Soul se levanta de un salto de la cama, tropezando para llegar a ella, modo zombie. Ella está llorando de nuevo. Siente la textura del piso, y recuerda que no lleva calcetines. Se los sacó porque en el último llanto, tal vez una o dos horas atrás, se le dio vuelta algo de la leche mientras la hacía.
Predió la luz auxiliar del costado de la cuna. La pediatra le decía que no prendiera la principal. Tocó su pañal, no estaba cargado, así que no era eso. Prendió entonces el móvil de luz y sonido que Tsubaki había comprado, decían que ayudaba a hacerlos dormir en sus cuartos. Se desplegó entonces una suave y pésima melodía chillona para gusto de Soul, junto con una sombra chinesca que extendió estrellas y figuras amigables. Al menos dejó de llorar para verlos. Se distraía notablemente de su molestia, siguiendo con sus ojos verdes, tan grandes, cada una de las figuras que componían el juguete. Sus labios no dejaban atrás el puchero que anticipaba el llanto.
Entonces, se preguntó qué significaba eso en los labios de Maka. Si hubiera sido ella realmente, ¿cómo habría interpretado ese gesto? Tal vez era la falta crónica de sueño de los últimos meses lo que le llevó a la conclusión que era el gesto de cuando extrañaba su madre y su casa, al principio, y se sintió mal. Conmovido.
Sacó a la pequeña de su cuna, y la paseó por el cuarto moviéndose. Sus ojitos caían de sueño.
-Creo que no escucharemos mas a esa vieja fea -le susurró -esa pediatra dice que debo enseñarte a dormir sola. Pero extrañas a mamá ¿Verdad? .- La bebé lanzó un pequeño gorjido. Tomó una manta y se dirigió a su cama, donde se sentó apoyándose en la cabecera. -Ven… Yo te entiendo. No sabes cuánto extraño dormir con ella. Se acomodó como pudo, con almohadones, con cuidado que la niña rubia que sostenía entre sus brazos quedara sobre su pecho, y pudo cerrar sus ojos. Esta vez, por fin, ambos descansaron tranquilos hasta que sonó la alarma.
Soul preparó el desayuno, mirando que la pequeña no cayera de su silla mientras tomaba su leche y jugaba con un poco de cereal. Aún no la vestía, su experiencia le indicaba que el momento correcto era justo antes de salir, o corría el riesgo de que se manchara nuevamente. Tenía el bolso listo, así que se sentó a desayunar.
-Termina la leche. Hoy quiero ver si podemos llegar temprano. -Le dijo. -¿Sabías que Maka era quien me hacía el desayuno? -La pequeña lo miraba y sonreía, hacía ruidos como si realmente le respondiera. Eso siempre le hacía sonreír, estimulandolo a que siguiera. -Ella siempre se levantaba antes, así que me preparaba algo. Nos teníamos que turnar, pero al final se los devolvía preparando la cena o dándole un café. Cuando nos peleábamos y no lo hacía, ella luego estaba doblemente enojada, así que descubrí que una forma de apaciguarla era manteniéndola tranquila. Pero debo admitir que no siempre buscaba calmarla. Al fin y al cabo, enojada era más entretenido todo.
Terminó de recogerlo todo, lavó los platos y siguió hablándole a la niña mientras se vestía o arreglaba el bolso.
-Pasó un tiempo hasta que tuvimos que empezar a admitir que nuestra relación era más profunda de lo que debería haber sido. Fue tras una misión con Harvar y Ox que salió a la luz una parte, cuando nos juntamos una vez en casa de Kid y Havar comentó que no comprendía cómo podía molestar tanto a Maka, si ella hacía hasta el desayuno. Había varios chicos de otros grupos, que rieron, otros dijeron que sentían envidia de poder tener una compañera porque tenía esas ventajas. Me reí, primero tratando de desviar hacia las desventajas, y luego a mencionar que a Blackstar también le hacían el desayuno.
Fue entonces cuando el traidor, ese mono peliazul gritón que viene a pelear contigo día por medio, me traicionó. No tuvo ningún empacho en responder: "sí, Tsubaki suele compartir el desayuno y la cena, pero no dormimos juntos abrazados como ustedes."
La bebé hizo un gesto de uuhhh y se tapó la cara con ambas manos. Soul sintió un escalofrío, a veces le parecía que la bebé le entendía. Según los estudios, tenía alrededor de 6 meses.
