Disclaimer: Harry Potter, su universo y personajes son propiedad de J. K. Rowling.
Ronald Weasley se encontraba nervioso por esa reunión, claro se había pospuesto en más de una ocasión por cuestiones de trabajo, pero hace dos días él había regresado de una misión y mientras caminaba junto a Harry y Malfoy la encontró en el ministerio, no dudo en dejar hablando a sus compañeros para dirigirse hasta ella, aun se deleitaba con el sentimiento de euforia que lo invadía. Suspiro, se volvió para mirar la puerta de aquella cafetería antes de tomar un sorbo de su americano.
Llego veinte minutos antes a su destino simplemente porque no podía quedarse quieto en su casa. Se preguntaba si ella llegaría o no, dio un nuevo sorbo a su americano esperando que el amargo sabor lo ayudara a calmar sus nervios, sin embrago, se equivocó, en lugar de calmarse se agitó más al ver que la gente seguía entrando y no había rastro de ella, sin embargo era mejor a pasearse por su casa.
Fue a la centésima vez que aquella campanilla sonó y el dirigió su mirada que suspiro con alivio al verla entrar, él levanto la mano haciéndole señales y vio una sonrisa de alivio iluminar su rostro antes de zigzaguear entre las mesas y llegar junto a él.
"Padma" – saludo mientras se ponía de pie y moviéndose alrededor la ayudo a sentarse, se sorprendió cuando ella le dio un beso en la mejilla antes de sentarse con gracia en la silla que le tendió y murmurar un suave gracias. Cuando regreso a su asiento pudo ver que sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas, quizá por haber venido caminando hasta allí.
"¿Llegue tarde?" – Padma Patil pregunto mientras dejaba su bolso en la silla contigua, sintió que su rostro se calentaba ligeramente cuando lo beso a modo de saludo, rezó en silencio para que él no se hubiera dado cuenta y como estaba ansiosa por no llamar su atención debido a su sonrojo, habló. Sabía que no llegaba tarde pues había planeado llegar antes de tiempo.
Ron negó con la cabeza – "no, de hecho todavía llegas temprano" – le dijo con una sonrisa antes de girar la cabeza hacia el mesero para ordenar. Él ordeno otro americano y miró a Padma, interrogante.
"Un capuchino con avellana" – le informo al mesero, quién asintió y fue a preparar sus pedidos.
Ron la miró, sonriendo.
"Mi amiga Susan es adicta al café y sus variantes para mezclar, por lo general me gusta mi café fuerte, pero adoro el olor de la avellana" – comentó.
"Ah" – asintió, sus ojos fueron de su taza vacía hasta su rostro, luchaba por encontrar las palabras y la tranquilidad que debería venir con las conversaciones triviales, ella se adelantó.
"Hace mucho que no nos veíamos" – comenzó – "Hogwarts paso hace…" – se detuvo, se había prometido no hablar acerca de aquel encuentro en su sexto año del colegio, las cosas simplemente no se pudieron aclarar, las pocas horas libres que el año escolar les otorgaba, su envenenamiento, la muerte del director, el hecho de que él junto a sus amigos no regresaron a su séptimo año, ella se había prometido olvidar aquel encuentro, al parecer él opto por hacer lo mismo.
Ron soltó el aliento que inconscientemente contuvo cuando ella menciono el colegio, no sabía por qué, pero cuando ella comenzó a hablar pensó en que pediría explicaciones de aquella noche, la vio tensarse por lo cual decidió continuar con la plática – "estuve fuera por bastante tiempo, desde la última vez que nos vimos."
El mesero regresó justo en ese momento para entregar sus bebidas, haciendo que pasara aquel incomodo momento, ambos tomaron tranquilamente de su taza, sin querer romper el silencio que los había envuelto. Ambos estaban concentrados en aquel recuerdo, tratando de captar las insinuaciones e implicaciones que sabían estaban allí. No querían asumirlo y, sin embargo, sus instintos los habían estado guiando desde su último encuentro.
Después de Hogwarts esta había sido su segunda reunión oficial, pero ambos ya sentían que algo se había comenzado a desarrollar entre ellos. Su primer encuentro casual fue hace ya más de seis meses cuando él caminaba junto a Harry por los pasillos del ministerio, ella los había alcanzado para hablar con su amigo sobre un asunto de runas que necesitaba algunos hechizos de protección, cuando ella se dio cuenta de su presencia, lo saludo como si nada hubiera sucedido, el interés despertó en ellos, lo que llevó a Ron a invitarla a cenar, era una reunión formal entre amigos, nada más, hablaron sobre su trabajo actual y la ayuda que Padma necesitaba, descubrieron que tenían intereses en común, Ron se sorprendió bastante al saber que Padma era fanática del quidditch, hablaron largamente hasta pasada medianoche y se encontraban reacios a separarse, por lo cual acordaron una segunda reunión.
