dio media vuelta, como para echar un segundo vistazo. Imagino que no ven cada día un bote salvavidas sin motor, tripulado por cuatro adolescentes y lanzado a más de cien nudos.
— ¡Es Virginia Beach! ¡Por los dioses! ¿Cómo es posible que el Princesa Andrómeda hay a llegado tan lejos en una sola noche? Deben de ser...—dijo Annabeth cuando nos acercamos a la orilla.
—Cinco mil treinta millas náuticas —dijo Percy. Ella lo miró asombrada.
— ¿Cómo lo sabes?
—Pues... no estoy seguro.
—Percy, ¿cuál es nuestra posición?
—Treinta y seis grados, cuarenta y cuatro minutos norte; setenta y seis grados, dos minutos oeste —respondió automáticamente. No pude evitar sonreír al ver lo asombrado que esta, acaba de descubrir uno de los beneficios de ser nieto de Poseidón e hijo de Tritón.
— ¡Uau! ¿Cómo es que lo sé? —pregunto Percy confundido.
—Por nuestros padres. Cuando estamos en el mar, poseemos una orientación perfecta—le aclare.
—Viene bote—dijo Tyson. Me di la vuelta. El guardacostas, ahora ya abiertamente, viene por nosotros. Nos hizo señales con las luces y empezó a ganar velocidad.
—No podemos dejar que nos atrapen. Nos harían demasiadas preguntas—dijo Percy.
—Sigue adelante hasta la bahía de Chesapeake. Conozco un sitio donde escondernos —dijo Annabeth. No le pregunté a qué se refiere ni por qué conoce tan bien la región. Un nuevo chorro de viento nos impulsó como un cohete en torno al extremo norte de Virginia Beach y luego hacia la bahía de Chesapeake. El guardacostas se iba quedando cada vez más atrás. No aminoramos la marcha hasta que las orillas de la bahía empezaron a estrecharse.
Entonces me di cuenta de que estamos entrando en la desembocadura de un río. Percibí el cambio del agua salada a la dulce.
—Allí. Después de ese banco de arena —dijo señalando el lugar. Viramos hacia una zona pantanosa invadida de maleza y detuve el bote al pie de un ciprés gigante.
Los árboles se ciernen sobre nosotros, cubiertos de enredaderas. Los insectos zumban entre la hierba; el ambiente es bochornoso, sofocante, y de la superficie del río se levanta una nube de vapor. Lance un hechizo para ocultar el bote y seguimos a Annabeth.
—No es sitio bueno —dijo Tyson y aplastó los mosquitos que empiezan a hacer cola en su brazo como si fuera un buffet.
—Aquí —dijo Annabeth por fin. Lo único que veo es un montón de zarzas. Ella apartó unas ramas enredadas, como si fuesen una puerta, y de repente vi ante mí un refugio camuflado.
El interior es lo bastante grande para cuatro, incluso si el cuarto es Tyson. Las paredes son de plantas entretejidas, como las chozas de los nativos, y dan la impresión de ser impermeables. Amontonado en un rincón hay todo lo necesario para una acampada: sacos de dormir, mantas, una nevera portátil y una lámpara de queroseno.
También hay provisiones para semidioses: puntas de bronce de jabalina, un carcaj repleto de flechas, una espada y una caja de ambrosía. Huele a moho, como si el lugar hubiera estado desocupado mucho tiempo.
—Un escondite mestizo ¿Lo construiste tú?—pregunto Percy, mirando maravillado a Annabeth.
—Thalía y yo. Y Luke —dijo en voz baja.
—Y tú... ¿No crees que Luke venga a buscarnos aquí? —pregunto de nuevo. Ella negó con la cabeza.
—Construimos una docena de refugios como éste. Dudo mucho que recuerde siquiera dónde están. Ni creo que le importe—Se tendió sobre las mantas y empezó a hurgar en su petate.
Su modo de moverse dice bien a las claras que no le apetece hablar más del asunto. Ignore su plática, saque mi varita y salí para colocar una barrera, esta impedirá que los muggles, magos y criatura de cualquier tipo puedan entrar.
—Nunca puedes fiarte de un cíclope, Percy. Una noche, hace seis años cuando Grover nos llevaba hacia la colina Mestiza...—Se interrumpió al oír chirriar la puerta de la choza, al parecer no quiere decir nada delante de nosotros.
—Comamos, descansemos y luego seguiremos con nuestro viaje—me acerque de nuevo a ellos, por la cara de Percy, Annabeth debió de haberle contado su travesía con Thalía y Luke.
