Han pasado ya dos meses desde el regreso de Maka, y todos han empezado a bajar sus alertas. Ella sigue como siempre, no ha cambiado su sonrisa, ni su obsesión por leer todo. La sicóloga la seguirá viendo pero no tan seguido, Soul sigue igual de aterrado de alejarse unos pasos de ella. Si va al baño, pide a Tsu o Liz que vayan con ella. Al principio ella se reia, ahora sólo lo acepta. De ser honesta, también le daría miedo ir sola.
También la acompañan en las duchas tras las clases y entrenamientos, incluso Kim se une a la idea de nunca dejarla sola.
-Ahi está Maka. De verdad no creo su historia, pienso que tuvo un novio en ese otro mundo y simplemente quiso olvidarlo, botando a su hijo. -Se escucha, a pesar del ruido del agua cayendo.
-Me pregunto quién podría hacer eso.
-Tal vez la hija de una madre que se fue y no volvió.
Se escuchan risitas.
-No les hagas caso - susurra Tsubaki. -No deben saber… Espera, no hagas una pelea -Trata de detenerla, pero no hay caso.
-No fue un novio. -Dice en voz alta, los susurros y conversaciones se detienen. -No fue un novio, ni un amigo. -repite, más fuerte. No se cubre el cuerpo, su desnudez deja ver mas de una cicatriz. Kim no puede reparar aquellas que no son frescas. -Me dejé violar porque era yo o unas niñas que transportaba. Perdí la cuenta porque varios se repetían, pero fueron como 30. Hicieron fila, es lo que hacen en ese otro mundo. Les estaba permitido penetrarme, pero no golpearme o correrse dentro.
Las chicas que habían estado hablando se sentían mas y mas aterrorizadas, conforme hablaba se acercaba a ellas, con los ojos brillantes, hablando con esa voz tan firme y tan seria. Su pelo derramado sobre sus hombros. Tan distinta a la calma que siempre mostraba, los pasos lentos, las manos en la espalda, ahora era como que cada músculo estaba en su máxima tensión, las manos por delante.
-Ni siquiera se quitaban la ropa. Apenas se bajaban los pantalones. Sujetaban las niñas cerca para que las viera y no hiciera nada. No te atrevas a decir que fue un novio, porque el líder, el único que se corría dentro para dejarme preñada, con ese propósito, feliz porque me habían finalmente atrapado, lo hizo para humillarme aún mas. -parecía que en cualquier momento iba a lanzarse y pegarles, lo que hizo que se encogieran y gimieran abrazandose.. -Así que jódete.
Maka se dio media vuelta y salió del recinto, agarrando su toalla de paso, aún sin cubrirse. Tsubaki la siguió rápidamente, Liz lloraba descontrolada, abrazada por Patty.
Fue la ducha mas silenciosa que se haya visto en Shibusen.
Un rato después Tsubaki le comentaba lo sucedido a Soul, quien había asumido como principal cuidador de Maka. Lo había encontrado esperándola en una banca camino al comedor. No reaccionó al relato, sólo asintió. Maka llegó charlando de alguna majadería, sentándose en sus piernas, gesto que sólo había adquirido recientemente. tras unos minutos ella leyó el aire.
-Tsubaki te dijo. -él asintió. Hubo un silencio incómodo, Soul respiró, ella siempre disparaba fuerte. -¿Te doy asco después de saber que estuve con tantos hombres?
Así que eso la asustaba. Él sonrió de lado -Oye, incluso si hubieran sido 100, o mil, me da lo mismo. Incluso si hubieras sido prostituta, como Blair. Yo no veo así a las mujeres, lo sabes. Fue una elección difícil, un momento horroroso que ya terminó. Aquí eres un ángel, eso no te lo pueden quitar jamás.
Maka sonrió, con lágrimas cayendo de sus ojos. Lo besó en la boca y lo abrazó.
-Todo estará bien, lo prometo. -Le dijo, acariciando suavemente su espalda. -Siempre te lo dije, ¿no? Lo importante es lo de dentro.
—-
Soul besaba la espalda de ella. Esta vez no se había dado vuelta, abriéndole las piernas, así que entendió qué quería. Subió su pelvis con la mano para lengüetear su vagina desde atrás, llevando esa humedad camino arriba para acariciar y besar su ano. La sintió estremecerse, gemir y acercarse contra él. Había acertado. siguió en ese sitio por un par de minutos para empezar con una línea hacia arriba, estirando la mano hacia la botella de lubricante para empezar a prepararse él también. Cuando la consideró lista empezó a besar de vuelta arriba, ella aprovechó de situar las almohadas bajo su cadera. Finalmente, movió las piernas expectante.
-Impaciente.
-Flojo.
Ambos rieron. Apoyó la cabeza del pene en su entrada trasera y empujó de a poco. Ella se tensó bajo sus manos.
-¿Duele?
-Soportable. Sigue.
Él agarró la cadera con una mano, abriéndole las nalgas con la otra. Se giró un poco y apoyó las manos a ambos hombros de ella, empujando y logrando entrar del todo. Soltó un gruñido al sentirse aproisionado. Ella apoyó la frente contra las sábanas, soltando un largo mhhh que tenía mas de placer que de dolor. Probó retroceder y volver a entrar, teniendo buena respuesta. Siguió en un ritmo suave y casi silencioso, de no ser por los gemidos.
Ella ya no desesperaba tras el orgasmo cuando hacían el amor así, si bien se notaba en el temblor de sus manos y cómo se movían sus pies la impaciencia por tocarse, prefería esperarlo con la calma que Soul le había dado.