"Entonces… ¿qué tal has estado, Ronald?" – preguntó Padma para romper el silencio que se había instalado entre ellos.
Ron negó con la cabeza y sonrió – "puedes llamarme Ron, y evitar la formalidad" – la amonestó mientras sus ojos adquirían un tono travieso.
Padma suspiró en tonó juguetón – "me gusta ser formal" – bromeó.
Se rió mientras levantaba las manos con fingida derrota – "bien, bien. Y respondiendo a tu pregunta original, estoy bien. Como te dije, fuimos asignados para investigar unas misteriosas desapariciones en Rumania, pensábamos que se trataban de mortífagos, pero resultó ser un culto muggle, nos llevó bastante tiempo volver debido al papeleo entre ambas partes, demasiada diplomacia" – hizo una pausa en su relato para beber de su café, tomo nota de como ella escuchaba absorta.
"¿Así que acabas de regresar a Londres la semana pasada?" – preguntó mientras tomaba de su bebida.
"Si, ¿recibiste el cuadro con las runas que te envíe?"
Ella asintió.
"¿Qué hay de ti?" – fue su turno de preguntar.
Meneo la cabeza levemente antes de sonreír – "estoy bien, teniendo en cuenta que Lisa y yo fuimos asignadas a intentar traducir un escrito de hace más de doscientos años, probamos con cientos de libros, incluso fuimos a bibliotecas muggles para comparar los símbolos y aun así no hemos podido terminar, parece ser que la persona que lo haya realizado combino un sinfín de estilos de escritura de diferentes culturas" – hizo una pausa al ver la duda en sus ojos – "en la antigüedad existieron bastantes culturas que adoptaron sus propios métodos de escritura, inclusive si vivían en el mismo grupo social, esto dio paso a que unificaran sus escrituras para poder crear las runas que conocemos hoy en día, pero este escrito parece datar de mucho tiempo antes de que eso sucediera" – trato de resumir simplificando el basto tema.
Él solo asintió, se encontraba bastante confundido, aunque más o menos entendía el tema pues lo veía frecuentemente en su labor como Auror.
"Intentó encontrar la mejor manera de explicarlo" – Padma rió suavemente.
Ron negó con la cabeza – "está bien, incluso si lo hicieras todavía no sería capaz de captar todo, recuerda que odio todo lo relacionado con las runas."
"Entiendo tu punto" – volvió a reír.
"Entonces, señorita… no estaremos bebiendo café todo el día, ¿verdad?" – Comento – "¿qué tal si pasamos a otro lugar?" – deseaba que ella dijera que no tenía nada urgente por hacer ese día, a pesar de ser fin de semana él no sabía sobre su carga de trabajo.
Ella inclino la cabeza hacia un lado, pensativa, antes de mostrarle una sonrisa – "tengo todo el día libre, Lisa cree que necesitamos distraernos para despejar la mente, pero como tengo una idea no quisiera estar fuera de la oficina por tanto tiempo…"
"Solo te tomaras este día" – terminó por ella – "¿a dónde quisieras ir?" – preguntó mientras movía las cejas haciendo reír a la chica, sacudió la cabeza en una reprimenda fingida.
"A cualquier parte, solo muéstrame el camino" – respondió ella.
Él asintió y coloco unos billetes sobre la mesa, adelantándose a la chica quién apenas buscaba en su bolso, se levantaron y momentos después caminaban rumbo a la salida del Londres muggle. Él sostuvo la puerta al salir, después ofreció su brazo antes de comenzar a caminar, ella envolvió su brazo en el del pelirrojo, sin presionar demasiado y comenzó a seguirlo.
Pronto, se vieron caminando al lado del río Támesis, la conversación fluía bastante sobre diferentes temas y ella solo seguía el camino que Ron indicaba. Padma no se había divertido tanto en mucho tiempo, cierto, tenía bastantes conversaciones interesantes con Lisa Turpin y algunas más casuales con Susan Bones, pero no la combinación de ambas con una sola persona. No lo hubiera imaginado tiempo atrás, cuando lo encontró junto a Harry en el ministerio, pero ahora, ese pensamiento se estaba desvaneciendo en su mente.
"No puedo creer que sea hora de la comida" – dijo Ron de repente cuando se habían quedado en silencio y estaban contentos de caminar tranquilamente.
Sorprendida, Padma consulto su reloj – "supongo que tengo que invitarte a comer" – comentó con indiferencia, esperando una respuesta del chico.
"¿Supones?" – Preguntó en tono burlón – "Merlín podría morir por inanición en cualquier momento" – bromeó.
