¿Justicia o Venganza?
Después de unas horas Isaac estaba acompañado por la general Mao en un campo abierto con un camino hecho de piedra y más adelante estaba un lugar cubiertos de rocas con árboles viejos y rotos, las casas estaban destruidas y podía ver tiendas de acampar más adelante con algo de humo-
Es aquí -dijo Mao seria- Aquí es donde están los enemigos, tienes dos días, para terminar esta misión, cuando lo logres podrás irte con el dinero -Mao se giraría y se iría de regreso por donde vino-
Como quieras -Isaac saltó desde donde estaba y terminó cayendo a un par de metros alejado, camino algo rápido llegando a la zona destruida para ver a un grupo de aldeanos acampando, comían comida cocida en fogatas, algunos aldeanos estaban armados pero tenían ropas viejas y armaduras viejas y rotas, el se acercó a los aldeanos y vio a un viejo tigre entre ellos, Isaac se acercó al tigre y este se acercó con calma-
Aaaargh ¿que buscas perro del gobierno? -dijo el tigre molesto tomando una espada larga de su cintura- ya no tenemos nada más que darles
Tranquilo anciano, yo no vengo a matarte -dijo Isaac calmado-
Eso mismo dijeron todos los que pasaron por aquí, y mataron a muchos de los míos, ademas se como trabajan los soldados de esa princesa Kaguya, no caeré en tus trucos -el tigre avanzó corriendo y lanzó un golpe vertical con su espada-
-Isaac retrocedió de un salto esquivando el golpe pero vio como su ropa se rasgó un momento con el ataque, el tigre gritó molesto y avanzó hacia Isaac, Isaac solo retorció y movió el cuerpo esquivando cada golpe de parte de la espada y salto, el tigre giró su espada liberando energía y viendo pero Isaac se cruzó de brazos bloqueando el impacto, el golpe lo alejó y terminó siendo arrojado a otro extremo, el tigre sonrió pero Isaac giró y cayó de pies y mano al suelo con una ligera cortada en su mejilla izquierda-
Eres hábil lo reconozco -dijo el tigre molesto, Isaac extendió su mano y creó una espada hecha de hielo- ¿Usarás una espada falsa en lugar de las verdaderas? ¿Me subestimas?
-Isaac y el tigre avanzaron chocando sus armas creando una onda de viento, el tigre gritó lanzando varios golpes verticales, Isaac solo levantó la espada bloqueando un golpe, lanzó un golpe en diagonal bloqueando otro causando una onda de sonido, forcejeo y lanzó una patada pero el tigre retrocedió un momento e Isaac avanzó hacia el, dobló el brazo y lo golpeó con el codo derecho en el estómago y lo arrojó un poco hacia atrás, el tigre levantó del brazo izquierdo y el viento giró creando un tornado que lo protegió, Isaac deshizo la espada y expulsó energía negra y carmesí del cuerpo concentrándola en sus manos, esperó un momento y avanzó rápido, en un momento pudo ver todo más lento, primero golpeó la espada en el centro donde no había filo, la desvió un momento pero el tigre lanzó un corte en diagonal e Isaac retrocedió inclinando la cabeza evitando un golpe, siguió retrocediendo y levantó los brazos bloqueando otro golpe sujetando la hoja de la espada, forcejeo un pozo y salto pateando de lado al tigre en la cabeza, solo gruñó y giró avanzando rápido y liberó varios golpes rápidos dejando marcas en el aire de su energía negra y carmesí, el tigre gritó de dolor y cayó al suelo herido-
¿Lo entendiste?, te advierto que dejes de pelear -dijo Isaac serio-
¿Quien eres? -preguntó el tigre con dificultad-
Soy Isaac el dragón negro -dijo Isaac serio- soy un Guardián -el tigre perdió el conocimiento, una hora más tarde Isaac estaba sentado esperando a ver que el tigre despertara y este solo despertó de golpe- qué bueno finalmente despertaste
¿Donde estoy? -preguntó el tigre sorprendido-
Te derroté, y te dejé dormir para que recuperaras fuerzas -dijo Isaac serio-
¿Porque no me mataste? Tu viniste por órdenes de la princesa Kaguya, ¿no es así? -dijo el tigre molesto-
Yo no recibo órdenes de nadie, pero esa princesa encaprichada puede pedir lo que sea, pero yo cumpliré a mi modo siempre y cuando me pague bien -dijo Isaac serio- no tengo nada en contra tuya pero después de ver cómo están estos aldeanos me di cuenta de que tú los salvastes, ¿quien eres y que le hiciste a Kaguya?
Yo solía ser el general principal de las fuerzas imperiales de su majestad la princesa -dijo el tigre calmado-
Ella me dijo que buscara a un leon -dijo Isaac serio-
Jeje eso es porque me corte mi melena, me pinte y cambie mi aspecto por el de un tigre, pero en realidad soy un leon -dijo el viejo sonriéndole-
Ya veo, bueno cuéntame más sobre ti por favor -dijo Isaac calmado-
Mi nombre es Adanmanthous, solía ser el protector de la princesa Kaguya hace algunos años, pero un día me negué a asesinar a los aldeanos que están aquí presentes, estos aldeanos son de una aldea vecina que no pudieron cumplir con sus impuestos y se retrasaron un día, solo por un día de retraso la princesa me ordenó destruir la aldea, a lo cual yo me negué y ella me señaló como traidor y terrorista -dijo el viejo calmado- créeme chico no le hagas caso a la princesa
Descuida Adanmanthous, también se me había hecho muy extraña esta petición, ahora me doy cuenta de que solo pedía que acabara con un sujeto que presentó sus ideales negando los suyos -dijo Isaac serio- típico de los políticos que odio, bueno ¿que es lo que hacen aquí y quienes son estos aldeanos?