-Eres grandiosa… única Maka… maravillosa… lo sabes… -Le decía entre otras palabras. ella asentía nada mas -me dejas la mente en blanco, le dijo una vez. Follo tan bien que te dejo estúpida, le había respondido entre risas. Tras varios minutos, ella se volteó a mirarlo al sentir una gota caer sobre su espalda, y él se sintió perdido. La cara roja, mirada lasciva, mordiéndose el labio, una sonrisa sensual que quitaba el aliento. Ella lo vio igual, rojo, babeandose sólo de verla así. Ella sintió correrse con fuerza, gimió alto, encorvandose, arqueando su espalda. Llevándose consigo el autocontrol de Soul, quien tras dos o tres estocadas se derramó dentro de ella, y salió, pues sabía que tras su orgasmo ella sentía dolor.
Tiró las almohadas de lado y se acomodaron frente a frente, aún jadeando. Sudando.
-Te amo. - Se dijeron a la vez y se rieron.
-Eso estuvo genial Soul.
-Mojaste hasta las rodillas.
-Ducha y de nuevo?
-Vamos.
-Yo primero.
En ese momento tocaron la puerta.
-¡Soul, Maka, salgan! Kid nos llama. -Se escuchó.
-Ve primero, veré qué quiere el idiota y voy. -Vio alrededor buscando sus boxer, pero no estaban en ningún lado. agarró la sábana y fue a la puerta.
-Soul, no vas a creerlo. Las brujas los atraparon. Básicamente los trajeron de regalo.
-¿Quienes?
-¿Quién va a ser? Los secuestradores de Maka en el otro mundo. Están siendo juzgados en Shibusen. Al parecer, ellos solían secuestrar brujas y humanas para comercio sexual, hay pruebas en su contra y están en la lista del shinigami.
-Me parece increíble, Blackstar, vamos en unos momentos. Soul, ven a bañarte. -Gritó Maka desde la ducha.
-Oh, estaban haciendo el delicioso -Aspiró ostensiblemente por su nariz. -Mh… y el delicioso especial.
-No tienes clase. -Gruñó Soul al saltar a la ducha.
Blackstar se rio al cerrar la puerta.
Maka y soul llegaron volando. Ella se había puesto su uniforme Spartoi, impecable como siempre. Descendió sobre la arena de ejecución manteniéndose flotando.
Maaba sama y otras brujas del consejo estaban presentes. Soul sabía que les inquietaba esa niña que podía volar sin sus poderes.
-Te esperamos, Maka Albarn -Habló solemnemente Kid. -Te presentamos a estos condenados que piden misericordia para que nos ayudes con tu juicio.
-¿Una muchacha? ¿Una chiquilla nos hará el juicio? -Alzó la voz quien parecía ser el cabecilla.
-Así es, una malcriada como me llamaste. ¿No me recuerdas ahora que eres tú el amarrado? -Maka sonrió de lado, malignamiente. Kid pestañeó varias veces, pensando en cuando Soul le dijo que idealizaba mucho a la técnico.
-¿Tú? ¿La perra hacedora de revoluciones? -El tipo intentó soltarse, por lo que algunos soldados se acercaron.
-Yo, la misma bruja que viste. Arrastrenlo adelante -le dijo a los soldados. -Cara al suelo.
Se miraron un momento, para luego seguir sus órdenes. Lo pusieron en la posición que ella pedía.
-¿Qué solicitas?
-Amnistía.
-No te oigo.
Tuvo que girar la cabeza para que su frente quedara contra el suelo.
-¡Amnistía total para mis soldados! -gritó.
Maka sobrevoló donde se encontraban los hombres un par de veces, en círculo. Buscaba que la miraran a la cara. Finalmente volvió adelante, bajando sus pies justo frente al tipo. Soul se transformó a su lado.
-¿Y qué dice el tribunal mágico?
-Que es un asesino múltiple y violador, Maka Albarn. Lo condenamos a cien muertes.
-¿Qué dice el Shinigami?
-Sus almas se encuentran corruptas por sus acciones, por lo que están en la lista de condenados.
-¿Qué poder represento aquí?
-Te llamamos porque serás —- en este caso. En última instancia, en el mundo de donde provienen fuiste testigo de sus fechorías, por ende, como víctima, eres la única que puede perdonarlos.
-No puedo perdonarlos porque no fui la única víctima. Ellos traficaban niñas. Incontables mujeres y jóvenes cayeron en sus manos y su codicia los llevó a cometer actos terribles. Sólo me aferro a la idea de que si el líder consciente ser violado en público por cada víctima que arrastró, podríamos pensarlo. Pero sólo tras las… ¿Cuantas, Kid?
-Según el registro… superan las 800.
-Oh. Dinos… ¿Estás de acuerdo? ¿En ser cautivo, mantenerte vivo y dejarte penetrar esa cantidad de veces sólo para salvar tus compañeros?
La respuesta no se hizo esperar.
-No.
-Ahí queda su solicitud de amnistía. ¿Cómo piensan reparar las vidas destruidas? ¿Pensaron alguna vez un acto de contricción, reparatorio? ¿De qué nos sirven sus almas corruptas en el mundo? Soul.
Sin pensarlo, la guadaña tomó su mano transformándose. En dos movimientos había quitado la cabeza al líder, y se acercó quitando también las cabezas de los otros limpiamente.
-Pensé que los torturaríamos -Le preguntó Soul, al retornar a ser de carne.
-Mas tiempo para una segunda ronda.-Le respondió ella.
Soul le toma la mano, y se van juntos.
