Vergüenza de Sentir

Soul seguía hablando a la pequeña por la mañana siguiente, hasta subirse a la moto con ella en su mochila y luego pasar a dejarla en la guardería del Shibusen. Lo cierto es que Maka no era el único caso de hija de padres demasiado jóvenes, como se les enseñaba a ser lanzados y no tener miedo, este tipo de incidentes era bastante común. Soul estaba seguro que era necesaria una intervención en ese aspecto, pero tampoco le apasionaba ser él quien tomara esa batuta.

Como llegaron temprano, pasó a la cafetería a tomarse el café que se saltó en la mañana. Revisó unos apuntes para las clases del día, los profesores se encontraban supervisando misiones así que le tocaría presentar en una clase inferior sin supervisión. No era la primera vez que tomaba este tipo de empleos o pequeñas supervisiones, sobre todo ahora que necesitaba cubrir la parte de Maka de la cuenta, además de supervisar la fundación que ambos habían creado, que de hecho era tal vez parte de una cadena de eso que pensó más temprano. Era como retroceder dos pasos, ahora que lo pensaba, sería más sensato prevenir. Pero lo pensaría luego, en la reunión.

Tsubaki le prestaría apoyo en esta ocasión. Ambos solían llevarse muy bien, incluso hacer trabajos o sentarse juntos durante las clases de sólo armas que tenían. Esta vez tenían que dar explicaciones complejas, pues trataba de ayudar a los chicos de clases inferiores sobre la sincronización de almas. Eso dependía muchas veces de llevarse bien, pero en otros casos resultaba una sorpresa ese primer intento y había que trabajar de acuerdo con eso.

-Ni siquiera tiene porqué gustarte o caerte bien un técnico para hacer que funcione -insistía Soul -sólo tienen que tener un mismo objetivo y las ganas de querer llevarlo a cabo. Si ya hay un entendimiento al entrenar, se puede desarrollar. Las relaciones humanas no son como en las películas, que hay un chispazo y sería. Dime.

-Profesor Soul - dijo el alumno que levantó la mano -Escuché que usted y Maka desde el primer momento hicieron chispas.

Soul quedó unos momentos en silencio. Tsubaki lo miró, preocupada.

-En primer lugar, no me trates de usted, tengo como cinco minutos mas que tú. En segundo, no, yo no quería trabajar con ningún técnico porque se sentía incómodo, si bien traté con varios durante mi primer año. Cuando vino el otro día de integración, una cría que ya había visto por los pasillos me preguntó si quería intentarlo y se sintió bien. Traté de asustarla, porque de verdad que no había nada en común al principio. NA-DA. -Subrayó.

-Bueno, -interrumpió Tsubaki- lo cierto es que con los años uno va desarrollando momentos, llegando a acuerdos, porque lo cierto es que uno llega a compartir mucho con el técnico, sobre todo en las misiones. Entonces la idea es tratar de buscar alguien con quien llevarte bien, al menos. Las menos veces se va a tratar de algo tan especial y mágico como lo de Soul y Maka.

-Baki... -Soul se cubrió la cara con una carpeta antes de susurrarle -es todo lo contrario de lo que acordamos...

-Lo sé, Soul, pero no puedes darles esperanzas de que lo que existe entre ustedes se repita.

-Ese es mi punto, Tsubaki, si bien hay un chispazo para la sincronización es necesario un desarrollo, confianza en las habilidades y destrezas de tu compañero. No es algo mágico, es algo construido. Quiero decir, -se rascó la cabeza - tú estuviste ahí, incluso nos gritaste en el puente que dejáramos de criticarnos y nos escucháramos el uno al otro. Eras la única que podía hablarle a Maka sin resultar herida a veces.

-Siempre vigilabas...

-Como he dicho, es preocupación constante por el otro, no siempre va a haber atracción o afecto, pero sí puede haber un trabajo de confianza mutua. Imagina si Maka no me hubiera hecho desayunos, o no hubiera insistido que la acompañara en las compras...

-Ustedes siempre fueron almas gemelas, Soul. -Insistió la ninja. Soul sostuvo su mirada unos segundos para luego bajar la suya en un suspiro. Si había logrado permanecer junto a Blackstar, realmente tenía una gran decisión y voluntad, contradecirla sólo llevaba a un pasillo sin salida.

-Tanto como tú y Blackstar. -Mordió de vuelta. La reacción de ella, su cara de enojo y rubor le hizo retroceder y casi arrepentirse.

-¡Es completamente diferente!

-Lo sé... ustedes duermen juntos sin que pase algo.

Tsubaki tuvo la decencia de sonrojarse un rato mas, para retroceder, respirar dos veces y voltearse totalmente normal. Se volvió a los alumnos y les dijo -Lo esencial es que tengan ganas de llevarse bien y pasarla bien juntos. Si no hay atracción igual pueden llevar a cabo un buen equipo.

Soul miraba enojado sus apuntes. Eso no había salido como esperaba, pero tampoco había estado bien decirle eso frente a la clase. Se disculparía luego, seguro que Tsubaki tenía alguna razón o inseguridad para contradecirlo de esa manera en público.

Igual el tema del desayuno le había pateado las costillas. Le recordó la misión conjunta larga que tuvieron junto a Ox y Harvar, esa donde la lanza había sacado la información que escupió años después frente al resto de las armas de la clase EAT. Había sido antes de ser Death Scythe, de hecho. Esa vez había camas suficientes, eran camarotes si no recordaba mal, pero el punto es que aún no estaba con Maka. Él había entrado último en la pequeña cocina, se había sentado en el desayunador, y ella le había puesto su parte delante.

