12 de octubre de 1991, 9:45, Bureau Federal de Investigación
-¡Scully, no vas a creer esto! - Dijo emocionado Fox Mulder mientras abría bruscamente
la puerta de su despacho. Su compañera, Dana Scully, estaba sentada en su escritorio,
con sus anteojos en la mano izquierda y frotándose la frente con la otra y frunciendo el
ceño en total fastidio.
-Dime- Dijo Scully en medio de un largo suspiro de frustración.
Mulder con una sonrisa de niño en navidad en su rostro puso frente a ella una hoja de
papel, dando un fuerte golpe sobre el escritorio en el proceso.
-Esto acaba de llegar por fax-Dijo Mulder.
Scully tomó el papel, se colocó los anteojos y leyó de mala gana.
-Criaturas extrañas, gigantes, duendes, autos voladores, monstruos destruyendo
propiedad privada, delincuentes juveniles –Dijo con irritación sin apartar la vista del
papel – ¿Qué clase de ciudad es esta? ¿Y por qué enviaron a Interpol a investigar una
desaparición cuando en un lugar como este la policía local tiene recursos más que
suficientes para investigar algo así? La policía estatal sobra, el FBI lo comprendo en
cierta instancia, ¿pero Interpol? Supongo que el intendente está de campaña y gasta
recursos en estupideces.
-Las desapariciones no importan-Dijo rápidamente Mulder con ansiedad antes de que
Scully termine de tomar aire para continuar con su fastidioso discurso sobre el mal uso
de los recursos del estado y el dinero de los contribuyentes -Lo que importa es que en esa ciudad hubo gran cantidad de avistamientos seres y eventos estrambóticos, uno de los mismos agentes de Interpol asegura haber visto un gordo con la piel azul.
-Aquí dice que esa agente fue despedida por corrupción- Dijo Scully con un tono burlón.
-Pues sí, como sea, el agente Doggett fue enviado al lugar, pero llamó mucho la atención,
la gente lo confundía con Robert Patrick y comprometió la investigación, así que nos
asignaron a nosotros para investigar este lugar.
16 de octubre de 2003, 6:22, en las afueras de Heatherfield.
Mulder y Scully conducían por la carretera, a pocos kilómetros de Heatherfield, la
ciudad que debían investigar, fue un viaje largo y agotador, por un momento pensaron
que la ciudad no existía luego de que se perdieran por sexta vez, pero al fin encontraron
la carretera correcta y tras una colina lograron ver la ciudad a lo lejos.
- ¿Soy yo o hubo una fluctuación en el tiempo? -Dijo Scully, cortando el largo y profundo
silencio dentro del auto.
-Las fluctuaciones en el tiempo no existen, no digas tonterías, solo estás cansada. -
Contestó Mulder.
El sol estaba ya alto cuando Mulder y Scully llegaron al centro de Heatherfield y se
detuvieron en una cafetería para descansar de un largo viaje antes de comenzar su
trabajo. Pero resulta que pensar diálogos de relleno que sean relevantes como hace
Tarantino no es para nada fácil, así que antes que nada Mulder y Scully empezaron con
su investigación en la casa de los Elyons, una familia comunicorriente que desapareció
meses atrás sin dejar rastro alguno. La casa estaba completamente abandonada, no
había pista alguna, la policía local y los investigadores de Interpol habían dado vuelta el
lugar sin conseguir nada, incluso habían derribado una pared, cosa que fue una total
pérdida de tiempo. Recorrían toda la casa en silencio, hurgando en cada rincón en busca
de cualquier indicio que haya pasado desapercibido, cuando de repente Scully rompió el
silencio.
-Mulder, ¿soy yo o nuestra misión era investigar los extraños avistamientos que hubo en
la ciudad y no la desapareción de esta familia?
Así salieron de la casa, dejaron la puerta abierta y empezaron a recorrer la ciudad en
auto, haciendo un reconocimiento en busca de algo extraño o un lugar que se vea
prometedor para empezar a buscar con ganas y no de pasada. Intentaron en cuantiosos
callejones oscuros, pero lo único que lograron fue escarbar en basura y que Mulder
necesitara la vacuna contra el tétano. Pasaron horas buscando hasta que Scully se
desmayó en un acto escolar por no haber desayunado, así que volvieron a la cafetería a
la que habían entrado antes y de la que se fueron sin motivo alguno a pesar de que
necesitaban realmente un buen desayuno.