Ellos son obreros, aldeanos que trabajaban para Kaguya cuidando y reconstruyendo la ciudad, en un principio el trabajo era bueno, el dinero no faltaba al igual que la comida, pero un día Kaguya se aburrió y pidió que los trabajadores fueran a verla, ella dijo que quería que el castillo fuera más grande, pero los obreros estuvieron trabajando sin descanso por meses, a lo cual pidieron de favor que se les diera un tiempo para descansar, pero Kaguya se negó, dijo que si querían seguir viviendo que trabajarán, pero el lider de los obreros contestó que ya no tenían materiales y no podrían seguir trabajando, Kaguya se enojo y los expulsó del castillo, al día siguiente me ordenó matarlos, yo no pude hacerlo así que con ayuda de algunos seguidores míos logre hacerlos escapar pero quien tomo mi lugar fue Mao, mi alumna, ella no dudó en atacarme, por suerte logré detener a todos los que me atacaron, pero la comida escasea y los aldeanos no podrán seguir sin dinero
Entiendo -Isaac saxo de sus ropas unas bolsas y se las lanzó a Adanmanthous en los pies- úsalas son al menos cincuenta monedas de oro, tendrán suficiente comida para un largo viaje
¿Que? ¿Por que nos ayudas? -Adanmanthournpregunto sorprendido-
Porque Kaguya no es mi princesa, y no vale nada para mi, ademas vine aquí para hacer justicia y ayudar, más no para matar sin sentido -dijo Isaac calmado- váyanse, yo distraeré a los sujetos que me siguieron para comprobar que cumplí la misión
-Isaac expulsó energía y golpeó el suelo liberando un muro de hielo, el muro se extendió y cubrió la zona evitando el contacto o vista del otro lado, los soldados solo vieron el muro de hielo mientras Isaac se alejó un momento y luego se sentó en el suelo cruzando los brazos y piernas-
Bien váyanse, yo me quedaré aquí -dijo Isaac serio-
¿Estás seguro? Esa mujer buscará la manera de lastimarte -dijo Adanmanthous sorprendido-
No me importa, ademas ella no sabe como lastimarme -dijo Isaac calmado-
Pero igual eres un ser vivo, debes tener a alguien o algo que te importe -dijo Adanmanthous serio-
Si tengo gente que me importa pero ellos están a salvo en Japón, pero aquí en China no tengo familia, solo me tengo a mi mismo -dijo Isaac serio- anda váyanse, rápido, no piensen mas y váyanse
-Isaac cerró los ojos mientras el grupo comenzó a retirarse sin decirle nada a Isaac mas que un simple "gracias", Isaac permaneció sentado sin decir nada, solo espero y espero mientras que el calor reducía su muro de hielo, Isaac solo se levantó y giró extendiendo su brazo y disparando bolas de fuego negras a diferentes lados, pretendía que destruía todo dejando manchas de quemaduras en las piedras, cuando terminó solo se volvió a sentar y meditó por horas, cuando llegó la noche Isaac se levantó y vio a un lado notando como los soldados trataban de destruir el muro de hielo, Isaac se levantó y extendió los brazos para cerrarlos y destruir el muro por completo, los soldados se acercaron y lo rodearon pero Isaac vio a cada uno con una mirada fria-
¿Donde están los rebeldes? -preguntó uno de los soldados-
Pues obvio ya no están aquí, yo los extermine -dijo Isaac serio- ademas aquí no había enemigos, solo aldeanos asustados, pero les quite su sufrimiento
¿Y los cadaveres? -uno de los soldados preguntó pero otro le señaló el lugar notando manchas de quemaduras que Isaac había hecho, todos los soldados vieron las manchas y se alejaron un poco para después ver a Isaac el cual solo se levantó cruzando sus brazos-
Buen vámonos, quiero mi dinero -dijo Isaac serio-
Como ordene -dijo el soldado algo molesto-
-todos regresaron a Isaac le tomó unas horas regresar a la ciudad donde vio que algunos lo veían no como un héroe sino con miedo, algunos daban susurros entre ellos, cuando Isaac los vio estos se callaron miren dolo con pánico, Isaac decidió ignorar lo que estaba pasando y salió de la ciudad, cuando salió noto como había humo pasando cerca notando la aldea más cercana, el corrió hacia la aldea lo más rápido que pudo, siguió corriendo hasta que llegó a la entrada notando como había casas destruídas.
