Resumen: Totalmente aislado de la Tierra y sus Aliados, el Imperio Argentino (O simplemente Argentina) se encuentra ante una imposibilidad científica: Todo el país, incluido la masa continental junto a las provincias y territorios separados (Islas y un sector de la Antártida) fueron transportados a otro mundo. A diferencia de la Tierra, este nuevo planeta cuenta con fenómenos desconocidos para la ciencia. La magia reina de forma suprema en esta nueva región del universo, reforzada por la propia progresión científica de los nativos. Los monstruos deambulan por tierras baldías y mazmorras, subsistiendo de viajeros desafortunados, fauna local y, a veces, ¡Incluso de pueblos enteros!

El embajador Juan Hernández tiene la tarea de ponerse en contacto con las diversas naciones y entidades de este nuevo mundo. A pesar de sus "intentos" de diplomacia, la arrogancia y la hostilidad de los nativos resultan ser una barrera inexpugnable. La guerra es la única alternativa, que cierto país manejara sin problemas. Finalmente, surgen temores con respecto a un antiguo mal: el Imperio Ravernal.

¿Cómo manejara el Imperio Argentino las amenazas de este nuevo vecindario? ¿Qué maravillas mágicas encontraran sus ciudadanos?


Invocando Al Imperio Argentino

Capítulo 1: Orbis Nova

"Hablando"

"Pensando"

"KameHameHa" Ataques / Habilidad / Ki / Técnica

Monstruos / Personas Malas / Villanos Hablando

Monstruos / Personas Malas / Villanos Pensando

Lectura / Noticias / Intercomunicadores


Buenos Aires

25 de mayo 1960; 48 horas antes de la invocación

Era un día festivo y muy importante para la nación austral, ya que un día como hoy se creaba la Primera Junta de Gobierno (Hace aproximadamente 150 años atrás) y todos los ciudadanos del Imperio se encontraba en las calles festejando; bebiendo o degustando comidas típicas de la época al igual que la vestimenta.

"¡General, señor!" Un Teniente frenético llamo en voz alta desde el otro lado de la puerta.

El General Francisco Wagner levanto la vista de los informas de su escritorio. Francisco revisaba tranquilamente los informes del gasto militar; donde se estaba destinando una buena parte del dinero en proyectos revolucionarios al igual que experimentos nuevos, pero su atención había estado en la carpeta que le había dejado su camarada de la Armada con respecto a la Expedición a la Antártida. Esperaba que la urgencia de este oficial subalterno en particular no significara más problemas. "¿Si, Teniente? ¿Cuál es el problema?

"¡Señor, la CNIE (Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales) acaba de descubrir una gran tormenta desarrollándose sobre las Islas Malvinas! ¡No se parece a nada que hayamos visto!" El Teniente grito.

"Mas despacio, Teniente.", El General Wagner se puso de pie, completamente serio ante el posible problema. ¿Por qué me entero de esto ahora?"

"La tormenta parece haber aparecido espontáneamente. La CNIE debería estar llamándolo en cualquier momento; uno de los meteorólogos le informara te informara sobre la emergencia." Cuando el Teniente termino su oración, el teléfono en el escritorio del General Wagner comenzó a sonar.

Francisco regreso a su escritorio y agarro el teléfono. "Habla el General Wagner."

"General Wagner.", Respondió una voz extrañamente tranquila. "Soy la Dra. Daniela Romano, meteoróloga. Estoy segura de que ha oído hablar de la tormenta que se está desarrollando sobre las Islas Malvinas. Hasta el momento no lo hemos clasificado porque es la primera vez que sucede algo así en el mundo, pero ya le hemos avisado a los residentes locales a que se refugien en los bunkers. Hasta ahora, la tasa de crecimiento de esta extraña tormenta ha superado incluso los peores desastres históricos como el Huracán Galveston o el Tifón Haiphong. También se está expandiendo a un ritmo sin precedentes, cubriendo un porcentaje significativo de la superficie del mundo. Se está moviendo hacia Tierra del Fuego y Santa Cruz, y se espera que toque tierra mañana."

"Carajo ...", el General Wagner maldijo en voz baja. Se sentó y apoyo la cabeza en la mano derecha mientras se preparaba para el desastre que se avecinaba. "Esto no tiene ningún sentido ... ¿Qué hace esta tormenta en el Atlántico sur?"