Mulder y Scully tomaban un cortado en jarra quemado en silencio, la cafetería estaba
realmente tranquila, la paz era palpable en el aire, y si no te tocaba un café hecho por el
nuevo que los quemaba siempre, sentías una felicidad como si fueras Anton Ego cuando
probaba la ratatouille que disparaba flashbacks. Hasta que la imperturbabilidad fue
perturbada por un ruidoso grupo de adolescentes con una representación étnica con
buena diversidad étnica pero no demasiada.
El cansancio en los dos agentes les forzaba el cierre de sus cortinas oculares con un
incómodo y enojoso ardor, frotaban sus ojos buscando un alivio a su dolor de cabeza
porque no podían tomar aspirinas con el estómago vacío porque solo pidieron un café que
estaba tan feo que no podían pasar por el gañote, cuando finalmente Scully rompió el
silencio entre ellos.
-Viendo que la miseria vuelve a nosotros, deberíamos volver al caso. Recorrimos muchos
rincones, pero no encontramos más que basura de una ciudad ordinaria.
-Creo que podríamos empezar por el parque de diversiones abandonado - Dijo Mulder
-Lo vi cuando llegamos, no está abandonado para nada.
-Eso es un problema. ¿Viste algo abandonado?
-Aunque intente sonar estúpido sospechar de un lugar por el solo hecho de estar
abandonado, no es tan mala idea, tiene sentido suponer que criaturas que se esconden
para no ser vista, habitarían lugares inhabitados.
Mulder guardó silencio por unos momentos mientras ojeaba unos archivos, Scully tenía
arcadas luego de accidentalmente probar el café nuevamente.
-Esas chicas, las ruidosas - Dijo Mulder - Aparecen en el archivo, son amigas de la niña
de la familia desaparecida, las seis estuvieron bajo investigación en el mismo caso, y los
agentes de Interpol reportaron algunos incidentes extraños.
- ¿Como sabes eso? - Dijo Scully - Un momento, ¿trajiste los archivos del caso
equivocado?
-Eso parece, pero creo que fue conveniente, parece que esas chicas tienen habilidad
para meterse en cosas extrañas. Tal vez no fue un error que cogiera este archivo en vez
del indicado.
- ¿Crees que fue el destino? - Dijo Scully con tono burlón.
-Búrlate lo que quieras, Scully, pero creo que tenemos una buena pista aquí. Y no, no
creo en el destino, creo que todo está complejamente conectado en una maraña de hilos
cósmicos que unen nuestras vidas y los eventos del universo.
-Me gusta más la idea de que somos la creación caprichosa de un ente, no porque sea una
deidad, sino porque somos su imaginación plasmada en una historia ficticia.
- ¿En serio? -Dijo Mulder riendo- Si logras probarme que somos eso, entonces te dejaré
que intentemos la posición esa que tanto quieres hacer.
Un destello de luz dorada resplandeció en los ojos de Scully cuando escuchó esas
palabras, pero el grupo de adolescentes gritonas se pasó de decibeles y su ilusión se
rompió rápidamente.
-No sé qué hacen un día de semana a la mañana en este lugar. -Dijo Mulder - A su edad
deberían estar estudiando o trabajando antes de entrar en el ejército.
-Soy yo o están gritando sobre temas sospechosos de magia y monstruos, las cosas que
nosotros investigamos cotidianamente.
-No seas tonta, Scully, claramente tienen una mesa de D&D, si no habré tenido
discusiones violentas porque el GM era un papafrita. Ven, creo que vi un sitio
abandonado donde tengo un buen presentimiento que encontraremos algo.
Los federales dejaron la cafetería olvidando pagar la cuenta, subieron a su Fiat Uno y
viajaron al norte de la ciudad, donde encontraron una vieja casona antigua y abandonada
en muy mal estado. No encontraron nada aparte de hippies, pero luego encontraron
cerca de la playa y de la zona más antigua del puerto unos viejos almacenes abandonados
que de hecho eran muy prometedores.