-las casas estaban destruidas, quemadas, demolidas en simples pedazos, camino un poco notándomelo manchas de quemaduras, manchas de sangre hasta que noto que había tocado algo con la punta de la bota, se agachó y quitó la madera viendo a un pequeño lobo gris muerto en el suelo, se sorprendió y siguió revisando que era el niño del día anterior al que le dio su pelota, le cerró los ojos notando pequeñas lágrimas que salían de sus ojos, se acercó a todo extremo notando como todos los aldeanos estaban muertos por ataques de espadas y quemaduras-
¿Que demonios pasó aquí…? -Isaac preguntó sorprendido y un poco perturbado por la escena, escuchó unos pasos detrás de él y giró para ver a los soldados rodeándolo con espadas- ¡¿Que están haciendo?!
Oh pobre gente -de entre los soldados salió un lobo negro con ojos rojos sonriendo, el lobo sonrió mostrando una espada con sangre y algo de pelo blanco- ¿que hizo para que merecieran morir en tus manos? ¿Por que lo hiciste?
¡¿Que estás diciendo?! ¡¿Planeas culparme de esto?! ¡Yo ni siquiera estuve aquí! ¡¿Crees que alguien será lo suficientemente estupido para ceeer algo así?! -Isaac gritó molesto mostrando los colmillos-
¡Lo son! ¡Los hombres, los hombres bestias son estupidos! ¡toda la sociedad lo es! -el lobo gritó sonriendo- ¡Todos ven mensajes y noticias de gente que las controla, quien controle las noticias o mensajes que vean entonces controla sus mentes! ¡Si les das dinero bailarán para pedir más, le ofreces algo y ellos brincarán a tus órdenes todo por pedir más! ¡No importa cual sea la realidad quien controle a los idiomas del pueblo puede construir la historia misma!
Entonces…¿que sucedió aquí? -Isaac gritó molesto pero le arrojaron cadenas, ataron su cuello, sus brazos y torso dejándolo inmovilizado, los soldados solo siguieron apretando sus cadenas y lo golpearon en la espalda tirándolo al suelo de rodillas-
Destruiste la aldea, la quemaste, asesinaste a los aldeanos cuando trataron revelarse para defenderse, asesinaste a los niños porque no podías dejar testigos, luego con las mujeres te tomaste tu tiempo, violaste y luego asesinaste a cada hembra de este lugar, no dejaste a nadie sin su castigo -dijo el lobo sonriendo-
¿Con que eso fueron lo que hicieron? -Isaac mantuvo la mirada perdida, pero en un momento mantuvo una mirada fría mientras sus ojos se volvían de un color amarillo brillante-
Pero espera aún no acepte muestro lo mejor -los guardias lo empujaron para hacerlo camina, cuando llegaron a su punto, Isaac se dio cuenta de que estaba en casa de Maria, el mantuvo la mirada baja encontrando el cuerpo de María en el suelo, María tenía cuatro espadas apuñalando su cuerpo desde el pecho hasta el vientre y muslos-
Maria… -Isaac solo mantuvo una mirada de asombro-
Ella trató de defenderse, entre todas fue la mujer más ruda, incluso usó dientes y garras para defenderse, violarla fue difícil incluso casi nos arranca la carne pero me dio gusto matarla mientras lloraba gritando pidiéndote ayuda jaja -el lobo solo sonrió mientras el aire en la cabaña se volvía frió lentamente y luego aumentó más el viento en velocidad, la temperatura bajó más rápido congelando las cadenas, las cadenas comenzaron a fracturarse mientras Isaac se levantaba sin problemas-
¡¿Que?! -el lobo gritó sorprendido e Isaac extendió los brazos destruyendo las cadenas sin problemas- ¡¿Como rompiste las cadenas?! -la energía de Isaac se incrementó formando una llamarada negra y carmesí mientras sus ojos se volvían rojos carmesí, de solo verlo el lobo retrocedió asustado-
Me has arrebatado algo valioso...has hecho de esta hermosa villa un cementerio -dijo Isaac con una mirada fría y sin brillo- dime…¿por qué? ¿Por que matarlos?
¡Mátenlo! ¡Mátenlo ya! -el lobo gritó asustado y se alejó corriendo-
-los otros soldados se acercaron pero Isaac se giró viéndolo con una mirada fría, el soldado gritó y lanzó un golpe vertical con su espada pero Isaac lo sujetó con dos de sus dedos, sujeto con fuerza hasta que congeló la espada y la destruyó, los soldados gritaron y fueron hacia Isaac pero la energía giró cubriendo a Isaac, el aire que liberó congeló las armas y la casa en cuestión de segundos-
¿Qué pasó? ¿Acaso sienten miedo? -Isaac habló con un tono frío mientras caminaba ganando un brillo rojo en sus ojos- no los matare rápido, me tomare mi tiempo para hacer que sufran el infierno en vida -cada uno de los soldados tembló ante la mirada de odio de Isaac-
-fuera de la casa el lobo estaba corriendo asustado cuando vio a un grupo de soldados frente, él sonrió pero escuchó algo explotando e impactando en el suelo, frente a él se formó una nube de polvo mientras Isaac estaba de pie con los ojos rojos e iris amarillas con pupilas rasgadas, los soldados se asustaron al verlo, las venas en su cabeza se marcaban del enfado y odio que tenía-
¡¿Que esperan?! ¡Mátenlo! ¡Mátenlo ya! -el lobo gritó asustado y llorando, Isaac levantó la mano y dejó caer un casco ensangrentado frente al lobo mostrando la cabeza destrozada de un lobo- ¡AAAAAAAAGGHHH! -el lobo lloro del miedo mientras Isaac solo se giró a ver a los soldados-
Todos ustedes….cometieron pecados atroces...nadie de aquí merecía su odio, merecía este trato, 76 aldeanos, esta pequeña aldea tenia 76 aldeanos y ustedes sufrirán el dolor de 760 personas prepárense….porque les haré rogar por la muerte -Isaac habló con enojo, los soldados retrocedieron asustados-
-Un oso se armó de valor y corrió hacia Isaac pero Isaac se quedó de pie esperando, el oso gritó lanzando un golpe pero Isaac levantó la mano izquierda bloqueando el ataque, se acercó y lo golpeó en una costilla, el golpe liberó algo de frío quemándole la piel y el oso retrocedió gritando de dolor, el oso sujeto su costilla notando la quemara y aparte su costilla estaba rota, Isaac solo avanzó y saltó sobre él sujetándole las orejas y se las arrancó de un jalón haciendo que el oso gritara de dolor mientras Isaac saltaba alejándose de él y dejó caer las orejas al suelo, él sonrió y se lamió la sangre de las manos, saboreó la sangre y sonrió viendo al oso.