Siguió un breve silencio. "No lo sabemos, General Wagner. Es por todos los medios, anómalo. Sin embargo, todavía sigue modelos matemáticos y podemos rastrear y predecir la trayectoria de la tormenta. Especulamos que con la tasa de crecimiento actual de la tormenta pueda llegar a las islas en el pacífico, también esperamos perder contacto con las Islas Malvinas en poco más de dos horas. La interferencia de la tormenta probablemente reducirá ese tiempo a una hora y media, tal vez menos."

El General Wagner maldijo nuevamente en voz baja. Luego se quedó en silencio unos segundos pensando en que debería hacer ante semejante problema que cayó sobre sus hombros, pero al final con una mirada severa supo que debía hacer; por lo que llamo al oficial subalterno de antes. "Teniente Giménez, tenemos que declarar la emergencia nacional y movilizar por completo a las Fuerzas Armadas. Haz que todos estén aquí lo antes posible y asegúrate de dejar en tierra a todos los vuelos y barcos civiles. Ah, casi me olvidaba. Dile al Capitán Hugo Martínez que prepare a mi equipo de prensa."

"¡Si, señor!" El Teniente Giménez salió corriendo de la habitación.

El General Wagner volvió a centrar su atención en la meteoróloga. "Doctora ... Romano, ¿Verdad?"

"Si."

"¿Alguna sugerencia?"

"Agáchese y espere lo mejor, General Wagner."

"Mierda ..."

"Le aconsejo que prepare todos los servicios de emergencias y movilice a las Fuerzas Armadas y de Seguridad para este desastre."

"Ya lo hice. Voy a hacer algunas llamadas; avísame si surge algo nuevo, Dra. Romano."

"Lo hare, General Wagner. Buena suerte." Ella termino la llamada.

Ahora solo, el General Wagner se dejó caer de nuevo en su asiento. "... Espero que esto no sea un experimento de los alemanes."


Principado de Qua-Toyne

27 de mayo de 1639 del C.C (Calendario Central). Hora: 08:00 a.m.

Sexto Escuadrón Wyvern

Maarpatima miro perezosamente los pueblos de abajo desde su montando Wyvern, mientras el viento pasaba a su lado. El cielo azul claro ofrecía una visibilidad increíble y se sumaba a la atmosfera de tranquilidad, ignorando las amenazas del Reino de Louria. Maarpatima suspiro relajado, disfrutando del viaje. Cerro los ojos, permitiendo que su Wyvern se elevara a través de los cielos en su ruta de patrulla designada.

Un leve zumbido entro en sus oídos, pero lo descarto. La intensidad del ruido aumento, hasta que se convirtió en una molestia para Maarpatima. Abrió los ojos, recorriendo los cielos a su alrededor en un intento por encontrar la fuente del ruido. Al no ver nada, uso sus comunicaciones mágicas para contactar a su compañero, que volaba delante de él. "¡Oye, Grant! ¿Escuchaste algo fuera de lo común?"

"Ah, ¿Estás hablando del zumbido?"

"Si, ¿De dónde viene?"

"No estoy seguro, pero se está haciendo más ruido aquí."

Antes de que Maarpatima pudiera responder, un grito de sorpresa emano de su dispositivo mágico. "¡Grant! ¿Qué paso?"

Su compañero tartamudeo un informe, mientras hiperventilaba. "¡Objeto extraño! ¡Las alas no se agitan! ¡Se dirige hacia ti!"

Maarpatima entrecerró los ojos y vio que el gran objeto alado se acercaba rápidamente. Grant tenía razón; cualquier criatura que pudiera ser no tenía alas batientes. La piel gris del ser no tenía nada de importancia, aparte de unos extraños símbolos en sus alas, una tipografía indescifrable que deletreaba "FAA" y lo que parecía ser una bandera o insignia en su cola: una mezcla de celeste y blanco con un sol en el medio o al menos es lo que Maarpatima pudo discernir. "¡Grant, informa al cuartel general! El objeto no identificado se dirige hacia Maihark; ¡Lo estoy persiguiendo!"

"¡Si, señor!" Llego la respuesta.

Cuando el objeto paso a toda velocidad junto a él, Maarpatima estuvo a punto de volar. Su Wyvern batió sus alas con furia, luchando por mantener el equilibrio y la altitud después de ser empujado a un lado por la corriente del objeto. Maarpatima giro su Wyvern y lo dirigió hacia el extraño objeto. "¿Qué demonios es eso?" Se pregunto a si mismo. Era mucho más grande que un Wyvern, con una envergadura varias veces mayor. En sus alas, cuatro hélices con forma de molino de viento giraban rápidamente. Mientras se acercaba al objeto, el extraño zumbido de unos minutos antes se hizo más fuerte, pero antes de que pudiera estudiar más a la criatura, se apartó. El objeto acelero, levantándose ligeramente mientras lo hacía.