16 de octubre de 2006, 14:26, puerto viejo de Heatherfield.
Mulder y Scully llegaron a la zona abandonada del puerto de la ciudad, cruzaron un
alambre de púas oxidado y con postes de madera putrefacta que cedieron por la tensión
del alambre, en el suelo quedaban algunos rastros del viejo piso de cemento que había
sido reconquistados por la maleza luego de años de abandono total. En el medio del
terreno había un viejo galpón, con ventanas destrozadas, paredes sucias y cubiertas de
grafiti, con un gran portón de hierro corredizo apenas abierto. Dentro del depósito
había una densa atmósfera sofocantemente húmeda y con olor a moho acumulado por años. Era insoportable, pero los agentes tomaron sus linternas y entraron en busca de
algún indicio para la investigación que apenas recordaban.
Una vez adentro, cubriendo sus bocas y nariz con sus brazos para intentar filtrar el
aire, apagaron sus linternas y las guardaron, porque resulta que era pleno día y el techo
vidriado del viejo edificio dejaba pasar luz directa del sol que iluminaba más que
suficiente. El lugar estaba repleto de cajas de madera infectadas con hongos que las
deshacían, contenedores de hierro corroído por el óxido, y una infinidad de cachivaches
apenas identificables o más bien que no me dan ganas de describir porque como que ya
es mucho, se entiende la idea.
-No sé cómo encontraremos algo de utilidad en este basurero - Dijo Mulder con
desilusión.
-Será fácil - Dijo Scully - Si hubo movimiento en este lugar será sencillo descubrirlo,
con tanto polvo cubrelotodo es imposible no dejar huellas.
-Gran idea, y por algún motivo se siente como la primera cosa inteligente que alguno de
nosotros dice en días.
Se separaron en grupos y buscaron pistas, y luego de unos minutos su búsqueda dio
frutos.
-¡Scully, ven a ver esto! - Gritó Mulder desde el centro del galón.
- ¿Qué encontraste? - Dijo ella mientras llegaba corriendo con taco alto y todo.
-Parece ser una puerta que lleva al subsuelo - Dijo Mulder - Por las huellas en polvo
parece que es usada muy seguido y por varias personas.
Entonces Molder hizo fuerza tratando de abrirla, pero de repente cayó de bruces
inconsciente, se había desmayado porque nuevamente se fueron sin comer más que unos
sorbos de café feo y se les bajó el azúcar.
-Será mejor que vayamos a comer algo antes de seguir con esto. - Dijo Scully.
Salieron del depósito e inmediatamente sintieron el asqueroso calor del sol. Llegaron al
auto y estaban subiendo cuando Scully vio algo moverse cerca de donde ellos estuvieron.
- ¿Viste eso? - Dijo Scully - Algo pequeño pasó corriendo por allá.
-A esta hora debe ser el duende de la siesta - Dijo Mulder mientras comprobaba su
reloj.
Volvieron a la cafetería almorzaron y pasaron 3 horas intentado abrir el auto porque
Mulder dejó las llaves adentro y de repente se dieron cuenta que podían simplemente
abrir las puertas porque estaban sin llave porque la llave estaba adentro. Condujeron de
vuelta al puerto mientras escuchaban el loop de tres horas del solo de saxofón de Baker
Street.
Entraron al galpón nuevamente, pero el sol estaba bajando ya y la visibilidad no era muy
buena y esta vez sí tuvieron que usar sus linternas. Tal vez era la falta de luz, pero el
lugar se veía diferente, de forma que solo un buen escritor supiera describirlo, como si
hubiera habido mucho movimiento mientras ellos no estuvieron. Se dirigieron directo a
la trampilla, pero sorprendentemente ya no estaba, pero era solo un error, se
equivocaron de lugar y la encontraron nuevamente en poco tiempo. Intentaron abrirla
con una barreta y cuando estaba por ceder, fueron detenidos.