Con un movimiento de varita, invoque la comida que esta dentro de mi baúl, por lo que contamos con un suntuoso desayuno. Solo descansamos una hora, antes de partir de nuevo, debemos encontrar un transporte, por el momento podemos seguir usando el bote y solo si es necesario sacare a Aisha.
Cuando regresamos al bote, algo en el rio llamo mi atención. No pude evitar entrecerrar los ojos y sonreír al ver que no va ser necesario ni siquiera lanzar el hechizo rastreador, ya que nuestro objetivo viene hacia nosotros.
Pov Percy
Llegamos al bote, cuando pensaba subir, escuche un ruido extraño: un chuc-chuc-chuc que al principio tomé por los latidos de mi corazón. Suena con tanta fuerza que hace temblar la orilla del río.
— ¿Qué es ese ruido? —gritó Annabeth, sin quitar los ojos de la hidra.
—Motor de vapor —dijo Tyson.
— ¿Qué? —Entonces, del río que teníamos a nuestra espalda, nos llegó una voz femenina muy conocida.
— ¡Barco de vapor! —aulló Tyson. Ante nosotros, resoplando penosamente, baja por el río el barco más extraño que he visto en mi vida. Navega muy hundido en el agua, como un submarino, y la cubierta es de hierro. En el centro había una torreta de forma trapezoidal con troneras a ambos lados para los cañones.
Una bandera ondeaba encima: un jabalí salvaje y una lanza en un campo rojo de sangre. La cubierta esta llena de zombis con uniforme gris: soldados muertos con una piel brillante que les recubre el cráneo sólo en parte, como los espíritus demoníacos.
Es un acorazado. Un barco de la guerra de Secesión. Conseguí descifrar su nombre, escrito junto a la proa con letras mohosas: CSS Birmingham. De pie junto al cañón, esta Clarisse con la armadura griega de combate.
— ¡Idiotas! Supongo que debo ayudarlos. Venga, suban a bordo—dijo con una sonrisa sarcástica.
—Estan metido en un lío tremendo —nos dijo Clarisse. Acabamos de terminar un pequeño tour por el barco, que habíamos hecho sin ningunas ganas a través de una serie de camarotes sombríos, atestados de marineros muertos. Habíamos visto el depósito de carbón, las calderas y máquinas, que resoplaban y crujían como si estuvieran a punto de explotar.
Hemos visto la cabina del piloto, la santabárbara y las torretas de artillería (los sitios preferidos de Clarisse): dos cañones Dahlgren a babor y estribor, y dos cañones Brooke a proa y popa, todos preparados para disparar bolas de bronce celestial.
Donde íbamos, los marineros confederados nos miran fijamente, con aquellas caras fantasmales y barbudas que relucían bajo sus cráneos. Annabeth les cayó bien en cuanto les dijo que era de Virginia. Al principio también se interesaron por mí, por el hecho de llamarme Jackson, como el famoso general sudista, pero lo estropeé al decirles que era de Nueva York. Todos se pusieron a silbar y maldecir a los yanquis.
A Hadrien lo ven con adoración y miedo, ni siquiera se atreven a hablarle, nos llevo horas terminar dicho recorrido, aunque el lugar no es grande, Clarisse se puso a narra no se qué tantas cosas, que llevo más tiempo del necesario.
Tyson les tiene verdadero pánico a los confederados. Durante todo el paseo insistió a Annabeth para que le diese la mano, cosa que a ella no le entusiasma demasiado. Por fin, nos llevaron a almorzar. El camarote del capitán del CSS Birmingham viene a tener el tamaño de una despensa, pero aun así era mucho mayor que los demás camarotes del barco. La mesa esta preparada con manteles de lino y vajilla de porcelana; hay mantequilla de cacahuete, sándwiches de gelatina, patatas fritas y SevenUp, todo ello servido por esqueléticos miembros de la tripulación.
A mí no me apetece nada ponerme a comer rodeado de fantasmas, pero el hambre acabó venciendo mis escrúpulos. El delicioso desayuno que Hadrien nos dio, fue digerido hace mucho.
—Tántalo los ha expulsado para toda la eternidad. El señor D añadió que si se les ocurre asomarse otra vez por el campamento, los convertirá en ardillas y luego los atropellará con su deportivo—nos dijo Clarisse con un tono presuntuoso. Hadrien bufo divertido, nada preocupado por las amenazas.
— ¿Han sido ellos los que te han dado este barco? —pregunté.
—Por supuesto que no. Me lo dio mi padre.
— ¿Ares? —Clarisse me miró con desdén.