Mientras Maarpatima miraba boquiabierto la tremenda aceleración del inmenso objeto, recibió una comunicación de la Cede Central. "Caballero Maarpatima del Sexto Escuadrón Wyvern, hemos sido informados sobre la situación actual. ¡Estamos luchando con el resto del Sexto Escuadrón para interceptar!" La voz llego a través de la línea, clamando y altísimos Wyvern audibles de fondo.

"Cede Central, el objeto está acelerando demasiado rápido para nosotros. ¡No podemos alcanzarlo!" Dijo bastante desconcertado porque su Wyvern, que viajaba a máxima velocidad, fue dejado en el polvo por el objeto, que se había encogido hasta convertirse en una mancha gris en la distancia.

"Reconocido, Caballero Maarpatima. ¿Puedes darnos el rumbo de este objeto?"

"¡Cede Central, el objeto esta aproximadamente a 32 kilómetros de las afueras de Maihark y viaja a 900 kilómetros por hora, basado en lo rápido que se aleja de nosotros!"

"Estamos transmitiendo tu información ahora ..."


Torre De Control Wyvern Del Principado De Qua-Toyne

"¡Maldito objeto! ¡Es demasiado rápido; llegara a Maihark antes de que nuestras unidades puedan siquiera desplegarse!" Un operador golpeo el escritorio con el puño.

"Eso es preocupante ... Haga que todos los activos disponibles se envíen a Maihark a la vez. Incluso si no podemos llegar a tiempo, al menos debemos intentarlo.", Respondió un oficial. "Maihark es el icor económico de nuestra nación. Si cae ... ¡Ni siquiera puedo pensar en las consecuencias de permitir que tal evento ocurra!"

Los operadores asistieron con la cabeza y volvieron a sus dispositivos. Ninguno quería mostrar vacilación en sus deberes, por lo que continuaron trabajando con las instalaciones defensivas cercanas para garantizar la seguridad de Maihark. Afuera, parejas de Wyverns se posicionaron en la pista, con las alas dobladas hacia atrás mientras corrían hacia adelante. Con un poderoso aleteo, se levantaron del suelo, elevándose en el aire. Los trabajadores cercanos vieron el despliegue con orgullo, teniendo fe en que ningún momento podría dañarlos mientras fueran defendidos por caballeros Wyvern.


Guarnición Maihark

La Capitán Ine miro al cielo, entrecerrando los ojos al objeto que reflejaba el brillo del sol. Parecía antinatural, con geometrías avanzadas evidentes en el diseño del objeto, lo que sugiere el trabajo de una nación más avanzada tecnológicamente. ¿Quizá incluso una superpotencia? No, no puede ser. ¿Que estaría haciendo una superpotencia en esta parte del mundo?

Viniendo desde atrás, 12 Wyverns del Sexto Escuadrón se movían para interceptar el objeto. Acercándose rápidamente al vientre del objeto no identificado, los 12 Wyverns se alinearon para una carrera de ataque, formando bolas de fuego dentro de las bocas de los reptiles. Sim embargo, para su sorpresa, el objeto ascendió rápidamente, superando rápidamente la altitud máxima de los Wyverns. Al no tener forma de alcanzar su objetivo, el Sexto Escuadrón Dragón simplemente rodeo Maihark en una posición defensiva, manteniendo su altitud para evitar que el objeto descendiera.

"Capitán, el Sexto Escuadrón Wyvern informa que no pueden atacar al objeto." Dijo un operador de Magicom.

"Ya veo. Que mantengan un perímetro defensivo y esperen más instrucciones." Dijo mientras observaba el objeto gris que volaba por encima. Ine continúo observando el objeto con curiosidad, analizando que detalles podía distinguir desde el suelo.

El objeto ciertamente no se parecía a ningún dragón que ella conociera, ni se movía de forma natural. Una descripción más adecuada del objeto, supuso, podría ser "nave" o "aeronave". Entonces, considerando que solo Mu y el Sacro Imperio Milishian podrían ser capaces de tales logros tecnológicos, surge la pregunta: ¿Por qué una superpotencia está realizando un reconocimiento hasta aquí? Todos en Qua-Toyne ya estaban nerviosos debido al aumento de las hostilidades fronterizas del Reino de Louria, y la aparición repentina de una nave desconocida que se entrometía en su espacio aéreo no era una garantía de su seguridad.