-el oso gritó y avanzó corriendo pero Isaac solo avanzó y golpeó al oso en tres puntos del estómago y luego lo golpeó con fuerza en el centro del estómago, el oso cayó de rodillas y terminó vomitando sangre a grandes cantidades, él oso lloraba de dolor, como si pidiera perdón pero Isaac solo lo vio con vacío en sus ojos, Isaac extendió su mano izquierda y liberó un poco de hielo perforando el pecho del oso, el hielo apenas tocó su cuerpo el oso comenzó a gritar de dolor, trató de sacarle pedazo de hielo pero este comenzó a soltar vapor mientras Isaac extendió su mano y abrió los dedos para comenzar a cerrarlos, el oso gritó sintiendo una quemadura, el hielo se extendía, su piel se ponía morada mientras parecía ser quemada por el frío del mismo hielo, el oso comenzó a ahogarse hasta que escupió sangre que se congeló, su cuerpo perdió el color hasta que terminó por convertirse en hielo y cayó muerto dejando un cadaver congelado-
Bien ahora siguen ustedes -Isaac miro a todos serio-
-los soldados gritaron asustados y avanzaron hacia él pero Isaac extendió su brazo izquierdo, la sangre del cuerpo del oso comenzó a moverse, se levantó y esta se congeló formando pedazos afilados de hielo, los pedazos de hielo avanzaron y golpearon a los soldados dejándoles heridas profundas o agujeros en partes no letales del cuerpo, los soldados cayeron al suelo heridos derramando sangre mientras cada uno veía a Isaac caminar hacia ellos-
Por favor...nosotros...solo seguíamos órdenes...no queríamos...esto, por favor al menos muestra justicia -dijo uno de los soldados asustado pero la energía de Isaac incrementó su tamaño-
¡¿Justicia?! ¡No me hables de justicia! ¡No después de lo que ocurrió aquí! -Isaac gritó molesto-
-los soldados gritaron asustados viendo a Isaac, levantó su mano derecha formando una llamarada negra y luego la disparó golpeando a los soldados quemándolos en vida, el fuego tenía poca temperatura lo cual no hizo que murieran al instante, sino que fue peor, los soldados gritaron quitándose las armaduras pero el fuego siguió quemando aún cuando se lanzaron a zonas con agua para apagarlo, Isaac levantó las manos haciendo que el fuego aumentara de tamaño en sus cuerpos, los soldados sufrían llenándose quemadura.
El olor a carne quemada cubría el lugar mientras Isaac se giró y vio al lobo asustado y llorando, el lobo gritó tomando su espada y lanzó un golpe pero Isaac lo sujetó del brazo izquierdo, siguió forcejeando hasta que el lobo comenzó a gritar de dolor, el lobo luchaba por zafarse pero no podía, su brazo se congelaba lentamente hasta lo dedos, él tomó un cuchillo con su mano libre y trató de apuñalar a Isaac pero Isaac lo sujeto del puño y comenzó a apretarlo, lo que hizo congelarle el brazo izquierdo y luego se destrozó haciéndolo pedazos, lo segundo fue romperle la mano hasta romperle los huesos y dejar su mano muerta-
¡AAAAAAAAAAAAARRRRRRGHHH! ¡Por favor….perdóname...déjame vivir! ¡Por favor déjame vivir y te daré el dinero que pidas! ¡Te daré todo lo que me pidas! -el lobo gritó asustado pero Isaac sonrió-
¿Todo lo que pida? -Isaac sonrió y luego mostró sus colmillos en una sonrisa perversa- Bien dime, ¿cual era el plan para mi? ¿Por que atacaron esta aldea? ¿Por que matarlos?