-Horrible. ¿Verdad? - Finalmente la sacó de la silla y revisó su pañal. -Parece que hoy alcanzamos a llegar a la guardería sin cambiarte de nuevo. ¡Arriba las manos! -Le cambió ropa, tomó el bolso de la guardería y salió con ella dando un portazo.
Desde la desaparición de Maka en extrañas circunstancias durante una misión que Soul no era el mismo. La verdad, nada era lo mismo, nadie reaccionaba de las mismas formas. Cuando la bebé apareció, circularon los más locos rumores, que era hija de Maka, Maka de otra dimensión, que era Maka misma -cosa que a veces Soul aún temía. Poco a poco fueron desmintiendo cada uno de los supuestos, primero no era la forma de alma de Maka -Soul tomó nota de esta forma para tatuarsela- y tampoco guardaba relación de ADN con Soul o Spirit, por lo tanto no era su hermana menor o hija. La primera semana se quedó dentro del Shibusen, pasando de brazos a brazos, pero no dejaba llorar a nadie con sus llantos.
No dejaba de llorar más que cuando comía y dormía.
Fue en una de las vueltas que Soul la había tomado en brazos, y la pequeña se había acomodado tranquila en su pecho. Marie le enseñó cómo sostenerla, y decidió llevársela a casa, después de todo, se sentía solo y vacío desde que ella no estaba. Despertarse de noche para alimentarla o pasearla, le estaba dando señales de vida y fuerzas para respirar, dejó de destruir las cosas y dormirse alcoholizado. Empezó a mantener un ritmo de limpieza y aseo personal, en el fondo le hizo bien.
Sus amigos apoyaron su vida de padre soltero regalándole cosas, la cuna, mecedora, mamaderas, etc. Fue Tsubaki junto con Liz quienes buscaban gadgets y preguntaban en las tiendas, llenándole la casa de cuánto juguete o ropa les gustaba. Así, se vio con calentadores de mamadera, las últimas cosas para hacer dormir y ropa de sobra. Sólo Kid estaba inconforme, pues pensaba que era un talento desperdiciado, a lo que Soul había respondido secamente que tan pronto Maka volviera, estarían ambos luchando.
Tras esto, ya no lo molestó más. Después de todo, todos sufrían la ausencia de la técnico.
Lo cierto es que la bebé sólo había calmado una parte de sí, la necesidad de cuidar de alguien. No tener esa chica torpe, distraída al máximo, evadida de sí misma, le había quitado la mitad de su ser. Como había dicho él mismo "Maka era la mejor mitad de él". Desde que habían empezado a dormir juntos al menos una vez a la semana, Soul sabía que estaba jodido, él había decidido morir y vivir para verla sonriendo, determinada. Feliz.
-Oh, cielos, extraño a Maka -Le siguió hablando al volver, esa noche. Parte de su rutina se había vuelto contarle sus andanzas a la pequeña. -Eso que te contaba de Blackstar, cuando dijo que dormíamos juntos frente al resto, me sacó realmente de mi lugar seguro. Fue porque una mañana, él se despertó y nos encontró abrazados, pero no contó que nos habían dado un cuarto de dos camas y se había agarrado una para él solo con sólo tirarse encima. Tsubaki se había ofrecido a dormir en el suelo, dado que ella era japonesa estaba acostumbrada, y me quedé ahí, de incurrir en una falta u otra. Pero ya desde ahí quedé como pervertido o aprovechado para el resto.
"lo cierto, pequeña… es que extraño mucho a Maka. Verás, despertar con ella era siempre delicado, incluso antes de que fuéramos pareja. Ella se levantaba, dejándome traspuesto e iba a hacer el desayuno. Pero estaba tibio, dormía sin pesadillas ni sueños. Ahora, en cambio, me despiertas tú, como si presintieras una pesadilla. El frío hace que me olvide, tu llanto me mueve, de lo contrario sólo lloraría su ausencia entre mis sábanas. Qué cursi. Pero una de las mejores cosas de la vida era despertar con ella.
"Parece que hoy no quieres dormir en la cuna… ¿Qué tal si dormimos acá los dos?" Se acomodó mejor en la cama, quedándose semisentado con la bebé en el pecho. Cerró los ojos, esperando que fuera una de esas noches que despertaba con el fantasma de Maka cuidándolos.
