No podía creer que después de 2 meses en la escuela esa chica boba no se le acercara, ¿quien se creía? Sakura Haruno era su nombre y era tremendamente sensual, el tipo de chica que se asercaba a los chicos sexis como el, pero al parecer ella se hacia del rogar seguramente era una tactica para atraer su atención, pero le estaba sacando de quicio lo trataba como si no existiera a el a Sasuke Uchiha pero el no sederia, ella debía dar el primer paso como todas.

Ella era hermosa, rostro angelical, cuerpo de infarto y aunque no tenía demasiado busto como Ino o Hinata no importaba ella tenía un trasero de infarto, era confiada de sí misma y como no serlo si era preciosa. Moria por probar sus labios, acariciar esa piel palida y tersa, ansiaba llevarla a la cama lo antes posible, verla usar la pequeña falda del colegio y contonearse lo mataba por las noches, ver sus piernas kilometricas cruzadas cubiertas por la tela de sus mallas era una tortura. Si Sakura sabía utilizar sus atributos muy bien, tenía a toda la población masculina y femenina detrás de ella.

Se decia que era lesbiana por la forma en que se comportaba con Karin y el resto de sus amigas pero Sasuke dudaba que en realidad lo fuera y aunque fuera cierto eso no importaba el solo pensar en ella con otra hacia que los hombres la decearan mas. Excepto por Suigetsu, su amigo pensaba que la pelirosa quería quitarle a su novia, la odiaba porque Karin la prefería siempre a ella que a él. Y la entendia ¿quien no preferiria a Sakura por el idiota de su albino amigo?.

Ella era inteligente, graciosa contagia a los demás con su personalidad, sin duda era una chica muy codiciada pero ella al parecer solo le gustaba pasar el tiempo con sus amigos.

– La odio, no puedo creer que me deje plantado por esa pelos de chicle –

Suigetsu gritaba por los pasillos tirándose de los pelos. Mientras Sasuke solo lo ignoraba siempre era lo mismo las mismas peleas Sakura, Sakura , Sakura como si no estuviera en su mente todo el tiempo. No culpaba a Karin pero su amigo ya lo estaba sacando de quicio si tanto le molestaba la relación de su amiga con su novia lo mejor sería que terminara su relación con Karin aunque mu en el fondo no queria eso, no estaba seguro si ellas tenían algo más sentimental pero no quería verla con nadie no podía imaginarla con nadie más.

Caminaron a la cancha de fútbol cuando una imagen los dejó en shock. En las gradas a vista de todos estaba Sakura a horcajadas de Karin mientras se veían intensamente, parecía que pretendían besarse, quería ver la cara de su amigo pero no pudo apartar la vista de ella, sentada sobre Karin, podía ver el inicio de sus piernas por tener la falda alzada, su pecho subía y bajaba podía ver que estaba sonrojada y la blusa tenía los botones de arriba abiertos, su anatomía estaba por reaccionar, por primera vez envidio a una mujer, solo podía imaginarla sobre él en las mismas condiciones, fue el momento más erotico que pudo haber visto.

Cuando todos reaccionaron la pelirosa bajo de la peliroja muy nerviosa y sonrojada, habían sido descubiertas y no solo por sus compañeros sino por el novio de la pelirroja, Sakura se acomodó la ropa y salio de alli mientras que Karin y Suigetsu se fueron a otro lugar, quizás ahora sí darían fin a su relación, entristeciendo ahora ella jamás le prestaria atencion, ya era demasiado tarde para hacer algo, quizás si no hubiera sido tan orgulloso ahora ella fuera suya aunque el plan era solo llevarla a la cama y desecharla como el resto ahora no estaba seguro de querer solo un acoston con ella.


No podía creer en el lío que la había metido Karin, se sentía culpable ahora sería responsable de destruir una relación, pero su prima había insistido, había parecido un buen plan pero ahora no lo sabía. Solo esperaba que su plan funcionara.

– Es un salvaje en la cama cuando se pone celoso –

– No entiendo porque no le has dicho a nadie que somos primas –

– Es divertido, ademas disfrutas de la atención de todos, no puedes negarlo –

Era cierto, le parecia divertido que todos pensaran que era lesbiana, pero le gustaba ser deceada por todos, le entaba la atencion, podia ser egoista pero jamas habia recibido afecto por sus padres ahora adoraba la atencion que le daban los jovenes quizás era egoista pero era algo que le gustaba.

Ahora solo esperaba que todo saliera como la demente de su prima habia planeado. Suigetsu habia castigado a Karin sin sexo por un mes y su prima solo queria darle una leccion de confianza y que el castigo fuera levantado con un buen polvo.

Pero mientras su adorada prima le confesara la verdad a su novio todos la vería como la chica que le quitó la novia a uno de los más populares de la escuela y no quería dañar la reputación de nadie además que Suigetsu le agradaba a pesar de que la odiaba por razones erróneas pero era un chico simpático. Ahora se ponía a pensar en que diría Sasori cuando le dijera en qué aventura la había metido su prima. A su novio le agradaba Karin sin embargo últimamente peleaban demasiado. El era mayor 5 años y estaba por terminar su carrera en artes plásticas, sus personalidades eran muy parecidas a ambos les gustaba la atención que la gente ponía en ellos y cuando estaban juntos parecía que a él no le gustaba que ella le quitara la atención, no le gustaba que su novio la quisiera reprimir solo para que él fuera el centro de atencion, quiza lo mejor era dejar las cosas así, no había funcionado y no le veía el cazo seguir con alguien a quien no había llegado a amar.