- ¡Alto! - Dijo una áspera y potente voz sobresaltando a los agentes, que se dieron vuelta
y un escalofrío sacudió sus cuerpos. Una gran criatura estaba ahí, parecía un hombre,
pero muy alto y con hombros hanchos y músculos fuertes, piel grisácea cubierta de
cicatrices, grandes dientes afilados y unos penetrantes ojos rojos.
Mulder y Scully, con su entrenamiento en armas a la americana inmediatamente
desenfundaron sus armas y descargaron sus cargadores en la criatura que dio un alarido
desgarrador y cayó al suelo emanando sangre morada. Una conmoción empezó a oirse, y
por todos lados criaturas de toda índole dejaron sus escondites. La trampilla se abrió
detrás de ellos y más bestias furiosas aparecieron en la escena. Mulder y Scully
rápidamente recargaron sus armas y empezaron a abrirse paso a los tiros mientras
corrían a su auto.
Entraron al Fiat Uno y se fueron de inmediato, pero un árbol pareció salir de la nada y
cayó frente a ellos haciéndolos chocar. Mulder salió maltrecho del vehículo, cuando un
fuerte vendaval lo levantó del suelo y lo arrojó a varios metros de distancia, dejándolo
inconsciente en la caída. Scully lo último que recordaba era estar completamente
enredada e inmovilizada por las ramas del árbol.
Mulder y Scully despertaron en medio de la noche, por el aire sofocante dedujeron
estar dentro del galpón. Había una pequeña fuente de luz que parecía una llama flotando
en el aire, pero Mulder lógicamente pensó en la respuesta más racional y dedujo que era
una vela pero que por la conmoción y cosas sus sentidos estaban alterados. Los dos
estaban inmovilizados, atados con enredaderas muy apretadas, Scully un poco lo
disfrutaba. Empezaron a escuchar voces a su al rededor, cuando más llamas se
encendieron y pudieron ver que estaban rodeados por las criaturas que más temprano
comieron plomo.
Frente a ellos vieron un grupo de jóvenes chicas vestidas como de payasos new wave.
-Atención todos - Dijo la pelirroja - tenemos que decidir qué hacer con estos dos.
-Tengo unos trucos de policía malo que me enseñó mi papá - Dijo la castaña. Algunos
estaban perplejos con esto, pero muchos más parecían apoyar la idea.
-No podemos matarlos, vendrán más a buscarlos y de alguna forma siempre terminamos
bajo investigación - Dijo la chica asiática.
De repente y de forma muy conveniente, Mulder y Scully recordaron los nombres de
todas las chicas de cuando leyeron el expediente de Interpol.
-No hablaba de matarlos, solo torturarlos un poco, incluso tengo mi cassette de música
especial para eso - Dijo Irma mientras sacaba un cassette que tenía tachado "Tears for
Fear Greatest Hits" y escrito a mano "'Música' para matar".
-Ahí dice matar, no torturar - Dijo Rogelia.
-Tengo una idea - Dijo Taranee - Siempre quise probar si puedo manipular los recuerdos
de la gente, nunca lo intenté y no sé qué ocurrirá, pero sospecho que tendré éxito o les
freiré el cerebro, pero seguro sufrirán mucho. Creo que eso contentará a todas.
-Bien - Dijeron las demás al unísono.
Una casi mortal tortura neuropsicológica con secuelas permanentes más tarde Mulder y
Scully están en su auto, al costado de la ruta, parece estar amaneciendo, no saben que
pasó, su única pista es un cartel que dice "Usted está saliendo de Heatherfild" y una
ciudad escondida entre la niebla detrás de ellos. Solo sienten que deben volver a casa,
pero dejando detrás un enorme vacío abisal en sus mentes, con terror de intentar mirar
dentro de él y despertar algo que no quieren molestar para no ser devorados por un
maligno horror latente desde lo más profundo de sus mentes. ¿Pero no es así la vida
cotidiana de todos?
Mulder y Scully se fueron en auto con un plano general del bosque de Heatherfield y un
paneo a la ciudad al son de Don't you Forget About Me.
Así concluye la historia. Soy Leonard Nimoy, sigan mirando al cielo.