— ¿Te crees que tu papi y abuelo son los único con potencia naval? Los espíritus del bando derrotado en cada guerra le deben tributo a Ares. Es la maldición por haber sido vencidos. Le pedí a mi padre un transporte naval... y aquí está. Estos tipos harán cualquier cosa que yo les diga. ¿No es así, capitán? —El capitán permanece detrás, tieso y airado. Sus ardientes ojos verdes se clavaron en mí con expresión ávida.
—Si eso significa poner fin a esta guerra infernal, señora, y lograr la paz por fin, haremos lo que sea. Destruiremos a quien sea—Clarisse sonrió.
—Destruir a quien sea. Eso me gusta—Tyson tragó saliva.
—Clarisse. Luke quizá va también tras el vellocino —dijo Annabeth.
— ¡Perfecto! Lo volaré por los aires, lo sacaré del mar a cañonazos.
—No lo entiendes. Tenemos que unir nuestras fuerzas. Deja que te ayudemos...—dijo Annabeth.
— ¡No! ¡Esta misión es mía, listilla! Por fin logro ser yo la heroína, y ustedes no van a privarme de una oportunidad así. —Clarisse dio un puñetazo en la mesa.
— ¿Y tus compañeros de cabaña? Te dieron permiso para llevar a dos amigos contigo, ¿no?—pregunté.
—Pero... les dejé quedarse para proteger el campamento.
— ¿O sea que ni siquiera la gente de tu propia cabaña ha querido ayudarte?
— ¡Cierra el pico, niña repipi! ¡No los necesito! ¡Y a ti tampoco!
—Clarisse, Tántalo te está utilizando. A él le tiene sin cuidado el campamento. Le encantaría verlo destruido. ¡Te ha tendido una trampa para que fracases! —dije molesto.
— ¡No es verdad! Y me importa un pimiento que el Oráculo...—Se interrumpió bruscamente.
— ¿Qué? ¿Qué te dijo el Oráculo? —pregunté. He escuchado mucho sobre el oráculo, Annabeth dice que los héroes que salen de mision, deben hablar con el oráculo, tanto ella como Hadrien lo hicieron.
—Nada. . Lo único que has de saber es que voy a llevar a cabo esta búsqueda sin tu ayuda. Por otro lado, tampoco puedo dejaros marchar...—Enrojeció hasta las orejas.
—Entonces ¿somos tus prisioneros? —preguntó Annabeth.
—Ya escuche suficiente. No me interesa llevarme el crédito ni ser héroe de nada, el único motivo porque vine es para salvar a Grover, da la casualidad que tanto el vellocino como Grover se encuentra en el mismo lugar, lo más lógico es que cooperemos y cada quien tome su objetivo, serás la encargada de llevar el vellocino y bañarte en la gloria que tanto deseas, así que déjate de estupideces, solo tienes un enemigo y es Luke, tú decides, pero desde ya te informo, si intentas encerrarnos, destruiré este lugar—amenazo Hadrien serio, cortando cualquier cosa que iba a decir Clarisse, en su lugar se puso pálida.
—Mis invitados y socios, más vale cumplas lo que dices y no traten de robarme la gloria —respondió Clarisse apoyó los pies en el mantel de lino blanco y abrió otra botella de SevenUp. Al parecer lo que dijo Hadrien la dejo con mucho miedo y dudas.
Pov Draco
Fue una sorpresa realmente agradable que Hadrien viniera a verme, aunque pude aceptar su ayuda con el pequeño problema que estoy teniendo en este momento, prefiero resolverlo por mi cuenta.
— ¿Quieres decir que Sirius Black, James Potter y Remus Lupin son los merodeadores? —preguntaron entusiasmados los gemelos, los han admirados desde que escucharon de ellos. Siempre supieron la existencia del mapa e inclusive lo buscaron en la oficina de Filch, pero no tuvieron éxito, obviamente nunca lo tuvo.
—Así es y ahora el mapa merodeador esta en mis manos—dije con arrogancia, agitando el pergamino con petulancia.
— ¿Cómo funciona? —preguntaron ambos extasiados, viéndolo con admiración. Lo abrí y lo extendí sobre la mesa, estamos en mi habitación, no quiero que nadie se entere que lo tengo.
—Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas —E inmediatamente, a partir del punto en que había tocado mi varita, empezaron a aparecer unas finas líneas de tinta, como filamentos de telaraña.