La princesa...me lo ordenó..dijo que como...eras un peligro para su existencia lo mejor era acabar contigo...que si seguías aquí serías peligroso, cuando la rechazaste ella se enfadó y decidió matarte, todo saben que los guardianes son casi invencibles pero mentalmente débiles por formar lazos de amistad, por eso pensaba llevarte con Berial a la Arena de los asesinos, en el desierto de Gobi al norte de China entre los límites de China y Mongolia, ahí te venderían como esclavo para morir en peleas en la arena, así le harías ganar dinero y tu muerta pagaría ese insulto
¿Eso es todo? Pero que mujer tan desgraciada, ahora dime, ¿a quienes puedo encontrar ahí y qué hay ahí exactamente? -dijo Isaac serio-
Ahí solo hay desierto, y en medio de ese desierto hay un coliseo, un coliseo de peleas bárbaras, los Mongoles construyeron ese lugar para que fuera un santuario para sus peleas, hay al menos 1500 habitantes, todos escaldos para entretener al rey Berial, Kaguya le vendía los niños de varios aldeanos para tener ganancias y así sacar adelante a la familia real, aunque claro también fue obra del emperador -Isaac vio al lobo a los ojos y suspiró entiendo que no decía mentiras-
Bien, creeré en ti, ahora dime, ¿dónde está Kaguya? -Isaac preguntó molesto-
Ella ahora mismo se encuentra….en camino hacia la capitalina, ella quiere convertirse en soberana...así que buscará la manera de llegar al príncipe Ichirou -dijo el lobo asustado-
Hmmm la Reina madre, entiendo, creo que dejaré que tose algo que desea y luego se lo arrebataré, haré que llore y sufra hasta que suplique la muerte -dijo Isaac serio-
.ahora me dejarás ir ¿verdad? -preguntó el lobo asustado e Isaac sonrió-
Yo nunca dije que te dejaría ir, tú serás un mensaje -dijo Isaac sonriendo-
-el lobo sintió miedo, pero Isaac lo sujeto del cuello y lo arrastró por el suelo.
Las horas pasaron mientras los aldeanos solo estaban viviendo todo normal, pero se escucharon gritos de pánico y miedo, los aldeanos gritaron al ver los cuerpos de los soldados tirados por el centro del pueblo, en el suelo estaba escurrió algo diciendo "la princesa sufrida por sus pecados".
Los aldeanos sentían miedo y el pánico los inundó, Isaac estaba en un techo más alejado, estaba en el techo del palacio ideando toda la ciudad, el levantó su mano derecha y concentró energía negra y carmesí-
Que todo arda -Isaac lanzó un golpe liberando energía negra y carmesí, el golpe llegó a la ciudad causando una ligera explosión, los aldeanos gritaron asustados viendo como unos cuantos edificios ardían, Isaac vio a todos correr asustados pidiendo ayuda-
Que gusanos más patéticos son...esos cerdos llenándose la boca porque tienen dinero, jamás se dieron cuenta de que solo formaban enemigos por sus actitudes -Isaac volvió a crear otro ataque y un poco más grande golpeando a una multitud, los aldeanos gritaron siendo quemados por el ataque, vio como algunos trataron de correr hacia las salidas, pero se toparon con muros de hielo-
No hay salida….no saldrán, ya que ese hielo es tan poderoso, fue hecho del cero absoluto, están duro que podría durar al menos un mes...o quizás más veamos como viven en su propia inmundicia
-Isaac siguió atacando partes de la ciudad notando como los gritos seguían y los edificios comenzaron a derrumbarse, Isaac se alejó envolviéndose en energía, cuando llegó al suelo solo fue directo a la aldea donde solía vivir, cuando llegó lo primero que hizo fue apilar todos los cuerpos que encontró, a los niños los acostó sujetando sus juguetes y a cada uno lo colocó con su padre, por último fue a ver a Maria, le quitó las espadas del cuerpo, le cerró los ojos y luego la acostó con las manos juntas, se alejó y luego creo flamas negras en sus manos hechas de su propia energía, se giró y las disparo comenzando a quemar la casa con el cuerpo de Maria-
Al final no fui un héroe...lo siento Maria no pude cumplirte esa promesa de darte un lugar mejor para vivir, pero también no puedo volver al pasado, ya que…lo hecho hecho esta y no se puede cambiar, sé que lo te dije fue algo duro pero es la verdad, yo no puedo volver a ser débil, no quiero una relación sentimental, no quiero que algo me vuelva importar porque se que lo perderé...pero sé que donde falle ahora puedo volver a empezar, se que hacer, y quienes matar, adiós Maria.