Ella puso los ojos en blanco mientras tomaba su mano para reanudar su marcha – "conozco un lugar bastante cerca de aquí, ¿podrás aguantar hasta entonces?"
En tono bastante teatral él prometió hacer su mayor esfuerzo mientras la seguía.
Sonriendo ella siguió caminando guiando esta vez el camino, cuando divisaron el lugar Ron hablo.
"He escuchado de este lugar, se dice que tienen los mejores platillos de la zona" – soltó, ella solo asintió mientras entraban. Pronto se vieron envueltos por el olor de comida exótica.
"¡Padma!" – saludo una voz alegre antes de envolverla en un cálido abrazo, haciendo que se perdiera el contacto entre ellos.
"¡Alisha!" – Saludo Padma antes de salir del abrazo, miro a su lado y le sonrió a su acompañante que parecía sorprendido – "Ronald, ella es Alisha, gerente del lugar. Alisha, este es Ronald, un ex compañero del colegio y amigo mío."
Los dos se dieron la mano, después Alisha le guiño un ojo a Padma antes de mirarlos a ambos.
Padma puso los ojos en blanco y negó con la cabeza – "¿papá está aquí?" – preguntó.
"No, solo apareció temprano para hablar con el personal y se marchó" – explico Alisha – "dame unos minutos para preparar su mesa" – dicho esto desapareció.
Ron aprovecho la oportunidad para tomarla de la mano llamando así su atención – "¿por qué no me lo dijiste?" – preguntó, ladeando la cabeza y levantando la ceja izquierda.
Ella resistió el infantil impulso de sacarle la lengua y en su lugar frunció el ceño antes de responderle juguetonamente – "si lo hubieras sabido quizá no vendrías, podríamos habernos encontrado con Parvati o quizás conocieras a mis padres…"
"Está bien, detente" – respondió riendo – "es posible que sabiendo eso no hubiera venido" – reconoció al tiempo que soltaba su mano y pasaba su brazo alrededor de sus hombros mientras un mesero los guiaba hasta una terraza donde se encontraba su mesa.
Sin poner resistencia alguna, Padma se dejó llevar, agradeció el gesto cuando él tiro de la silla para que se sentara.
"Entonces, ¿alguna recomendación?" – preguntó mientras tomaba el menú.
Ella sonrío mientras asentía, volteo hacia el mesero y en un idioma incomprensible para Ron los escucho hablar, el mesero asintió y se alejó. El silencio duró unos minutos entre ambos, antes de que Ron lo rompiera e iniciara una agradable conversación. Apenas notaron cuando los platillos fueron puestos en la mesa, o cuando los terminaron, no notaron cuando sus vasos de agua fueron sustituidos por copas de vino. Tampoco la rotación de los clientes o la puesta del sol mientras discutían sobre la última batalla y todo lo que vivieron antes de esta. Comenzaban a discutir acerca del inminente nombramiento de Harry como jefe del departamento de Aurores cuando Alisha los interrumpió.
"Pronto se preparará la cena, ¿ordenaran algo?" – preguntó mientras miraba a Padma, no se molestó en intentar ocultar la sonrisa divertida en su rostro.
Padma levanto una ceja en dirección a la gerente antes de prestar atención a su entorno, jadeó, la luz natural había sido sustituida por algunas farolas encantadas – "mmm… ¿Ron, nos quedamos o…?" – preguntaba mientras se giraba hacia su compañero.
Ron la miró sorprendido – "es tu elección" – respondió él, complacido por como lo había llamado.
Padma lo fulmino con la mirada – "¿tengo que ser yo quien tome la decisión, Ronald?"
"Simplemente digo que haré lo que te parezca mejor" – susurró algo decepcionado porque ella lo llamara por su nombre completo de nuevo – "nos quedamos aquí" – murmuró.
"Oh, por Merlín" – murmuró Padma con irritación. Luego dirigió toda su atención a Alisha quien estaba observando todo con una sonrisa de complicidad – "Alisha…" – entonó en tono de advertencia – "será mejor que ordene algo para los dos antes de que él me pida hacerlo, y no me mires así, sabes que tengo razón."
Ron le regalo una tímida sonrisa a Alisha cuando esta lo miro – "ella ordenara."
Padma resopló antes de pedirle a la chica el platillo de cordero especial, dos tés helados y una orden de naan. Alisha asintió y fue en busca de un mesero para que le diera la orden al cocinero, ya que ella tenía que recibir a nuevos clientes.
"¿Cordero?" – preguntó Ron.
Padma asintió – "este es el mejor lugar para cocinar cordero que conozco" – respondió simplemente.