Se unieron unas con otras, se cruzaron y se abrieron en abanico en cada una de las esquinas del pergamino. Luego empezaron a aparecer palabras en la parte superior. Palabras en caracteres grandes, verdes y floreados que proclamaban:
Los señores Moony, Wormtail, Padfoot y Prongs
Proveedores de artículos para magos traviesos
Están orgullosos de presentar
EL MAPA DEL MERODEADOR
Es un mapa que muestra cada detalle del castillo de Hogwarts y de sus terrenos. Pero lo más extraordinario son las pequeñas motas de tinta que se mueven por él, cada una etiquetada con un nombre escrito con letra diminuta.
Estupefactos, los gemelos se inclinaron sobre el mapa. Una mota de la esquina superior izquierda, etiquetada con el nombre de Dumbledore, muestra caminando por su estudio. La gata del portero, la Señora Norris, patrulla por la segunda planta y Peeves se halla en aquel momento en la sala de los trofeos, dando tumbos.
Note que la mirada de los gemelos se centraron en otra cosa: aquel mapa muestra una serie de pasadizos en los que no había entrado nunca. Muchos parecen conducir a Hogsmeade. La primera vez que Hadrien me los mostro, quede impresionado por la cantidad de detalles y secretos que contiene.
—Esto es una obra maestra...—comenzó a decir Fred.
—...única en su tipo—termino George igual de extasiado.
—Fue un regalo de mi novio, para que pueda evitar los accidentes que he estado teniendo, aunque no lo puedo sacar cuando vaya caminando, no quiere decir que no pueda inspeccionar el camino antes—lo malo es que esto solo funcionara si Granger y el estúpido de Weasley aparecen minutos antes.
—Imagina la cantidad de bromas que podemos hacer...—comento George con una enorme sonrisa.
—...sin que nadie se dé cuenta—termino Fred igual de emocionado.
— ¿Han pensado en la broma que le haremos al idiota de su hermano? —pregunte luego de guardar el pergamino.
—Tenemos una grande, se darán cuenta del error que cometieron al meterse con un Slytherin. No puedo creer que Ronnie ya tenga novia—dijo haciendo una mueca George.
—Un mandona y presumida. Madre esta encantada, aunque nosotros pasamos Yule aquí, Ronnie fue a casa con su nueva novia para presentársela a nuestros padres—dijo Fred igual de disgustado, a ninguno le agrada Granger, ya que cada vez que los descubre haciendo bromas, los acusa con la profesora McGonagall.
—Solo la usa para que le haga sus tareas—es vergonzoso.
—La chica a pesar que es inteligente, parece haberse enamorado del estúpido de nuestro hermano y aunque coincido que la usa, puedo ver que a Ronnie le gusta aunque sea un poco—dijo George.
— ¿Qué haremos? —pregunte cambiando de tema, quiero enfocarme en el motivo de la reunión.
—Ronnie le tiene terror a las arañas, por una broma que le hicimos cuando éramos niños—dijo Fred con una sonrisa maliciosa.
—Granger teme reprobar y decepcionar a las personas con autoridad—dijo confundido George. Es un miedo estúpido, pero cada quien tiene sus propios temores.
—El miedo de Weasley es fácil de utilizar pero ¿Cómo asustaremos a Granger?—pregunte confundido.
—Hemos estado trabajando en un nuevo producto, este hace que la persona que lo usa oiga sus peores temores por todo un dia, lo usaremos en Granger. Con respecto a Ronnie, usaremos uno que hace que la persona vea sus peores temores. Estos producto van en un solo pack, escuchar, ver y sentir—dijo Fred orgulloso, no pude evitar verlos con admiración, eso es en verdad ingenioso.
Puede que muchos no comprendan porque me ayudan a vengarme de su hermano, pero sé perfectamente que lo hacen para protegerlo, me conocen y saben que mi venganza seria aun peor.
—Su tienda de broma sera un éxito, si necesitan financiación, cuenten conmigo—al igual que padre, se cuando un negocio sera un rotundo éxito y no aprovechar semejante oportunidad sería estúpido de mi parte. Son dignos Slytherin.
—Lo haremos una semana antes de salir de vacaciones ¿Es suficiente compensación? —aunque hubiera sido un dia antes, el simple hecho de enfrentar sus más grandes temores, es suficiente, volverse bichos raros ante el colegio entero es un extra. Pienso grabarlo y mandárselo a Hadrien, sera tan divertido.
Hola chicas y chicos, espero les haya gustado el capitulo, siempre me encantaron el tipo de broma que hacen los gemelos, tienen de todo. Ahora bien, para quienes crean que es cruel siendo Ron su hermano, hay que tomar en cuenta que si hubiera sido Draco, habría acabado peor y ellos lo saben.
Mil gracias por sus comentarios, cualquier duda, escriban y en cuanto pueda contestare.
Nos seguimos leyendo
Besos y abrazos
Bella.