A medida que llegaban más escuadrones de Wyvern para ayudar en la defensa de Maihark, el objeto de arriba continúo dando vueltas alrededor de la ciudad. Sin ninguno de los Wyverns capaz de desafiar al objeto, vago libremente por encima de los cielos, aparentemente analizando la ciudad y su puerto. Después un tiempo, el objeto partió hacia el océano abierto. Ine lo vio partir con curiosidad y confusión; no había tierra en esa dirección. Con el Reino de Lauria al suroeste y el Reino de Fenn al norte, se preguntó si habría una tierra aun por descubrir hacia el noroeste.


Rio Tercero, Córdoba

Juan Hernández salió de su casa, bebiendo una taza de café con leche mientras pasaba por alto los daños causados por la tormenta. Bolsas de plásticos y ramas cubrían su jardín delantero. Frunció el ceño ante la vista, sacudiendo la cabeza ante el desastre.

"Alta tormenta, ¿Eh, Juan?" Grito una voz.

Juan miro a su izquierda. "Hola, Eduardo.", Dijo, mirando el daño en la casa de su vecino. "Mierda ... Eso te costara." Comento, señalando hacia la valla rota.

"Si, me costara un poco arreglarlo.", Suspiro Eduardo. "Hablando de eso ..." Señalo el cabello desordenado de Juan, que tenía un mecho en forma de cuerno. "¿La tormenta te atropo también?" Levanto una ceja. "¿O fue una noche salvaje en la cama?"

"¡Ja! Saque su mente de la cuneta, Sr. Bahl."

Eduardo Bahl se rio entre dientes. "Entonces, ¿Cómo te va en el trabajo?"

Fue interrumpido por la esposa de Juan, quien se asomó por la puerta principal y llamo a su esposo. "¡Cariño! ¡Alguien está llamando a tu teléfono del trabajo!"

Eduardo presto atención a la conversación porque había algo que llamo su atención. "¿El servicio de teléfono ya está disponible?"

Juan se encogió de hombros. "Disculpe.", Camino hacia su esposa y se dirigió adentro en dirección a su oficina, donde entro y cerró la puerta, para que seguidamente contestara el teléfono. "Hola, habla Juan Hernández."

"Me alegro de haber podido comunicarnos con usted. Soy el Capitán Hugo Martínez, llamándolo en nombre del General Francisco Wagner. ¿Está solo en este momento?"

"Si ... Entonces, ¿Qué puedo hacer por el General Wagner?"

"Te necesitan en una misión diplomática a un nuevo país."

Juan se inclino hacia adelante en su asiento, curioso. "¿Un nuevo país?" Pregunto, levantando una ceja.

"Si. Lo que estoy a punto de divulgar es información actualmente clasificada, pero probablemente se anuncie en los próximos días, así que podrá decírselo a su esposa. Es posible que desee tomar algunas notas."

Juan tomo un bloc de notas de su escritorio, hizo clic con su birome y lo probo en el papel. "Esta bien, estoy listo."

"Estoy seguro de que tiene preguntas sobre porque la tormenta se desvaneció tan repentinamente."

"Eh, Si."

"Por ahora, no sabemos nada sobre el fenómeno, pero una cosa es segura: justo después de que la tormenta desapareció y las nubes se separaron, nos encontramos en otro mundo. Las estrellas no están en el lugar correcto, hemos perdido la comunicación con nuestros satélites, perdimos contacto con nuestros Aliados al igual que los demás países de la Tierra, la gente de la provincia de Loreto está viendo un océano interminable donde debería estar Ecuador y Colombia, la gente de la provincia de San Pablo también está viendo también un océano 'infinito' donde debería estar Brasil, los ciudadanos de toda nuestra Gran Nación ya no pueden ver a la Luna, y así sucesivamente. Ah, sí, y el horizonte parece un poco apagado."

Juan se llevo una mano a la boca. "¿Oh? Eso es fascinante. No hay forma de que esto sea posible, pero ahora que miro hacia el horizonte.", Dijo, mirando por la ventana. "Las cosas parecen un poco fuera de lugar. Parece que puedo ver mas cosas de lo usual."

"Si. Bueno, hemos enviado varios aviones de reconocimiento para inspeccionar la región cercana. Varios globos meteorológicos han identificado masas de tierra hacia nuestro suroeste y hacia el norte donde ahora hay un océano desconocido, mientras que los demás puntos cardinales siguen estando técnicamente iguales. Uno de nuestros vuelos de reconocimiento acaba de informar y parece que han entrado en contacto con una civilización desconocida. La masa continental no se parece a ninguna región conocida de la Tierra, y se informó que la civilización que habita dicha masa continental era de naturaleza primitiva. En este momento deben estar por llevarle a su casa algunas de las fotografías que nuestros hombres sacaron."

