Rompecabezas mortal: Parte dos

*Grand Metrópolis -Sala del generador-

Explosiones masivas en la habitación, son el resultado del ataque de los "Shadow Androids" hacia el enemigo:

-Hmm… patético- el original, aparece detrás del humo-, No sé porque el Doctor, mantuvo estas chatarras en línea.

El tropel imita el típico patinado del erizo. Shadow también se pone en marcha, alejándolos del tablero principal.

-Parece que el "Estirado Supremo" se divierte- La espía murciélago dice sarcástica mientras teclea sin parar-, al menos uno de nosotros tiene un buen rato. Estos códigos de seguridad son demasiado anticuados. Descifrar viejas encriptaciones toma mucho por los protocolos de verificación.

Ajenos, en el exterior, otros parecen atentos a la infiltración en "Hexaco":

-Huy… seguro Vector ya tiene como cien teorías locas. Va a ser gracioso acabar con todas cuando le cuente- Charmy, increíblemente localiza a sus objetivos sin problema. A veces, pasamos de largo que la abeja, es otro detective de Chaotix. Con su típica ingenuidad y torpeza, pero como Knuckles señalo durante la guerra, también sus propias habilidades y talentos.

Que estarán a prueba en un momento.

Mantiene vigilancia desde su punto de observación en el aire. Constata que los agentes, son responsables de las alarmas y focos rojos activos por toda Metrópolis. Dispuesto a dar aviso a su jefe, acerca el comunicador pero de repente, una ligera ventisca desde la parte baja le hace perder el enfoque.

Cuando se recupera, el dispositivo ya no está:

-¡Ay no! ¡¿Se cayó?!- dice alarmado.

Observa al frente y ve a otra criatura voladora, alejarse con su comunicador.

-¡Oye! ¡Es mío!- Charmy de inmediato, bate sus alas para alcanzarlo. Trata de embestirlo y a solo centímetros de impactar, el desconocido cambia rápidamente de trayectoria con un giro de tonel.

El pequeño, frena de golpe y repite la maniobra. Pero de igual forma, su adversario logra esquivar. Esto se mantiene por algunos segundos hasta que el otro, marca distancia y se aleja aprovechando las corrientes de aire:

-Aviador experto ¿no?- Charmy enfatiza-, a ver qué haces con esto.

La abeja, vuelve a darle alcance. Pero esta vez, realiza movimientos en zig- zag para confundirlo, Charmy no cae en el truco e imita el patrón con precisión, manteniéndose a la par. Cuando el otro voltea, cambia rápidamente a forma "Spin". Cayendo en una azotea cercana, vuelve a la normalidad y se desliza con velocidad, alejándose una vez más del pequeño héroe.

-Muy rudo- la abeja reconoce-, pero si algo aprendí con Espio y Vector, es a ser profesional.

Charmy vuela a máxima velocidad. Cortando la resistencia al viento, se vuelve un pequeño borrón naranja y rojo. Esta vez, logra golpear su espalda y los dos, rebotan contra el metal y concreto.

Incapaces de frenar, caen al vacío. Pero alguien inesperado llega en su auxilio; Arroja el lazo retráctil sobre la barandilla de la azotea y toma a Charmy de la mano, este a su vez hace lo mismo con el desconocido, quedando suspendidos:

-¡Novato!- El pequeño exclama emocionado al reconocerlo-, ¡Gracias!

Guiñándole un ojo, justo después, la atención de Charmy se centra en su atacante inconsciente:

-¿Quién será? Jamás lo había visto.

Tanto la abeja, elevando al desconocido como su camarada, vuelven al edificio. Recostándolo, Charmy continúa:

-Creo que lo llevare al cuartel y de todos modos, el comunicador no sirve- observa el aparato roto por el impacto.- Oye ¿Vendrías conmigo?- pregunta al Novato-, necesito ayuda para cargarlo y explicarle a los chicos.

Asiente.

-¡Qué bien! Te debo una, y ya se cómo pagarte: Espio prepara unas pizzas estupendas. ¿Qué tal si le pedimos que haga una con…?

Mientras el pequeño comenta sus planes improvisados, El Novato lleva al otro sobre su espalda y juntos, dejan el lugar.