-Isaac se giró y liberó flamas negras quemando toda la aldea y los cuerpos con ella, siguió caminando hasta salir del lugar cubierto de fuego y humo-
Ahora voy a Mongolia
-Isaac se retiró y se fue caminando, su viaje tardaría meses, así que tendría que ir haciendo paradas en cada ciudad para descansar, la primera ciudad donde tendría que parar seria en Nubei, ahí se detuvo y vería como había más aves de lo normal, los bosques eran extensos y la ciudad estaba en medio de todo los bosques, en medio de la ciudad decidió ocultarse con un gorro y bufanda negra, siguió caminando mientras veía a los aldeanos hablando entre ellos, algunos hablaban diciendo lo que había pasado en Yunnan-
Todos los aldeanos se mataron y la ciudad imperial Yunnan ahora está destruida, parece que hubo una guerra civil -dijeron algunos soldados mientras los civiles escuchaban y hablaban entre ellos asustados-
¿Como habrá pasado algo semejante? -dijeron los aldeanos-
Dicen que alguien los encerró esperando a que se mataran -dijeron algunos otros, Isaac sonrió de forma minúscula y giro por un callejón-
Menos mal que tenemos al Soberano Garmont, el es demasiado poderoso, y nos podrá proteger
-dijo otro aldeano sonriendo, Isaac noto un palacio a las afuera de la ciudad pero siguió caminando, caminó y camino por horas buscando donde descansar cuando encontró un restaurante algo pequeño pero el olor que desprendía era sabroso para Isaac, el solo camino y entró al establecimiento, se sentó en la barra, pero al momento en que se sentó en la barra vio a los lados notando como había carteles de se busca, pero no por recompensas o por peligrosos sino por ser personas desaparecidas, Isaac caminaría y veía los panfletos calmado-
Bienvenido, ¿que desea comer? -preguntó una coneja calmada-
Deme para lo que alcance -Isaac dejaría cuatro monedas de oro sorprendiendo a la coneja-
Esto alcanza...como para comprarme todo el restaurante… -dijo la coneja sorprendida, Isaac retiró un par de monedas- eso está mejor
Traerme todo lo que te pida y te daré otra -dijo Isaac serio, la coneja asintio y comenzó a traerle plato tras plato de comida, Isaac comía como si fuera un grupo de más de diez personas, la cojea veía todos los platos sucios algo preocupada e Isaac lo dejó un momento- oiga, dígame, ¿que son todos esos anuncios? Veo qué hay muchos desaparecidos
Si, bueno...desde que el soberano Garmont vino a esta ciudad han habido muchos desaparecidos, algunos son enviados al palacio fuera de la ciudad, pero cuando van o son llamados ya no regresan, incluso dicen que son asesinado o vendidos, usando los padres, o familiares van a preguntar estos no son recibidos o solo dicen que ellos se fueron para unirse a las filas de soldados de la princesa Kaguya o su padre, pero es extraño porque los soldados casi no aceptan mujeres y entre los desaparecidos hay mujeres
¿Cuanto tiempo han estado así? -Isaac volvió a preguntar serio-
Al rededor de tres años, incluso ese soberano Garmont se llevó a mi hija, y se muy bien que ella jamás se unirá a las filas militares, ella era muy inocente y solo tenía 14.
-la coneja suspiro y se retiró llevándose los platos, Isaac vio los afiches y vio todos y cada uno, se levantó y comenzó a retirarse, pasó entre las personas notando como estos andaban con cuidado cuando vieron a un grupo de soldados con armadura amarilla pasar cerca de ellos, Isaac notó como los aldeanos tenían miedo y solo se acercó para ver, entre los aldeanos hubo una zorra de pelo naranja y blanco con ojos verdes, la zorra estaba corriendo pero se tropezó y cayó al suelo soltando su comida, los soldados la vieron y uno de ellos se acercó a la zorra tomarla en sus manos justo en los hombros-
¡Tu! ¡Se ve que eres buena corriendo! ¡Vendrás con nosotros! -dijo el soldado sonriendo-
¡No espere por favor no! ¡No hice nada malo! -dijo la zorra asustada, los aldeanos solo vieron al suelo asustados, algunos se escondieron para no verlos, los soldados rieron y se llevaron a la zorra mientras esta solo grito llorando pidiendo ayuda-
-Isaac no dijo nada y siguió a los soldados, no hizo ruido y mantuvo una distancia segura, alejada por unos cuantos metros, uno de los soldados golpeó a la zorra para hacer que se callara, cuando llegaron al palacio Isaac se escondió detrás de unos árboles y vio como la puerta principal se abrió dejando caer la sujetada por cadenas grandes y gruesas, la puerta estaba abierta revelando un camino hacia dentro del palacio, Isaac notó como había soldados en la parte superior de la puerta la cual servía para sellar un gran muro.
El muro era alto, grueso y con algunos soldados, Isaac siguió viendo el muro tratando de encontrar una entrada, pero no encontró ninguna y decidió hacer algo más, espero, espero hasta que fuera de noche, usando las zonas negras, pudo ocultarse, se ocultó y logró trepar por el muro, apenas llegó sujeto a un soldado de la boca, dio un salto y le sujetó el cuello al soldado hasta que se lo rompió y lo caer al suelo sin hacer ruido, su compañero estaba cansado y no se dio cuenta hasta que Isaac se acercó y lo sujetó del cuello, lo apretó con fuerza y le rompió los huesos del cuello, lo caer al suelo y bajó por un extremo del muro.
