1. Realidad

Se encontraba rodeado de sus malencarados amigos mientras la observaba de lejos, la veía abrir su casillero, entretanto notaba cada rasgo físico cambiante en la pelirosa, se veía pálida, cansada pues sus ojeras se habían marcado demasiado. De verla a simple vista podrías asumir que había perdido peso, bastante. Sus ojos rojos y una expresión no común en ella ni en cualquier chica de 16 años… ¿le preocupaba? Sí, pues desde aquella noche hace 6 semanas la chica se había alejado de él y buscaba sacarle la vuelta a la menor oportunidad, esto lo estaba agotando.

- Hey ¡Sakura Chan, Veniste! – Gritó emocionado el chico de ojos azules mientras abrazaba efusivamente a su amiga. – Te ves muy bien – dijo haciendo alusión a su vestido un poco más corto de lo normal pero igual de colorido que ella.

- Si bueno, tal vez es momento de descansar un poco del estudio, los exámenes al fin terminaron. – dijo mientras cruzaba los brazos en su pecho y se abrigaba un poco más con su suéter.

- Sí, creí que jamás terminarían, estoy ansioso por que termine la escuela, ya quiero ir a la universidad y divertirme. – dijo su amigo dos años mayor que ella.

- Naruto, la universidad es mucho más esfuerzo. – dijo burlándose del chico.

- Bueno tal vez, pero planeo tomarme mi tiempo y esperarte un poco para compartirla contigo. – dijo ofreciéndole su dulce sonrisa de siempre.

- Tú no tienes remedio. – contestó devolviendo la sonrisa con cariño. El chico intentó acercarse de nuevo a ella, pero una mano lo detuvo en el acto.

- Viene conmigo…

~…

Se puso de pie ante la mirada curiosa de sus compañeros.

- ¿Pasa algo Sasuke? – Cuestionó su amigo de dientes afilados mientras el Uchiha simplemente siguió su camino hacia la pelirosa.

Se recargó a un costado de su casillero esperando a que ella notara su presencia. Parecía perdida mientras buscaba algo con la mirada, pero al pasar un minuto y no obtener reacción alguna, optó por hacerse notar con un leve carraspeo de su garganta.

- ¡Sa… Sasuke-kun! – dijo pareciendo un poco más pálida de lo que ya estaba. - ¿Qué… qué haces aquí? - el chico levantó una ceja y contestó haciendo uso del sarcasmo que tan bien se le daba.

- Estudio aquí Sa ku ra. – ella desvió la mirada de sus penetrantes ónix que tanto la buscaban.

- Lo sé, me refiero… - al buscar concentrarse de nuevo en su casillero molestó al pelinegro quien en el acto lo cerró con un golpe de su mano y provocando un sobresalto en la oji jade.

- ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué me evitas así? – gruñó mientras se acercaba cada vez más acorralándola contra la pared.

- Yo… - los ojos de la chica se llenaban de lágrimas sin saber realmente que responder.

- ¿Es por lo que pasó en la fiesta? ¿Es eso? Lo que pasó no debió alejarnos, se supone que somos…

- Amigos. – dijo entre un suspiro la chica.

- Viene conmigo. – gruñó el Uchiha mientras tomaba el brazo del rubio.

- ¡Hey Teme! No te enojes, sabes que Sakura-chan es mi amiga también. - dijo el chico de ojos azules comenzando a molestarse. El de pelo azabache que los estaba mirando desde la barra en donde pedía unas bebidas no bajaba la guardia mientras se interponía entre los dos.

- Vamos Sasuke-kun, sólo conversábamos sobre sus planes en la universidad. – argumentó Sakura tratando de detener esa absurda pelea entre los chicos.

- ¿Universidad? ¿este tarado? A la única universidad que puede aspirar es a la de payasos.

- ¡Oye! ¿Por qué eres así de ofensivo conmigo? Sakura-chan, será mejor que vengas conmigo, este teme no es buena compañía para nadie. Vamos… yo te cuidaré. – dijo intentando acercarse de nuevo.

- Te dije que viene conmigo tarado, yo la traje y yo la regresaré a casa. – dijo finalmente alejándolo de un empujón a una buena distancia de la chica.

- ¡Ya basta! Por favor chicos, este no es momento ni lugar para pelear, están llamando mucho la atención por algo que no vale la pena pelear. – dijo la peli rosa al notar varios pares de ojos viéndolos. - Naruto, estoy bien. Sasuke-kun me convenció de venir y sólo estaré aquí un momento, tratemos de pasarla bien ¿sí? No te preocupes por mí… y si necesito ayuda, te buscaré. – dijo ofreciéndole una hermosa sonrisa tranquilizadora. El rubio a pesar de las amenazas del Uchiha, se acercó y le dio un abrazo a su amiga.