-¡Hey! -Dijo la lanza -¿Porqué él tiene desayuno y el resto no?

Maka lo miró extrañada. -¿Por qué tendría que hacerte yo el desayuno? Es una cosa entre arma y técnico, no de género. Voy a la ducha -Le dijo a Soul y los dejó en la cocina.

-No entiendo tu molestia -Le dijo Soul.

-¿Te olvidaste de cómo es el comedor de hombres? ¿Vivir tanto con una chica te ha hecho suave? Lucha diaria para cualquier cosa.

-¿Suave? ¿Hablamos de la misma Maka Albarn?

-¿La misma de las tremendas piernas que acaba de salir? Sí, la misma. Exactamente la misma que te arropó anoche, la que te recuerda los exámenes, capaz que te lave la ropa.

-Eso lo hago yo. De hecho, soy quien hace también la suya.

-No es el punto... espera... ¿Lavas sus... ropas? ¿También... ?

-Córtala, no estás siendo mas que un pervertido. Ella es Maka, la de siempre, tu amiga de la infancia también, según tengo entendido.

Ox comía sin casi mirarlos, seguro piensa en Kim, pensó Soul.

-Ella... ¿Me menciona?

-Eso lo sé por Blackstar. Pero si te interesa, jamás vuelvas a decir algo como que pertenece a la cocina o lo del sandwich. Se molesta mucho.

-Mi punto es... eres muy pesado con ella. Le dices cosas hirientes todo el tiempo. Yo la trataría mejor.

-A ella no le simpatizará que le hagas el tratamiento de chica. Se siente cómoda cuando pasas por alto eso y le hablas como uno mas. Así que ubícate.

En ese momento, Maka había vuelto apurándolos para que cumplieran la misión. Las cosas con Harvar estuvieron tensas un buen tiempo, tal vez fue entonces que la lanza se decidió a conquistar a Maka.

Tsubaki llegó entonces a la mesa donde estaba el café frío frente a Soul, procediendo a disculparse. Él se disculpó también y pasaron a planificar la siguiente clase y luego hablar sobre la fundación.

Como se tardó en recoger a la pequeña de la guardería, se le hizo tarde para darle la cena. Entonces le hablaba mientras hacía las cosas.

-Hoy te hablaré de la fundación. Esa idea nació después que estábamos juntos, entonces nos estamos saltando tiempo en la línea, pero te lo contaré igual. Fue en una clase de educación física que Killik se nos acercó, pidiendo ayuda. Creía que su novia estaba embarazada. Tras uno o dos minutos de escucharlo, Maka le preguntó quién era.

-¿Ves ese equipo de técnico y arma de allá? Al lado de la fuente.

-¿La de azul?

-No, la otra.

-Ah... espérate aquí.

-No, Maka espera... -Kilik estiró su mano impotente.

-Bienvenido a mi vida -Le dije. -La miré conversar con las chicas un rato, entonces la chica de verde se puso a llorar. Maka la consoló, junto con la técnico. Fue terminando la clase que pude acercarme a ella de nuevo, pero recién en la tarde me contó de qué se trataba. Fuimos a ver a Blair a su trabajo, para conseguir una dirección donde hacerse un aborto.

Resultaba que era el arma de la novia quien estaba en estado, y no había un lugar en la ciudad. Era como yo, alguien que no tenía en su familia referentes de armas, entonces no conocía la ciudad ni sabía qué hacer. Nosotros tampoco, pero Blair nos mandó un camino y lo seguimos. Fue así que nos dimos cuenta que no existía ese servicio en Death city, simplemente suspendían un año y luego criaban solas o lo hacían como Spirit.

Por eso había sido tan fácil para Soul ser padre soltero, estaban todos los mecanismos.

-La cosa es... aquí está por fin tu cena -ella movió los brazos celebrando- tuvimos que poner todos nuestros ahorros, y Maka salió con que teníamos que hacer algo para recuperar el dinero, y tener una forma de apoyar de otra manera casos así. Empezamos creando un evento, pero luego insistí para que ella lo animara y cantara. No tiene una excelente voz, pero sabe hacerlo y transmite buena energía. Hicimos carteles, fue todo un tema, le pidió ayuda a Liz para elegir vestuario. Usó su falda y botas de siempre, con una playera negra muy pequeña, que mostraba sus abdominales marcados, con accesorios punk. Se veía muy bien. Cantó varias cosas que solíamos practicar seguido, como algunas canciones de Garbage o Amanda Palmer, Black Sheep de Metric o cosas así. Baki le puso unos vuelos bajo su falda y unos short con líneas muy bonitos, cosa que saltaba y se le veían. Mas encima le gustaba imitar como se movian las cantantes, la gente estaba en fuego y Kim vendió muchísimo mas de lo proyectado. Los chicos se dividían entre ir a comprar mas y seguir vendiendo, porque ella realmente hizo un espectáculo inolvidable.

Uno de los mejores recuerdos -Suspiró finalmente. -Oh, te quedaste dormida.

Tomó una foto de la bebé con comida en la cara, exhausta, en su silla de comer antes de tomarla y dejarla en su cuna. Tras pensarlo dos veces, se tiró en su cama.

Nunca las pequeñas siestas debían ser rechazadas. Después de todo, sólo era ponerse al día.