Isaac cayó dentro del jardín del palacio, siguió caminando notando como ese palacio era tan grande como el palacio de Jade, o un poco más grande, pero el patio trasero era casi tan grande como un bosque pequeño, olfateó el lugar y gruñó notando plantas de menta, limón y naranjas, eran olores cítricos y fuertes que interrumpían el olfato de Isaac hasta lastimarlo, Isaac camino por la zona notando como había luces encendidas, pero notó como algunas luces se movían y salieron por detrás del palacio, ahí vio al leon de armadura completa, un leon que había conocido en Yunnan-
El leon tenía el pelo amarillo claro, melena negra, ojos morados, su cuerpo era tan grande como el de un panda quizás y estaba muy bien entrenando, en frente estaba una loba de pelo amarillo pálido y ojos color cafés rojizos, ambos estaban saliendo hacia el patio donde la loba lo llevó hasta un más óleo pero una puerta se abrió revelando una escalera, Isaac los siguió y de nuevo uso las zonas oscuras para ocultarse, pero por no ser detectado optó por permanecer afuera del mausoleo-
¿Que consiguieron hoy? -dijo el leon sonriendo-
Lord Garmont, esta vez le trajeron una zorra de pelo naranja, tiene 16 años de edad -dijo la loba calmada, lo siguió guiando por el lugar hasta llegar a una zona parecida a un calabozo, tenía un total de seis jaulas y en ellas había muchos animales, dentro de una jaula estaba la sorda de esta mañana usando ropa vieja y rota mostrando que debajo no usaba nada más-
¡Por favor! ¡Déjeme ir! ¡Se lo suplico! -la zorra gritó asustada pero Garmont sonrió-
¡Espléndido carne joven! ¡Perfecta! ¡Será una buena presa para mañana! -Garmont grito sonriendo mientras saliva recorría su mandíbula mojando su pelo-
Inyéctale los venenos, la quiero corriendo mañana temprano, iniciaré un gran día persiguiéndola -dijo Garmont sonriendo-
Como ordene… -dijo la loba deprimida-
Buen trabajo Amelia, al traerme una presa así de joven, prepara la droga, ya quiero verla correr por su vida todo el día sin parar jajaja -Garmont solo se reía mientras Amelia vio a la zorra con dolor-
Perdóname...aún que claro...ya no importa que haga, jamás podrán ser suficientes disculpas -dijo Amelia deprimida-
-la zorra solo lloro asustada y resignada, ambos salieron del mausoleo pero Isaac mantuvo la mirada en ambos por un largo tiempo, Garmont regresó a su casa, en cambio Amelia solo se fue a un cuarto del palacio, el cuarto contaba nada más con una ventana, una cama dura con un colchón pequeño, un espejo, un armario con el mismo uniforme de sirvienta, eran seis vestidos, Amelia solo giro y se acercó al espejo, sirvió agua en un vaso y lo bebió, se sujeto el estómago tosiendo y terminó vomitando el agua-
Que desperdicio -Amelia se giro asustada y vio a Isaac sentado en su cama- no digas nada
¡Un…! -Amelia estaba a punto de gritar pero Isaac le sujeto el hocico tapándole la boca y la nariz-
Necesito que te calles y me escuches -dijo Isaac serio- si lo haces te prometo que ayudare a salir de aquí viva
Hmmm...hmmm -Amelia lloro pero negó con la cabeza, Isaac le retiró su mano y ella mostró los dientes apretándolos para no gritar- si vienes a matarme...hazlo ya, mátame ya...por favor te lo suplico mátame...ya no soporto mas
¿Por que quieres que te mate? -Isaac preguntó serio, Amelia solo cayó al suelo llorando tratando de gritar, Isaac cerró la puerta y Amelia se calmó después de un rato largo- ¿Ya puedes hablar conmigo?
Si perdóname, pero es que...tengo el peso...de mis pecados sobre todo el cuerpo, y mi alma se ha roto...ya no puedo soportar otro pecado tan grave más… -dijo Amelia llorando y se tapaba la boca mientras derramaba lágrimas, Isaac se levantó y la vio de frente-
Muéstrame entonces, muéstrame cuáles son las consecuencias de tus pecados, ¿que castigos te has infligido para llegar a verte así de mal? -Isaac habló serio-
-Amelia se levantó quitándose el vestido, el vestido cayó revelando a Amelia desnuda, Isaac se sorprendió, el cuerpo de Amelia era muy delgado, estaba anorexia, sus costillas estaban marcadas, sus senos eran caídos y algo flancos sus piernas pasaban por lo mismo, aunque usaba una faja esta estaba rellena con almohadas para simular tener más peso, pero eso no era todo, su espalda contaba con varias cicatrices, de ataques y cortadas-
¿Te lo hiciste sola? -Isaac preguntó poco impresionado y Amelia asintió- parece que sufres de Anorexia, no tienes mucha carne y esas heridas parecen auto infligidas, ¿por que?
El gran soberano es un leon que ama el probar la carne de seres que son sus presas, muchos depredadores tenemos el instinto de bestia y carnívoro dentro, luchamos en muchas ocasiones para no lastimar a nadie pero el...el lo ve como un deporte, el atrapa a muchos animales, los mata pero no sin antes hacerlos sufrir, y cuando los deja de perseguir mes pide que los mate para servírselos como almuerzo, es por eso que yo cargo con esos pecados, no como nada más que vegetales, aunque el me da carne yo la tiro y/o la vómito, y solo me como lo poco de vegetal que tiene mi plato es por eso que tengo este aspecto, cada vez que mato corto mi espalda, me golpeó con látigos hasta sangrar, porque espero que algún día mi pecado se ha pagado, aunque es con la muerte por favor -Amelia cayó de rodillas frente a el- por favor solo mátame y ya...así expiaré mi pecado más grave
Te voy a decir algo, los verdaderos pecados jamás pueden ser expiados, la muerte no solucionara nada, por eso debes vivir y hacer justicia contra los que hicieron cometerte tales actos, no fue tu culpa fue de ellos, tu solo eres una víctima más, prefieres usar el método de los cobardes, antes de pagarle a la ciudad por tus pecados cometidos, si quieres regresarle a esos aldeanos algo entonces te sugiero que me ayudes a desenmascarar esto, que ese tal Garmont sea destruido por completo -Isaac mantuvo una mirada fría sorprendiendo a Amelia-
No se puede el es muy poderoso…¿como yo alguien sin valor ni poder podría hacer algo tan impresionaré? -Amelia preguntó-
Yo te ayudaré -dijo Isaac serio- yo puedo matarlo, puedo destruirlo porque tengo el poder para hacerlo -le mostró el brazo donde tenía la gema sorprendiéndola-
¿Eres un guardián? -Amelia preguntó sorprendida-
Así es, pero soy diferente de los otros guardianes, yo hago justicia, hago que la venganza y el odio surjan como si fueran justicia
¿Y dime cual es la diferencia entre la venganza y la justicia?