- De verdad llámame si necesitas algo. - le susurró al oído.

- Lo haré. – dijo sin dejar de sonreír. Vio a su amigo alejarse hasta perderse entre la multitud. Después de todo una casa llena de gente no era un buen lugar para ocultarse, estaba segura de que seguiría viendo a Naruto el resto de la noche. Regresó su atención al azabache que miraba molesto el lugar por donde se fue Naruto. - ¿Sasuke-kun? ¿Está todo bien? – el chico bebió su vaso completo de golpe antes de responder.

- Lo estará. – contestó sin despegar la vista de la multitud. – vamos. – dijo jalándola del brazo hacia la barra. – toma. – le entregó un vaso.

- Ehmm, gracias, pero yo no tomo. - dijo retirándolo, el chico entornó los ojos.

- ¿Cómo vas a divertirte en la fiesta? –

- No necesito alcohol para divertirme. – señaló mientras golpeaba con su dedo el pecho del joven.

- Jhm, ya lo sé molestia, es sólo ponche de frutas, no tiene alcohol. – dijo regresándole el vaso. – yo te conozco. – la pelirosa sonrió de lado mientras tomaba el vaso.

- Entonces gracias. – dijo dando un sorbo. – es bueno.

- Claro que lo es…. Así que, vamos a divertirnos un poco. – dijo mientras tomaba otro vaso de cerveza.

- Oye… lento. – lo reprendió por su manera de tomar.

- ¿Por qué? ¿Sólo porque el tarado de Naruto no toma crees que es mejor que yo?

- ¿Por qué tienes que sacarlo al tema?

- Tu eras la que parecía feliz con él hace rato. - dijo con molestia mientras apuraba su cerveza.

- Si bueno, es mi amigo. Y no entiendo que pasó con ustedes, según recuerdo, los 3 éramos buenos amigos en la infancia.

- Jhm, eso se acabó, nadie quiere ser amigo de un tarado.

- ¿Pasó algo entre ustedes? – la miró con detenimiento por un buen momento y después contestó.

- Nada que valga la pena recordar.

- Pero nos la pasábamos tan bien, su mamá hacía unos sándwiches deliciosos, y al tuyo siempre le ponía mucho tomate porque te encanta, tu mamá siempre nos compraba golosinas y la mía nos llevaba a pasear por el parque. Recuerdo lo felices que éramos los tres juntos; por eso no entiendo qué…

- No pasó nada Sakura, déjalo así.

- Pero somos…

Amigos…

El Uchiha frunció el ceño ante esa palabra y se acercó aún más a ella.

- ¿Por qué te alejas de mí? Lo que pasó en la fiesta no debió alejarnos, ¿Por qué no contestas mis llamadas? – la chica ya estaba completamente acorralada hasta que sintió cómo de súbito separaban el cuerpo de Sasuke del suyo.

- Ya déjala Teme, ella no quiere hablar contigo. – dijo molesto el rubio.

- ¿Tú que sabes idiota? – dijo regresándole el empujón. El rubio contestó con otro y el problema se hizo cada vez grande; el azabache le dio un puñetazo en el rostro que fue respondido con otro aún más fuerte hasta hacerse un lío de golpes y patadas.

La pelirosa asustada se metió en la pelea y los chicos al no notarla la empujaron al suelo cayendo sobre su espalda.

- ¡SAKURA! – gritaron ambos asustados, se pusieron de pie y se acercaron a ella, pero antes de que Sasuke la pudiera tocar Naruto lo jaló hacia sí de nuevo.

- Ya te lo dije Teme, ella no quiere hablar contigo ahora, así que déjala, es lo mejor para ella.

- ¿Lo mejor? Ya te lo dije, ella está conmigo. – caminó bruscamente de regreso a Sakura y al querer tocarla notó cómo sus ojos se llenaban de lágrimas. – Dime que pasa Sakura… Por favor. – dijo angustiado el Uchiha. Ella derramó un par de lágrimas e hizo contacto visual con Naruto; el rubio le dijo que no con la mirada, pero ella sabía que debía hacerlo. Suspiró armándose de valor y dijo.

- Estoy embarazada…

Continuará…

Bueno, aquí el primer episodio, espero que les haya gustado, no me había animado a escribir en mucho tiempo pero aquí estamos. Déjenme su comentario como motivación.

Un abrazo fuerte…