Ron asintió pero no dijo nada. Pronto, se vieron envueltos en un silencio que si bien no era incomodo, tampoco era cómodo. Había algo en el aire y Padma se estaba poniendo nerviosa, comenzó a tamborilear sus dedos contra la mesa. Su comida llegó y ambos comieron en silencio, solo mirándose a menudo. A mitad de la cena ella dejo sus cubiertos y suspiro.
"¿Sucede algo?" – preguntó Ron, levantando su vista hasta ella.
Ella lo miro, su rostro era ilegible – "estás bastante serio."
Él la miró fijamente durante unos segundos – "tú también."
"¿Por qué?"
Lo vio encogerse de hombros.
"¿Pasamos del punto en el que podíamos hablar de cualquier cosa al que no podemos hablar de nada?"
Él inclinó la cabeza – "quizás."
Ella lo miró con los ojos entrecerrados antes de agarrar sus cubiertos y continuar comiendo irritada.
Pasados unos segundos Ron suspiró – "creo que me estás empezando a gustar."
Se atraganto y busco a tientas su bebida, él estiro su brazo ofreciéndole su vaso, lo tomo y bebió despacio para no ahogarse por segunda vez – "¿qué?" – pregunto con incredulidad. Él era apuesto, sí. Era inteligente pues era uno de los mejores Aurores de su escuadrón, era buen conversador desde su punto de vista y bastante atento, pero había algo que la hacía desconfiar, siempre era igual y a ella le generaba un problema. Pero era encantador, caballeroso y un poco peligroso.
"¿Tengo que repetirlo?"
Ella negó – "lo que quiero decir… ¿puedes aclarar lo que dijiste?... es decir…" – no sabía exactamente lo que quería escuchar, no era como si hubiera escuchado esa línea muchas veces, en realidad era el primero en decirlas y no sabía cómo reaccionar.
Él sonrió suavemente – "no te preocupes" – y lo repitió por segunda vez – "solo quiero hacerte saber que me gustas."
Ella lo miró fijamente, dejando que sus palabras penetraran su mente y cuando lo hicieron, sus ojos se abrieron como platos y se sonrojó, rápidamente inclino la cabeza y continúo comiendo.
"Padma" – la llamo en voz baja, haciendo que ella lo mirara interrogante, con las mejillas todavía un poco rojas, antes de desviar la mirada. Él sonrió – "sabes, si sigues actuando así, es posible que tenga que recurrir a hacer algo contundente para que actúes como lo hacías antes de que me confesara."
Sus ojos se volvieron hacia él en una mirada desafiante – "¿me estás amenazando?, porque si lo estuvieras sería mejor que reconsideres tu plan. No sobreviví a la guerra sin hacer nada."
"Realmente eres bastante seria a veces."
"Cállate" – ella se erizo.
Rápidamente, extendió la mano hasta pellizcarle la nariz juguetonamente – "estas bastante tensa, ¿nadie te ha dicho nunca que le gustas?"
En lugar de responderle ella se apartó de su contacto y lo ignoro nuevamente a favor de su comida.
Sorprendido por su reacción preguntó incrédulo – "¿quieres decir…? ¿Pero por qué?"
"¿Estás seguro de que quieres interrumpir mi cena otra vez?" – preguntó a cambio, con un tono frío en la voz.
"¿No responderás a mi pregunta primero?"
"¿No puedes darte cuenta? Yo pensé que eras inteligente" – contestó mirándolo con irritación antes de dejarle ver cuánto le dolía que ningún tipo quisiera estar con ella por cómo era.
Levantó una ceja, Ron evalúo a la mujer frente a él. Ya había deducido que tipo de persona era ella, pero realmente no podía entender por qué nadie le había dicho nunca que le gustaba, ella no era intimidante en lo más mínimo, aunque para ser honestos hubo momentos en el último par de horas cuando ella lo miraba de cierta manera y él tenía la sensación de que si no se rectificaba pronto podría terminar bajo un par de maleficios. Pero aun así, le gustaba. Era demasiado pronto para concluir, pero estaba seguro. Ni siquiera sabía exactamente qué cualidades lo habían atraído hacía ella cuando se reencontraron. Solo había sido su belleza al principio, tuvo que admitir. Pero se trataba de algo que iba más allá de su comprensión.
Ella era… diferente.
Decidido, extendió la mano y la colocó sobre la de ella – "creo que nadie se sintió lo suficientemente digno para ti… o tú no los encontraste dignos."
Padma parpadeó y se quedó sin aliento ante su suave expresión. No esperaba que él respondiera de manera tan retórica – "yo…"
Cerro la mano que se posaba sobre la de ella, con un suave apretón – "¿me dejarías intentarlo?" – pregunto.
Ella lo miró fijamente, buscando cualquier señal de engaño, cualquier cosa que la hiciera soltar su mano de aquel agarre y huir. Pero no lo encontró.
Y todo lo que pudo hacer fue asentir.