En efecto, Juan de pronto escucho que un camión estaciono frente a su casa y no mucho después su esposa toco a la puerta de su oficina.

"Cariño, un soldado dejo un paquete para ti."

"Eso fue rápido ...", Murmuro para sí mismo al momento en que se levantó de la silla y empezó a dirigirse hacia a la puerta. "Gracias, cielo." Dijo con una sonrisa al momento en que agarro el paquete y le dio un beso rápido en los labios.

Juan se dirigió nuevamente hacia su escritorio donde se sentó con tranquilidad en su silla. Cuando abrió el paquete y analizo las fotografías a color, mirando con leve sorpresa la arquitectura medieval y el diseño de la ciudad; similar a Europa Medieval. Hojeo mas el paquete y encontró más fotografías de la campiña medieval y una ciudad amurallada, mientras escuchaba la conferencia del Capitán Hugo.

"Estas fotografías fueron tomadas hace unas horas. Desafortunadamente, estas son las mejores fotografías que el piloto pudo obtener, ya que fue perseguido por lo que parecían ser dragones." Efectivamente, los dragones estaban claramente representados en las fotografías. En la fotografía, una línea de doce de estos reptiles alados había tomado una posición debajo del avión, con la boca abierta. Curiosamente, un resplandor naranja pulso de sus bocas, como si estuviera preparando algún tipo de ataque a distancia.

"Hmmm ..." Dijo Juan. "Interesante, muy interesante ... Aunque parecen más Wyverns que dragones, ¿Eh?"

"Si, eso. No estoy al tanto de las clasificaciones para las especies de fantasía. De todos modos, la razón por la que te he llamado hoy es para decirte que estarás haciendo el primer contacto con esta civilización. Iras con la Octava Flota y se dirigirán hacia la ciudad portuaria que identificamos en las fotografías."

"¿Octava Flota? ¿No están en la Isla de Pascua? ¿Eso significa que la isla también está aquí?"

"En efecto, Sr. Embajador.", Respondió el Capitán Hugo, el entusiasmo era evidente en su tono. "Lo mismo sucedió con nuestras otras Flotas en el Atlántico y el Pacífico. Apareciendo en nuevas islas cerca de nuestras costas. Extraño, ¿Eh?"

"Si, eso es bastante extraño. Entonces, ¿Qué pasa con la Antártida y las Islas Malvinas? ¿Otros territorios bajo control de nuestra nación?"

"Resultan que también están aquí con nosotros. El sector de la Antártida que está bajo nuestro control sigue al sur debajo de Tierra del Fuego. Las Islas Malvinas están un poco más cerca de nosotros al igual que otras islas, pero además de eso nada ha cambiado de forma radical."

"Eh, maldita sea ... ¿Por qué en el nombre de Dios sucede esto ...?" Juan murmuro para si mismo.

"¿Sera una parte de su plan?" Sugirió el Capitán Hugo.

"Hmm ... Tal vez, ¿Quién sabe? ... ¿Algo más que deba saber sobre mi próxima misión?"

"Umm, estamos enviando a algunos lingüistas e historiadores con usted. Tal vez tengan algunas ideas sobre su cultura, para ayudarlo con su enfoque."

"Hmm, esta bien. ¿A dónde necesitas que vaya?"

"Haga las maletas, Sr. Embajador. Un helicóptero lo buscara a su casa y llevara al aeropuerto militar de Rio Tercero. Se va a Santiago. Preséntese en la base naval a las 13:00 p.m."

"Esta bien. Estaré allí y le enviare mi agradecimiento al General Wagner por elegirme para acompañar en esta misión."

"Claro que se lo hare saber. Que tenga un buen viaje, Sr. Embajador."


Fin Del Primer Capitulo


Espero que les haya gustado el primer capítulo de esta nueva y loca historia, y que obviamente lo hayan disfrutado tanto como yo disfrute en escribirlo.

Acá les dejo las preguntas restantes y ustedes dejaran (Si quieren xD) sus respuestas/opiniones:

¿Quiénes son los Aliados de Argentina o cuales piensan que serán?

¿En qué nivel tecnológico se encuentra dicha Nación?

¿Cómo reaccionara el Principado de Qua-Toyne ante el Imperio Argentino?

Como siempre les digo en cada historia que escribo, si tienen alguna opinión o critica déjenla en la caja de comentarios, siempre estoy interesado en leer que piensan sobre las historias que subo.

Bueno eso sería todo hasta el próximo capítulo.

¡Ja ne!


El Capitulo Tiene 3400 Palabras.