No hay diferencia, la venganza es solo justicia enmascarada con leyes absurdas, ahora solo necesitaré tu ayuda, tu luces arrepentida pero todos los otros lacayos lucen felices, gordos como cerdos por haber comido carne de animal, eso tú eres diferente, vives en arrepentimiento, ¿me ayudarás? -Isaac le extendió la mano y Amelia la tomó para levantarse-
Lo haré, pero…¿que tengo que hacer? -Amelia preguntó e Isaac mostró su mano cubierta de energía negra y carmesí-
Deberás morir un momento -Isaac hablo pero Amelia se confundió e Isaac perforó el centro de su pecho-
-sus dedos se inscrutaron su cuerpo y transfirieron energía negra, Amelia no pudo hablar por instantes y cayó en brazos de Isaac, Isaac siguió liberando energía pero notó como Amelia estaba sonriendo un momento, pero ella gritó mientras era cubierta por la energía de Isaac, la energía la cubrió hasta dejarla completamente blanca al igual que sus ojos.
Dentro de su mente ella solo vio sus recuerdos, un recuerdo apareció de cuando era pequeña, parecía tener solo cinco años, se acercó a un puesto ambulante y tomó tres todos grandes de pan para salir corriendo, corrió lo más rápido que pudo hasta que el vendedor la sujeto y comenzó a golpearla para quitarle el pan, ella estaba mal herida pero siguió caminando hasta llegar a un callejón donde había una caja, abrió la caja y le dio comida a un lobo pequeño, casi un bebé.
Más recuerdos siguieron mientras Amelia estaba vez parecía tener más de diez años, ella vio a Garmont por primera vez, chocó con él y tomó su anillo sin que lo viera, solo para salir corriendo, Garmont la siguió mientras babeaba viéndola correr, Amelia se escondió y siguió corriendo, corrió y corrió hasta que sus piernas no pudieron más, a mitad de la lluvia y la noche ella estaba sentada escondida en un árbol sujetando el anillo de oro, espero hasta que Garmont la encontró y la sujeto del cuello, el sonrió y pensó que la mataría pero no pasó, Garmont se la llevó y le puso un bozal, le dio un pedazo de tela y ella lo olfateó, siguió corriendo por el bosque y terminó frente a una coneja, Garmont sonrió y sujeto a la coneja por las orejas para llevársela con el.
Lo siguiente que vio fue que Amelia seguía usando el bozal pero ya tenía más de quince años, Garmont le dio un cuchillo y dejó frente a él,a a una loba muerta, la empujó y le dijo algo, ella solo lloró y comenzó a abrirle el estómago a la loba, le cortó la piel, le saco el interior y cortó sus extremidades para comenzar a cocinarla, Amelia vomito del miedo, y solo vio sus manos llorando.
La misma escena se repitió por varias veces, casi como años para ella, todo siguió así tal y como Amelia lo describió, ella dejó de comer y su cuerpo se deterioró, solo vio una luz y todos los recuerdos se borraron.
Cuando despertó estaba en su recamara de nuevo acostada, levantó sus manos para verlas, estaba viva, pero su carne era más grande, su cuerpo pesaba más, ya no se sentía tan débil, se levantó y se vio en el espejo y no se reconoció, todo su cuerpo había vuelto a ser saludable, sus huesos ya no eran visibles, sus senos eran de tamaño normal y con su forma regular, sus ojos ahora eran completamente rojos carmesí como los de Isaac, su pelo antes pálido ahora completamente blanco brillante con melena larga en su cabeza-
Supongo que te sientes renovada -dijo Isaac calmado desde la puerta-
¿Que me hiciste? -Amelia preguntó sorprendida-
Es la habilidad del clan oscuro, resurrección maldita, lo que hice fue darte mi energía, llevándote cerca del punto más cercano a la muerte, te hice regresar por medio de mi energía oscura y regresaste como lo que llamarían una loba oscura, tu poder ahora es energía negativa pura, tu elemento y ki adoptaron el ki oscuro de mi cuerpo, ya no serás débil nunca más -dijo Isaac serio- dime…¿que harás? ¿Que eres?
He escuchado de los lobos oscuros y ahora lo siento en mi cuerpo -dijo Amelia seria y se giro para verlo de frente- Yo Amelia la loba de la oscuridad, te ayudaré a derrocar al soberano Garmont