Las clases continuaron y no vio más a su prima, le mandó un mensaje el cual ella respondió con el emoji de la berenjena, sonrió para sí, el plan había funcionado, menos mal no quería la culpa por haber roto el corazón de ese chico que de verdad estaba enamorado de la loca de su prima.

– Espero no necesites silla de ruedas —

Mando el audio y se fue a su siguiente clase, sintiendo la presencia de alguien a sus espalda. Sonrió, era por el que no le importaba su relación con Sasori, pero no le daría el gusto, no era el único chico en la tierra y tenía que entenderlo, si no fuera tan obstinado ya lo habría invitado a salir, sin embargo cuando lo escucho decir que ella seria la proxima en su cama y que se pondría en charola de plata para él, decidió darle una lección, no le importaba ser una más en su cama a decir verdad no estaba enamorada de él, así que no importaba también quería probarlo él era un condenado dios griego endemoniadamente sexi las chicas que habían estado con el juraban que no había nadie como él, ¿Que había de malo que una chica saciara sus deseos sexuales por una noche con diferentes hombres? eran jóvenes y podían experimentar y ella quería una noche solo que debía pensar el modo de que fuera él quien tomara la iniciativa.


Las luces lo molestaron, no podía encontrarla, se abrió paso entre la multitud, pudo ver a Karin sentada y supuso que Sakura estaría con ella. Tania que encontrarla antes de que alguien mas se le asercara, ahora todos los idiotas la querian mas que nunca, la noticia de que no era realmente lesbiana sino la prima de Karin ya se habia exparcido por toda la preparatoria ademas de que segun la miama Karin le dijo acabava de romper con su novio. Eso lo explicaba todo, su falta de interés por los hombre y que jamás había deseado ser lesbiana solo por juego de ella y Karin. ahora no importaba si era él quien hablara con ella primero.

Cuando la encontro la vio bailando con el idiota de Naruto muy contenta, movia sus caderas tan deliciosamente que enterro sus uñas en la palma de su mano, ese idiota se le habia adelantado y ahora disfrutaba de su risa y su danzar, maldijo inentando no quere matar a su amigo, rechino los dientes y penso en irse, queisas era cierto que ella no estaba interesado en él.

Salió de la fiesta rabiando, camino un par de cuadras, había llegado con Juggo asi que no tenía en qué irse pensó en tomar un taxi pero caminar lo estaba calmando. Un auto se paró a su lado y era Suigetsu con Karin y en el asiento de atrás estaba ella.

– Sube te llevo. –

Lo pensó un poco no sabía si quería estar con ella después de verla con Naruto, pero el albino insistió y él accedió, subió.

— Chicos jamás los hemos presentado oficialmente —

Suigetsu se volteó para presentarlos, ella le sonrió y su corazón latió con fuerza.

— Es un gusto — La tomó de la mano y le sonrió.


Ni sus sueños más eróticos se comparaban con tenerla sobre él medio desnuda restregando su centro sobre su erección, mientras sonreía coqueta y él gruñía.

La beso con desesperación mientras que rompía sus bragas con las manos.

–Sasuke.. – le reclamó molesta, ella odiaba que él hiciera eso con su ropa interior, el la cayó entrando de golpe en ella haciéndola gemir. Ella bajó y subió las caderas mientras acariciaba su pecho y mordía su cuello donde probablemente dejaría una marca.

Ella se había convertido en una adicción, después de tomarla la primera vez no había podido dejarla ir. Ella se detuvo para disgusto de él pero cuando la vio arrodillarse frente a él sonrió de medio lado, Sakura engullo su pene con destreza, lamía y succionaba lo más profundo que podía, mientras que el azabache gemía y tomaba la cabeza de la pelirosa dando estocadas contra su boca, lo sentía venir quería pararla pero la sensación era demasiado y lo hizo correrse en su boca.

La miró mientras que ella se levantaba y de nuevo se sentaba sobre él, lo beso suave y lento, se abrazó a él y se besaron con amor, acarició la espalda de su novia y siguieron así unos minutos más, sin prisas transmitiendo su amor por el otro.

Jamás la había podido dejar ir, jamás la dejaría ir, se había enamorado de ella desde que la beso por primera vez se dio cuenta de que ella no sería sólo una vez, la quería para él siempre.

-- ¿Qué opinas de un segundo round? --

pregunto Sasuke, no había podido hacer mucho con ella.

-- No sólo quiero estar así con tigo --

--¿enserio? --

Ella río y él la miró encantado, de verdad amaba a esa peligrosa.

-- Estoy en días fértiles y no tenemos protección, además estoy muy cómoda así--

Se acomodaron la ropa y ella se lavó la boca, cuando regresó a la sala con su novio vio los restos de su ropa interior en el piso, la tomó y la arrojó a la basura.

-- Será mejor que me repongas mis bragas o saldré sin ropa interior a la calle --

-- Te compraré tres docenas si eso quieres o también puedes dejar de usar ropa interior en casa --

La tomó en brazos y la recostó sobre él en el sillón. Vivían juntos desde hace tres años, le complacía todos sus caprichos, haría todo lo que ella le pidiera mientras ella correspondiera su amor.

Mientras que ella podía pensar en una mejor vida, estaba completamente loca por él amaba cada faceta de él, amaba que fuera tan apasionado y que mostrará su lado lindo sólo con ella, en las 4 paredes de su habitación, entre sus sábanas rosas.